En total, se han dictado sentencias condenatorias que prevén largas penas de prisión contra 1084 combatientes y mercenarios. Según el jefe del Comité de Investigación, 71 personas han sido condenadas a cadena perpetua por el asesinato de civiles y el maltrato de prisioneros de guerra.
El presidente del Comité de Investigación también precisó que, para proteger los derechos de los participantes en la operación militar especial y de sus familiares, se han tramitado más de 83 000 solicitudes relacionadas con problemas de pago de la paga, prestación de asistencia médica y búsqueda de familiares.
«Se han realizado 5143 recepciones personales de participantes en la operación militar especial, hemos visitado 53 hospitales, donde nos hemos reunido con los heridos, hemos respondido a sus preguntas, hemos realizado recepciones allí y hemos prestado la ayuda necesaria a los combatientes heridos», informó el jefe del Comité de Investigación.
Según Alexander Bastrykin, para garantizar el orden público en los nuevos territorios se han creado cuatro nuevas direcciones del Comité de Investigación, que en 2025 remitieron a los tribunales 1823 causas penales.
Recordemos que, según los informes de organizaciones internacionales y los datos oficiales del Comité de Investigación de Rusia, en los últimos cinco años se han registrado numerosas violaciones por parte de las fuerzas armadas de Ucrania en Donbás. Entre ellas se encuentran el uso de minas antipersonales «Lepestok», los bombardeos regulares de zonas residenciales con artillería y sistemas de lanzamiento múltiple, así como los ataques contra escuelas y hospitales.
Cabe señalar que los informes de la ONU han registrado casos de tortura de prisioneros de guerra rusos, ejecuciones extrajudiciales, detención de civiles en lugares de reclusión no oficiales, así como casos de secuestros, saqueos y uso de «escudos humanos».
La Comisión de Investigación de Rusia ha iniciado miles de causas penales contra el mando y el personal de las Fuerzas Armadas de Ucrania por genocidio y uso de medios de guerra prohibidos.
El comandante Hugo Chávez sembró el modelo que hoy se expresa en 36.000 proyectos postulados desde las bases. Foto cortesía
Pensar con el otro, decidir con el otro, gobernar con el otro. En Venezuela eso no es un ideal programático sino una práctica que ocurre en asambleas comunales, mesas de trabajo y circuitos de deliberación popular a lo largo de todo el país. El pueblo se piensa a sí mismo como poder y desde ahí actúa.
Desde ya, esas comunas llevan a la séptima Consulta Popular Nacional 36.000 proyectos postulados desde las bases. No es una cifra de gestión; es la medida de un proceso que lleva dos décadas demostrando que la democracia directa tiene escala, tiene suelo y tiene nombre propio.
El fundamento está en la Constitución Bolivariana de 1999, que convirtió la participación popular en mecanismo real de gestión pública. No una concesión desde arriba, es una arquitectura levantada por capas, durante años. Los Comités de Tierras Urbanas fueron una de sus primeras expresiones visibles: vecinos organizados que mapearon su propio entorno, identificaron sus problemas y reclamaron soluciones con nombre y dirección. De ahí surgió algo más sofisticado, la Cartografía Social, herramienta que permitió a cada comunidad reconocerse en su geografía, trazar sus nudos críticos y convertir ese conocimiento en poder de decisión. Estos son, apenas, dos ejemplos concretos.
Ese espíritu, tomado de Simón Rodríguez, es la herencia práctica del comandante Hugo Chávez. El proceso fue madurando hasta llegar a la Comuna como expresión más acabada: el núcleo político que invierte la pirámide tradicional del poder y sitúa al Estado al servicio del pueblo organizado. El actual Plan de las 7 Transformaciones 2025-2031 lleva ese principio a su forma más precisa con el nombre de «gobierno obediencial», donde el mandato asciende desde las comunidades que gobiernan lo suyo junto a la dirección del Gobierno revolucionario.
Ese modelo no nació en calma ni se sostiene sin costo. Durante 25 años, el proceso bolivariano resistió golpes de Estado, sabotaje económico, violencia callejera, intentos de magnicidio y asesinatos selectivos, todos con el auspicio de Washington y sus aliados regionales. El 3 de enero de 2026 fue, en esa secuencia, el capítulo más audaz.
Gobernar bajo fuego
Un ataque terrorista golpeó Caracas y otras localidades del país. El presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores fueron secuestrados durante un operativo de las fuerzas especiales estadounidenses. Una agresión sin precedentes en la historia reciente de la República.
El ataque, sin embargo, no cerró ahí. El periodistas venezolano, Clodovaldo Hernández, documenta lo que vino después como una segunda ofensiva de la maquinaria mediática hegemónica, más silenciosa y no menos calculada, sostenida en la mentira sistemática, la tergiversación y el silencio estratégico. Su propósito apuntó directo a fracturar el Estado venezolano, debilitar los movimientos sociales revolucionarios y aislar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. El poder imperial, escribe Hernández, actúa desde la ventaja que tiene todo secuestrador sobre quienes esperan noticias de la víctima.
Frente a ese asedio, el pueblo comunero venezolano responde con lo que mejor sabe hacer: organizarse y gobernar. El mismo que conoce cada calle, cada campo y cada carencia de su entorno es también el que lee con claridad lo que se mueve en el continente, y reconoce, tras 25 años de revolución, la mano de quienes nunca han dejado de buscar el control del país.
El mapa que Washington
Tres días antes de la consulta, el 5 de marzo en Florida, el secretario del Departamento de Guerra Pete Hegsethpresentó ante la Americas Counter Cartel Conference (Conferencia Anticartel de las Américas) el concepto que su gobierno llama «Gran Norte América»: todo el territorio al norte del ecuador —desde Groenlandia hasta Ecuador, desde Alaska hasta Guyana— como perímetro inmediato de seguridad estadounidense.
La geografía, en ese relato, se vuelve argumento de dominio. «Cada uno de estos países bordea el Atlántico Norte o el Pacífico Norte», afirmó Hegseth. «Cada uno se ubica al norte de las dos grandes barreras geográficas de la región: el Amazonas y los Andes. Es geografía básica que deberíamos enseñar más en las escuelas». El Amazonas y la Cordillera andina como fronteras naturales de la influencia estadounidense. El resto, vecindario administrable.
Hegseth citó la Doctrina Monroe de 1823 con evidente satisfacción y declaró que «el presidente Trump la ha restablecido», tachando —nuevamente— al socialismo latinoamericano de «narco-comunismo radical» y descartando como «falsa soberanía» todo proyecto político que no se alinee con Washington.
Su lenguaje no sorprende a todos por igual. A comienzos de febrero, el internacionalista Stephen M. Walt había publicado en Foreign Affairs el diagnóstico que muchos en Washington prefieren no pronunciar en voz alta: «hegemonía depredadora». Su texto, El hegemón depredador: cómo Trump ejerce el poder estadounidense, es obra de una de las voces más respetadas del pensamiento estratégico estadounidense, y su lectura coincide punto por punto con lo expuesto ese día en Florida: no seguridad hemisférica sino administración de los recursos, la infraestructura y la geografía de otros pueblos como activos propios.
Es en ese contexto donde cobra su verdadera dimensión lo que ocurre el 8 de marzo en Venezuela.
La séptima Consulta Popular Nacional del 8 de marzo llega con una demanda que recorre cada asamblea del país: la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores, secuestrados el 3 de enero tras el bombardeo contra la República bolivariana. Foto cortesía
Lo que ese mapa no registra es lo que ocurre simultáneamente al Sur. Mientras gobiernos de la región como los de Milei, Noboa, Kast, Asfura y otros aplican recortes, desmantelan derechos y concentran el poder en pocas manos, en Venezuela miles de asambleas comunales deliberan sobre infraestructura, salud, agua y vida cotidiana. Sin élites que decidan por el resto. Con comunas que planifican y ciudadanos que gobiernan lo suyo.
Es el modelo que sembró el comandante Chávez y que el proceso revolucionario profundiza sin abandonar su raíz: la convicción de que una sociedad más justa es la que se construye, con herramientas propias, en el suelo propio, a ritmo propio. Simón Rodríguez lo dijo antes que nadie: inventamos o erramos.
En estas horas, con 36.000 proyectos y más de cinco mil comunas en marcha, ese mismo pueblo exige la liberación inmediata de su presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores. Venezuela no responde solo a Hegseth ni a su Gran Norte América. Demuestra, con la contundencia de los hechos, que existe otra forma de organizar la vida colectiva. Una que el continente, en medio de tanto ruido, todavía puede escuchar.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, advirtió que Donald Trump deberá «pagar el precio» por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, al comienzo de la ofensiva estadounidense contra la República Islámica.
«A Trump no lo vamos a dejar en paz, tiene que pagar el precio», declaró este sábado el alto cargo iraní. Agregó que el mandatario estadounidense martirizó al líder supremo y al pueblo iraní, algo que, según él, «no es sencillo».
En ese sentido, Larijani afirmó que Teherán no permitirá que el inquilino de la Casa Blanca se salga con la suya hasta que «haya reciprocidad en la respuesta«.
Amenazas de Trump
En la misma jornada, Trump ha vuelto a amenazar a Irán con una «destrucción total y muerte segura«. «Debido al mal comportamiento de Irán, se está considerando seriamente la destrucción total y la muerte segura de áreas y grupos de personas que no fueron considerados como objetivos hasta este momento«, afirmó en Truth Social.
Además, tachó a la nación persa de «perdedor de Oriente Medio», añadiendo que «lo seguirá siendo durante décadas hasta que se rinda o, más probablemente, colapse por completo». «¡Hoy Irán recibirá un duro golpe!«, subrayó.
Mientras, desde Irán afirman que están preparados para un conflicto prolongado y que aún no han utilizado todas sus capacidades militares. El portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el general Alí Mohammad Naeini, declaró que los adversarios del país deben esperar «golpes dolorosos en cada oleada de operaciones».
Agresión a Irán
Israel y Estados Unidos lanzaron el pasado sábado 28 de febrero un ataque conjunto contra Irán, proponiéndose «eliminar las amenazas» del Gobierno del país persa.
Los ataques se cobraron la vida del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares de la nación.
En respuesta, Irán lanzó varias oleadas de misiles balísticos hacia Israel, así como contra bases estadounidenses situadas en países de Oriente Medio.
Los estadounidenses querían provocar el caos en Irán para luego dividir el país, según declaró el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, según informó el 7 de marzo la cadena estatal de radio y televisión IRIB.
«La estrategia del enemigo consistía en sembrar el caos en Irán para luego dividir fácilmente el país en partes», informó Larijani.
Al mismo tiempo, expresó su convicción de que los estadounidenses no conocen Oriente Medio.
Primero, Estados Unidos destruyó la estructura administrativa y gubernamental del poder iraní y, posteriormente, comenzó a obstaculizar el suministro de productos básicos a la población iraní.
Además, Estados Unidos negoció con los kurdos para movilizarlos contra el poder, pero finalmente «los dejó en paz».
El ex primer ministro israelí Naftalí Bennett realizó recientemente duras declaraciones sobre Turquía y su presidente, Erdogan, calificando a Ankara de nueva amenaza estratégica para la seguridad israelí.
Bennett acusó a Turquía de apoyar no solo a Irán, sino también a varios grupos en Oriente Medio que Israel considera como “organizaciones terroristas”.
En una entrevista, Bennett describió a Erdogan como un “adversario sofisticado y peligroso que busca cercar a Israel”. Instó a Israel y a sus aliados a no ignorar las acciones de Ankara y a desarrollar una política integral de contención.
Enfatizó que esa estrategia no debe limitarse a Teherán; también deben tomarse medidas sistémicas contra Turquía.
Sus declaraciones sugieren que Israel debería reconocer formalmente a Turquía como un estado hostil.
Bennett se refirió a las fuerzas políticas islámicas como un “eje monstruoso”. Afirmó que Qatar y Turquía, actuando en Siria y Gaza, estaban fortaleciendo redes vinculadas a la Hermandad Musulmana.
También comentó que Doha ejercía influencia financiera y política sobre ciertos dirigentes israelíes, añadiendo así una dimensión política interna a sus comentarios.
El ministro de Asuntos Exteriores del país, Subramaniam Jaishankar, calificó el 7 de marzo de acto humanitario el permiso concedido a un buque de la Armada iraní para atracar en el puerto indio de Kochi, según informa Economic Times.
Señaló que las autoridades indias recibieron una solicitud de Irán en relación con uno de los buques que participó en el desfile naval internacional y en las maniobras navales multinacionales MILAN 2026 organizadas por la India.
El buque IRIS Lavan envió una señal de socorro. El 1 de marzo, Nueva Delhi aprobó la solicitud de atraque y el buque atracó en Kochi. Los 183 miembros de la tripulación fueron alojados en las bases de la Armada de la India en la ciudad.
«Recibimos un mensaje de la parte iraní indicando que uno de los barcos, que supuestamente se encontraba más cerca de nosotros, en nuestras aguas en ese momento, quería entrar en nuestro puerto. Informaron de problemas», señaló el ministro.
El diplomático señaló que cuando el barco zarpó de Irán, la situación era completamente diferente. Al regresar de las maniobras, la tripulación se encontró en una situación difícil e India actuó por razones humanitarias, no jurídicas.
Recordemos que hace unos días, un submarino de la Armada de los Estados Unidos hundió frente a las costas de Sri Lanka el buque iraní Dena, que también regresaba de unas maniobras. Según las condiciones de las maniobras, los buques debían llegar sin municiones, por lo que estaba totalmente indefenso.
La fiscalía emiratí advirtió de que cualquier persona que comparta o reenvíe contenido digital procedente de fuentes desconocidas será legalmente responsable, aunque no sea el creador original del mensaje.
Su aplicación en plena guerra revela que el ciudadano que filma escombros cerca de su casa para avisar a su familia en el extranjero comete un delito.
La policía de Dubai ha advertido públicamente que difundir rumores puede acarrear multas de al menos 200.000 AED (54.458 dólares) y dos años de prisión, tanto si son residentes como turistas.
El problema no es solo el castigo. El gobierno emiratí quiere controlar el flujo de información sobre la guerra y los caños causados por los ataques iraníes.
La semana pasada, el Ministerio del Interior de Bahrein anunció que al menos dos personas, de 27 y 37 años, fueron detenidas por “mal uso” de las redes sociales “por la grabación de los ataques iraníes”.
“Los sospechosos filmaron y transmitieron contenido en vivo y videoclips, que luego compartieron a través de sus cuentas de redes sociales de una manera que constituye una violación legal y podía dañar la seguridad y provocar a la opinión pública […] Los procedimientos legales necesarios ya están en marcha”, ha dicho el ministerio en un comunicado.
De forma similar, el Ministerio de Interior de Kuwait insta los residentes para que se abstendrán de registrar las amenazas aéreas, ya que podría provocar ansiedad entre la población y difundir información errónea.
El incumplimiento de esta orden puede implicar “medidas legales”, dijo el ministerio en un comunicado público.
El Ministerio del Interior de Qatar ha emitido una advertencia similar.
En los primeros días de la Guerra de Ucrania, la policía ucraniana también advirtió a los ciudadanos que no filmaran ni distribuyeran vídeos de ataques rusos porque se podrían utilizar para la propaganda del Kremlin.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán lanzó ataques contra la base estadounidense en Baréin, contra militares estadounidenses en el hotel Marina de Dubái y contra varios objetivos en Haifa. Así lo informó el servicio de prensa del IRGC.
Se señala que «los objetivos militares en Haifa, en el norte de Israel, fueron alcanzados con nuevos misiles de combustible sólido Heibar Shekan del IRGC con capacidad de guiado hacia el objetivo».
La publicación afirma que la Armada del IRGC ha lanzado ataques contra instalaciones de apoyo al ejército estadounidense en el puerto de Salman, en Baréin.
Además, el servicio de prensa ha declarado que el IRGC ha lanzado ataques contra el punto de despliegue del ejército estadounidense en el Marina Hotel de Dubái (EAU).
Stefan Paul, director de una de las empresas de logística más grandes del mundo, Kuehne & Nagel, declaró el jueves a la emisora suiza SRF que Dubai sólo contaba con reservas de productos alimenticios frescos para unos diez días.
Irán está ejerciendo una presión alimentaria sobre Emiratos Árabes Unidos y sus aliados. No se trata solo de una guerra de misiles y petróleo, sino también de una guerra en la cadena mundial de suministros.
Dubai y la región del Golfo importan entre el 80 y el 90 por cien de sus alimentos. Aproximadamente el 70 por cien de los productos alimenticios destinados a los países del Golfo transitan por el Estrecho de Ormuz.
La capacidad mundial de transporte aéreo de mercancías hacia Oriente Medio se redujo un 22 por cien entre el 28 de febrero y el 3 de marzo, por lo que las vías aéreas están tan cerradas como las marítimas.
Jebel Ali, el puerto que atiende a 50 millones de personas en el Golfo y centro regional para la gran mayoría de las importaciones de alimentos perecederos de Dubai, se vio afectado y tuvo que suspender sus operaciones antes de reanudarlas parcialmente el jueves.
Los productos frescos no son productos enlatados. No son reservas estratégicas. Son las fresas, los tomates, la lechuga, los mangos, las hierbas aromáticas y los productos lácteos los que mantienen en funcionamiento a una ciudad moderna. Cuando estas rutas se cierran, las existencias de productos perecederos se agotan en tiempo real.
Dubai es una de las ciudades más ricas del mundo. Cuenta con los recursos financieros y las conexiones logísticas necesarias para abastecerse de alimentos de todo el mundo. El problema no es financiero, sino físico.
La cifra de diez días representa una estimación específica de productos frescos, no el suministro total de alimentos.
Dubai cuenta con importantes reservas de productos secos, congelados y granos estratégicos gestionados por el gobierno de Emiratos Árabes Unidos.
La población no se enfrenta a una hambruna. Se enfrenta al momento en que el símbolo visible de una ciudad cosmopolita, próspera e interconectada se derrumba.
La agencia cita las declaraciones del portavoz del cuartel general del mando militar iraní «Khatam al-Anbia».
«Declaramos a la República de Azerbaiyán, vecina de Irán, como país musulmán, la necesidad de expulsar a los sionistas de este país para evitar la propagación de la inestabilidad en la región y no poner en peligro la seguridad de su pueblo y del Irán islámico», se dice en el comunicado.
El 5 de marzo se encontró un UAV iraní caído en el territorio del aeropuerto de Najicheván, en Azerbaiyán. El Ministerio de Defensa de Azerbaiyán advirtió que el ataque contra los drones iraníes no pasará desapercibido y que se están preparando las medidas correspondientes. Sin embargo, el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, subrayó que Bakú no tiene intención de entrar en guerra con Irán.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia insta a Azerbaiyán e Irán a actuar con prudencia y a no precipitarse en tomar medidas imprudentes a causa del dron en Najicheván.
Recordemos que la parte iraní está investigando el caso de la caída del UAV en Najicheván, según informó el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Arakchi, a su homólogo azerbaiyano, Jeyhun Bayramov, el 5 de marzo, según informó el servicio de prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán.
«El ministro iraní expresó su preocupación por los ataques con drones contra el territorio de la República Autónoma de Najicheván», se lee en el comunicado del ministerio.
Informó que ya se están investigando las causas del incidente.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán informó de que Arakchi, en una conversación con Bayramov, afirmó que Irán no había lanzado nada en dirección a Azerbaiyán.
Los casos se multiplican, incluyendo los de muchos prisioneros que denunciaron haber sido desnudados por completo y mantenidos así durante horas o incluso días, en condiciones degradantes.
Los maestros cuestionaron la falta de justicia para los trabajadores, además de señalar las precarias condiciones laborales en el sector, con miles de afiliados en Bolivia.
El presidente Donald Trump, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el Comando Sur de Estados Unidos han utilizado repetidamente las redes sociales para alardear de los mortíferos ataques con bombas a barcos, supuestamente dirigidos contra narcotraficantes en el Mar Caribe y el Océano Pacífico, durante casi ocho meses.