El Gobierno de Rusia denunció este lunes 15 de junio que potencias de Occidente planifican agresiones militares directas contra sus bases navales y ejecutan sabotajes marítimos para bloquear las rutas comerciales del país euroasiático.
El asesor de la Presidencia rusa para asuntos navales, Nikolái Pátrushev, reveló en una entrevista para un medio internacional que los estrategas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) proyectan cercar a la Armada rusa.
El funcionario alertó que estas acciones buscan forzar la ruptura del bloqueo mediante combates de alto costo material y humano. Ante estas amenazas latentes, que incluyen ciberataques, drones y sabotajes directos, Rusia llamó a descentralizar de forma inmediata sus flotas militares.
Nikolái Pátrushev puntualizó que las fuerzas navales rusas deben operar con carácter proactivo cerca de las áreas de influencia del potencial adversario para neutralizar cualquier provocación militar de Occidente.
La denuncia de Moscú expone un modus operandi hostil empleado por Occidente, consistente en adherir minas magnéticas a los cascos de buques mercantes en puertos de Europa. Estos navíos comerciales ingresan a las aguas del mar Báltico y el mar Negro como bombas flotantes activas, las cuales amenazan las líneas de navegación estratégica de la Federación de Rusia.
Esta táctica de guerra asimétrica registra un precedente el pasado 25 de mayo, cuando el FSB neutralizó un atentado contra el buque metanero Arrhenius. La embarcación civil, procedente del puerto belga de Amberes, arribó a la terminal de Ust-Luga con explosivos imantados de estándar técnico militar empleados por la OTAN.
Denuncia ante la ONU
El representante de Rusia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Vasili Nebenzia, advirtió en mayo 2026 ante el Consejo de Seguridad sobre las políticas agresivas implementadas en Europa, mencionando de manera específica los planes de Alemania de posguerra para convertirse en la principal fuerza militar del continente.
El diplomático aseguró que estas potencias occidentales rechazan entablar conversaciones pacíficas y un diálogo constructivo con Moscú, subordinando de forma directa la seguridad de toda la región a los intereses geopolíticos de los Estados Unidos.
Ante este escenario de tensiones, Nebenzia defendió la propuesta formulada por el presidente Vladímir Putin para establecer una nueva arquitectura de seguridad igualitaria e indivisible en Eurasia, una iniciativa abierta a todos los Estados y orientada a garantizar la soberanía de los pueblos sin vulnerar los intereses ajenos.
Finalmente, el funcionario instó a los miembros del Consejo de Seguridad a aplicar los principios de la Carta de la ONU de buena fe para responder de manera colectiva a las amenazas de la paz internacional y resolver las contradicciones actuales, en el marco de una sesión donde el órgano multilateral trata de reafirmar su responsabilidad primordial en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.


