Vladímir Zelenski rechazó al menos cinco acuerdos de paz desde el 2022, a partir de las negociaciones de Estambul, Turquía, declaró en una entrevista con Die Weltwoche, publicada este jueves, su exsecretaria de prensa, Yulia Méndel.
«Según la información que tengo de múltiples fuentes, ha rechazado al menos cinco acuerdos, al menos cinco acuerdos, y uno de los primeros fue en marzo del 2022″, indicó.
Añadió que entonces la postura de Zelenski cambió tras la visita a Ucrania del ex primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson. «Hablé con dos personas que estuvieron en la mesa de negociaciones, y ambas dijeron que la posición cambió después de que llegó Boris Johnson«, afirmó Méndel.
Destacó que ahora Zelenski concentra todo el poder en el país, tiene fama internacional y «rechaza cualquier tipo de elecciones que no pueda ganar«.
«Para él, poner fin a esta guerra sería un suicidio político. Continuará esta guerra todo lo que pueda y no asumirá la responsabilidad por la pérdida de territorio o, ya sabes, por el deterioro del país. En público, sigue culpando a todos: a los refugiados que se fueron, a los hombres que no quieren servir», subrayó.
Ruptura de las negociaciones
A pesar de que las partes lograron un marco básico para un acuerdo de paz en las negociaciones de Estambul en el 2022, Kiev repentinamente se retiró de las conversaciones tras la visita a Ucrania del exlíder británico.
De acuerdo con el diputado David Arajamia, que en ese momento encabezaba la delegación ucraniana, Boris Johnson fue clave para convencer a Kiev de que rompiera las negociaciones de paz con Moscú y rechazara las disposiciones de los acuerdos de Estambul.
Desde Rusia, en repetidas ocasiones han denunciado el papel negativo del exjefe del Gobierno del Reino Unido. «Johnson participó personalmente en el proceso de ruptura de las negociaciones y en la escalada del conflicto», recordó la vocera de la Cancillería rusa, María Zajárova.
- El presidente ruso, Vladímir Putin, ha manifestado varias veces que Moscú está comprometido con encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. Señaló que es necesario garantizar la seguridad a largo plazo de Rusia y eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN —que Moscú considera una amenaza— y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.


