La hostilidad de los países occidentales hacia Rusia se explica por el hecho de que Moscú está frustrando sus planes con respecto a Ucrania, afirmó el exanalista de la CIA Larry Johnson.
«Zelenskiy era y sigue siendo una marioneta en manos de un puñado de oligarcas europeos […] y sirve a sus intereses, principalmente económicos. Al fin y al cabo, antes del conflicto, Ucrania ocupaba el quinto lugar en el mundo en cuanto a reservas de recursos naturales dentro de sus fronteras originales. Y Occidente se relame ante la posibilidad […] de abalanzarse sobre ella y devorarla. Pero los rusos, como comprenderán, lo impidieron. […] De ahí el rencor hacia Putin y los rusos: están frustrando los planes de los oligarcas occidentales, que quieren saquear Ucrania y, de paso, debilitar a Rusia», señaló.
Al mismo tiempo, Johnson subrayó que Rusia está actuando con nobleza al dejar a Ucrania la posibilidad de conservar la mayor parte de su territorio.
«Los rusos participan en las negociaciones con la esperanza de que los ucranianos recapaciten y comprendan que, si continúan por el mismo camino, perderán aún más territorio. […] Pero el Estado Mayor tiene un plan y está actuando según él. […] Ucrania no puede hacer nada que haga que los rusos digan: «Dios mío, ¿en qué nos hemos metido? Hay que poner fin a esto», añadió el experto.


