
«Entre los que se arrastran, los traidores y cobardes, los serviles y ciervos, la jauría, para ellos, como sabemos, que siempre muestran signos de oscuridad profunda, de maldades y malignidades, no hay orgullo posible”.
“(…) Solo muerden, como decía nuestro general Sandino, el polvo de su propia cobardía, de sus propias malignidades, que son crecientes» expresó la mandataria en su alocución diaria medios de prensa del poder ciudadano.
Contrapuso esas posiciones con los valores que, a su juicio, caracterizan a quienes trabajan por la paz, la dignidad y el bienestar de los pueblos.
«Para los que no creen en el amor y en el Dios de todas las victorias, para los que solo saben recetar eso que ellos creen que es terror, porque son terroristas, para los payasos que viven o no viven, porque ¿cómo va a ser vida? desafiar siempre a la fuerza del bien, todo lo contrario, es un purgatorio permanente y, sobre todo, es desalmarse para ubicarse entre las bajuras infernales”, subrayó.
La gobernante nicaragüense añadió que “a esos engendros todo lo que huela a decencia, a grandeza, a integridad, les arde, les molesta y ellos saben por qué».
Asimismo, defendió el proyecto gubernamental nicaragüense y afirmó que el país continuará trabajando por la construcción de un futuro sin pobreza.
“Nosotros aquí en este caminar de cada día contentos, honrosos, felices, gloriosos, porque vamos poniendo nuestro granito de arena en la construcción del porvenir sin pobreza”, concluyó.

