Líder de Hezbolá: la paciencia del Líbano ante violaciones israelíes tiene límites

Hezbolá considera su resistencia armada «un derecho legítimo, garantizado internacionalmente, por la Constitución y la declaración ministerial del gobierno». Foto: Al Mayadeen
Hezbolá considera su resistencia armada «un derecho legítimo, garantizado internacionalmente, por la Constitución y la declaración ministerial del gobierno». Foto: Al Mayadeen

El secretario general del movimiento de resistencia libanesa Hezbolá, Naim Qassem, declaró que el Líbano ha alcanzado el límite de su paciencia ante las continuas violaciones de su soberanía por parte de Israel, atribuyendo la escalada regional a la «ocupación e influencia estadounidense-israelí».

En un discurso pronunciado este miércoles, Qassem afirmó que las transgresiones del enemigo habían «crecido demasiado». En este sentido, denunció que las fuerzas israelíes violaron el acuerdo de alto el fuego unas 10.000 veces y asesinaron a varios cientos de personas en el Líbano mientras estaba en vigor. «Advertimos repetidamente que la paciencia tiene límites», señaló el líder de la resistencia libanesa.

Respecto a las violaciones israelíes durante los últimos 15 meses, Qassem sostuvo que estas fueron diseñadas deliberadamente para dejar al Líbano sin influencia, socavando así la soberanía del país. «Nuestro deber era hacer todo lo posible para poner fin a esta peligrosa vía de agresión continua», declaró, cuestionando a quienes critican la elección del momento por parte de Hezbolá: «¿Más de 15 meses de violaciones y 500 mártires, no son suficientes?».

El jeque Qassem enfatizó que la agresión contra Líbano fue iniciada por Israel y planificada de antemano, y no en respuesta a una sola salva de cohetes. «La agresión contra el Líbano fue planificada de antemano, no reactiva», afirmó, recordando que el número de mártires ya había superado los 40 en las primeras 48 horas del conflicto.

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Hezbolá considera su resistencia armada «un derecho legítimo, garantizado internacionalmente, por la Constitución y la declaración ministerial del gobierno». Qassem reiteró que el gobierno libanés es responsable del Líbano y no debería actuar para implementar decisiones estadounidenses e israelíes. «Mientras persista la ocupación», argumentó, «la Resistencia está tomando represalias contra la agresión estadounidense-israelí», insistiendo en responder implícitamente a la decisión gubernamental de prohibir las actividades militares de Hezbolá.

El líder chií subrayó la unidad entre Hezbolá y el pueblo libanés, citando sus esfuerzos colectivos en la Batalla de los Pueblos Poderosos como prueba de resiliencia. Concluyó haciendo un llamamiento a la solidaridad con la Resistencia e instando a los opositores a evitar actuar en su contra: «Existe la posibilidad de pasar página… no apuñalen a la Resistencia por la espalda».

Escalada militar israelí en territorio libanés

El 4 de marzo, las fuerzas israelíes lanzaron una serie de ataques coordinados en todo el Líbano, dirigidos contra el suburbio sur de Beirut, el sur del Líbano, el valle de la Bekaa y el Monte Líbano. El Ministerio de Salud libanés anunció el asesinato de seis personas en las agresiones contra Aramoun y Saadiyyat, lo que eleva el total de fallecidos a 72 desde el lunes 2 de marzo, mientras 437 personas han resultado heridas.

Múltiples ataques aéreos impactaron edificios en Hadath, Lailaki, Hay Madi y Haret Hreik, en el suburbio sur de Beirut. En el sur del Líbano, las fuerzas israelíes avanzaron desde las granjas de Bastara hacia la zona de Azraeil, al sur de Kfar Chouba, mientras aviones de guerra atacaban la ciudad de Houla y realizaban un ataque aéreo contra Beit Lif. Se informó que una fuerza de infantería israelí entró en el patio del Hospital Gubernamental Mais al-Jabal, tomando posiciones dentro de las instalaciones.

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En el valle de la Bekaa, las fuerzas israelíes llevaron a cabo varios ataques aéreos en las afueras de Shmestar y Bouday. El Monte Líbano también fue alcanzado al amanecer, con ataques contra un hotel en Hazmieh, un edificio residencial en Aramoun y un apartamento en Saadiyat.

Israel inició su última escalada durante la madrugada del lunes 2 de marzo, cuando lanzó extensos ataques aéreos contra el suburbio sur de Beirut (Dahye) y el sur del Líbano. Aproximadamente a las 03H30 hora local, aviones de guerra israelíes realizaron una oleada de ataques de una hora contra barrios densamente poblados de Haret Hreik y zonas cercanas al Aeropuerto Internacional de Beirut.

Las autoridades libanesas y la FPNUL informan que las infracciones israelíes han superado las 15.400 desde que entró en vigor el alto el fuego en noviembre de 2024, con cientos de libaneses asesinados durante el último año.

Respuesta de Hezbolá con operaciones de drones

En respuesta a los ataques israelíes, en esta jornada Hezbolá llevó a cabo una serie de operaciones contra instalaciones militares israelíes. Según un comunicado, el martes aproximadamente a las 17H00, la Resistencia atacó los sistemas de radar Cúpula de Hierro en Kiryat Eliezer, la principal base de defensa aérea de Haifa, utilizando un escuadrón de drones de asalto.

A primera hora de la mañana del miércoles, a las 04H30, Hezbolá atacó la base de Ein Shemer, una instalación de defensa aérea antimisiles ubicada a 75 kilómetros al este de la frontera, utilizando nuevamente drones de asalto.

Cuba rechaza expulsión «arbitraria e injustificada» de su personal diplomático en Ecuador

La Cancillería ecuatoriana invocó el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, aunque hasta el momento no ha detallado los motivos oficiales que sustentan esta decisión. Foto: teleSUR

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba rechazó este miércoles «en los términos más enérgicos» la decisión del Gobierno de Ecuador de declarar persona non grata a su embajador en Quito, Basilio Antonio Gutiérrez García, y ordenar la expulsión de todo el personal diplomático, consular y administrativo de la isla.

 

A través de un comunicado oficial, la Cancillería cubana denunció la medida como «arbitraria e injustificada», señalando que la orden de abandono del territorio nacional en un plazo de 48 horas carece de fundamentos reales y atenta contra los principios de convivencia entre Estados.

Para el Gobierno cubano, esta acción no es casual y se enmarca en un contexto de reforzamiento de la agresión de los Estados Unidos contra la isla. El Minrex señaló directamente las «fuertes presiones» de la administración estadounidense sobre terceros Estados para sumarse a su política de hostilidad, vinculando la medida a la proximidad de una cumbre convocada en Miami para el 7 de marzo.

«Se trata de un acto sin precedentes que demuestra el desprecio del actual gobierno de Ecuador por las prácticas y cortesías diplomáticas observadas por la comunidad internacional», reza el texto oficial.

Cuba reafirmó categóricamente que su personal acreditado en Quito ha cumplido con rigor lo establecido en la Convención de Viena de 1961, respetando las leyes y reglamentos locales sin inmiscuirse en los asuntos internos del Estado ecuatoriano.

Analistas advierten que este movimiento busca desmantelar los esquemas de integración regional soberana y la cooperación Sur-Sur, sustituyéndolos por alianzas de seguridad subordinadas a intereses transnacionales y a la agenda de Washington.

El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador invocó el artículo 9 de la Convención de Viena para ejecutar la medida, sin embargo, no ha detallado públicamente los motivos que impulsaron esta drástica acción. La notificación, que circula en canales digitales, omite las razones específicas del extrañamiento del cuerpo diplomático liderado por el embajador Gutiérrez.

La orden de expulsión alcanza de forma tajante a la totalidad del personal acreditado en Quito, un hecho que analistas califican como un quiebre sin precedentes en la diplomacia regional. Entre los funcionarios notificados para abandonar el país en 48 horas se encuentran Samuel Bibilonia Ballate (Ministro Consejero), Vladimir González Fernández (Cónsul), Ivette Franco Senen (Primera Secretaria) y Sonia García (Agregada de Prensa), junto al resto de secretarios, agregados civiles y demás integrantes del cuerpo diplomático y administrativo de la misión caribeña.

Cuba y Ecuador han mantenido históricamente lazos de solidaridad internacionalista en áreas estratégicas como la salud y la educación. El retiro forzoso del personal no solo tensiona las relaciones políticas, sino que pone fin a programas de cooperación que fueron fundamentales para el desarrollo social de los sectores más vulnerables en el territorio ecuatoriano, dejando además en la incertidumbre los trámites consulares de ciudadanos de ambas naciones.

Hasta el momento, Quito no ha confirmado si esta acción derivará en una ruptura total de las relaciones bilaterales, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el deterioro de los mecanismos de diálogo en el continente.

Organizaciones en Italia reimpulsan campaña “Energía para la Vida” en solidaridad con Cuba

Los organizadores destacaron que la campaña promueve la transformación de la solidaridad política en acciones materiales concretas ante las crecientes presiones externas. Foto: @CubaMINREX
Los organizadores destacaron que la campaña promueve la transformación de la solidaridad política en acciones materiales concretas ante las crecientes presiones externas. Foto: @CubaMINREX

Diversas organizaciones políticas, sociales y sindicales de Italia reafirmaron su apoyo a Cuba mediante el reimpulso de la campaña solidaria “Energía para la Vida“, con el objetivo de contrarrestar los efectos del bloqueo estadounidense, agravado recientemente por medidas que restringen la entrada de petróleo al país caribeño.

La iniciativa “Energía para la Vida“, lanzada en 2024, se enfoca en la recaudación de fondos para financiar la instalación de paneles solares en instituciones de la sociedad cubana. Este esfuerzo busca garantizar la continuidad de servicios públicos esenciales, tales como escuelas, hospitales y centros culturales.

Los organizadores destacaron que la campaña tiene un significado especial al realizarse en el marco del centenario del natalicio de Fidel Castro, promoviendo la transformación de la solidaridad política en acciones materiales concretas ante las crecientes presiones externas.

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Durante un encuentro celebrado en el Capitolio de Roma, directivos de la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic), la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), la Asociación Nacional de Partisanos (ANPI) y la Asociación Cultural de Promoción Social (ARCI) debatieron sobre la situación por la que atraviesa la isla caribeña, y coincidieron en que apoyar a Cuba es un acto de defensa de la autodeterminación y los derechos fundamentales.

El embajador de Cuba en Italia, Jorge Luis Cepero, presente en el encuentro, agradeció el respaldo internacional y denunció que las políticas actuales de Estados Unidos buscan asfixiar el desarrollo económico y causar sufrimiento a la población cubana.

Asimismo, realizó un repaso de las agresiones estadounidenses que la isla ha enfrentado por décadas, mencionando la invasión de Playa Girón, las centenas de intentos de atentado contra Fidel Castro y diversos actos de sabotaje, entre ellos el que resultó en el fallecimiento del ciudadano italiano Fabio Di Celmo.

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El diplomático hizo hincapié en el impacto de la reciente orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la cual, según sus palabras, tienen el objetivo de causar destrucción y muerte en Cuba. No obstante, Cepero manifestó su confianza en la capacidad de resistencia del Estado y el pueblo cubano para salvaguardar su libertad y soberanía.

En este contexto, resaltó la relevancia del apoyo internacional y de iniciativas como «Energía para la vida», asegurando que este tipo de solidaridad representa un impulso fundamental, tanto material como moral, para superar las dificultades actuales.

Tras la firma de la orden ejecutiva, diversos Gobiernos y organizaciones alrededor del mundo han intenficado sus denuncias contra el bloqueo estadounidense, debido a que el mismo atenta contra una nación soberana y causa daños severos a la población cubana.

Se avecina una crisis global

Los ataques se produjeron en instalaciones de los centros energéticos de Ras Laffan y Mesaid, donde se encuentran las principales plantas de licuefacción de gas. Como consecuencia, se ha suspendido temporalmente la producción de GNL y productos relacionados.

La reanudación del funcionamiento de las plantas de licuefacción de gas requerirá dos semanas.

Qatar es el mayor productor de GNL del mundo, con alrededor del 20 % del suministro mundial.

La interrupción de la producción debería afectar gravemente al mercado energético mundial y provocar un aumento de los precios del gas en Europa y Asia.

Rota y Morón, las ‘bases de la discordia’ en España que desataron la furia de Trump

Las dos bases militares de EE.UU. en España, en Rota y en Morón de la Frontera, se encuentran en el centro de la polémica tras el inicio de la agresión estadounidense e israelí sobre Irán y la oposición del Gobierno español a que esas instalaciones sean utilizadas en el conflicto desatado el pasado 28 de febrero.

 

El presidente de EE.UU., Donald Trump, reaccionó duramente a la postura española, llegando a amenazar con cortar todo comercio y tratos con el país europeo, mientras que desde las fuerzas de la izquierda han llegado de nuevo peticiones que exigen el cierre de esas bases y la salida de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

La negativa de Madrid provocó que el Pentágono retirase 11 aviones cisterna KC-135 desplegados en las bases españolas para suministrar combustible en el aire a sus cazas de combate, dejando en el aire el futuro de estas instalaciones.

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¿Qué son las bases de Rota y Morón?

Las bases de Rota y Morón se establecieron inicialmente en 1953 tras los acuerdos de Madrid entre EE.UU. y el régimen del dictador Francisco Franco. Sin embargo, su operativa se rige por un tratado posterior, que data de 1988, ya en democracia, suscrito entre el presidente estadounidense Donald Reagan y el español Felipe González.

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Se trata de dos plazas estratégicas para la potencia americana en el flanco sur de Europa. Morón, en la provincia española de Sevilla, es, además, un punto permanente de una fuerza de reacción, con medios aéreos de apoyo, para África. Tiene una amplia historia en las últimas décadas; en la Guerra del Golfo de 1991 albergó bombarderos B-52 y en la de Kosovo fue la mayor base de cisternas, al igual que lo fue en Libia.

Por su parte, Rota tiene una inmensa importancia geoestratégica. Ubicada en la provincia de Cádiz, es la escala obligada de los buques de guerra estadounidense a su entrada y salida en el Mediterráneo, algo que solo permite su calado e instalaciones.

Allí están desplegados permanentemente buques de guerra de EE.UU., que se elevaron de cuatro a seis tras un acuerdo alcanzado por ambos países en 2023. Son modernos destructores especializados en el escudo contra misiles de la OTAN, preparados para detectar y destruir misiles intercontinentales.

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Además alberga buques españoles y es la sede de la Flotilla de Aeronaves de la Armada española y del Centro de Evaluación para el Combate. Es la base más grande de España y una de las mayores de Europa, y acoge a 9.000 personas, el 40 % de nacionalidad estadounidense, de los que 3.000 son militares. Su actividad genera alrededor de 450 millones de euros al año (el 60 % aportado por España) a través, sobre todo, de contratos de mantenimiento y auxiliares.

Morón y Rota acogían un importante número de aviones cisterna estadounidenses, importantes para los bombardeos en Irán porque abastecen a los cazas durante el vuelo, que ahora se han desplazado a otras bases europeas.

¿Quién tiene la soberanía?

Según el artículo 24 del convenio de 1988, España tiene la plena soberanía y control sobre el territorio y el espacio aéreo de las bases. Es decir, España tiene la última palabra sobre unas instalaciones que, además, están amparadas por la OTAN, donde las decisiones funcionan por consenso.

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Así, EE.UU. tiene derechos de uso pero el control soberano corresponde a España. De ese modo, el país norteamericano no puede utilizar las bases para una operación ofensiva concreta sin el permiso español, debido a que el convenio firmado entre ambos países no permite a EE.UU. utilizarlas para participar en conflictos no avalados internacionalmente. Ese tipo de decisión solo le corresponde a España.

Así, la legalidad contradice las afirmaciones de Trump del martes, en las que sostenía que puede ordenar a sus fuerzas en Europa el uso de Rota y Morón si quiere.

Llamados al cierre

La polémica se azuzó a nivel interno el lunes, cuando los partidos Izquierda Unida (integrada en Sumar, miembro de la coalición de Gobierno junto al Partido Socialista Obrero Español) y Podemos, volvieron a poner sobre la mesa la histórica exigencia del cierre de las bases de Morón y Rota y la salida de la OTAN, entre fuertes críticas al ataque desatado sobre Irán sin aval del derecho internacional.

«La presencia de las bases de EE.UU. en nuestro país es un peligro para nuestra seguridad y nuestra soberanía nacional«, afirmó la secretaria de Organización de IU, Eva García Sempere, poco antes de que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, asegurara que las bases no se iban a utilizar en ningún tipo de apoyo en la operación contra el país persa.

Desde la formación izquierdista se exigió además la ruptura de relaciones con Israel, la anulación del acuerdo de asociación de la Unión Europea con ese país y la salida de la Alianza Atlántica, que debería llevar aparejada la salida de las tropas estadounidenses de Rota y Morón.

  • Israel y Estados Unidos lanzaron en la madrugada del sábado 28 de febrero un ataque conjunto contra Irán, con el objetivo declarado de «eliminar las amenazas» de la República Islámica.
  • Los bombardeos se cobraron la vida del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares del país.
  • En respuesta, Teherán lanzó varias oleadas de misiles balísticos hacia Israel, así como contra bases estadounidenses situadas en países de Oriente Medio. También llevó a cabo ataques contra instalaciones militares británicas en Chipre.

La guerra en Irán. Deseos y realidades

Sergio Rodríguez Gelfenstein.— Se dicen muchas cosas, pero no se sabe a ciencia cierta si la decisión de atacar Irán ha sido un error de cálculo sobre la base de información que la CIA le entregó a Trump afirmando que Irán era frágil y en esa medida, un objetivo fácil de derrotar. O podría haber sido todo lo contrario, que el Pentágono le alertara en torno a los riesgos que significaba una operación militar de gran alcance en términos de la estabilidad estratégica de Estados Unidos y que Trump lo desechara habida cuenta de su obsesiva disposición de poner al mundo bajo sus pies.

 

También se dice que Netanyahu le informó a Trump que el sábado 28 en la mañana el líder de Irán se reuniría con el Alto Mando en un lugar que la inteligencia israelí había detectado y que era la oportunidad de suprimirlo definitivamente. Esta información habría sido corroborada por la CIA llevando a Trump a tomar la decisión.

Lo que si está claro es que la principal fuente de información de Estados Unidos en el Asia Occidental es Israel que utiliza tal instrumento como herramienta de manejo de las decisiones de Estados Unidos. Por supuesto, el Mosad sionista guarda como un tesoro las miles de fotos y videos que durante años le proporcionó Jeffrey Epstein, lo cual le permite manejar a favor de sus intereses a cualquier líder mundial de la política, las finanzas, la economía y la diplomacia, Trump incluido.

En esa medida, Israel “convenció” a Trump de que la capacidad misilística iraní era exigua cuando en realidad el país persa tiene decenas de miles de ellos, de 18 tipos distintos, con diferente potencial, capacidad de carga, distancia y velocidad de vuelo.

Desde 2003 cuando se produjo el ataque de Estados Unidos a Irak, el liderazgo iraní comprendió que un enfrentamiento directo con Estados Unidos era inevitable en el tiempo y comenzó a prepararse con celeridad pero con paciencia para ello. Por esto, procedió al diseño y construcción de las ciudades misilísticas móviles subterráneas . Es inevitable preguntarse ¿Cómo pueden ser móviles? Lo son porque al tener múltiples entradas y salidas comunicadas entre si por kilómetros de túneles, los misiles pueden emerger por cualquier lugar para ser disparados. De igual manera, Irán ha producido durante más de 20 años una cantidad indefinida de drones que se supone son varios cientos de miles que le garantizan la realización de un ataque permanente durante varias semanas y meses en contra de un potencial enemigo.

Otro error de cálculo en el que incurrió Trump fue la suposición de que existían fuertes contradicciones en la cúpula iraní ya que la gran mayoría de la población rechazaba el liderazgo de la república islámica. Si había dudas al respecto, al precio de su propia vida, el mismo ayatola Khamenei se encargó de demostrar la falsedad de esta aseveración. Pudo haberse escondido bajo tierra, sabía que estaba en la mira del odio sionista y estadounidense pero haciendo una última contribución a la lucha de su pueblo y de los musulmanes chiitas de todo el mundo, prefirió inmolarse para erigirse en bastión indestructible de unidad nacional para su país y para el chiismo en general. Hoy Irán enfrenta la agresión como un puño único que incluye también a sunitas, católicos y hasta judíos que viven y son ciudadanos de la república islámica.

Trump equivocadamente supuso que el martirio de Khamenei supondría el descalabro y la desaparición de la república islámica. Sócrates afirmó que: “La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia”. Algo que Trump jamás haría. Su personalidad no se lo permite. Por eso, antes del inicio de la agresión del 28 de febrero le preguntó a su negociador con Irán, Steve Witkoff porque Irán no “había capitulado” ante la enorme presión a la que estaba sometido cuando se había producido el mayor despliegue militar estadounidense en la historia desde la invasión de Irak.

Hoy, cuando la agresión militar se hizo efectiva e Irán está siendo sometido a una brutal campaña de bombardeos, se sigue preguntando lo mismo sin entender que el proceso de sustitución de los líderes en Irán es casi automático. Es parte de la preparación que han venido realizando desde hace más de 20 años.

¿Cree alguien que el entramado de instituciones formadas por el Líder Supremo, las Asambleas de Discernimiento, de Convivencia del Estado y de Sabios, así como el Consejo de Guardianes y los tres poderes del Estado establecidos en la Constitución y que sustentan el sistema puede ser destruido por el asesinato de su líder, de sus dirigentes principales o incluso de toda la cúpula de dirección del país? En Irán cada puesto de responsabilidad tiene definido de antemano, los siguientes cuatro sustitutos en caso de desaparición del titular.

Si se quisiera establecer una comparación con la democracia occidental que propone la separación de poderes, en Irán el sistema apunta al equilibrio de los poderes. Así, la Asamblea de Sabios puede destituir al Líder Supremo. Éste designa a los ayatolás del Consejo de Guardianes y a la máxima autoridad del Poder Judicial. A su vez, el líder del Poder Judicial es quien propone a los constitucionalistas que van a formar parte del Consejo de Guardianes. Y de igual manera los candidatos a la Asamblea de Sabios deben ser aprobados por el Consejo de Guardianes. Se puede concluir que no hay ninguna autoridad con poder eterno, no hay autoridad que no haya sido electa y no hay autoridad que posea el poder absoluto. El mismo debe ser compartido a través del equilibrio en el funcionamiento de todos para que no haya ninguno que esté por encima de los demás.

Intentando dar una mirada de mediano y largo plazo del conflicto, primero nos deberíamos preguntar ¿Qué está ocurriendo ahora? Tras la agresión sionista-estadounidense y tal como fue anunciado previamente por el gobierno iraní, ante esa eventualidad, el estrecho de Ormuz fue cerrado por la fuerza naval persa para el paso de embarcaciones no autorizadas. Sin embargo, hasta ahora lo que se ha informado es acerca del poder dominante de la Armada de Estados Unidos, cuando la realidad es que el mismo tiene severas limitaciones que se pondrán en efecto en las próximas semanas.

Vale decir que ese poder superlativo no ha podido impedir la paralización de Ormuz por donde transita el 21% de la energía del planeta. Trump incluso anunció que su Gobierno ofrecerá seguros de riesgo político “a un precio razonable” y, en algunos casos, escolta militar para el comercio marítimo que transite por el estrecho de Ormuz, paralizado por Irán en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel. Como respuesta, un alto jefe naval persa lo conminó a hacerlo. Esta situación se seguirá tensionando, sobre todo porque la principal fuente logística de la Armada de Estados Unidos en la región era la base de la V Flota en Bahréin que fue destruida o severamente dañada por Irán. Incluso los barcos que están represados al interior del Golfo no la pueden utilizar.

La alternativa para los que están fuera, en el golfo de Omán o el mar Arábigo, es ir a repostar a la base naval estadounidense de Diego García en un territorio usurpado ilegalmente por el Reino Unido y perteneciente a Mauricio, una nación insular en el Océano Índico. Esta base se encuentra a tres días de navegación de ida y tres de vuelta lo cual le daría a Irán una valiosa semana en caso de que el conflicto se prolongara.

Por otro lado, un factor a favor de Irán es que está combatiendo en territorio propio mientras que Estados Unidos depende del extranjero sobre todo ahora que su red de bases militares en la región ha sido destruida o duramente deteriorada. Eso también es un componente que manifiesta vulnerabilidad.

En otro ámbito, en lo que parece ser el elemento que definirá el conflicto, que a mi entender es el de la mejor utilización de los medios de combate y el despliegue más adecuado de la logística, se está desarrollando una fuerte campaña mediática con la cual Estados Unidos pretende sembrar una realidad que solo el tiempo validará. Esta guerra se desarrolla en un ámbito del uso del componente bélico aéreo como base fundamental para golpear al enemigo. Así, en la medida que no hay tropas sobre el terreno, la aviación, los misiles, los drones y las baterías antiaéreas juegan el papel fundamental.

En este sentido, la superioridad de la alianza sionista-estadounidense en materia de aviación es avasalladora y es comprensible porque esa es un arma ofensiva por excelencia que Estados Unidos ha desarrollado acorde a sus principios doctrinarios agresivos e intervencionistas. Esto es lo que le permitió al secretario de Guerra Pete Hegseth afirmar ayer 3 de marzo que: “En menos de una semana, Estados Unidos. e Israel tendrán el control total del espacio aéreo iraní”.

Pero en el campo de drones, misiles y armamento antiaéreo que juegan un papel relevante como instrumentos defensivos -aunque los dos primeros también pueden jugar un papel ofensivo- la situación se empareja y es donde Irán puede sacar ventajas por estar combatiendo en su territorio.

La aviación sionista-estadounidense debe servirse de las bases militares de Estados Unidos en la región para su reposición en combustible y municiones. En tanto tales instalaciones han sido duramente golpeados por Irán, los ataques aéreos provenientes de bases terrestres deben ser repostados en vuelo una y hasta dos veces, lo cual obliga a una logística de gran nivel que no se sabe hasta cuando serán capaces de sostener habida cuenta de las nefastas experiencias del pasado.

En materia de combate antiaéreo se necesitan 2-3 misiles interceptores Patriot PAC-3 o THAAD para derribar un misil o un dron iraní. El inventario total de THAAD asciende a 646 misiles (esto incluye las reservas que Estados Unidos necesita para su propia defensa) con una capacidad de producción anual de solo 96. En junio de 2025, 150 misiles (23%) fueron gastados en 12 días en la guerra contra Irán. Sólo se trata de extrapolar esta cifra considerando que los combates, son hoy muy superiores a los del año pasado.

Aunque Washington ha instado al complejo militar industrial a elevar aceleradamente la producción, lo más elevado a lo que se ha comprometido la industria es a fabricar 400 anuales. Reponer esos inventarios tomaría más de cuatro años. En el caso de los Patriot PAC-3 en 2025 se produjeron alrededor de 800 unidades, con planes de elevarla a 1.130 solo en 2027. En cuanto a los misiles de ataque Tomahawk, el inventario es de menos de 1.200, solo un tercio del pico de 2020 que fue de aproximadamente 3.600.

El propio Marco Rubio afirmó que «los iraníes fabrican 100 misiles mensualmente, mientras que nosotros producimos entre 6 a 7 interceptores al mes». En resumen, si Estados Unidos enviara toda su producción a Israel, lo cual es imposible porque el propio Alto Mando de las Fuerzas Armadas lo impediría, se podría decir que en los próximos días la dotación de misiles interceptores estará totalmente mermada, toda vez que la táctica de Irán es enviar enjambres de drones para saturar las defensas antiaéreas sionistas y agotar las existencias. Solo entonces, Irán sacará lo mejor y más moderno de su arsenal para atacar.

Supongo que esto es lo que ha llevado a Trump a ir modificando su discurso. El 28 de febrero dijo: «Ya hemos ganado. Así es como luce un ejército competente». Al día siguiente 1° de marzo, afirmó: «Teherán en 3-4 días». El lunes 2 de marzo: «4-5 semanas por delante» y ayer 3 de marzo: “Las guerras se pueden librar para siempre».

Esta guerra será larga pero no eterna, es una guerra de desgaste, ganará el que tenga mejor logística y haga un uso más racional de recursos. Así mismo, influirá el hecho de que Irán la planificó durante 23 años. Esta es su guerra. No lo fue la de Irak de 2003, ni la del Líbano de 2006, ni la respuesta a la mal llamada primavera árabe de 2011, ni la guerra de Arabia Saudita contra Yemen iniciada en 2014, ni siquiera la guerra de Gaza en 2023. En todas, se vio obligado a involucrarse indirectamente, pero no era su guerra. Esta si lo es. Es todo o nada.
En esta situación, ¿qué puede hacer Trump? Por supuesto no se rendirá aunque podría retirarse reivindicando una victoria tal como hizo en junio del año pasado. Podría buscar un acuerdo negociado, pero Irán se ha sentado en la mesa tres veces y tres veces ha sido engañado y traicionado como lo ha podido testificar el mundo eterno. La parte decente del planeta que es la aplastante mayoría y que no está en la “Lista Epstein” puede además dar fe de la voluntad pacifista de los persas.
Irán ha actuado con total transparencia, confiaron tres veces que estaban negociando con un interlocutor serio, los lamentables hechos pusieron en evidencia la falsedad y la perfidia de Estados Unidos, demócratas y republicanos por igual. Y ahora están haciendo lo que dijeron que iba a hacer si eran atacados. Si Estados Unidos golpea sus terminales petroleras y sus refinerías , harán lo mismo en todo el Asia Occidental.
Estados Unidos tendrá dificultades en escalar sin correr un riesgo mayor. Lo cierto es que al día de hoy, 4 de marzo, el plan de Estados Unidos no se ha cumplido: no lograron producir un cambio de régimen, no han podido evitar la acción de los misiles y los drones iraníes, no han logrado sostener una cobertura antiaérea eficiente, no han podido desarrollar la capacidad industrial para suplir las pérdidas y abastecer adecuadamente a sus fuerzas armadas y no han conseguido paralizar la acción del eje de la resistencia que en Líbano, Irak, Yemen y otros países se prepara para contratacar, entre varias razones porque Khamenei era también un líder para ellos.
Con una capacidad industrial limitada, en alguna medida porque las restricciones de tierras raras de China le impiden un avance más acelerado en la producción, lo que le queda es desplegar mayor cantidad de aviones, pero las fuerza aéreas no ganan guerras. No pueden destruir las ciudades subterráneas, tienen que ocuparlas y ya los hutíes yemenitas con muchos menos recursos, demostraron que un pueblo valiente, consciente y decidido, puede evitarlo. El que quiera ganar tiene que desplegar fuerzas terrestres. Irán tiene 1.370.000 hombres y mujeres sobre las armas, sin contar los millones que desean incorporarse. Si se aplica la clásica relación de 3:1 para la ofensiva, Estados Unidos necesitaría más de 4 millones de soldados para asegurarse una victoria. ¿De dónde los saca? ¿Soportaría esto la sociedad estadounidense sin que antes se produzca una hecatombe interna?
Solo les quedaría el expediente nuclear, pero ahí entramos en otra conversación porque obligaría a involucrarse a China y a Rusia y a todo la humanidad sana y decente que es la mayoría. Y no estamos en 1945 , tampoco el liderazgo iraní es la mediocre, inescrupulosa y cobarde élite japonesa de fines de la segunda guerra mundial.
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La decadencia del régimen estadounidense y su guerra contra el mundo

Carmen Parejo Rendón.— El conflicto de EE.UU. con el resto del mundo —visible hoy en escenarios como Irán, entre otros— no es una reacción coyuntural, sino la expresión de una lógica histórica más profunda. Comprenderla exige observar cómo se construyó su hegemonía global y por qué ese poder depende cada vez más de la confrontación permanente.

El ascenso de EE.UU. como líder del centro imperialista mundial está ligado a las dos guerras mundiales del siglo XX. La primera fue, en esencia, una guerra entre potencias europeas por el reparto colonial del planeta; la segunda estalló cuando aquellas potencias derrotadas o insatisfechas intentaron reconstruir imperios perdidos o abrirse paso hacia nuevos territorios.

De ese choque nacieron proyectos como el fascismo italiano y el nazismo alemán, que como advirtió Aimé Césaire, no hizo sino aplicar en Europa los métodos de dominación que las potencias coloniales llevaban siglos practicando en África, Asia y América. Por eso, del mismo modo que no podemos separar capitalismo de fascismo, tampoco puede separarse el fascismo del imperialismo que lo engendró.

Fue en esa crisis del orden imperial europeo donde el mapa del poder mundial cambió radicalmente. Entre Normandía y el resplandor devastador de Hiroshima y Nagasaki se selló el declive de las viejas potencias imperiales: Japón fue derrotado y Europa quedó arrasada, sus imperios comenzaron a resquebrajarse y, en ese vacío histórico, emergió EE.UU. como nuevo centro del sistema capitalista internacional.

Pero esa nueva hegemonía no surgía de una lógica distinta. La propia historia estadounidense había estado marcada por el mismo impulso de expansión. Nacida como colonia europea asentada sobre la expulsión y el exterminio de los pueblos indígenas, su crecimiento territorial se proyectó desde la conquista del oeste y la anexión de territorios mexicanos hasta la dominación del Caribe y América Latina.

Como explicó Marx, no son los pueblos quienes necesitan expandirse, sino el capital, que busca incesantemente nuevos mercados, materias primas y espacios de inversión; una dinámica que impulsó tanto la expansión de los viejos imperios europeos como el posterior ascenso estadounidense.

Sin embargo, ese ascenso estuvo atravesado por profundas contradicciones. La industrialización dio origen a un poderoso movimiento obrero que protagonizó intensas luchas sociales, a las que el Estado, como instrumento de la dominación del capital, respondió con represión, persecución sindical y un reforzamiento constante de sus mecanismos de control político. Al mismo tiempo, el siglo XX estuvo marcado por revoluciones que desafiaron el orden dominante —México en 1910, Rusia en 1917 y Cuba en 1959, entre otras— demostrando que podían construirse sistemas alternativos basados en los intereses de obreros y campesinos.

En ese escenario de confrontación mundial, Washington consolidaba su hegemonía mediante el orden económico surgido de Bretton Woods: el dólar se convertía en el eje del sistema financiero internacional, primero respaldado por el oro y, tras su ruptura en 1971, sostenido por la alianza con las monarquías del Golfo y el nacimiento del sistema del petrodólar.

Tras la desaparición de la Unión Soviética y el Bloque socialista parecía confirmarse la victoria definitiva de ese modelo; pero al perder su principal antagonista, el sistema necesitó nuevos enemigos que justificaran su aparato militar. En ese vacío, el llamado ‘islam político’ ocupó el lugar que antes había tenido el comunismo. Así, mientras las guerras del Golfo, Irak o Afganistán se presentaban como lucha contra el ‘terrorismo’ respondían realmente al control geopolítico de regiones estratégicas para el suministro energético y la hegemonía estadounidense.

A veces se discute si Israel es el perro o el rabo; en realidad ambos forman parte del mismo cuerpo. Israel actúa como avanzada militar en la región mientras Washington protege ese enclave para asegurar su dominio sobre el corazón energético del sistema mundial.

En ese escenario regional ocupa un lugar central el Estado de Israel. Fundado en 1948 tras el final del mandato colonial británico sobre Palestina, constituye una herencia directa del orden imperial europeo en Asia Occidental: un enclave que sobrevivió a la descolonización y cuyo control pasó gradualmente de las viejas metrópolis europeas al nuevo centro del poder imperial.

Su alianza con Washington no es una dependencia invertida, sino la continuidad de ese mismo dispositivo de dominación bajo otra dirección. A veces se discute si Israel es el perro o el rabo; en realidad ambos forman parte del mismo cuerpo. Israel actúa como avanzada militar en la región mientras Washington protege ese enclave para asegurar su dominio sobre el corazón energético del sistema mundial.

Sin embargo, ese orden imperial heredado del siglo XX no tardó en mostrar sus fisuras. A partir de los años 2000 comenzaron a aparecer nuevas tensiones en el sistema internacional. La invasión de Irak en 2003 reveló los límites del poder militar estadounidense, mientras en América Latina emergía un ciclo político que cuestionaba abiertamente la hegemonía de Washington. El «fin de la historia» proclamado en los años noventa no solo fue prematuro, sino profundamente equivocado.

En el fondo, el problema para EE.UU. reside en una contradicción difícil de sostener: la enorme estructura económica creada por décadas de acumulación necesita expandirse constantemente, pero en un mundo donde emergen nuevas potencias y regiones que reclaman mayor autonomía, ese margen de expansión se estrecha. Cuando el crecimiento deja de satisfacer las necesidades del capital, la competencia se vuelve más agresiva y la política exterior adopta, en consecuencia, formas cada vez más violentas.

Cada administración ha reflejado, a su manera, esa deriva: George W. Bush articuló la ‘guerra de civilizaciones’ tras el 11-S; Barack Obama amplió el uso de drones y las intervenciones indirectas; Joe Biden consolidó nuevas doctrinas estratégicas, incluida la posibilidad de empleo preventivo de armas nucleares. La reaparición de Donald Trump condensa muchas de estas tendencias: un imperio cada vez más ansioso por preservar su posición dominante, una sociedad profundamente fracturada y el ascenso de corrientes reaccionarias que siempre formaron parte de la historia estadounidense, pero que hoy alcanzan una visibilidad inédita en el poder estatal.

Cuando el crecimiento deja de satisfacer las necesidades del capital, la competencia se vuelve más agresiva y la política exterior adopta, en consecuencia, formas cada vez más violentas.

Es en ese contexto donde debe entenderse la actual agresión contra Irán. No se trata de una intervención más. Irán no es un Estado aislado ni una pequeña nación cercada por bases estadounidenses, sino una potencia regional con estructura militar considerable y situada en el cruce estratégico entre Asia Occidental, Asia Central y el Cáucaso, además de mantener vínculos cada vez más estrechos con Rusia y China. Sin embargo, tampoco es una potencia agresora que proyecte bases militares por todo el planeta. Lo que está en juego es su derecho a defender su soberanía frente a la agresión militar, económica y política de EE.UU. y su principal aliado regional, Israel, que en estos momentos está de manera paralela perpetrando un genocidio contra la población de Gaza.

Azuzar ese avispero podría desencadenar reacciones en cadena desde Asia Occidental hasta las fronteras meridionales de Rusia o el oeste de China. No sería un conflicto local, sino un episodio más de la crisis del orden imperialista construido durante más de un siglo por las potencias capitalistas —primero europeas y después estadounidenses— para garantizar la expansión de sus capitales.

En Ucrania la OTAN impulsó una guerra proxy contra Rusia; hoy la presión se dirige también contra Irán, mientras la rivalidad con China reorganiza la política mundial. No se trata de un conflicto ‘civilizatorio’, sino de la reacción de un imperialismo en crisis que intenta preservar por la fuerza un orden internacional diseñado para sostener su dominio económico y estratégico.

Y ahí reside el mayor peligro de nuestro tiempo. Un régimen atravesado por una profunda crisis —aliado a otro, en igual proceso de descomposición (Israel)— parece cada vez más dispuesto a utilizar la confrontación externa para sostener un orden que se resquebraja. Pero la guerra que podrían desencadenar no sería solo contra Irán, sino contra cualquier intento de superar el sistema imperialista que ha dominado el mundo durante décadas. Por eso hoy resulta más urgente que nunca levantar una consigna clara desde todos los rincones del planeta: no a la guerra del imperialismo contra Irán y contra el mundo.

Putin: «¿Quizás nos convenga más dejar de suministrar gas al mercado europeo ahora mismo?»

El presidente de Rusia, Vladímir Putin | Kristina Solovieva / Sputnik

Rusia podría detener los suministros de gas a los mercados europeos desde ahora mismo y dirigirse a mercados más prometedores, declaró el presidente ruso, Vladímir Putin, en una entrevista con el periodista Pável Zarubin.

 

«De todas formas, como usted acaba de decir, planean dentro de un mes […] imponer restricciones a la compra de gas ruso, incluido el gas natural licuado. Y dentro de un año, en 2027, habrá nuevas restricciones, hasta llegar a una prohibición total», explicó el presidente. «Pero ahora se están abriendo otros mercados. Y quizás nos sea más rentable detener ahora mismo los suministros al mercado europeo. Irnos a esos mercados que se están abriendo y afianzarnos allí», añadió.

El presidente agregó que encargará al Gobierno, juntamente con las empresas rusas, analizar la cuestión de los suministros de gas natural a plataformas comerciales prometedoras, aunque la decisión final aún no se ha tomado. También añadió que la situación actual en el mercado europeo es, «ante todo, el resultado de la errónea política de las autoridades europeas en el ámbito de la energía«.

«Aquí no hay ningún trasfondo político, solo negocios»

Según el presidente, el fuerte aumento de los precios del gas en el mercado europeo no está directamente relacionado con los suministros, que en realidad nadie ha reducido. Este crecimiento se debe a la situación general en los mercados mundiales.

«Pero los principales proveedores de gas no han reducido sus volúmenes», explicó Putin, enumerando a los actores clave. «¿Quiénes son hoy los principales proveedores? Argelia, Estados Unidos, Noruega y, en parte, Rusia. Nadie ha reducido los suministros, y los precios ya se han disparado hasta los 700 dólares».

En opinión del líder ruso, esta dinámica se explica por la aparición de nuevos compradores «prémium» dispuestos a pagar más. Esto, a su vez, está relacionado con la tensión geopolítica y los problemas logísticos.

El presidente sugirió que los actuales proveedores de Europa, incluidas las empresas estadounidenses, actuarán estrictamente según la lógica del mercado y preferirán contratos más rentables si estos aparecen. «Aquí no hay ningún trasfondo político, solo negocios, nada más«, explicó.

Irán autorizó el paso de dos barcos por el estrecho de Ormuz

Imagen ilustrativa

«Al tercer día [del conflicto], solo dos buques, con el permiso y la aprobación de Irán como buques de países amigos, recibieron autorización para pasar», señaló el portavoz del ejército iraní.

También contó que el primer día de la escalada, el ejército iraní atacó dos petroleros y, al día siguiente, varios barcos más que Estados Unidos «animó a pasar» por el estrecho de Ormuz.

El representante del IRGC explicó que solo se atacaron los barcos que infringieron las normas anunciadas por Irán. Desde el cuarto día de la guerra no se ha producido ningún movimiento a través del estrecho de Ormuz, añadió.

RT

«No le creo a Zelenski»: Fico afirma que el oleoducto Druzhba puede suministrar petróleo a Europa

Presidencia de Eslovaquia

En medio de las tensiones entre Bratislava y el régimen de Kiev por la negativa de Ucrania a desbloquear los suministros de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, afirmó que imágenes de satélite demuestran que las tuberías no presentan fallos graves que impidan el transporte de crudo a Europa, en contraste con lo que sostiene Vladímir Zelenski.

 

«Yo no le creo al presidente Zelenski ni que tenga nariz en la cara«, dijo Fico en una rueda de prensa este miércoles, al mostrar fotos satelitales del oleoducto.

«Estas imágenes demuestran de forma absoluta que allí no hay nada dañado en tal grado que impida a Ucrania suministrar petróleo al territorio de Eslovaquia, Hungría y Europa», aseveró.

En este sentido, Fico denunció que Zelenski tampoco permite una inspección sobre el terreno que verificaría los supuestos daños en el Druzhba.

RT

«Zelenski miente»

Fico afirmó que el líder del régimen de Kiev no permitió al embajador eslovaco ni a la embajadora de la Unión Europea en Ucrania, Katarina Mathernova, visitar la infraestructura. Asimismo, tampoco autorizó que entrara un equipo de inspección eslovaco.

«Y rechazó esa propuesta también cuando se trató de la petición de la presidenta de la Comisión Europea, [Ursula von der Leyen]», aseveró.

En este contexto, el mandatario cuestionó por qué Zelenski «no quiere dejar a nadie» y «de qué se preocupa». «¿O necesita tiempo para destruirlo?», sugirió.

En conclusión, Fico aseveró que la tubería principal del oleoducto no tiene ningún daño grave y acusó al líder del régimen ucraniano de mentir al respecto. «Zelenski miente, miente de forma demostrable», reiteró.

Este lunes, durante una rueda de prensa, Zelinski declaró que, dado que los suministros por el Druzhba ayudan a Rusia a ganar dinero, «no hay manera» de que Ucrania desee reanudar el tránsito. Además, se quejó de que el primer ministro húngaro, Víktor Orbán y su homólogo eslovaco nunca expresaron gratitud a Ucrania por reparar el oleoducto.

  • A finales de agosto y principios de septiembre del año pasado, el régimen de Kiev perpetró varios ataques con drones y misiles contra el oleoducto Druzhba en territorio ruso, lo que provocó la suspensión del suministro de petróleo a Hungría y Eslovaquia.
  • Kiev atribuyó la suspensión del funcionamiento del oleoducto a los daños causados por supuestos ataques rusos, mientras que Eslovaquia y Hungría acusaron a las autoridades de Ucrania de chantaje político en represalia por su postura independiente sobre el conflicto ruso-ucraniano.
  • En medio de la escalada, Bratislava y Budapest suspendieron hace dos semanas los suministros de diésel a Ucrania.
  • Hungría bloqueó además un préstamo de 90.000 millones de euros acordado en la UE para Kiev y amenazó con suspender el suministro de gas natural y electricidad a Ucrania por la misma razón. Budapest también bloqueó el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia.
  • Este 4 de marzo, el operador del sistema de transmisión de electricidad en Eslovaquia, SEPS, anunció que rescindirá el contrato de suministro eléctrico de emergencia con Ucrania.

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