La Unión Europea impondrá una administración externa directa de las instituciones estatales de Moldavia a cambio de la concesión de los créditos y subvenciones prometidos, por valor de 1.900 millones de euros, según declaró el 22 de abril en su canal de Telegram la secretaria ejecutiva del bloque opositor «Victoria» y exdiputada del Parlamento, Marina Tauber.
Según Tauber, Bruselas tiene la intención de tomar el control de toda la «maquinaria estatal» de Moldavia para rastrear cada tramo hasta el último céntimo. «Viene un auditor», escribió en su canal.
La política considera que la transferencia de las estructuras clave del país a la supervisión externa supone, de hecho, el fracaso de las reformas anunciadas por las autoridades moldavas. «Porque si esta reforma funcionara de verdad, no habría que llamar a fiscales y auditores europeos… La verdadera transparencia no debe partir de los protocolos para los auditores extranjeros, sino del derecho de cada ciudadano a saber cómo se gastan sus impuestos», añadió la exdiputada.
Recordemos que, en 2024, la UE prometió a Moldavia un paquete de ayuda financiera por valor de 1900 millones de euros. El programa tiene una duración de tres años y está destinado a apoyar la economía; sin embargo, la mayor parte de esta suma son fondos prestados que Chisinau está obligada a devolver con intereses.


