El nuevo rumbo del imperio yanqui

Fabrizio Casari (Radio La Primerísima).— En un documento de 33 páginas sobre la estrategia de seguridad nacional, distribuido por la Casa Blanca, se traza el reposicionamiento de EEUU en el tablero global y se marca el cambio de fase de su papel con el fin de actualizar y ajustar lo que ya no es posible seguir posponiendo. Los cambios estratégicos ocurridos en los últimos 3 años colocan a Estados Unidos en la imposibilidad de mantener una posición dominante tal como se había consolidado desde 1989, a través de un imperio unipolar de matriz anglosajona que representaba a Occidente en su conjunto, cuyo mando político estaba en manos de EEUU y Reino Unido y cuya expresión militar era la OTAN.

Un cambio de estrategia que, si bien ofrece una lectura del mundo y de sus problemáticas diferente de la precedente, obedece también a un cuadro económico y social estadounidense que nunca como ahora se encuentra cercano al colapso, con la imposibilidad de sostener económicamente un modelo imperial de expansión continua, intrínsecamente costoso y no rentable, en un mundo donde las economías emergentes tienen un protagonismo cada vez más marcado.

El cambio de estrategia no carece de razonamiento económico. Si se evalúa el volumen de inversiones de EEUU en las “primaveras” del Este europeo y Oriente Medio y se contabiliza, se descubre que el escenario político más favorable casi nunca se tradujo en grandes mejoras en la balanza comercial estadounidense. La mayor influencia territorial y militar no produjo una dinámica económica favorable.

La nueva estrategia de seguridad nacional promete, por tanto, un “reajuste de nuestra presencia militar global para enfrentar las amenazas urgentes en nuestro hemisferio, alejándola de teatros cuya importancia relativa para la seguridad nacional estadounidense ha disminuido en las últimas décadas o años”.

El dato de fondo del que parte el documento es que el mundo que se perfila –con el nacimiento y crecimiento a gran escala de las economías emergentes, el creciente peso político y militar de Rusia, el dominio chino en la economía planetaria y el crecimiento tumultuoso de los BRICS– dibuja un panorama inédito. Moscú ha ganado la guerra en Ucrania contra la OTAN y ha extendido su influencia a continentes como África, Asia y América Latina. Pekín confirma cada día las cifras extraordinarias de su economía, tanto en los intercambios comerciales como en los movimientos financieros.

Esto se acompaña de un enorme fortalecimiento militar, con un liderazgo indiscutible en tecnología y con un papel creciente en la diplomacia internacional. La asociación estratégica entre Rusia y China y su sistema de alianzas indican un cambio general en los equilibrios geoestratégicos que ya ha colocado – y colocará cada vez más – a Estados Unidos en la condición de tener que negociar una gobernanza compartida que hasta ahora ejercía unilateralmente.

En la evaluación de los equilibrios internacionales, la Casa Blanca es consciente de que los instrumentos que habían garantizado una fachada democrática a su imperio – como la ONU y los organismos financieros y regulatorios internacionales – han perdido toda credibilidad con la guerra en Ucrania y ya no pueden utilizarse para contener la presión al cambio que llega del Sur global y de Oriente. Washington observa con infinita preocupación la expansión de los BRICS, que pueden llegar a configurar un sistema de influencia planetaria no solo en el terreno económico sino también político. Pero es evidente que el valor de las alianzas de base regional (SCO, ASEAN y otras), donde la concreción y la utilidad marginan la esfera ideológica, impacta mucho más en los intercambios globales y en la defensa de regiones enteras de forma compartida y coordinada, y casi ninguna de ellas está bajo liderazgo estadounidense.

La desdolarización y el creciente desplazamiento de capitales del Norte hacia el Sur, la reducción de inversiones estratégicas en dólares y la búsqueda constante de rutas comerciales alternativas al control de Occidente indican una maniobra en pinza que sitúa al imperio decadente contra la pared, obligado a compartir porque ya no puede pensar en prevalecer por la fuerza. Ucrania, en este sentido, ha sido emblemática.

Uno de los puntos clave del documento es, de hecho, “el interés fundamental de Estados Unidos en negociar un rápido cese de las hostilidades en Ucrania”, con el fin de “prevenir escaladas involuntarias o una expansión de la guerra y restablecer una estabilidad estratégica con Rusia”.

Mucho más de lo que hacen los europeos, este documento demuestra que EEUU asume la derrota estratégica del diseño de expansión imperial occidental hacia el Este del mundo y da por concluido el conflicto con Rusia en Ucrania. Desaparece la idea de una opción militar que pretendía derrotar y, en consecuencia, fraccionar Rusia en tres partes y, con ello, eliminar toda disuasión nuclear concreta que pudiera contrarrestar al imperio occidental. Como afirma el documento, Washington pretende “poner fin a la percepción, y prevenir la realidad, de una OTAN como alianza en perpetua expansión”.

Es el pasaje en el que se entierra un período de treinta años de estrategia de seguridad nacional dirigida por demócratas y neoconservadores, inspirada en la concepción imperial británica para definir el orden mundial posible. Un cambio de paradigma completo que entrega a Estados Unidos una estrategia de dominio internacional menos ambiciosa, sin duda, aunque no menos peligrosa.

La mayor relevancia del documento consiste en indicar, a nivel de políticas internas, “la lucha contra la inmigración clandestina” (pero en realidad se trata de una declaración de guerra al sistema migratorio del Sur hacia el Norte), y, en el ámbito internacional, que la región del Indo-Pacífico y América Latina son los ejes estratégicos donde se expresará la nueva consolidación de la fuerza estadounidense. En China, Washington ve la mayor amenaza para su papel como actor global dominante, y frente a Pekín acusa un retraso estratégico considerable en economía, tecnología y comercio.

La nueva frontera

América Latina es, en las intenciones de la administración republicana, el lugar donde se ejerce la red de protección de los intereses de Washington, su cinturón defensivo político, comercial y militar, y que, a diferencia de Europa, posee recursos estratégicos necesarios para permitir a EEUU competir con alguna eficacia en los mercados globales. Al sur del Río Bravo se encuentra todo lo que en el Norte se necesita pero no existe. Washington también encuentra motivo de alarma en el creciente volumen de intercambios económicos, financieros y políticos entre Pekín y el conjunto de países latinoamericanos, tanto por el aumento de la influencia de Xi en los mercados continentales como por el papel de apoyo financiero que China ejerce en muchas economías latinoamericanas, hasta el punto de ser el mayor prestamista de última instancia desde el Golfo de México hasta Tierra del Fuego.

EEUU busca, por tanto, recuperar espacio, llamando a su lado a un país tras otro. La decisión del Parlamento de Lima, que sigue la de Ecuador, de dar hospedaje a tropas estadounidenses, a las cuales se reconoce un papel central en la estructura militar de los respectivos países, se suma a la propiedad de facto de Argentina, al control sobre Paraguay y Chile, y busca una suerte de “reconquista” destinada a restablecer los equilibrios políticos del subcontinente mediante el aislamiento y la derrota del eje del ALBA. También las elecciones en Honduras y el Caribe, y con mayor razón las amenazas a Caracas, son pasos en esa dirección.

Otro cambio estratégico está representado por la puesta en suspenso de lo que fue el Occidente Colectivo, resultado político de más de 70 años de dominio estadounidense sobre Europa occidental. Lo que desaparece es la idea del uso de la fuerza para doblegar a Moscú y Pekín a los designios del orden imperial, y el Viejo Continente, hoy reacio a aceptar su derrota y la de EEUU en Ucrania, queda sustancialmente abandonado a sí mismo. En Europa – según el documento – “existe el riesgo de desaparición de la civilización y, si las tendencias actuales continúan, el continente será irreconocible dentro de 20 años o menos”. En esencia, se considera que Europa no es más que un mercado y que, en la competencia global con China, no es fundamental compartir una estrategia con ella.

Adieu l’Europe

La UE deberá ser una extensión geográfica de la política estadounidense de contención comercial de China y deberá comprometerse a contrarrestar su proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, dado que, sin la participación europea, este debería modificarse en su ruta y debilitarse en su impacto general en los mercados. Esto constituiría un elemento de dificultad para la estrategia global de Pekín, que se expresa a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta y que ve a Europa como punto de llegada y, al mismo tiempo, de relanzamiento hacia África, donde la presencia china ya es considerable. Además, deberá garantizar su rearme mediante el suministro estadounidense de sistemas de armas.

La primera réplica de Bruselas es un concentrado involuntario de ironía: según uno de sus portavoces, “cuando se trata de decisiones que conciernen a la UE, estas son tomadas por la UE y para la UE. Incluidas aquellas relativas a nuestra autonomía normativa, la tutela de la libertad de expresión y el orden internacional basado en reglas”.

La UE se encuentra ahora sin la cobertura política estadounidense y con la perspectiva de ver, en el reducido interés de EEUU por Europa, una coherente reducción del compromiso militar, también considerando la actitud europea de abierta provocación hacia Rusia, con la que, en cambio, EEUU pretende constituir un nuevo bloque –compuesto por EEUU, Rusia, China e India– en la idea de una gestión compartida (no deseada, pero inevitable) de la gobernanza global. Para Trump se trata de renunciar a mucho para no renunciar a todo: una estrategia de reducción del daño.

A la UE, después de haber perdido la fuente energética de su riqueza (Rusia), el mercado tecnológico a precios convenientes (China) y la alianza político-estratégica (EEUU), y tras haber enterrado su propio papel de potencia financiera y diplomática, no le queda más que mirar el mapa de Polonia, los bálticos y Finlandia para entender cuál será el punto donde podría escribirse su final si la verbosidad belicista no encuentra un límite y, en cambio, retoma gradualmente el diálogo con Moscú y Pekín. Rusia no atacará Europa, pero si los polacos llevaran a cabo provocaciones contra Bielorrusia, si los lituanos bloquean el transporte ferroviario y terrestre con el enclave ruso de Kaliningrado, o si los estonios intentan impedir que los barcos rusos lleguen a los puertos del Norte cercanos a San Petersburgo, entonces habrá guerra. Y la UE no podrá contar con el apoyo de EEUU ni de la OTAN. Tendrá que perderla en plena soledad.

El fin del imperio occidental: entre la emancipación global y la restauración autoritaria

Tito*.— Tras la propaganda humanitaria se esconde un sistema de rentas agotadas que busca preservar sus privilegios. Financieras, mediáticas, militares y tecnológicas, estas rentas conforman la columna vertebral de un orden mundial fundado en la depredación. Pero esta arquitectura se tambalea. El dominio occidental está en declive, mientras que el Sur Global se emancipa.

La tríada colonial ya no produce: castiga.

Durante décadas, Estados Unidos, Europa y Japón controlaron el comercio mundial, las materias primas y los flujos de capital. Pero la maquinaria se está descomponiendo.

La Unión Europea, que exportaba más del 20% de la producción mundial a principios de la década de 1990, ahora representa solo el 15%. Estados Unidos ha caído al 11%. En cuanto a Japón, que ha caído del 10% en la década de 1980 al 3% actual, representa la pérdida de dinamismo industrial de un modelo que ha llegado a su fin.

Ante este revés histórico, la Tríada colonial se vuelve cada vez más rígida. Militariza su economía, controla sus medios de comunicación y multiplica las sanciones e intervenciones militares bajo el pretexto de las «normas internacionales» y la democracia.

El automóvil, espejo de un cambio global

Si se necesitara un símbolo del declive industrial occidental, sin duda sería el automóvil. La Tríada colonial lo enarboló como estandarte de la modernidad; hoy, China les está arrebatando el timón. En 2023, Pekín produjo el 35% de los vehículos del mundo (con un crecimiento anual del 15%), en comparación con poco más del 40% de la Tríada colonial.

Sobre todo, este nuevo liderazgo chino es cualitativo y avanza con gran rapidez. La innovación ya no es occidental; ahora es china, impulsada por una visión planificada y soberana de la economía.

Los viejos imperios industriales descubren con asombro que ya no producen mucho. Gestionan, especulan y controlan. De ahí la huida hacia las finanzas, la guerra y la propaganda.

Rusia: Racionalidad versus frenesí bélico

El contraste es sorprendente: el comercio entre Rusia y la UE se ha desplomado, pasando de 250 000 millones de dólares a 70 000 millones entre 2021 y 2024. Mientras tanto, el comercio entre Moscú y Pekín se acerca a los 240 000 millones de dólares. Occidente se está distanciando de sus antiguos socios, mientras que Oriente construye sus propios puentes.

Tras la retórica delirante de Washington y Bruselas, que afirma que Rusia es beligerante y envía drones a Europa, Rusia se abre camino hacia Asia. Corredores comerciales euroasiáticos, alianzas energéticas con China, acceso estratégico al océano Índico —donde la Tríada colonial acumula sanciones y bases militares—, Moscú consolida sus alianzas.

África: Emancipación frustrada

En otro frente, África se está convirtiendo en un laboratorio de emancipación. Con la Confederación de Estados del Sahel (Malí, Burkina Faso, Níger), creada en 2024, el continente está emprendiendo una importante ruptura simbólica y política: la recuperación del control de los recursos, la cooperación con Rusia y China, y el diálogo con los BRICS.

Las inversiones occidentales siguen siendo dominantes —alrededor de 200 000 millones de dólares, frente a los 70 000 millones de dólares de China y Rusia—, pero la calidad de la colaboración está cambiando. El modelo del Sur se basa en la producción y la soberanía, no en la búsqueda de rentas y el saqueo.

El continente, con 1.500 millones de habitantes, aún representa solo el 2% del comercio mundial. Sin embargo, si su industrialización se acelera, se acelerará el colapso del capitalismo rentista neocolonial. De ahí el anuncio de nuevas campañas neocoloniales por parte de Estados Unidos y Europa: mayor presencia militar, discursos de seguridad, sanciones bajo el pretexto de «buena gobernanza» y el inicio de nuevas guerras.

Los pilares de un poder que se desmorona

Cuatro palancas garantizaban la supremacía occidental: el dólar, la tecnología, las armas y los medios de comunicación. Todas se están debilitando.

  • El dólar está perdiendo su monopolio en el comercio internacional, frente a la competencia del yuan, el rublo y las monedas regionales;
  • La ventaja tecnológica se está erosionando (con más de 4 millones de nuevos ingenieros por año, el Sur Global forma 4 veces más ingenieros que la Tríada colonial);
  • La hegemonía militar está menguando ante la modernización ruso-china;
  • Y el monopolio de los medios de comunicación se está resquebrajando bajo el impacto de las narrativas descolonizadas que surgen del Sur.
  • Occidente sigue siendo militarmente poderoso, pero ya no controla todas las palancas del poder.

El regreso de la lógica fascista

Más fundamentalmente, Robert Brenner (economista estadounidense) identificó la causa raíz: la tendencia a la baja de las tasas de ganancia y la sobrecapacidad industrial condenan al capitalismo rentista occidental (con su hiperconcentración de riqueza) a perpetuar guerras interminables. Cuando la rentabilidad cae, la coerción aumenta.

La oligarquía ya no crea: explota, privatiza y criminaliza. Este ciclo de agotamiento produce su propia ideología: un movimiento internacional ultrarreaccionario que revive el fascismo. Domenico Losurdo (filósofo italiano) lo resumió así: el fascismo es el mecanismo de supervivencia de las democracias liberales ante una crisis de su modelo rentista.

Las señales están ahí: vigilancia masiva, represión sindical, censura mediática y la normalización de políticas racistas, genocidas y beligerantes. Occidente, que afirmaba encarnar la libertad, siempre le da la espalda a la democracia popular cuando esta amenaza las ganancias.

Choque de dos futuros

Marx lo previó: la hegemonía occidental y su capitalismo rentista acaban destruyendo sus propios cimientos al dispersar las fuerzas productivas. Esta profecía se está cumpliendo. La dispersión de las fuerzas productivas, hoy en Asia y mañana en África y América Latina, contradice la hegemonía de la Tríada colonial y su capitalismo rentista.

En este contexto, la humanidad se encuentra en una encrucijada:

  • Por un lado, la emancipación impulsada por los pueblos, a través de una nueva cooperación internacional que no se base en una economía rentista con una riqueza hiperconcentrada en menos del 1% de la población occidental, sino en la soberanía de los pueblos en la conducción de las fuerzas productivas para el conjunto de la sociedad;
  • Por otro lado, está la restauración ultrarreaccionaria, donde las oligarquías occidentales intentan salvar su hegemonía rentista mediante la represión, el miedo, guerras perpetuas y exterminios

* editor de la revista Investg’action

Incluyen al presidente de un país de la OTAN en la ‘lista negra’ de sitio extremista ucraniano

Ukraine Presidents Office

El presidente de Eslovaquia, Peter Pellegrini, fue incluido en la base de datos del portal radical ucraniano Mirotvórets. Los datos personales del jefe de Estado eslovaco fueron añadidos el sábado, y el sitio lo acusa de llevar a cabo acciones supuestamente dirigidas a apoyar a Rusia.

 

«Conocido como un político prorruso que mantiene estrechos vínculos con Rusia y personalmente con [Vladímir] Putin, critica las sanciones y la ayuda militar a Ucrania,  […] y es un importante aliado de Moscú en la UE, subrayando los intereses comunes y la proximidad política, especialmente a la luz de su retórica antioccidental», señala el portal.

Este sábado, Pellegrini declaró que el continuo apoyo militar de países europeos a Kiev únicamente prolonga el conflicto y no aporta a su resolución, con repercusiones «devastadoras» para la propia Ucrania. «Hoy resulta claro para todo el mundo que Ucrania, dadas las dimensiones enormes y la tenacidad del Ejército ruso, sencillamente no es capaz de ganar la guerra«, afirmó.

¿Qué es Mirotvórets?

Mirotvórets opera desde 2014 y es conocido por publicar datos personales de personas, tanto extranjeras como ucranianas, a las que considera enemigos de Kiev y «traidores de la patria». La base de datos incluye incluso a menores de edad acusados de «violación deliberada de la frontera estatal» y «atentado contra la soberanía y la integridad territorial de Ucrania».

El portal asegura actuar conforme a las leyes locales y normativas internacionales. No obstante, allí se pueden encontrar imágenes explícitas de soldados muertos, así como incitaciones a asesinar rusos. La ONU pidió al Gobierno ucraniano cerrar el sitio web en 2019, pero sigue activa.

El descontento público con el Gobierno alemán alcanza máximos históricos, revelan encuestas

«El 70% [de los encuestados] está insatisfecho con el trabajo de la coalición ‘negro-roja’ [entre la CDU/CSU y el SPD], la cifra más alta hasta ahora», se desprende de un sondeo realizado por el instituto INSA para medios locales.

Mientras tanto, la cuota de los que están contentos con la gestión del Gobierno constituye solo el 21% —»un mínimo histórico absoluto», acentúa el medio al respecto.

Al mismo tiempo, se registra un marcado descenso en la popularidad del canciller alemán, Friedrich Merz. De acuerdo con los datos, el 68% de los encuestados valora negativamente su labor, lo que supone un aumento de cuatro puntos porcentuales en comparación con la encuesta anterior.

Diputado ucraniano: La esposa de Zelenski figura en las cintas de Míndich

La esposa del líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, Elena, aparece en las llamadas ‘grabaciones de Míndich’ que figuran como pruebas materiales en el megaescándalo de corrupción que salpica a las más altas esferas del poder ucraniano, según lo afirmó el diputado de la Rada Suprema Alexánder Dubinski.

 

«En las grabaciones de Mindich aparece Elena Zelenska. Estaba decidiendo algo sobre sus pagos», escribió el político ucraniano en su canal de Telegram.

Previamente, otro diputado ucraniano, Yaroslav Zhelezniak, ya supuso que el ex jefe de la Oficina de Zelenski, Andréi Yermak, podría figurar como ‘Alí Babá’ en las grabaciones de horas de conversaciones de los aliados más cercanos del líder del régimen de Kiev, acusados de corrupción.

Según sus datos, la ‘mano derecha’ de Zelenski dirigió personalmente la aprobación de la ley sobre la liquidación de la independencia institucional de la Fiscalía Especial Anticorrupción (SAP) y la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU), una iniciativa que, finalmente, fue tumbada en medio de la presión de Occidente y el descontento popular. Yermak renunció la semana pasada, después de que agencias anticorrupción registraran su casa en el marco del escándalo que sacude al país.

Míndichgate’

Ucrania se ha visto sacudida en las últimas semanas por un megaescándalo de corrupción que involucra a varios altos funcionarios y que está causando gran revuelo en círculos políticos, mientras prosigue la investigación.

esquema ‘Shlagbaum’ | RT

El pasado 11 de noviembre, la NABU comunicó que había detenido a cinco personas e identificado a otros siete sospechosos en una investigación sobre sobornos por unos 100 millones de dólares en el sector energético del país. Según el organismo, los participantes de «una organización criminal de alto nivel» intentaron «influir en empresas estratégicas del sector público», incluida la compañía estatal de energía atómica Energoátom.

Según las indagaciones, los contratistas de Energoátom se vieron obligados, en tiempos del conflicto militar, a pagar comisiones ilegales de entre el 10 % y el 15 % sobre el valor de los contratos, bajo amenaza de bloqueo de pagos y pérdida de la condición de proveedor. Entre los posibles implicados se encuentra el empresario Timur Míndich, conocido como ‘la billetera’ de Zelenski, quien habría orquestado el esquema de corrupción.

Rusia exhorta a EEUU a evitar conflicto con Venezuela

El vicetitular de Asuntos Exteriores manifestó igualmente en entrevista con la agencia de noticias TASS, que Rusia está «codo con codo» con el liderazgo de la nación sudamericana.

Riabkov agregó que Moscú estaba muy preocupado por los acontecimientos en torno a Venezuela, ya que «las tensiones no disminuyen y la escalada continúa.

Esto está relacionado principalmente con el deseo de establecer el dominio indiscutible de Estados Unidos en la región, esto es una marca registrada de la Administración de Trump».

Mostramos solidaridad con Venezuela, recientemente se firmó un acuerdo de asociación estratégica y cooperación, continuó.

«Apoyamos a Venezuela, tal como ella nos apoya, en diversas plataformas. En estos momentos difíciles, estamos codo a codo con Caracas, con el liderazgo venezolano. Esperamos que la Administración de Trump se abstenga de seguir deslizándose hacia un conflicto a gran escala. Hacemos un llamado a ellos», concluyó.

Washington acusa sin pruebas a las autoridades venezolanas de no luchar lo suficiente contra el contrabando de drogas.

El diario The New York Times informó que Trump autorizó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a realizar operaciones encubiertas en el país sudamericano.

Medios de comunicación estadounidenses informaron en varias ocasiones que el país norteamericano podría comenzar a lanzar ataques contra el Estado bolivariano en un futuro próximo.

El imperialismo reorganiza sus aparatos ideológicos

Los aparatos ideológicos del imperialismo se reorganizan de forma acelerada. Hollywood ya no es lo que era. Las grandes productoras sucumben ante la marcha de las nuevas tecnologías, personificadas en Nexflix, que ha comprado la Warner.

El monopolio que salga de ahí será tan grande que los reguladores de la competencia no podrán aprobar la operación sin plantear objeciones. La Casa Blanca ve la fusión con escepticismo y la senadora Elizabeth Warren ya ha solicitado una revisión antimonopolio.

El asunto no se presenta mejor en la Unión Europea, que ya bloqueó la fusión Alstom-Siemens en el sector ferroviario, pero la pareja Netflix/Warner es estadounidense, así que habrá fuertes presiones de por medio.

En Bruselas bloquean con cierta facilidad las fusiones entre las propias empresas europeas que consideran perjudiciales para los intereses del mercado. La unión Europea no solo controla los acuerdos entre empresas estadounidenses (si generan más de 250 millones de euros en ingresos dentro del mercado europeo), sino que ya han impedido fusiones entre empresas estadounidenses, como la propuesta de adquisición de Honeywell por parte de General Electric en 2001.

Al tratarse de una absorción tanto horizontal como vertical, el contrato puede convertirse en un problema. Netflix quiere adquirir HBO (un rival en el streaming) y, al mismo tiempo, hacerse con el control del catálogo y la propiedad intelectual de Warner.

Netflix reconoció 300 millones de suscriptores en todo el mundo a finales del año pasado. HBO Max tenía 128 millones de clientes al 30 de septiembre. El grupo resultante tendría más del doble de suscriptores que su principal competidor, Disney, y controlaría el mercado. Netflix, que ya es poderoso, se convertirá en todopoderoso.

La adquisición de Warner por Paramount habría creado un competidor formidable, pero la absorción Netflix/Warner obligará a otras empresas de la televisión de pago (Disney, Apple, Amazon, Paramount) a hacer lo mismo, reduciendo aún más las opciones ideológicas.

Netflix dice que está dispuesto a hacer concesiones a la competencia. Pero el coloso que podría surgir de la operación será, incluso en un mercado tan fragmentado como el del contenido de vídeo, un gigante dominante, que tendrá los medios para explotar el mercado a largo plazo.

Dado que Disney pudo adquirir Pixar, Marvel, Fox y Hulu, es muy posible que los reguladores antimonopolio estadounidenses aprueben la fusión. Eso podría dar un buen arma a Bruselas: podría negociar la autorización de la absorción con Estados Unidos a cambio de algo.

La deriva de Europa

Enrico Tomaselli.—Hay más de un aspecto de la actual carrera armamentística —liderada por Alemania— y de la creciente militarización de la sociedad que debería investigarse y, sobre todo, situarse en un marco analítico más general.

 

Sin duda, esta búsqueda de una “economía de guerra” —que no es solo una cuestión de armamento, sino también de inversiones en infraestructura— se basa en cálculos económicos, ya que algunos creen que podría actuar como catalizador para la recuperación de la economía continental.

En mi opinión, se trata efectivamente de una apuesta arriesgada y, como tal, el resultado es muy incierto, aunque es probable que, a corto plazo, desencadene de alguna manera mecanismos capaces de, al menos, ralentizar el proceso de empobrecimiento.

Obviamente, dado que no hay suficientes recursos disponibles —y Europa ya se ha desangrado con su apoyo a Ucrania—, esto requerirá una reorientación significativa del gasto público, desplazando los recursos del bienestar al rearme.

Por un lado, esto podría crear áreas críticas, ya que los países europeos sufren una crisis demográfica de larga duración y, con una población que tiende a envejecer, una crisis del sistema de bienestar podría tener consecuencias sociales y políticas imprevistas.

Por otro lado, y por la misma razón, podría impulsar la militarización. Una sociedad cada vez más controlada, que limita severamente la disidencia, se homogeneiza cada vez más, adaptándose a la dirección impuesta desde arriba. Esto “protege” las decisiones impopulares, mientras que el servicio militar vuelve a convertirse en una alternativa económica atractiva.

Por no hablar de los posibles cuellos de botella en las cadenas de suministro de energía y materias primas, de las que Europa es absolutamente deficitaria.

Pero, dejando de lado los aspectos económicos, hay que tener en cuenta que este cambio hacia un modelo de sociedad “armada” también refleja una agenda política, concretamente la de reconstruir, mediante la creación de una fuerza militar europea, el papel político global del continente.

Marginalizada del papel de vasalla al que fue condenada desde el final de la Segunda Guerra Mundial (que afectó tanto a los ‘vencedores’ como a los vencidos), y luego debilitada en su poder económico precisamente por el conflicto ruso-ucraniano, Europa está hoy completamente marginada en todos los acontecimientos mundiales, e incluso en los que se producen en el continente.

Y aunque este declive de su papel político es también una consecuencia directa de la ineptitud de los líderes europeos, ahora creen que pueden revertir la situación, recuperando un estatus de potencia militar que varios países no han disfrutado en casi un siglo.

Si ahora intentamos ampliar nuestra perspectiva por un momento, podemos discernir algunos elementos —o al menos algunas tendencias significativas— que nos permiten contextualizar mejor el proceso que acabamos de describir.

En primer lugar, y esto es ahora un hecho establecido, muchas de las decisiones más importantes (sobre todo en materia monetaria y de defensa) han quedado fuera de la jurisdicción efectiva de los Estados individuales.

La moneda está en manos de una estructura supranacional que no es precisamente democrática (el Parlamento Europeo tiene muy poco peso, la Comisión es la que manda). La defensa está en manos de una estructura supranacional jerárquica. Pero en estas estructuras supranacionales se están produciendo procesos significativos.

En lo que respecta a la Unión Europea, por un lado, estamos asistiendo a una expansión subrepticia de sus poderes (por ejemplo, en el ámbito de la defensa) y, por otro, a la aparición de fisuras cada vez más significativas en su seno.

A todo ello se suma un impulso hacia la centralización de arriba abajo, que va desde el deseo de eliminar el requisito de la unanimidad en las decisiones hasta el desarrollo de sistemas cada vez más estrictos de control de la población.

En la práctica, la UE está asumiendo cada vez más tareas que no le corresponden, configurándose como un gobierno verdaderamente no democrático.

Al mismo tiempo, Estados Unidos se está distanciando cada vez más de la OTAN. Si bien durante ochenta años fue el principal instrumento de vasallaje de Washington para mantener a Europa bajo un estricto control, recientemente ha surgido un claro deseo de distinguirse de la Alianza Atlántica, a la que Washington trata ahora como una entidad separada.

Desde una perspectiva general, esto debería considerarse una señal de que Estados Unidos ha perdido su centralidad estratégica y se ve como un área marginal, sobre la que puede mantener la hegemonía, pero a cualquier precio.

Estos tres factores —el progresivo traspaso de la autoridad política de los Estados a la Comisión Europeala centralización del control político en Bruselas y la desintegración de la OTAN como alianza entre las dos orillas del Atlántico— ya están conduciendo a una convergencia gradual entre las dos estructuras, con la UE apareciendo cada vez más como la “cara” política de la OTAN, y en esta perspectiva podría conducir a una superposición y ósmosis completas, en las que el propio proceso de rearme y militarización (como se ha descrito brevemente hasta ahora) acaba siendo precisamente el factor aglutinador.

La Unión Europea y la Alianza Atlántica (que ya no es verdaderamente ‘atlántica’) se están acercando entre sí, formando un conglomerado híbrido —pero convergentemente centralista— del que surgiría una nueva gobernanza europea.

Este proceso, como todos los que surgen en situaciones de crisis, tiende por su naturaleza a acelerarse, precipitando el resultado más predecible —y por muchos deseado—.

En esencia, la fase actual de rearme no puede considerarse separada de otras tendencias en curso en Europa, sino más bien estrechamente entrelazada con ellas.

Y, como se ha mencionado, un posible resultado —quizás el más probable— no es simplemente el horizonte cercano de la guerra, sino también la construcción de una “fortaleza europea” estrictamente oligárquica. Y ambas cosas son mutuamente funcionales.

Publicado originalmente por  Enrico Tomaselli’s Substack

Hace 43 años fue enterrado el militante comunista Juan Martín Luna en Cerro del Moro

Fue asesinado por la policía del capital, dirigida ya en esos momento por el PSOE. Se trata del trabajador de la construcción y militante comunista del PCE(r) Juan Martín Luna. Tal día como hoy, 7 de diciembre, pero de 1982, una multitud acudió a su funeral en el barrio obrero del Cerro del Moro, Cádiz.

Juan Martín Luna fue emboscado por la policía mientras caminaba por Barcelona. Este hecho constituyó el enésimo crimen del terrorismo de Estado durante la llamada “Transición. Fue un asesinato, pues Juan Martín Luna iba desarmado y no presentaba peligro alguno para la policía, que pudo haberlo detenido vivo. Esta, sin embrago, ya había decidido asesinarlo, y lo hizo asestándole siete disparos por la espalda.

José Barrionuevo, condenado por su implicación en los GAL (grupo de mercenarios costeados con dinero público que asesinó a 27 personas) y recién llegado a dirigir el Ministerio del Interior, llegó a decir que el asesinato de Juan Martín Luna fue “correcto, meritorio y ejemplar”.

Venezuela celebra fiestas decembrinas con alegría y prosperidad

El espíritu de la Navidad inunda las calles de Venezuela, reflejando la alegría popular y las señales de recuperación económica destacadas por el presidente Nicolás Maduro. Foto: Prensa Presidencial.

El ambiente festivo se apoderó de Venezuela con el inicio de las fiestas decembrinas, un momento que el presidente de la República, Nicolás Maduro, destacó como una clara manifestación del espíritu de amor, vida e integración que emana el pueblo venezolano. Las calles del país se han transformado en escenarios de alegría, colorido y celebración, reflejando una nación que siente tiene el rumbo de la estabilidad y el bienestar.

 

En un mensaje dirigido a la nación, el jefe de Estado resaltó cómo las múltiples expresiones culturales de la Navidad llenan de luz y esperanza cada espacio del territorio. Desde Cumaná, estado Sucre, hasta el último rincón del país, miles de familias se congregan activamente en comunidades, plazas y avenidas para celebrar con música, luces y tradiciones que reafirman la identidad bolivariana y la unidad nacional.

El mandatario hizo referencia al impacto de estos encuentros masivos, mencionando el multitudinario evento en la capital sucrense, donde más de 50 mil personas se reunieron para celebrar en una gran tarima popular hasta el amanecer. Estos acontecimientos son, para el Gobierno, la prueba fehaciente de la recuperación del tejido social y el optimismo ciudadano.

El presidente Maduro exhortó a la población a seguir disfrutando en familia y a compartir con alegría las diversas actividades navideñas programadas. «Las calles del país se llenan de alegría, colorido y rumba en estas navidades. ¡Son las señales de que hemos encontrado el camino para construir la prosperidad económica!», expresó el mandatario, vinculando directamente la paz social con el avance del sector productivo en el país.

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El jefe de Estado subrayó la legitimidad de este ambiente de celebración, insistiendo en el derecho del pueblo a disfrutar de este momento de dignidad y esperanza recuperada. Concluyó su mensaje con una frase que resonó en el espíritu de las celebraciones: «¡Merecemos ser felices y vivir en Paz!«, ratificando la voluntad de su gobierno de garantizar la estabilidad para estas festividades y el futuro.

El mensaje del presidente no solo es un llamado a la celebración, sino una afirmación de que el esfuerzo conjunto ha permitido superar los desafíos y que el camino hacia la prosperidad económica es ya una realidad perceptible en el ambiente de paz y disfrute que caracteriza la Navidad venezolana.

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Rusia ayudará a una nación africana a combatir el brote de ébola

Moscú ha respondido a la solicitud de Uganda de asistencia ante un brote de ébola, una enfermedad viral grave que puede causar fiebre hemorrágica, insuficiencia orgánica y la muerte.

«Con el dedo en el gatillo»: Irán advierte a EE.UU. y sus aliados contra...

"Los enemigos estadounidenses y sionistas ya han puesto a prueba muchas veces al valiente pueblo iraní y a sus poderosas Fuerzas Armadas", recordó Ali Abdollahi.

RPDC. Aumenta la capacidad de procesamiento de trigo y la variedad de sus artículos

Según el diario Rodong Sinmun, la rama de administración de cereales da buen impulso a los proyectos de levantar nuevas bases de procesamiento de trigo y remodelar las existentes, de acuerdo con que se aumenta cada año la cantidad de producción de trigo.

Nicaragüenses conmemoran natalicio del general Sandino, símbolo de dignidad

Comandante Daniel Ortega destaca la persistencia del espíritu del general Augusto César Sandino en el pueblo y sus ideas antintervencionistas, baluarte de la lucha antimperialista