Discurso pronunciado en la clausura del XI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba

Queridas compañeras y compañeros miembros del Comité Central del Partido e invitados:

Hemos tenido un Pleno intenso a pesar de su brevedad.  Lo impone la situación del país, urgida de transformaciones que no solo deben ser económicas y estructurales, sino que también exigen un cambio de mentalidad en cuanto a las formas y métodos del trabajo partidista.

En un solo día de reunión hemos logrado debates profundos, críticos y, sobre todo, responsables, aprovechando las posibilidades que nos da la tecnología para evitar costosos movimientos de personal, sin dejar a nadie al margen; pero en mi opinión la mayor ganancia está en la calidad de las discusiones, en ese modo cualitativamente superior de abordar los problemas cuando se tocan con las manos gracias a una conexión más frecuente y sistemática con el pueblo.

Ni la más avanzada tecnología puede superar el valor del contacto humano.  Nuestras tareas más importantes y urgentes están en el terreno, en los barrios, los consejos populares, los municipios, las provincias, con el oído pegado a la tierra y el pie en el estribo, como nos ha alertado tantas veces el General de Ejército.

De ese vínculo imprescindible con el pueblo, fuente de las fuerzas que sostienen a la Revolución, brotan las soluciones a los problemas más acuciantes, es algo que aprendimos en la escuela de Fidel.

Este no es un Partido de élite, es un Partido de masas.  No podemos dirigir por informes, debemos y tenemos que dirigir con el pueblo, mirando los problemas de frente y a fondo, y enfrentándolos con el mayor grado de participación popular posible.  Solo desde una perspectiva colectiva y comprometida pueden evaluarse serenamente los duros datos del comportamiento de la economía en los últimos meses, caracterizados por mayor persecución financiera, petrolera y de todo tipo contra Cuba.

Lo sorprendente sería tener datos positivos en una economía brutalmente perseguida y cercada por la primera potencia mundial, en tiempos en que ni los mercados más dinámicos están libres de la incertidumbre que genera el actual desorden económico internacional.  Entonces, abordemos de forma directa y sin eufemismos los impactos de ese cerco en la economía cubana al terminar otro duro año.

Con cierre del tercer trimestre, el PIB decrece en más de un 4 %, la inflación se dispara, la economía está parcialmente paralizada, la generación térmica es crítica, los precios se mantienen altos, se incumplen las entregas de los alimentos normados, y las producciones agropecuarias y de la industria alimentaria no satisfacen las necesidades de la población.  A todo ello hay que agregar las costosas pérdidas provocadas por el devastador paso del huracán Melissa.

Esta situación, indudablemente crítica, demanda la intervención oportuna y sistemática de los dirigentes y cuadros para abordar ante la población los principales problemas, evaluando decisiones y perspectivas, hecho que ratifica el reconocimiento a la autoridad de las instituciones y, en particular, a los representantes del Partido y el Gobierno a todos los niveles.

Esta certeza, sin embargo, no puede sustraernos de la inconformidad generalizada por todo lo que funciona mal o no funciona, mientras por todas partes emerge la crítica al exceso de reuniones que “no resuelven nada”, y a la creciente desigualdad entre pequeños grupos poblacionales que parecen tener todos los problemas resueltos, algunos incluso presumiendo de su estatus económico, mientras la mayoría no logra solventar totalmente algunas necesidades básicas.

Esa situación, provocada en primer lugar por seis décadas de acoso económico externo, es vista como un nuevo escenario de “ahora o nunca” por el enemigo histórico de la nación cubana y los herederos del llamado exilio que hizo fortuna con la industria de la contrarrevolución y nunca ha dejado de soñar con otra Cuba sometida y dependiente, clavada como una estrella más en la bandera estadounidense.

Esa frustrada pesadilla mercenaria alimenta el renovado empeño imperial por asfixiar a la Revolución Cubana aplicando una política de máxima presión, de desgaste, a golpe de medidas coercitivas que limitan sensiblemente nuestro marco de acción, deteniendo sueños y empeños por alcanzar la prosperidad merecida, y violando los más elementales derechos humanos del pueblo cubano con una agresión sistemática apoyada en una cobarde y calumniosa campaña de intoxicación mediática.

La pelea es dura, larga y desigual.  La regla del enemigo es que no existen reglas.  Las leyes internacionales, los compromisos con la paz y el desarrollo son papel mojado para el imperio y sus acólitos.  Lo hemos visto en Gaza y lo estamos viendo contra Venezuela.  El fin justifica los medios, parecen decirnos cada vez que actúan en nombre de la ilegal ley del más fuerte, aunque los representantes del fascismo del siglo XXI ni siquiera se molestan en explicarlo.

Por si quedaban dudas, este noviembre cargado de amenazas y peligros el imperio ha irrespetado otra vez a la comunidad internacional –o lo que queda de ella– con su nueva Estrategia de Seguridad Nacional, suma grosera de Doctrina Monroe y Corolario de Roosevelt sin maquillajes.

¿Qué hacer?  La pregunta clásica de Lenin sigue incluyendo la respuesta: hacer, actuar, transformar.  Plan contra plan, diría Martí.  Y también Fidel, quien nos convocó claramente a “…emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos…”, desafiando poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional, defendiendo valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio.

Lo revolucionario será siempre actuar y hacerlo movilizando fuerzas y talento con claridad en los objetivos, conectando intereses y demandas del país con el aprovechamiento máximo de los escasos recursos de que disponemos.

Lo revolucionario es levantarnos cada día dispuestos a enfrentar con energía la desidia y la afrenta, la agresión externa y las complejas situaciones que asedian a las economías de países como el nuestro, que fueron despojados de sus recursos y derechos más de una vez, y el cerco especialmente diseñado para castigar a la rebelde Cuba por su osada pretensión de seguir siendo libre, independiente y soberana a unas pocas millas del imperio.

Lo revolucionario sigue siendo promover y estimular la participación y el control popular, destacando y extendiendo las experiencias enaltecedoras que protagonizan cubanas y cubanos, de forma individual o en colectivo, no uno, sino todos los días.  Lo justo es exigir sin cansarnos que las instituciones den respuestas eficaces y oportunas, que sean sensibles ante las demandas de la ciudadanía y que los servidores públicos actúen como tales.

Y es, sobre todo, llegar allí donde nuestros compatriotas viven, trabajan y estudian e incluso donde no, para escuchar y aprender de quienes lidian cotidianamente con las mayores dificultades, y es también para informar, explicar, argumentar, orientar, destrabar, ayudar a organizar e impulsar acciones que les permitan enfrentar los retos actuales, más que como una desgracia, como una oportunidad para resolver colectivamente lo que es posible resolver con fuerzas y recursos propios.

No podemos olvidar ni por un momento que en las condiciones actuales la paralización de muchas actividades por las largas horas de apagón debido a la falta de combustibles, lubricantes y de mantenimiento de las termoeléctricas, trastoca completamente la cotidianidad, genera incertidumbre y acentúa sentimientos de desesperanza, que se pueden revertir a veces tan solo con la información imprescindible y oportuna, con una palabra de aliento y el agradecimiento por lo mucho que hacen con tan poco.

Lo he confirmado en las visitas a los municipios, la experiencia más aportadora del trabajo político, la que nos enseña el cuerpo y el alma del pueblo cubano, la que jamás quitaría de mi agenda semanal, porque me ha permitido llegar hasta lo más recóndito del país, conocer a compatriotas increíbles que ponen la solución donde otros solo ven problemas, y ratificar con ellos la vitalidad de la Revolución donde más creatividad demanda la resistencia.

Hay pobreza en Cuba, dicen todos los días los medios creados por los mismos que aplauden el bloqueo y las medidas de asfixia.  Sí, hay una enorme carencia material en Cuba, generada por la política genocida que paga generosamente a los que celebran esa pobreza.  Nadie puede estar conforme con eso y trabajaremos sin descanso por la prosperidad que este pueblo merece.

Pero junto a esa pobreza que tanto le gusta ver al enemigo de esta nación heroica, hay otra realidad que el odio no les deja ver: un pueblo creativo y laborioso que no se rinde, y hay decenas, cientos de proyectos personales y colectivos que van “rompiendo monte en cueros y en el puño un corazón”, como cantaba el inolvidable Vicente Feliú en su canción A los que luchan toda la vida.

Estos años difíciles nos muestran claramente a las mujeres y los hombres que todos los días se proponen crecer y mejorar al país, sin esperar más premio que el resultado de su trabajo convertido en progreso.  En contraste, aparecen aquellos que lucran con las necesidades e insuficiencias, los que entorpecen el camino y demoran el avance, y otros capaces de vender a la nación que un día los exaltó a las máximas instancias.

Recordaba en estos días a Fidel, y cito: “El enemigo conoce sobradamente bien las debilidades de los seres humanos en su búsqueda de espías y traidores, pero desconoce la otra cara de la moneda: la enorme capacidad del ser humano para el sacrificio consciente y el heroísmo”.

También decía Fidel en un acto de clausura del congreso metalúrgico, el 6 de julio de 1960: “Porque una revolución no es sino una gran batalla entre los intereses del pueblo y los intereses contrarios al pueblo […] nos enseña cuáles son los hombres y las mujeres que sirven, y cuáles son los que no sirven; los que no sirven ni para abonar su tierra con su sangre y con su vida; nos enseña quienes están hechos de una madera humana, quiénes están hechos de una madera noble y generosa; y quiénes están hechos de egoísmo, de ambición, de deslealtad, de traición o de cobardía […]

“En una revolución todos tienen que quitarse la careta; en una revolución los altaritos se desploman: los que han tratado de vivir engañando a los demás, los que han tratado de vivir posando de virtuosos o posando de personas decentes, o posando de patriotas, o posando de valientes. Eso nos enseña la Revolución […] nos enseña quiénes son los verdaderos patriotas […] y de dónde surgen los grandes traidores”.

No creo que haya frases más exactas para describir la actuación de Alejandro Gil, de cuyo denigrante caso tenemos que sacar experiencias y aprendizajes, dejando claro, en primer lugar, que la Revolución tiene tolerancia cero hacia esas conductas.

Compañeras y compañeros:

La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, mezcla, como ya expresé, de la Doctrina Monroe y el Corolario de Roosevelt, con un nuevo corolario, el de Trump, promete devolver al mundo a los oscuros tiempos del fascismo hitleriano con tintes de la salvaje conquista del oeste americano y prácticas de corsarios y piratas que dieron triste fama al mar Caribe en tiempos coloniales.

En inédita afrenta a las normas internacionales, como en los tiempos de Drake y Morgan, Donald Trump acaba de lanzar a sus piratas sobre un petrolero de Venezuela, apoderándose sin pudor de la carga, como un vulgar ladrón.  Fue el más reciente episodio de una alarmante secuencia de ataques a pequeñas embarcaciones y ejecuciones extrajudiciales de más de ochenta personas, bajo acusaciones jamás probadas y en medio de un amenazante despliegue militar sin precedentes en una declarada Zona de Paz.

La Revolución Bolivariana es el objetivo principal del amenazante despliegue actual de las naves militares estadounidenses en lo que pretenden seguir usando como traspatio de sus fechorías.  Pese a las numerosas manifestaciones dentro y fuera de su país contra los planes de guerra en la región, el inquilino de la Casa Blanca, su Secretario de Estado y el de la guerra no se esconden para amenazar al de Venezuela y a cualquier otro gobierno que consideren hostil.

Cuba denuncia y condena este regreso a la política de las cañoneras, esta diplomacia amenazante, este escandaloso robo, uno más en la ya larga lista de saqueo de los bienes del Estado venezolano, esa injerencia inaceptable en los asuntos internos de una nación que marcó el rumbo de la independencia de nuestra América.

No estamos solos en el mundo.  Nos lo demostró el inmenso apoyo de la comunidad internacional al votar a favor de la Resolución cubana contra el bloqueo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, desbaratando la agresiva e inédita campaña de presiones, chantajes y coerción ejercida por el Gobierno de los Estados Unidos para evitar que se repitiera como resultado la condena internacional a la genocida política del bloqueo económico, financiero y comercial ejercido contra el pueblo cubano y recrudecido en los momentos actuales.

Seguiremos denunciando el bloqueo genocida y seguiremos movilizando la solidaridad internacional.  Al mismo tiempo, trabajaremos activamente para diversificar las relaciones económicas y comerciales y fortaleciendo la integración con las naciones hermanas de América Latina y el Caribe, hoy bajo una grave amenaza de agresión.

Compañeras y compañeros:

Se ha discutido ampliamente el impacto del huracán Melissa y otros eventos naturales, reconociendo la capacidad de resistencia y solidaridad del pueblo.  Que sirva ese análisis para plantearnos un desafío a nuestra naturaleza como cuadros y dirigentes del Partido.

Tal como actuamos entonces, evitando pérdida de vidas humanas, heroicamente, actuemos todos los días, con la disciplina, el rigor, el valor con que actuaron los combatientes y equipos de dirección de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a quienes agradecemos otra vez su heroísmo y su ejemplo.

Hago extensivo ese reconocimiento a la actitud disciplinada, consciente y colaboradora del pueblo cubano, de aquellos que lo perdieron todo y no se rindieron; no se sentaron a llorar a la orilla de los caminos inundados, y han sido una fuerza determinante en la recuperación en sus lugares de residencia.

Fueron devastadores los daños, que no detallo para no extender demasiado mis palabras.  Tampoco detallaré los avances en la recuperación de las provincias orientales.  Solo digo que desde el primer minuto, tras el paso de Melissa, me acompañó la certeza de que íbamos a sobreponernos al golpe, a pesar de las difíciles condiciones en que se encuentra el país.  Y esa certeza se afirmó siempre en la calidad de la tropa que se situó al frente de la dura tarea: las compañeras y compañeros de la dirección del Partido y del Gobierno en la nación que trabajaron codo a codo, mano a mano con las presidentas y presidentes de los consejos de defensa de las provincias, municipios y zonas de defensa.

Sé que en el fragor de batallas tan intensas no hay tiempo para llevar diarios y anotaciones; pero confío en que todos puedan tomarse algunas horas para reconstruir momentos y acciones que serán útiles en el futuro.  Necesitamos reconstruir las experiencias para actualizar los planes de reducción de riesgos ante desastres.  La escuela cubana de enfrentamiento a desastres tiene que seguir siendo ejemplo y marcando pauta en esas misiones, y en la preparación de todos ante las futuras amenazas que plantea el cambio climático.

Aprovecho para agradecer, en nombre del Partido, el Gobierno y el pueblo cubanos, la solidaridad nacional e internacional que apoya la reconstrucción de las zonas más afectadas.

Camaradas:

Por su importancia inmediata, mediata y de largo plazo debo referirme, aunque sea brevemente, al Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, cuya discusión popular adquiere especial trascendencia en este momento.  No voy a detenerme en lo discutido, pero debo ratificar algunas consideraciones que estimo importantes para concretar en resultados lo que se propone en ese Programa.

Corregir distorsiones y reimpulsar la economía no es un eslogan, es una batalla concreta por la estabilidad de la vida cotidiana, porque el salario alcance, porque no falte el alimento en la mesa, porque se acaben los apagones, porque se reanime el transporte, porque la escuela, el hospital y los servicios básicos funcionen con la calidad que merecemos.  Hemos debatido con crudeza, sin triunfalismos, y hemos defendido una agenda económica que va a la raíz de los problemas y compromete a cada organismo, a cada territorio y a cada cuadro.

Asumimos la necesidad impostergable de avanzar hacia la estabilidad macroeconómica.  Eso implica ordenar las cuentas, enfrentar la inflación, ajustar el Presupuesto para proteger a quienes más lo necesitan, y resolver el complejo tema de la tasa de cambio.  No son decisiones sencillas ni populares, pero un Partido responsable no apuesta por lo fácil, sino por la solución definitiva del problema.   La tarea es combinar rigor económico con justicia social, y esa combinación solo la puede garantizar la Revolución socialista.

Hemos colocado en el centro la producción de alimentos como prioridad nacional.  Una agricultura fuerte, con encadenamientos locales, con respaldo a los productores y menos trabas a su gestión debe cambiar el panorama.  Se han aprobado orientaciones para eliminar obstáculos, mejorar los mecanismos de acopio y comercialización, estimular el esfuerzo productivo y acompañar mejor a quienes trabajan la tierra.

También hemos reafirmado el papel decisivo de la empresa estatal socialista, convocada a demostrar en la realidad eficiencia, disciplina y capacidad de innovar.  La autonomía que defendemos es para producir más, para servir mejor al país, para encadenarse con el sector no estatal sin perder su esencia socialista.  El mensaje es claro: quien dirija una empresa estatal tiene que sentir que cada peso, cada recurso, cada decisión es un compromiso con el pueblo y no un espacio para privilegios.

Coincidimos en que sin eficiencia económica no hay soberanía posible.  Por tanto, es imprescindible dar un salto en la gestión de la empresa estatal.  Se ampliarán sus autonomías, pero también su responsabilidad con los resultados.  Las OSDE deben dejar de ser estructuras administrativas para convertirse en verdaderos motores de desarrollo.

Pretendemos igualmente potenciar, de manera ordenada y controlada, la indudable contribución de las mipymes y cooperativas no agropecuarias como actores necesarios para dinamizar la producción nacional.  Se trabajará en su mejor integración con el sector estatal.  Desbloquear con agresividad y sentido estratégico la inversión extranjera, con el objetivo de identificar y eliminar los trámites innecesarios que ahuyentan el capital.  La prioridad, como se ha anunciado, está orientada a los proyectos que generen alimentos, energía y divisas.

Avanzar con determinación en la corrección de las distorsiones monetarias, protegiendo siempre a los más vulnerables.  En cuanto a la unificación cambiaria es un objetivo irrenunciable para la salud económica del país, que debemos lograr gradualmente.

He comentado sin muchos detalles algunas ideas.  A la versión final del Plan debemos dedicarle horas de análisis y discusión, incluyendo la indispensable consulta a los trabajadores.  Entendemos que de ellos emergerán propuestas audaces sobre el aprovechamiento de potencialidades y reservas para lograr un plan que esté más concentrado en la necesidad urgente de resolver la situación actual del país.

Hemos debatido también el Presupuesto del Estado y las prioridades de inversión, las estrategias para enfrentar la inflación, el déficit fiscal, el impacto del bloqueo, así como la crisis sanitaria por arbovirosis y otros problemas de salud pública.

Otro de los ejes de nuestras discusiones es la transición energética.  Cuba necesita avanzar con decisión hacia un sistema energético más limpio, más soberano y más eficiente.  Pero hemos dejado claro que no queremos una transición que deje detrás a territorios, a trabajadores ni a familias.  Queremos y debemos impulsar una transición energética justa, que genere empleo, que dinamice las economías locales, que abra oportunidades a técnicos, ingenieros, obreros y comunidades.

Por eso el Pleno ha respaldado la prioridad a las inversiones en energías renovables; la expansión de la energía solar y eólica; el uso más inteligente de la biomasa, y los programas de eficiencia energética en hogares, empresas y servicios.  Cada panel solar que se instale, cada circuito que se modernice, cada equipo eficiente que se generalice debe verse también como una nueva oportunidad de trabajo, de formación, de encadenamiento productivo.  Hemos insistido en que los proyectos energéticos incluyan componentes de empleo local, capacitación en el puesto de trabajo y participación de las comunidades.  La batalla por la energía es también una batalla por la justicia territorial.

Este Pleno orienta mirar con prioridad a los municipios más golpeados por los apagones, por la vulnerabilidad climática y por la falta de infraestructura.  Allí debe llegar primero la combinación de inversiones, de programas sociales y de participación popular, como prueba de que la Revolución no abandona a nadie y de que no vemos la transición energética como un privilegio, sino como un derecho.

En cuanto al desarrollo social, sigue siendo centro del proyecto.  No hay Revolución posible sin justicia social.  Reafirmamos que, a pesar de las limitaciones, la salud y la educación seguirán siendo gratuitas y de calidad para todos.

Hoy salimos de aquí con acuerdos concretos, con tareas precisas y, lo más importante, con un plan de acción unificado para enfrentar los enormes desafíos que quedan por delante.

Camaradas:

Revisando la implementación de los acuerdos de los plenos anteriores, reconocimos avances, pero también, y con total franqueza, identificamos insuficiencias, lentitudes y obstáculos; todavía el burocratismo, el formalismo y la inercia ponen frenos inaceptables a la voluntad del Partido y a las necesidades del pueblo.  Aquí se ha dicho con claridad que hay que cambiar todo lo que deba ser cambiado, y se cambiará.  Hemos propuesto y aprobado conceptos de trabajo, prioridades y acciones.  Ahora nos toca implementar, trabajar y cumplir.  Los mecanismos de control se fortalecerán, y la rendición de cuentas será  profunda y sistemática.

Una vez más la mirada responsable y optimista hacia la juventud cubana.  La juventud cubana no es solo beneficiada con políticas sociales, es protagonista de la transformación.  Por eso el XI Pleno ha orientado que en cada provincia y municipio se trabaje junto a las organizaciones juveniles y estudiantiles en planes específicos para la inserción laboral de los jóvenes, para el acompañamiento a quienes ni estudian ni trabajan y para el desarrollo de emprendimientos productivos y sociales que encaucen la creatividad y la responsabilidad de las nuevas generaciones.  No nos resignamos a que el talento joven se desperdicie y que la migración siga siendo un plan de vida.  La Revolución nació como un proyecto de juventud y solo podrá continuar si los jóvenes la sienten y la hacen suya.

Con relación al trabajo del Partido hemos realizado un balance severo de las acciones acometidas.  Se trata de fortalecer la unidad política y el papel del Partido en la conducción del país, las provincias, los municipios, las instituciones, las comunidades con prioridad para las batallas económica, ideológica y de comunicación que estamos convocados a librar cada día.

La confianza del pueblo en sus instituciones se construye con hechos, con resultados palpables y con sensibilidad hacia las necesidades cotidianas.  La acción coordinada para enfrentar a Melissa es la mejor prueba de cuánto podemos lograr con organización, disciplina y unidad.

El transcurso mismo del Pleno nos ha ratificado una y otra vez que la principal fortaleza es la unidad.  Una unidad basada en el debate, la crítica y la disciplina consciente.

En cuanto a la intoxicación mediática y la desinformación ya sabemos que no hay mejor antídoto que la verdad, el trabajo sistemático y el ejemplo.  Como compromisos para el presente inmediato, a partir de lo aquí debatido, menciono y ratifico los siguientes:

• Enriquecer y perfeccionar el Programa de Gobierno con el aporte de los resultados de la consulta popular que se está realizando.

• Avanzar en la implementación de las medidas económicas aprobadas, con disciplina y control.

• Garantizar que el Presupuesto 2026 responda a las prioridades del pueblo y a la defensa de la Revolución.

• Reforzar la atención a los territorios afectados por desastres naturales, asegurando que nadie quede desamparado.

• Promover la participación activa de la juventud en todos los ámbitos de la vida nacional.

• Intensificar la batalla ideológica, cultural y comunicacional, defendiendo la verdad de Cuba frente a la manipulación y la desinformación.

Compañeras y compañeros:

Hemos llegado al final de este XI Pleno en un momento particularmente desafiante para la patria.  Nadie ignora las tensiones económicas, las carencias materiales y las presiones externas que sufre nuestro pueblo; pero nadie puede negar tampoco la fuerza moral, la creatividad y la capacidad de resistencia que la Revolución ha demostrado una y otra vez.  Hoy este Comité Central ratifica que el Partido no se coloca al margen de los problemas, sino en el centro de su solución junto al pueblo.

Todo lo que hemos dicho y acordado quedaría en palabras vacías si el Partido no se exige a sí mismo una manera distinta de funcionar.  Los últimos plenos han sido claros: hay que combatir el formalismo, la rutina, la complacencia, el autoengaño.  Hemos hablado de crítica y autocrítica no como ritual, sino como método de trabajo.  Hoy ratificamos que el Partido único de la Revolución Cubana debe ser más democrático en su funcionamiento interno, más cercano a los problemas reales de la gente, más exigente con sus cuadros y más transparente en su relación con la sociedad.

La implementación de los acuerdos de este XI Pleno no dependerá solamente de documentos y resoluciones; dependerá de la conducta diaria de cada militante, de cada cuadro, del funcionamiento de cada institución en los territorios, particularmente en los municipios; dependerá de la capacidad para escuchar, para rectificar, para rendir cuentas, para decir la verdad, aunque duela, y para movilizar reservas morales y productivas que están ahí, en el pueblo, esperando un liderazgo que las convoque y acompañe.

No ignoramos el cansancio, la irritación, la incertidumbre que se ha instalado en algunos sectores de la sociedad, como consecuencia, en primer lugar, de 66 años de bloqueo, ahora reforzado con notable impacto en la cotidianidad; pero también como resultado de errores e insuficiencias que están por resolverse todavía.  Sería irresponsable negar esa realidad y soslayar la cuota de autocrítica que nos debemos.  Pero  no será posible enfrentar y resolver los problemas si nos dejamos vencer por el desaliento, somos hijos de un pueblo que hizo una Revolución a 90 millas del poder imperial más grande del planeta y que la ha defendido durante más de seis décadas exitosamente.

Al cerrar este XI Pleno, el llamado es muy concreto: Para los cuadros del Partido y del Gobierno todos debemos salir de aquí con un plan realista, con plazos y responsables para cada acuerdo económico adoptado, y rendir cuentas con transparencia de sus avances y obstáculos.

Y, sobre todo, el llamado es a la unidad.  Una unidad consciente, que se construye sobre la verdad, la participación y la confianza mutua.  La unidad que necesitamos hoy es la de quienes discuten fuerte, pero marchan juntos.

Con esa convicción y renovada confianza en la demostrada capacidad de nuestro pueblo cubano para asumir los mayores desafíos y en la fuerza de nuestras ideas, concluye esta sesión de trabajo del XI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Nos espera un intenso trabajo.  Que nadie espere soluciones fáciles o inmediatas.  El camino es de lucha, de creación, de resistencia inteligente, porque nos asiste la razón, la fuerza moral y un pueblo heroico como la mayor inspiración.

En el año del Centenario del Comandante en Jefe honremos su memoria con un ejercicio permanente de crítica y autocrítica, no para las faltas, sino como acicate para la acción transformadora.  Cambiando todo lo que debe ser cambiado.  Revolucionando la Revolución, que es lo que se espera de nosotros los revolucionarios.

¡Con Fidel, con Raúl, con nuestro pueblo!

¡Venceremos!

¡Patria o Muerte!

¡Socialismo o Muerte! (Exclamaciones de: “¡Venceremos!”)

(Ovación.)

ALBA-TCP aprueba misión para apoyar restitución eléctrica de Cuba

Así fue dado a conocer por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, al dar lectura a la declaración final de la XXV Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno que sesionó este domingo a modo virtual entre sus nueve países miembros.

El mandatario bolivariano comentó que dio instrucciones para elevar “todo lo que estamos haciendo, dos, tres veces más” y aseguró “vamos a salir mejor, más fuertes, más conscientes y más victoriosos que nunca”.

La declaración final contempla 13 puntos y está enmarcada en el contexto del centenario del nacimiento del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, del bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826 y de las crecientes amenazas a la paz y estabilidad de América Latina y el Caribe.

El texto honra la historia y legado del comandante en Jefe Fidel Castro, a quien llamó precursor fundacional de la organización junto al líder bolivariano Hugo Chávez, y gran articulador de los sueños de José Martí para el pueblo cubano, latinoamericanos y caribeños.

Reafirmó el compromiso inquebrantable para seguir profundizando la doctrina bolivariana, pensamiento y acción e “incompatible con toda forma de hegemonía, dominación o tutela imperial”, pilar fundamental que inspiró a Fidel y a Chávez a fundar la Alianza Bolivariana.

Asimismo, condenó en los términos más enérgicos el declarado propósito de la recién publica Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, orientada a reafirmar la “obsoleta e históricamente derrota Doctrina Monroe”, así como el acto de piratería cometido por ese gobierno al asaltar y conquistar un buque petrolero venezolano en el mar Caribe.

Consideró que este hecho viola el derecho internacional y ataca la soberanía de la República Bolivariana, y felicitó al pueblo venezolano por demostrar, una vez más, una profunda resiliencia frente a las adversidades y defendió con coraje y conciencia su dignidad y derecho a su propio destino.

La declaración del ALBA-TCP demandó la exclusión de Cuba de la “arbitraria y espuria lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo”; y resaltó los logros del Gobierno de Reconciliación Nacional de Nicaragua en la construcción de una economía soberana, de un país que es libre cada vez más cristiano y socialista.

De otro lado, demandó el cese inmediato de toda amenaza militar contra cualquier país de Nuestra América y reiteró la plena vigencia de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, aprobada en enero de 2014 en La Habana, Cuba.

Reafirmó, además, el compromiso con la defensa de los derechos de las personas migrantes, además de exigir los cumplimientos de los protocolos de repatriación segura, ordenada y respetuosa con dignidad humana.

Finalmente, reconoció los avances de los programas AgroAlba y AlbaAzul, orientados a incrementar los niveles de soberanía alimentaria y productiva; celebró el inicio de las operaciones del Barco del Alba, y aprobó el Plan de Acción del 2026, el cual está orientado a los objetivos planteados en la Agenda Estratégica 2030.

Dos muertos y varios heridos tras ataques de la OTAN contra la provincia de Zaporozhie

Foto: aif.ru
Foto: aif.ru

Dos personas han muerto y otras cinco, incluido un menor de edad, han resultado heridas en las últimas 24 horas por ataques nazi-otanistas en la provincia rusa de Zaporozhie, informó este lunes el gobernador local, Yevgueni Bálitski.

De acuerdo con el funcionario, durante las últimas 24 horas, la OTAN ha llevado a cabo diez intentos de ataques selectivos contra la provincia, lo que conllevó la muerte de dos personas y la hospitalización de otras cinco. Bálitski precisó que un menor nacido en 2010 ha resultado afectado como consecuencia del ataque con un dron ucraniano contra un vehículo civil.

Detalló también que los ataques afectaron a tres distritos municipales de la provincia, así como a la ciudad de Berdiansk.

EEUU y la Unión Europea escenas de un matrimonio

La Unión Europea está en alarma por la nueva doctrina de seguridad nacional de los Estados Unidos. Se nota un síndrome de “seducida y abandonada”, evidente en las declaraciones de algunos de sus dirigentes que hablan de “traición”, pero también hay razones que alimentan los temores europeos.

Para empezar, Ucrania: el proyecto de paz elaborado por Estados Unidos en el intento de convencer a Moscú de poner fin a la guerra es, para los europeos, la prueba definitiva del desentendimiento estadounidense del conflicto. Trump reconoce la derrota de Occidente Colectivo en Ucrania y marca un cambio en las orientaciones de política exterior, porque detiene la expansión hacia el Este de la OTAN y considera el restablecimiento de relaciones con Rusia como un paso necesario para la definición de un nuevo orden internacional.

No se trata solo del cínico pragmatismo estadounidense, que siempre emplea poco tiempo entre la conciencia de una derrota y la salida del conflicto que la provocó (véase Afganistán); hay un cambio de rumbo decidido que produce solo vagas promesas de protección a los antiguos aliados juntas a acciones concretas de distanciamiento.

Existe frustración europea por la decisión de EEUU de excluir a Bruselas y Kiev de la elaboración del plan de paz en discusión. Se transparenta la idea que Washington tiene de Europa: un continente política y militarmente dependiente de la voluntad estadounidense y que, precisamente por su reiterada oposición a una paz razonable, no tiene motivo para participar en el proceso de negociaciones.

Bruselas, prisionera del lobby de las armas que le impide reconocer la derrota y el suicidio económico y financiero, lo que implicaría la dimisión en bloque de toda la Comisión Europea, se queda con el fósforo en la mano, amenazando con dinero y armas que no tiene para seguir en una guerra que para Kiev solo puede empeorar. Por lo demás, vista desde Washington, la decisión es comprensible: la negociación se hace con el enemigo y reconociendo la realidad. Europa, por conveniencia política y por supervivencia, afirma que el vencedor ha sido derrotado y que el derrotado ha ganado y por lo tanto de aquí se procede. Obvio que la UE no quiere la paz, entonces es inútil que se siente a la mesa donde la paz se busca; si en cambio está de acuerdo con terminar la guerra, entonces debe confiar en quien, como EEUU, esa guerra abrió y esa guerra debe cerrar.

La nueva frontera ya no es Europa

Pero es en el plano más general donde se encuentra la razón principal de la alarma de la UE. Estados Unidos ya no considera a Europa como el centro su sistema de seguridad planetario, porque cambian las coordenadas estadounidenses del control global. El área indo-pacifica es la que necesita invertir mayores recursos, mucho más que la mediterránea. La defensa de Europa mediante el mantenimiento de la OTAN (cuyos gastos son cubiertos en un 70 % por EEUU) se considera exorbitante porque ya no es estratégicamente fundamental, y el Viejo Continente es visto sobre todo como un mercado de obediencia política estricta útil para contener a China.

En esencia, terminada la ilusión de infligir una derrota estratégica a Rusia (que se ha demostrado más fuerte que toda la OTAN), se gira hacia la reducción del enfrentamiento frontal con Moscú y, por tanto, se reduce objetivamente la centralidad de la UE en el esquema. ¿Se traducirá esto en el cierre de las bases estadounidenses en Europa? Difícil. Es más probable una fuerte reducción del contingente militar y una redistribución de los costos en detrimento de la UE. Sin excluir que la propuesta de salir de la OTAN para pasar a una alianza militar mucho más restringida –actualmente planteada por algunos exponentes de los think tanks más cercanos a la Casa Blanca– pueda convertirse en el objeto de una transformación sustancial del conjunto del dispositivo bélico estadounidense.

En sí misma, la propuesta tiene cierta racionalidad: GB, Francia y Alemania son aliados seguros, pero es inútil contar con pequeños países europeos de los que no puede llegar ninguna ayuda decisiva para la defensa de los intereses estadounidenses, mientras Washington debería garantizar a toda Europa una intervención en su defensa. Un ejemplo evidente es el de los países bálticos, elogiados por Biden y detestados por Trump: están las provocaciones continuas hacia Rusia de Estonia, Letonia, Lituania, Finlandia y Polonia, a las que podría sumarse Ucrania y Georgia. Pues bien, Washington podría evaluar la no aplicación del artículo 5 de la OTAN en caso de que estas provocaciones dieran lugar a una reacción rusa. La idea de desencadenar la Tercera Guerra Mundial que pone a riesgo la sobrevivencia de los mismos EEUU a causa del fanatismo nazi de bálticos y finlandeses, no convence a nadie en la actual Casa Blanca.

La ampliación de la OTAN

La nueva doctrina estadounidense de seguridad nacional cierra así con la estrategia que desde 1945, y aún más después de 1989, EEUU había adoptado con función antirrusa. Desde la caída del Muro de Berlín, Europa se convirtió en el eje de un diseño estratégico de dominio mundial. Terminada la amenaza soviética y cerrada la era bipolar, Europa dejo de ser la primera trinchera para salvaguardar la integridad estadounidense. Dado el desmantelamiento del Pacto de Varsovia, se intentó expandir la OTAN hacia el Este, hasta Asia Menor.

Mientras Rusia permaneció en manos de un presidentes alcohólicos y de oligarcas que transferían a Gran Bretaña las inmensas riquezas de la ex Unión Soviética, para el Pentágono la cuestión era solo cómo desactivar las miles de ojivas nucleares dispersas por el territorio postsoviético. El control sobre ellas se convirtió rápidamente en el paso más importante para EEUU, pero, pese a contar con un fuerte apoyo en los círculos filo-estadounidenses en Rusia, ningún inquilino del Kremlin llegó nunca a confiar el arsenal atómico a Occidente, a pesar de la escasez de recursos para su mantenimiento.

El escenario cambió bruscamente con Bill Clinton. La idea de ampliar la OTAN nació como el más clásico de los proyectos imperiales. El nuevo orden mundial unipolar de liderazgo anglosajón tenía hambre de territorios, riquezas e influencia, y la conquista del Este habría abierto el camino al dominio hasta el extremo Norte y a una proyección hacia Asia mediante el posible desmembramiento de Rusia.

Entre 1989 y 1991, los gobiernos socialistas de Europa del Este cayeron bajo la presión occidental. La agresión a la integridad yugoslava fue la primera guerra contra aquellos países que seguían –por razones culturales, políticas, religiosas y étnicas– vinculados a Rusia y opuestos a la occidentalización forzada que Washington quería imponer en Europa Oriental. La guerra para destruir la ex Yugoslavia, impulsada por Estados Unidos y Europa, fue encargada a croatas y bosnios, a los que luego se sumaron los kosovares. El objetivo era destruir Serbia, el mejor aliado de Moscú en los Balcanes. Para los demás, la receta de la desestabilización se vistió con el nombre de “primaveras”.

En Kosovo, que entró en guerra contra Serbia desde febrero de 1998 hasta junio de 1999, se produjo una total violación de la integridad territorial de un Estado soberano, pero se reconoció su legitimidad. Kosovo era territorio serbio y pese a que el insurrecto UCK kosovar era conocido como un pequeño ejército de delincuentes especializados en el tráfico de seres humanos y órganos, Occidente se puso de su lado y, en 2008, cerca de cien países reconocieron su independencia. Por ello, hoy Putin acusa a Occidente de doble rasero: en nombre del Derecho Internacional, en Donbás se rechazó lo que en Kosovo se promovió. Es decir, ante dos escenarios idénticos se eligieron dos caminos opuestos.

Que hoy Estados Unidos considere el área del Indo-Pacífico como la región del mundo donde se juega el futuro de su dominio global es perfectamente lógico. Es en el enfrentamiento con China donde EEUU medirá cuánto le queda de su papel de gendarme global. La China de Xi es hoy una amenaza letal para el imperio unipolar y para su sistema de alianzas y control planetario.

En economía y tecnología, en poderío demográfico, en recursos estratégicos del suelo y subsuelo y en flujos financieros, China va claramente por delante; y en el plano militar, la exhibición en el desfile militar de Pekín sorprendió y alarmó al Pentágono. La alianza AUKUS y las provocaciones de la exaltada nueva primera ministra japonesa intentan intimidar a Pekín, conscientes de que el control de los mares –por donde transita el 60 % del comercio mundial– será decisivo. En este sentido, la nueva ruta ártica de China y Rusia, que elude completamente el espacio de control occidental, representa otro problema de gran envergadura.

Precisamente porque los términos del problema ya son evidentes –con una China en constante ascenso y unos EEUU en declive continuo– Washington ha decidido que, al no disponer de fuerza militar, política y económica suficiente para mantener abiertos dos conflictos globales con China y Rusia, debe retirarse en buena parte del teatro europeo. Un escenario que afecta sin duda a la proyección planetaria del mando estadounidense, pero seguir se presenta como un lujo insostenible frente al desafío chino, que para EEUU es vital. En el caso europeo está la extensión del gigante imperial; en el del Pacífico, su propia supervivencia.

La ‘cúpula dorada’ de Trump cuesta más de un billón de dólares

La pretensión de Washington de construir un sistema de defensa antimisiles ha alcanzado un nuevo tope económico. Según Bloomberg, el programa, denominado “Cúpula Dorada”, supera con creces las estimaciones iniciales, hasta el punto de que podría alcanzar aproximadamente 1,1 billones de dólares, incluyendo personal, investigación y operaciones en curso (*). Esta estimación reaviva las dudas sobre la capacidad de Estados Unidos para completar el proyecto.

La idea de un sistema multidimensional diseñado para interceptar el fuego enemigo fue presentada en mayo por Trump como una prioridad de seguridad nacional. Inspirado en los principios de la fracasada “Cúpula de Hierro” israelí, pero diseñado para cubrir la totalidad del territorio estadounidense, la “Cúpula Dorada” pretendía ser una barrera tecnológica capaz de identificar y neutralizar amenazas de potencias extranjeras o ataques de largo alcance.

Washington fijó como objetivo su lanzamiento operativo en torno a 2029, respaldado por una estimación inicial de 175.000 millones de dólares para iniciar la construcción. Desde entonces, la evaluación de las necesidades ha evolucionado considerablemente, creando una brecha entre las pretensiones iniciales y la falta de dinero.

No será posible cumplir con el plazo de 2029, en particular debido a los requisitos técnicos, el volumen de infraestructura necesaria y las pruebas requeridas antes de cualquier despliegue. Algunos cálculos apuntan a un componente financiero mucho mayor de lo previsto: el diseño de una versión compacta del sistema, destinada a contrarrestar un ataque masivo de un solo adversario, ya representa 844.400 millones de dólares. Sin embargo, esta estimación solo cubre una parte del sistema previsto por Washington.

Las proyecciones iniciales se basaron únicamente en el precio del equipo y los sistemas de interceptación. Los costos asociados con el mantenimiento continuo, la contratación y capacitación del personal, así como los ciclos de investigación necesarios para adaptar el sistema a las amenazas cambiantes, alteran significativamente el presupuesto inicial. Por ello, el costo total, una vez agregados estos gastos, alcanzaría aproximadamente 1,1 billones de dólares. También podría considerarse que la plena efectividad del sistema no está garantizada, incluso si Estados Unidos logra cumplir con el plazo anunciado.

Más allá del debate tecnológico, la magnitud financiera de la “Cúpula Dorada” coloca a Washington ante decisiones estratégicas cruciales. En la Casa Blanca tienen el punto de mira muy alto y poco dinero en la hucha.

(*) https://www.bloomberg.com/graphics/2025-golden-dome/

Fuerte cruce de mensajes entre los cancilleres de Hungría y Polonia sobre Rusia y una hipotética guerra en Europa

Los ministros de Exteriores de Hungría y Polonia protagonizaron este domingo una disputa verbal debido a sus posturas divergentes respecto al escenario de una supuesta guerra entre Europa y Rusia.

 

El duelo daléctico empezó después de que el responsable de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, comentara en X las declaraciones del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, que criticó los pasos de Bruselas para confiscar los activos rusos congelados que se dan «ignorando a Hungría y violando la legislación europea a plena luz del día». De acuerdo con sus palabras, se trata de «una declaración de guerra».

Como respuesta, el canciller polaco escribió que «Viktor se ha ganado la Orden de Lenin», una condecoración que se otorgaba en los tiempos de la Unión Soviética.

El ministro de Relaciones Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto, acusó a Varsovia de querer «una guerra entre Rusia y Europa». «¡Entendemos que ustedes realmente quieren una guerra entre Rusia y Europa! ¡No nos dejaremos arrastrar a su guerra!», declaró.

Las palabras no quedaron sin respuesta de Sikorski. «A menos que Rusia vuelva a invadir, no habrá tal guerra, pero entendemos que esta vez ustedes estarían de su lado», escribió.

Rusia no tiene intención de atacar a Europa

En medio de las repetidas acusaciones de la UE y la OTAN sobre los preparativos de una supuesta ofensiva en su contra, Moscú ha destacado en numerosas ocasiones que no planea ningún ataque contra los países europeos.

En octubre, Putin criticó a los gobiernos occidentales que tratan de convencer a la población de sus países sobre la existencia de una supuesta amenaza rusa y «siguen alimentando la histeria antirrusa». «Entonces, ¿qué clase de personas son? O bien son muy incompetentes, si realmente creen en ello, porque es imposible creerse semejante tontería, o simplemente son deshonestos, ya que ellos mismos no se lo creen, pero intentan convencer a sus ciudadanos de lo contrario», denunció.

Posteriormente, a finales de noviembre, el mandatario ruso afirmó que Rusia nunca tuvo intención de atacar a Europa, y añadió que Moscú está dispuesta a reafirmar este compromiso «en papel».

Esta semana, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, precisó que Rusia no planea ninguna agresión contra la OTAN ni la UE, pero si allí deciden entrar en guerra, estará preparada. «Por ese lado [Occidente] reina un fervor abiertamente militarista. Y, como dijo nuestro presidente, si Europa decide entrar en guerra, estamos preparados para ello incluso ahora mismo«, añadió.

Nueva estrategia para la misma guerra. Declaración de la CECOB

Recientemente, la administración de EEUU ha hecho pública su nueva Estrategia de Seguridad Nacional, que, a la espera de ver cómo se va a implementar, muestra un giro radical con relación a los criterios sostenidos durante más de tres décadas: EEUU renuncia a ser la única potencia hegemónica y gendarme del mundo, en favor de un mundo multipolar en el que ya no puede imponerse por la fuerza en todos los escenarios, al encontrarse frente a competidores con capacidades de devastación equivalentes.

Su apuesta ahora parece inclinarse por una dominación económica y comercial, en la que caben los negocios con los rivales, siempre que sean beneficiosos para el «América First», y apoyados por una fuerza capaz de imponerse en todas partes, como último recurso. Pero primero, los negocios.

Ahora bien: en ese mundo multipolar emergente, el continente americano figura como coto cerrado en una actualización de la doctrina Moroe y que le autoriza, sin rubor, a desplegar la mayor fuerza militar ofensiva contra Venezuela, el mayor repositorio continental de combustibles y materiales estratégicos, además de representar una poderosa expresión de voluntad soberana frente al imperio.

Ello explica también las negociaciones con Rusia y el abandono a su suerte de una Unión Europea que había devenido en una pesada carga para EEUU. Después de haber conseguido romper toda posible colaboración entre Europa y Rusia (incluyendo la criminal provocación de la guerra de la OTAN contra Rusia), que podría haber representado una seria competencia a su dominio, ahora han decidido que es preferible tentar al rival con fabulosos negocios compartidos, para lo que es preciso salir del avispero de Ucrania.

Y una Europa que compró acríticamente el discurso belicista de su patrón, sin reparar en sus consecuencias en términos de desindustrialización e irrelevancia económica, propone ahora desde sus élites, sin debate público alguno, una especie de New Deal basado en la producción masiva de armamento para dopar a sus empresas de automoción y equipamiento, que han dejado de ser competitivas en el mercado mundial.

Naturalmente, esta deriva necesita el estímulo del miedo para lograr el consentimiento de la sociedad, de manera que se han desplegado todos los medios imaginables para la fabricación del consenso, contando con todos los recursos del complejo comunicacional. Así, parece aceptarse resignadamente la inversión de 800.000 millones de euros en armamento, más o menos decretada por la presidenta de la Comisión Europea sin control democrático alguno.

La cifra resulta aterradora si se compara con las cantidades que se están barajando para la reconstrucción de la franja de Gaza, en el pretendido «plan de paz» de Trump. Sólo una décima parte de esa cantidad sería requerida para reponer el 90% del patrimonio civil y habitacional de Gaza, arrasado en los dos años largos de genocidio sionista. Sin embargo, diez veces más serán empleados por la UE para fabricar máquinas de muerte y destrucción.

En este panorama, el estado español, bajo la dirección del «gobierno más progresista de la historia», se ha volcado con entusiasmo al esfuerzo de guerra con una aceleración exponencial de sus gastos militares, que ascienden ya en este año, según analistas independientes, a más de 60.000 millones de euros (bastante más que el tan cacareado 2% del PIB) y compromisos plurianuales que, por ahora, ascienden a más de 90.000.

Mientras tanto, prosigue el despliegue de tropas y fuerzas españolas en el entorno de Rusia, como pone de manifiesto el más reciente envío de otros 800 militares, con todo su equipamiento acorazado y mecanizado, como marco de la brigada multinacional de la OTAN estacionada en Eslovaquia que comanda un general español. Y que se suma a otros 850 desplegados en Lituania y un grupo táctico reforzado en Rumanía. Para no hablar de la aviación desplegada en Lituania y Rumanía y las fuerzas navales en el Mediterráneo y el Báltico, arrastrados por la OTAN.

Los acontecimientos se precipitan a toda velocidad, mientras la confusión y el desconcierto se extienden entre la empobrecida clase trabajadora y sectores populares, paralizados porque no acaban de comprender el papel de legitimación de la guerra que se le ha asignado a la socialdemocracia, supuesta valedora de sus intereses.

A diferencia de Francia o Italia, regidas por gobiernos explícitamente de derechas y en donde las manifestaciones de protesta contra los planes de guerra y los gastos militares crecen día a día, aquí parece reinar una paz social que solo está siendo aprovechada por la extrema derecha para instrumentalizar el descontento en su favor con los discursos de la antipolítica y contra la inmigración como chivo expiatorio. Y siempre, con la tolerancia del gobierno, a quien conviene agitar el fantasma de la extrema derecha como la única posible alternativa a su hegemonía.

Una habilidosa estrategia hipócrita que, movido por las grandes movilizaciones por Palestina, las únicas que has resultado verdaderamente masivas, aparenta sensibilidad hacia las víctimas del genocidio, mientras se limita a hacer declaraciones vacías de contenido y sin consecuencias reales en el apoyo occidental al sionismo.

Que no nos vengan ya con milongas sobre la necesidad de defenderse de Rusia o del derecho del estado sionista a defenderse de los palestinos; si hay alguien de quién de verdad hay que defenderse, es de los EEUU.

Solo el repliegue de todas las fuerzas españolas en el exterior, la salida de la OTAN y el cierre de las bases de EEUU en nuestro país puede garantizarnos la seguridad, manteniéndonos al margen de una guerra imperialista absurda, no deseada y de consecuencias inimaginables.

12 de diciembre de 2025

Coordinación Estatal Contra la OTAN y las Bases

Presidente Maduro: «ALBA es el mayor proyecto de unión y emancipación en este tiempo»

Como presidente de una de las naciones fundadoras del ALBA, Nicolás Maduro llama a mantener la unidad y utilizar los recursos propios para alcanzar la paz regional. Foto: Prensa presidencial.

«Vivamos haciendo y digamos diciendo», fue el llamado del mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, durante el inicio de la XXV Cumbre Virtual de los países de Alianza Bolivariana para los Pueblos de América- Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), en un discurso que celebró los logros productivos que ha tenido la plataforma de integración latinoamericana y caribeña a lo largo del 2025, que lo colocan como «el mayor proyecto de unión y emancipación en este tiempo de maravillosos retos».

20 mil toneladas de distintos componentes comerciales han sido movilizados a través del barco ALBA

Los proyectos conjuntos de la plataforma demuestran el enorme potencial de la organización que cumple 21 años. «Este año 2025 ha sido un buen año para esta organización, se ha dinamizado el comercio con el primer Barco del Alba, ejemplo de lo que podrá ser la primera Flota Naval Comercial».

Maduro resaltó que más de 20 mil toneladas de distintos componentes comerciales y de apoyo solidario se han movilizado hasta este momento, demostrando que la unión de flotas regionales generará una verdadera emancipación regional.

En esta línea, el presidente de la República Bolivariana enfatizó que el ALBA es el mayor proyecto de unión y emancipación en este tiempo de maravillosos retos, y reiteró que la organización debe estar a la altura de su historia.

De ahí que la cumbre denuncie firmemente toda violación del derecho internacional y ratifique la Declaratoria de La Habana de enero 2014, firmada y aprobada durante una Cumbre de la CELAC, que declara a América Latina y El Caribe como territorio de paz. De acuerdo con el mandatario, esta es la paz que posibilitará continuar avanzando en los objetivos productivos regionales.

Nicolás Maduro llamó a consolidar la independencia y enfrentar el “nuevo proyecto colonizador” dirigido contra América Latina y el Caribe mediante la unidad, la autoconfianza y la utilización de los recursos propios de los pueblos para alcanzar la paz perpetua regional. Foto: Prensa presidencial.

Maduro llama a reimpulsar los acuerdos energéticos entre países del ALBA con Petrocaribe

En materia de hidrocarburos, destacó que la «gran tarea de recuperar completamente Petrocaribe, como decidimos hace un año, de venir a invertir conjuntamente y producir todos los componentes de hidrocarburos desde petróleo, desde refinación hasta petroquímica y más allá».

«Son proyectos que están ya bastante bien diseñados, a veces más lentos de lo que es la realidad y la necesidad, pero que van allí», agregó el mandatario.

El discurso del mandatario venezolano hizo hincapié en la necesidad de trabajar verdaderamente en el terreno para sostener a largo plazo todos los resultados concretos que ya se van haciendo realidad en los campos de la economía, salud, educación, infraestructura, ciencia y tecnología.

Foto: Prensa presidencial.

Maduro llama a enfocar esfuerzos regionales en la producción agrícola a través de Agroalba

Si bien Venezuela aprovecha la cumbre para hacer balance de los resultados concretos del ALBA en 2025, el mandatario Nicolás Maduro reiteró que se debe continuar trabajando por una mayor dinamización de todos los proyectos productivos que benefician a las naciones que integran el ALBA, especialmente aquellos asociados con la alimentación.

En ese sentido, llamó a enfocar los esfuerzos regionales en la producción agrícola y la consolidación de los sistemas de salud. Destacó la necesidad de activar brigadas productivas para aprovechar el potencial agrícola de todas las naciones: «Hay que ponerse para la cosa, que es el trabajo creativo, hacer brigadas productivas para producir en nuestros países», y a la par aseguró que se encuentran listos los planes para iniciar la producción de rubros como papa, arroz y maíz.

«La comida, la seguridad y soberanía agroalimentaria. Ahí podemos hacer mucho más, porque ya todo lo que es la logística básica, el entramado jurídico, la visión científica productiva, está lista», aseguró, e instó a convertir Agroalba en la plataforma que dinamice la concentración de estos esfuerzos regionales.

Al mismo tiempo, proyectó un período de avance sustancial para el año 2026, especialmente en materia de salud, con la recuperación de proyectos inicados por el líder histórico de Cuba, Fidel Castro, y el Comandante Eterno Hugo Chávez. «Cuba construyó un ejército de batas blancas para darle salud amorosa y solidaria a los pueblos del sur, a los pueblos del mundo, y solo somos testigos y beneficiarios de eso», agregó.

«Alguien en Bruselas está jugando con fuego»: Matteo Salvini sobre la congelación de los activos rusos

El vice primer ministro italiano, Matteo Salvini. | Maurizio Maule / www.globallookpress.com

Bruselas está «jugando con fuego» al considerar la confiscación de activos soberanos rusos congelados para ayudar a Ucrania, declaró el vice primer ministro de Italia, Matteo Salvini. Sus duras críticas se dirigen a la reciente decisión de la Unión Europea de congelar indefinidamente estos activos, una medida que, advierte, podría provocar graves represalias de Moscú contra los intereses europeos.

 

«Personalmente, lo considero una temeridad, una imprudencia», afirmó Salvini en referencia a las medidas de la UE. «Y el Gobierno italiano ha hecho bien en poner los puntos sobre las íes. Porque estamos en un mercado libre y no estamos en guerra con Rusia».

«Entonces, o anoche alguien en Bruselas, París o Berlín le declaró la guerra a Rusia, o me parece que en Bruselas alguien está jugando con fuego»

Salvini argumentó que una escalada en las medidas de confiscación podría desencadenar represalias perjudiciales. «Confiscar bienes, dinero y activos tiene como contraindicación que los rusos harán lo mismo. Recuerdo que tenemos 314 empresas italianas en Rusia que generan ingresos y dan trabajo», enfatizó, destacando los riesgos concretos para la economía italiana y europea.

Además, el vice primer ministro italiano cuestionó la eficacia general de la estrategia actual de la UE. Sugirió que el enfoque exclusivo en sanciones extremas y apoyo militar, sin avances paralelos hacia una solución diplomática, podría prolongar el conflicto indefinidamente. «Si en cuatro años las sanciones y las armas no han detenido la guerra, quizás debas cambiar algo; si no, dentro de cuatro años seguiremos igual», concluyó.

En este sentido, se opuso a la prórroga de la ayuda financiera para Ucrania, alegando la rampante corrupción en el país. Asimismo, acusó algunos países en Europa de boicotear el proceso de paz, ignorando el avance en las negociaciones impulsadas por Trump.

Intento de robar los activos rusos

  • Desde febrero de 2022, varios países occidentales como EE.UU., los de la UE y Reino Unido, entre otros, mantienen congelados más de 300.000 millones de dólares en activos estatales rusos. Unos 242.800 millones de dólares de esos activos se encuentran en el bloque comunitario, depositados en su mayor parte en la financiera belga Euroclear.
  • En septiembre, la Comisión Europea planteó conceder a Ucrania un «préstamo de reparación» de 140.000 millones de euros (162.000 millones de dólares), financiado con los activos rusos congelados.
  • Bélgica rechazó varias veces la iniciativa, argumentando que el país podría acabar siendo perseguido legalmente por Moscú. Otros países del bloque también se oponen a la medida.
  • Este viernes, la Unión Europea tomó la decisión de bloquear indefinidamente los activos de Rusia que se encuentran congelados en Europa.
  • A su vez, el Banco Central de Rusia anunció el inicio de procedimientos legales contra el depositario internacional Euroclear por «acciones ilegales» que le generan pérdidas y contra los planes de la Comisión Europea de utilizar de manera directa o indirecta los activos congelados rusos sin su consentimiento.
  • Rusia ha advertido en varias ocasiones que la congelación de sus fondos viola el derecho internacional ha tachado de «robo» la iniciativa de la Unión Europea. El presidente Vladímir Putin anunció que su país «está desarrollando un paquete de medidas de represalia», recalcando que «todos afirman claramente, sin rodeos, que se trataría de un robo de propiedad ajena». Asimismo, Putin explicó que la medida tendrá «consecuencias negativas para el sistema financiero mundial» porque toda la confianza en la eurozona «se desplomará».

Maduro aboga por más unión y cooperación en XXV Cumbre del ALBA-TCP

Al dar inicio a la XXV Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), que sesionó a modo virtual, el mandatario llamó a confiar en nuestros propios esfuerzos porque tenemos “cerebro, ojos, oídos, brazos, inteligencia, historia y sabiduría”.

Maduro resaltó que nada nos falta para ser libres e independientes y “ganar por el camino que tengamos la paz perpetua de toda nuestra región con desarrollo, estabilidad, enfrentar los problemas y solucionarlos, unidos siempre”.

En tal sentido, convocó a unir los pequeños y grandes recursos que tengamos, “unámonos para avanzar juntos en esta hora estelar de Nuestra América hacia una independencia que brille y sea vista por el mundo entero”.

Recordó los 21 años del nacimiento del bloque de integración latinoamericano y caribeño como respuesta al intento de colonizar con el Área de Libre Comercio de las Américas toda nuestra economía.

El dignatario señaló que el neoliberalismo fue derrotado por los pueblos de América Latina y el Caribe, pero reconoció que el ALBA-TCP fue un gran motor de la unión en la lucha para derrotar esa amenaza.

Reflexionó que 21 años después ahora se pretende un nuevo proyecto colonizador, ya no solo contra la América, sino contra el mundo entero, y aseguró que por América Latina y el Caribe ese “proyecto colonizador no pasará”.

“Seremos libres, pueblos enteros seremos libres, y con la experiencia que tenemos y el amor que nos mueve iremos paso a paso uniendo cada vez en la acción, con resultados concretos y las capacidades de nuestros países”, subrayó.

Las dinámicas tienen que ser, puntualizó, hacia la unión interna de nuestros países, de la vanguardia, la articulación de los pueblos, la unión para la emancipación permanente en todos los campos.

Aseguró, en tal sentido, que la emancipación mental, política, cultural y económica, es nuestro camino, y “lo conseguiremos”, a la par de convocar a continuar “transitándolo con más autoexigencia y resultados concretos”.

El jefe de Estado reclamó a mayor autoexigencia de los equipos “más allá de los “documentos bonitos”, para producir más alimentos, petróleo, gasolina, gas y desarrollar el turismo.

En el terreno es donde se produce, para que todos los documentos aprobados, que son la vanguardia en el mundo, se conviertan en resultados concretos y se cumpla la máxima del prócer cubano José Martí que la “mejor manera de decir, es hacer”, manifestó.

“¡Que los imperios hagan lo que quieran hacer y nosotros los que nos toca hacer para ver los resultados maravillosos!”, expresó, y aseguró será esa la mejor forma de honrar al gigante de los gigantes, al padre de todos los revolucionarios en el siglo XX y XXI, al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro.

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