Stalin Centeno (Radio La Primerísima).— El Consejo de Derechos Humanos de la ONU está secuestrado por las mismas potencias que han masacrado pueblos enteros, que han invadido naciones soberanas, que han impuesto bloqueos criminales y que ahora pretenden erigirse como jueces universales. Ese espacio dejó de servir a la justicia hace rato. Se volvió un instrumento de guerra política contra los países que no aceptan órdenes imperiales, una mesa donde se dictan condenas prefabricadas mientras los responsables de genocidios modernos se lavan las manos con discursos pomposos.
Ese Consejo no es un templo de justicia,
lo controlan las potencias que se sienten dueñas del planeta, las mismas que han impuesto guerras, sanciones y hambre desde despachos lujosos y de conspiración permanente en Washington y en París.
Ahí mandan gobiernos que jamás han pagado por los crímenes que cometieron desde la OTAN en Irak, Libia, Afganistán, y tantos otros pueblos golpeados por sus misiles y sus bancos. Lo financian los que compran votos, pagan campañas de terror mediático y sostienen redes criminales y corruptas de ONG’s que funcionan como brazos políticos para repetir el guión que conviene al imperio yanqui y a los neocolonialistas. Ese no es un foro libre, es una sala de control donde se alinean los países que obedecen al dólar y al euro.
Según ese chancho informe que ellos fabrican desde escritorios bien lejos de la vida real y de los pueblos, Nicaragua estaría obligada a aceptar acusaciones basadas en supuestos testimonios, ONG’s financiadas por gobiernos hostiles y relatos repetidos sin verificación alguna, pero Nicaragua les dejó claro que así no se juzga a un país, que con recortes, chismes y operadores políticos disfrazados de libertadores, no se construye verdad, por eso se exige que se termine ese mandato sesgado y se abra paso a un proceso serio, verificable, donde los hechos se comprueben y no en papeles cocinados por intereses extranjeros, porque lo que está en juego aquí es evitar el chantaje, la coerción y la injerencia disfrazada de preocupación, y Nicaragua dejó claro que no acepta informes basados en campañas financiadas, imposiciones ajenas ni sanciones usadas como arma política contra un pueblo soberano.
Nicaragua emplaza a declarar la nulidad política y jurídica de ese mandato, lo califica de instrumento nacido sin consentimiento del Estado, sustentado en campañas financiadas y operadores con agenda, y por ello exige su cierre inmediato, plantea que los mecanismos actuales funcionan por coerción y chantaje, que desvirtúan cualquier escrutinio y vulneran la soberanía y reclama que no se impongan procedimientos unilaterales sino que primen criterios jurídicos claros, transparencia en las fuentes y en las metodologías, y el respeto a la condición innegociable de la soberanía como marco para cualquier actuación internacional.
En ese mecanismo del espurio informe, Nicaragua señala que la base probatoria está contaminada desde el origen, construida con actores financiados desde afuera y con voces organizadas para fabricar un relato político, no para buscar verdad, y deja claro que ese material no cumple estándares serios de investigación, porque no proviene de hechos comprobados sino de alineamientos interesados, así se expone que el propósito no es esclarecer nada sino justificar presión y sanciones, y por eso Nicaragua insiste en que sin verificación real no hay legitimidad y sin legitimidad lo que existe es un libreto para atacar a un Estado soberano.
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en su más reciente informe contra Nicaragua, recurre a un andamiaje discursivo que intenta presentarse como defensa universal, pero el país subraya que detrás de esa fachada opera un dispositivo orientado a legitimar sanciones, manipular narrativas y presionar a Estados que no se alinean, y al exponerlo así, Nicaragua marca que este mecanismo no actúa por principios sino por directrices políticas, poniendo en evidencia que la construcción del documento no responde a parámetros jurídicos ni técnicos, sino a una estrategia donde se combinan financiamiento externo, acusaciones sin sustento verificable y una agenda de aislamiento, lo cual descalifica su pretendida autoridad.
Cuando uno se mete a revisar ese documento y mira cómo está armado, lo primero que se nota es que ahí no hay búsqueda genuina de hechos, más bien una estructura levantada para apuntar siempre hacia el mismo lado, porque no hay imparcialidad ni rigor, hay selectividad dirigida a un solo país, una politización abierta del sistema y una instrumentalización del discurso de derechos humanos para encubrir agendas externas que buscan doblegar a un Estado soberano; Nicaragua subraya que estas acusaciones prefabricadas no respetan normas ni métodos, se construyen desde afuera y se colocan como verdad para justificar imposición y presiones, violando principios esenciales de la Carta de las Naciones Unidas y convirtiendo el mecanismo en una herramienta para golpear a una nación libre y a su pueblo, no para defender derechos, y eso le quita la máscara a ese Consejo de Derechos Humanos, que ya no actúa como garante, sino como instrumento de presión política disfrazado de un juez pulcro y acusador.
Los que creen que con papeles manchados de sangre y acusaciones compradas van a quebrar la voluntad de este pueblo no conocen la historia de esta tierra. Nicaragua es libre, Nicaragua es dueña de su destino y Nicaragua no se vende ni se rinde. Desde la Patria del General Sandino, desde este pueblo sandinista libre y soberano y desde el Buen Gobierno dirigido por la Compañera Rosario y el Comandante Daniel, les decimos con claridad al supuesto Consejo de Derechos Humanos que si con esos informes politizados intentan rendirnos, se estrellarán contra nuestra dignidad y recibirán la respuesta valiente y decidida de nuestro poeta Leonel Rugama: que se rinda tu madre.
Ciudadanos venezolanos participaran en una asamblea comunal para debatir y postular proyectos que reforzarán el poder popular. Foto: teleSUR.
Ciudadanos venezolanos participaran en una asamblea comunal para debatir y postular proyectos que reforzarán el poder popular. Foto: teleSUR.
El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, extendió una convocatoria a la participación masiva en 5.336 asambleas vecinales comunitarias que se llevan a cabo este sábado 01 y domingo 02 de noviembre en todo el territorio nacional.
La invitación fue emitida al cierre del Encuentro de Parlamentarias y Parlamentarios del Gran Caribe por la Paz, reafirmando el compromiso del Estado con la democracia directa y popular.
Estas asambleas, que agrupan a las 5.336 comunas y circuitos comunales del país, tienen como objetivo fundamental que la ciudadanía organizada presente sus proyectos y prioridades. Las iniciativas serán sometidas a votación en las elecciones generales del próximo 23 de noviembre, una Consulta Popular Nacional donde el pueblo ejercerá su soberanía para decidir sobre la construcción de su realidad local y social.
Miembros de la Unidad Comunal de Milicia Bolivariana en realizaron labores comunitarias, destacando su rol en la defensa territorial. Foto: teleSUR.
Un aspecto inédito y relevante de esta movilización es la participación activa de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), ya que toda la oficialidad asistirá a las asambleas para compartir las decisiones y esperanzas del pueblo en los circuitos comunales. Además de postular proyectos, durante este fin de semana también se revisarán los avances de las obras ejecutadas y el funcionamiento de las Unidades Comunales Milicianas.
Jóvenes de 15 años o más participaran activamente en una votación o reunión comunal, reflejando su protagonismo en la elección de proyectos. Fotos: teleSUR.
La viceministra de Movimientos Sociales, Albanys Montilla, subrayó que este proceso constituye un paso decisivo para la consolidación del «nuevo Estado Comunal», el cual se fortalece a través de la organización y la democracia protagónica. Montilla enfatizó la importancia de la revisión de las Unidades Comunales de Milicia Bolivariana, eje de vital importancia en un contexto de«asedio norteamericano», donde el pueblo está dispuesto a combatir por la paz y el control territorial.
La viceministra también resaltó el carácter inclusivo de la convocatoria al destacar que, gracias a este proceso de construcción territorial, se permite que jóvenes de 15 años en adelante ejerzan su derecho al voto para priorizar proyectos. Este fin de semana marca así un momento crucial donde la conciencia política y la capacidad de autogobierno del pueblo organizado toman la palabra para seguir fortaleciendo la democracia participativa.
Militares rusos en Krasnoarmeisk | Stanislav Krasilnikov / Sputnik
Los militares ucranianos, rodeados por el Ejército ruso en la estratégicamente importante ciudad de Krasnoarmeisk, (conocida en Ucrania como Pokrovsk), en la República Popular de Donetsk, comenzaron a rendirse
Dos de ellos describieron al Ministerio de Defensa de Rusia las difíciles condiciones del cerco y la indiferencia del mando ucraniano y llamaron a los que quedan en la ‘caldera’ a rendirse. «Supongo que no pueden hacer nada más allí. No le veo sentido a resistir y aferrarme. Sugiero que todos se rindan. Así sobrevivirán. Si no, morirán. Eso es todo. Es muy simple», manifestó Viacheslav Krevenko
Por su parte, las autoridades ucranianas siguen mintiendo, sosteniendo que no hay un cerco. Así, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Alexánder Syrski, declaró este sábado que las tropas rusas han intensificado su actividad y están concentrando infantería en zonas urbanas, pero «no hay cerco ni bloqueo de ciudades». Previamente, amenazó con duras medidas a los comandantes de unidades en la zona de Krasnoarmeisk por no cumplir con las tareas de defensa, prometiendo tomar «medidas severas al respecto, incluyendo la destitución»
Mientras, las fuerzas rusas han frustrado cerca de Krasnoarmeisk el desembarco desde un helicóptero de un grupo de fuerzas especiales de la Dirección Principal de Inteligencia ucraniana. Los integrantes del cuerpo de élite intentaron desembarcar a un kilómetro al noroeste de las afueras de la localidad. Las tropas rusas abatieron a los 11 militares ucranianos que descendieron de la aeronave, informó el Ministerio de Defensa de Rusia
Además, lanzaron un nuevo golpe contra la infraestructura militar ucraniana. En concreto, atacaronaeródromos ucranianos, así como lugares en los que las tropas del régimen de Kiev almacenaban drones de ataque de largo alcance
30.974 cañones de artillería de campaña y morteros
1.608 lanzacohetes múltiples
668 aviones
283 helicópteros
94.084 drones
45.448 vehículos de diferentes tipos
Fuente: Ministerio de Defensa de Rusia
Tomado de Sputnik
Si quieres seguir de cerca cómo se desarrolla la operación en el campo, el mapa interactivo de la agencia Spuntik te permite conocer la situación que se está viviendo día a día.
Andrés Mountbatten-Windsor, hermano menor del rey británico Carlos III, hizo que le llevaran cuarenta prostitutas a su hotel de cinco estrellas en tan solo cuatro días, afirmó el historiador real Andrew Lownie en un pódcast de Daily Mail.
Según Lownie, ese episodio tuvo lugar durante un viaje a Tailandia financiado por los contribuyentes. «En 2001, Andrés tiene 41 años, está pasando por su crisis de la mediana edad y básicamente empieza a perseguir a muchísimas mujeres«, explicó Lownie.
«Utiliza la excusa de su cargo como enviado comercial, pagado por los contribuyentes, para irse de viaje«, continuó, agregando que el ex duque de York solía alojarse en hoteles de lujo en lugar de en embajadas durante sus visitas oficiales, en las que dedicaba dos semanas a su «tiempo privado».
«Andrés hizo traer a 40 prostitutas en el lapso de cuatro días. Todo esto fue posible gracias a diplomáticos y otras personas», aseguró Lownie. Según sostiene, dicha información fue verificada por múltiples fuentes, incluyendo un corresponsal de Reuters y un miembro de la familia real tailandesa.
El historiador describió al ex duque de York como una persona que «no tiene límites morales» y que explotó su papel como enviado comercial para «llenarse los bolsillos». Sin embargo, manifestó que su hermano Carlos III, que en aquella época poseía el título de príncipe, había aconsejado al entonces primer ministro británico, Tony Blair, no otorgarle a Andrés el cargo de enviado comercial, advirtiéndole que simplemente «perseguiría mujeres y jugaría al golf».
El príncipe Andrés ya no es príncipe
La revelación llegó después de que Carlos III iniciara el jueves un proceso formal para retirar los títulos y honores del duque de York y desalojarlo de su residencia real de Royal Lodge, en Windsor, debido a su relación de amistad con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein y los escándalos mediáticos que la siguieron. A partir de ahora se llamará Andrés Mountbatten-Windsor.
Si bien Andrés ha puesto a prueba la paciencia de la familia real británica por más de 40 años, protagonizando episodios más allá de los vínculos con Epstein que empañaron su reputación, fue ese último escándalo el que precedió la decisión del rey de desterrarlo de la vida pública como miembro de la nobleza.
A una semana de su asunción, el presidente electo Rodrigo Paz se encuentra en Estados Unidos en reuniones con funcionarios de Donald Trump, empresarios y representantes de organismos de crédito para garantizar la provisión de dólares y combustibles en Bolivia. ¿Qué lugar ocupará el Estado Plurinacional en una Sudamérica reconfigurada?
Sebastián Ochoa (Sputnik).— Se trata de dos de los principales desafíos a enfrentar a partir de su asunción de Paz, el próximio 8 de noviembre, y la cual marca el inicio de una nueva página. Y es que tras dos décadas de distanciamiento, el Estado Plurinacional de Bolivia vuelve a relacionarse con el país gobernado por Donald Trump y, según el equipo económico del líder del Partido Demócrata Cristiano (PDC), se gestiona un préstamo por miles de millones de dólares del Departamento del Tesoro estadounidense.
Este 31 de octubre, Paz se reunió en la Casa Blanca con Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU. También mantuvo encuentros con otros funcionarios, empresarios y autoridades de organismos de crédito internacional, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
Así, luego de dos décadas bajo gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS), Bolivia inicia un giro radical en sus relaciones internacionales y comerciales con el país norteamericano, en donde no hay embajador boliviano desde 2008, cuando el entonces presidente Evo Morales (2006-2019) expulsó al diplomático Philip Goldberg, acusado de participar en acciones de desestabilización contra el entonces mandatario.
¿Cómo encaja Bolivia en el nuevo tablero geopolítico de la región, que tiene al Gobierno de EEUU como uno de sus principales jugadores? Analistas consultados por Sputnik intentaron develar este y otros interrogantes.
«EEUU no mueve un dedo si no recibe algo a cambio»
Para el analista económico Fernando Romero, «es importante que Bolivia restablezca un vínculo económico, comercial y político con EEUU, porque somos pragmáticos y tenemos que abrirnos al mundo en comercio, negocios y vínculos con las principales economías del mundo», dijo a Sputnik.
Desde su triunfo en el balotaje del 19 de octubre pasado, Paz aseguró que mantenía diálogo con autoridades y empresarios de EEUU para garantizar la provisión de combustible, un problema que desde hace dos años ocasiona largas filas de autos, buses y camiones ante las estaciones de servicio del país, que no logran dar abasto.
En cuanto a la carencia de dólares, Paz estaría trabajando en un acuerdo similar al realizado entre EEUU y Argentina, que recientemente recibió 20.000 millones de dólares del tesoro norteamericano.
Joshua Bellott, del equipo económico de Paz, aseguró en el programa televisivo «Que no me pierda» que las negociaciones con EEUU apuntan a lograr un préstamo de 4.000 millones de dólares. Aunque según otras versiones la suma podría ascender hasta los 10.000 millones.
El Gobierno de Paz «trabaja en un financiamiento al estilo del otorgado a Argentina. Porque es imposible pensar que una economía pobre, subdesarrollada y en crisis pueda salir sin un apoyo importante», dijo Romero.
Pero, advirtió, «EEUU no mueve un dedo si no ve que puede recibir algo a cambio. Es una economía poderosa pero también condicionante. No obstante, será fundamental contar con su apoyo en esta etapa inicial para la estabilización de la economía. Primero hay que sacar al paciente de terapia intensiva, luego se puede pensar en medidas estructurales por implementar».
La excusa del «narcoterrorismo»
En su segundo mandato, Trump puso el foco en América Latina, con niveles de intervencionismo no vistos en décadas, como lo demuestran los ataques a botes venezolanos, tildados por EEUU de integrar grupos «narcoterroristas».
Diversos analistas han señalado que, además del petróleo de Venezuela, el Gobierno de Trump está interesado en cortar la influencia comercial de China en la región. ¿Puede ser este un motivo para el repentino apoyo de EEUU a Bolivia?
«Bolivia es un país muy pequeño, así que el hecho de que le compre o no a China no le afecta en nada a EEUU. Diferente es la situación de Brasil, con una economía imponente», evaluó el analista.
Sin embargo, dijo, Trump sí podría necesitar a Bolivia «para la lucha contra la producción de hoja de coca destinada al narcotráfico. Creo que eso va a exigir. No por nada Paz se mostró abierto a que regrese la DEA», la agencia antidrogas norteamericana, expulsada también por Morales en 2008.
Otros intereses
En diálogo con Sputnik, el analista internacional Andrés Guzmán reflexionó sobre otros intereses que podría tener Trump en Bolivia.
«Se habla mucho de permitirle a EEUU acceder al litio y a las tierras raras, entre otros minerales. Pero no necesariamente tiene que haber una compensación, también se podrían ejecutar proyectos de desarrollo en que ambos países se beneficien y se respete la soberanía de Bolivia. Ojalá sea así», confió.
Y comentó: «Veo que EEUU está interesado en tener aliados, gobiernos que apoyen la línea de Trump. Al presidente Milei le dijo: ‘Si ganas tienes todo mi apoyo, pero si pierdes nos vamos'».
La reunión de este viernes entre Paz y Rubio «evidencia que EEUU quiere recuperar su influencia en la región, quiere volver a ser un actor clave y recuperar el terreno perdido con China, que se ha convertido en un socio importante en términos comerciales y económicos. Ha desplazado a EEUU», dijo Guzmán.
Ahora, con el acercamiento entre Trump y Paz, «EEUU quiere demostrar a las demás naciones que si estás con EEUU te va a ir bien. Y si no, no», consideró el analista.
Para Guzmán también sería importante que ingresen al país divisas de créditos internacionales. Pero si el financiamiento viene directamente de la reserva federal de EEUU, «a Trump le sería más sencillo imponer condicionamientos más duros sobre Bolivia.
Pero «si el financiamiento viene de parte de EEUU, los condicionamientos pueden ser de todo tipo», evaluó el analista.
Según Romero, en resumen, «tenemos que ver qué va a hacer Paz en sus primeros días de Gobierno. Se habla que habría una decena de decretos listos para la forma, pero no se sabe con claridad qué temas tratan».
El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que en 2025 la economía boliviana se viene reduciendo en un -2,4%. Hasta septiembre se acumuló una inflación del 18,33%.
«Estamos en época de recesión, y a fin de año cualquier error macroeconómico puede traer resultados contraproducentes. El mismo Paz se ha puesto una vara muy alta al sostener que desde el primer día de Gobierno se terminarán las filas por carburantes. Pero si no lo cumple, va a ser una primera derrota y va a perder credibilidad», finalizó Romero.
Científicos de la Universidad de Pekín han desarrollado un chip analógico de alta velocidad, capaz de resolver problemas matemáticos complejos para tareas científicas avanzadas e inteligencia artificial (IA) utilizando menos energía que los procesadores convencionales.
Los hallazgos fueron publicados en la revista Nature Electronics.
Analógico vs. digital
Lograr una alta precisión y escalabilidad en la computación analógica constituye un desafío para la comunidad científica internacional desde hace más de un siglo. Esta tecnología utiliza sistemas que dependen de señales físicas continuas para procesar información, como, por ejemplo, un voltaje o una corriente eléctrica (utilizan su propio ‘hardware’ para el cómputo de datos). Estas señales son mucho más difíciles de controlar que los dos estados discretos (1 y 0) con los que trabajan las computadoras digitales.
Por otra parte, los chips digitales consumen grandes cantidades de energía, ya que en sus operaciones utilizan millones de transistores que cambian continuamente entre 0 y 1. Además, el constante movimiento de información entre la memoria (RAM) y el procesador (GPU) en ocasiones es más lento que los propios cálculos.
Extraordinario rendimiento
El nuevo chip ofrece un rendimiento computacional y una eficiencia energética entre 100 y 1.000 veces superiores a los de los procesadores digitales de última generación (H100 de Nvidia y Vega 20 de AMD) que han sido fundamentales en el entrenamiento de modelos de IA y han catapultado a Nvidia hasta convertirse en la compañía más cara del mundo.
El moderno componente resolvería problemas clave como la inversión de matrices utilizadas en sistemas MIMO (tecnología usada en las comunicaciones inalámbricas) a gran escala y las limitaciones de energía y datos que enfrentan los chips digitales en campos emergentes como la lA y la red 6G.
Caracas fue sede del Encuentro de Parlamentarias y Parlamentarios del Gran Caribe por la Paz. Foto: Jorge Rodríguez Gómez
Caracas fue sede del Encuentro de Parlamentarias y Parlamentarios del Gran Caribe por la Paz. Foto: Jorge Rodríguez Gómez
Con la presencia de legisladores de más de una docena de países, se inauguró en la capital venezolana el Encuentro Parlamentario del Gran Caribe por la Paz, un foro que busca articular una respuesta común frente a la amenaza de agresión militar de Estados Unidos y reafirmar la defensa de la soberanía regional.
En el encuentro participan representantes de Cuba, Belice, San Vicente y las Granadinas, Granada, Dominica, Antigua y Barbuda, Nicaragua, Colombia, México, Guatemala, Honduras, Brasil, Uruguay y Venezuela. La cita fue convocada para debatir sobre la escalada de tensiones en el Caribe, el despliegue militar estadounidense y la necesidad de fortalecer la diplomacia parlamentaria como herramienta de paz.
Durante la jornada, el canciller nicaragüense Denis Moncada ratificó el respaldo de su país a la soberanía de Venezuela y a lo que calificó como la legítima lucha del pueblo venezolano.
Extendió además su solidaridad a Cuba, Irán, Palestina y a las naciones del Caribe que sufrieron los embates del huracán Melissa, subrayando que la paz de los pueblos libres es una causa común.
“Luchamos por la paz de los pueblos libres. ¡Viva Venezuela y los pueblos del Caribe!”, afirmó.
Desde La Habana, la vicepresidenta de la Asamblea Nacional de Cuba, Ana María Mari Machado, denunció que se utilizan falsos argumentos como el narcotráfico para justificar la dominación y el saqueo de recursos en la región. Afirmó que la mejor manera de ganar una guerra es prepararse para evitarla, y llamó a la unidad del Caribe frente a las agresiones externas.
Igualmente, instó a Washington a destinar los recursos del belicismo a combatir la pobreza y recordó las palabras de Fidel Castro sobre la lucha permanente contra el imperialismo.
“Mientras haya imperialismo y pueblos luchando contra él, su causa será nuestra causa en cualquier rincón del mundo.”, declaró Machado.
Por su parte, la senadora colombiana Gloria Inés Flórez, del Pacto Histórico, sostuvo que la llamada guerra contra las drogas impulsada desde el norte ha fracasado y solo sirve de pretexto para la intervención en países soberanos.
En su intervención, destacó que ha llegado la hora de la Patria Grande y exhortó a la cohesión regional, así como a la solidaridad con Cuba y Venezuela. “Llegó la hora de la Patria Grande”, sentenció Flórez.
Los organizadores del encuentro señalaron que los debates se centran en dos ejes principales: la denuncia de la escalada de agresiones y el despliegue militar de Estados Unidos, y el papel de los parlamentos en la defensa del derecho internacional, la soberanía y los recursos naturales de la región.
En entrevista con Ceiba, periodismo con memoria, Yasna Mussa, periodista chilena-palestina, comparte detalles sobre su libro Palestina infinita. Conversamos con ella no solo sobre la historia del pueblo de sus antepasados, del cual se siente parte, sino también acerca de los acontecimientos más recientes en aquel país.
Mikel Moreno (Ceiba).—
Yasna Mussa es periodista chilena-palestina, reportera para varios medios de comunicación y autora del libro Palestina infinita, un recorrido por las voces, memorias y caminos de quienes han vivido la ocupación y el exilio palestino. En este libro, a través de testimonios recogidos durante dieciocho años en distintos viajes realizados por Palestina, campos de refugiados en Siria, Líbano, Jordania y Egipto, y contactos con la diáspora en América Latina, combina la crónica periodística, el reporte de guerra y el testimonio personal para trazar el mapa de resistencia y pertenencia de un pueblo, tanto en el interior como fuera de él.
Narrar la resistencia venciendo la censura
Has escrito un libro sobre algo que vemos a diario, aunque con enfoques distintos, en medios o redes sociales. ¿Cuándo y por qué nace la idea de escribirlo, y cómo has recopilado todas estas historias?
Este libro surge a partir de tres viajes que realicé a Medio Oriente, en 2007, 2014 y 2024. Desde el primer viaje, cuando pude conocer Palestina y recorrer los campos de refugiados en Siria, Líbano y Jordania, supe que había historias que valían la pena contar. Creo que la idea surge en ese momento, pero lo fui postergando. Cuando volví a Palestina en 2014, en medio de la Operación Margen Protector, Israel me denegó la entrada, me quedé en Amman reportando las historias de los heridos y evacuados de Gaza, y recopilé más historias y testimonios. Sabía que en algún momento debía sentarme a escribir, pero el tiempo fue pasando hasta que con el inicio del genocidio en 2023 sentí que ya no podía seguir esperando.
Me frustraba mucho encontrar en los medios solo números y estadísticas y notar cómo la historia de los palestinos y palestinas pasaba a segundo plano, siendo parte de una narrativa que los deshumaniza. Sentía que era importante que sus rostros, nombres, historias e ideas se vieran reflejadas para contar una dimensión más completa de sus vidas y no solo su condición de víctimas.
En ese mismo momento la editorial me invitó a escribir un libro y supe que ya tenía casi todo el contenido, solo necesitaba volver para retomar algunas historias y, sobre todo, entender y escribir sobre lo que estaba ocurriendo en la actualidad. Así que viajé en septiembre de 2024, cuando se cumplía un año de iniciado el genocidio, y terminé de reunir todo el material que necesitaba. Palestina infinita es el resultado de esos viajes y de más de dieciocho años investigando y escribiendo sobre el tema.
Mencionaste que en 2014 Israel te prohibió la entrada a Palestina, y desde entonces no has podido volver a entrar, ya que como sabemos Israel controla las fronteras y decide quién puede ingresar en Gaza y Cisjordania. ¿Cómo es el trabajo periodístico o literario para documentar estas historias, sabiendo que, por ejemplo, desde 2023 han sido asesinados alrededor de doscientos periodistas, y los medios que cubrían el ataque israelí han sido expulsados de Gaza?
Tal como dices, es muy difícil ejercer el periodismo en Palestina. Ahora mismo, es el lugar más mortífero para este oficio. Los palestinos y palestinas han sido víctimas directas de la ocupación y se les intenta silenciar, y matar al mensajero. Aunque yo tengo prohibida la entrada, para mí ha sido más fácil, por supuesto. No he tenido que exponer mi vida, ni a mi familia y he podido cubrir desde los países fronterizos o a través de entrevistas virtuales. Existe esta barrera de la distancia, pero aun así creo que no tenemos ni el mínimo de comparación con lo que tienen que vivir a diario los que intentan informarnos desde dentro de Palestina. No solo se enfrentan a la precarización y a tener que protegerse de las bombas, sino que además se han convertido en un objetivo directo de las políticas genocidas de Israel. Por suerte contamos con herramientas digitales que han permitido esquivar la censura y el bloqueo mediático. Si no contáramos con estos teléfonos inteligentes y redes sociales, probablemente sabríamos mucho menos e Israel lograría ocultar sus crímenes aún más.
La Nakba no quedó en el pasado
En el libro dibujas un hilo entre la Nakba de 1948, al fundarse un estado colonial que empieza a legislar en una forma de apartheid contra el pueblo palestino, y lo que vemos hoy. ¿Cuál es la continuidad histórica entre estos dos eventos?
Para que Israel haya podido comenzar y mantener este genocidio tuvo que sedimentar primero el camino. Comenzó con una limpieza étnica a menor escala, deshumanizó a los palestinos, aplicó políticas de exclusión, impuso su propaganda dentro y fuera de Israel. Todo ese recorrido le ha permitido avanzar a lo que Netanyahu llama “terminar el trabajo”. La Nakba nunca terminó. Solo ha cambiado de forma y hoy vemos a palestinos exiliados por tercera o cuarta vez. Son las mismas políticas coloniales en que a los palestinos se les impuso dividir su territorio, aceptar la llegada de colonos para habitar sus aldeas arrasadas y ver sus ciudades destruidas una y otra vez para dar espacio al plan del Gran Israel que todos los líderes sionistas han anhelado. No podemos entender este genocidio sin entender cómo se fundó Israel y cuál ha sido su manera de actuar desde el primer día. No es coincidencia que lo que los israelíes llaman su “Independencia” para los palestinos sea la “Catástrofe”. Estos dos eventos históricos están unidos y son parte de una misma historia que llega hasta nuestros días.
Antes de 2023 ha habido otros momentos de fuerte violencia contra el pueblo palestino. ¿Qué testimonios se recogen sobre esto en tu libro?
Palestina infinita va intercalando historias personales con hechos históricos y actuales. Si hay algo que une a las diez crónicas que reúne este libro es el origen común de toda la tragedia del pueblo palestino: la Nakba (la catástrofe). Cada uno de los protagonistas ha sufrido directa o indirectamente –a través de sus padres, abuelos, familiares directos– las humillaciones, expulsiones, violencia y persecución por parte de Israel. La violencia ha estado presente desde antes de que se creara oficialmente el Estado de Israel en 1948, pues hubo matanzas y se registraron hechos de violencia con la intención de realizar una limpieza étnica. Así que en este libro hay historias de víctimas directas de la Nakba, de la Guerra de los Seis Días, de la primera y segunda Intifada, de los Acuerdos de Oslo, de [la masacre de] Sabra y Shatila, de la Operación Margen Protector y del genocidio actual. Lamentablemente, los últimos ochenta años han estado marcados por la violencia que ejerce la ocupación, por lo que al tomar estas historias de distintas generaciones de palestinos y palestinas vemos cómo el régimen de apartheid israelí les afecta en muchas capas de su vida cotidiana.
El 80 % de los palestinos que vivían en Gaza antes de octubre de 2023 eran ya desplazados de otros lugares de Palestina desde la Nakba. Ahora, en dos años, el 90 % de esa población ha vuelto a ser desplazada. Tú, sin poder entrar en Gaza, has contactado en otros lugares con algunos de esos desplazados. ¿Cómo viven el exilio, cuáles son sus historias?
Pude conocer y entrevistar a varios palestinos que han salido de Gaza en los últimos dos años. Me reuní con ellos en Jordania y Egipto cuando acababan de salir de la franja. En el caso de los palestinos con los que me reuní en Amman, eran un grupo compuesto por ochenta niños y niñas enfermos de cáncer. Salieron por una medida especial para entregarles tratamiento oncológico porque el único hospital con ese perfil en Gaza fue totalmente destruido por las bombas israelíes. Estas infancias estaban totalmente destruidas por el genocidio. Los acompañaba algún pariente –padre, madre o abuelos– que debió dejar a toda su familia en Gaza, pues debía elegir e intentar salvar la vida del pequeño o pequeña que padecía esta enfermedad. Al mismo tiempo, todos habían perdido al menos un familiar directo. Un chiquito de ocho años perdió a dieciocho miembros de su familia –entre ellos sus padres y todos sus hermanos– y solo contaba con la compañía de su abuela, la única superviviente adulta de su núcleo familiar.
Por otro lado, en Egipto encontré a Sharif, un hombre de cuarenta y dos años que logró huir junto a su esposa y sus dos hijas de cuatro y seis años. Sharif es una víctima directa del exilio al que han sido forzados los palestinos. Nació siendo refugiado, su familia completa era refugiada de otra zona de Palestina en Gaza y luego de este genocidio perdió todo lo que había logrado construir en estos años. Vio cómo su edificio aparecía en los flyers que lanzaban los aviones israelíes anunciando que estaban dentro del objetivo que sería bombardeado. Tuvo que salir con lo puesto y pasar dos meses durmiendo en el suelo y comiendo lo que encontraba, moviéndose de un lado a otro porque Israel amenazaba con volver a bombardear las zonas donde había encontrado refugio. Lo que vemos en estas historias es un ciclo que parece no tener fin, donde los palestinos y palestinas parecen condenados a vivir como refugiados en su propia tierra o apátridas en el resto del mundo.
Foto. Yasna Mussa, periodista y autora de libro «Palestina Infinita»
Algunos de esos desplazados viven hoy en campos de refugiados en países árabes vecinos. En algunos casos, viven situaciones de discriminación o segregación en esos países de acogida ¿Cómo es la vida para ellos en esos lugares?
Tal como dices, viven bastante discriminación y segregación y en algunos casos también está en peligro su vida o integridad. Depende mucho del país y de las condiciones políticas y sociales, pues no todos tienen el mismo trato ni otorgan los mismos derechos a los refugiados palestinos. En Egipto, por ejemplo, no se les reconoce bajo este estatus y, por lo tanto, no operan organismos internacionales que son centrales para sus vidas, como la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo) o ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados). En Jordania están en mejores condiciones, pero de igual forma viven en barrios segregados, con menos movilidad social y menos acceso a oportunidades. En el Líbano no pueden ejercer más de treinta profesiones ni comprar una vivienda o un auto. A menudo son discriminados por el resto de la sociedad. Lo que hay en común en todos los países son las ansias de los palestinos de retornar a su tierra y eso está muy presente en cada uno de los campos de refugiados que visité.
Solidaridad y resistencia en Palestina y más allá
Tras los ataques israelíes de 2006 y 2008-09 mientras el mundo miraba hacia otro lado, en 2010 pude estar en Gaza unos días. En la cárcel al aire libre más grande del mundo, me pareció que la forma de la gente para sobrevivir y reconstruir eran las ganas de aferrarse a la vida y, como acabas de mencionar, al derecho al retorno del pueblo palestino. ¿Cómo ves la actitud de ese pueblo más de quince años después?
Es una de las cosas que más me impresiona de los palestinos y que trato de relatar siempre que puedo: sus ganas de aferrarse y defender la vida. Hay una alegría y una energía tan potentes, en la manera en que se relacionan, en el rol que juega la cultura, en sus gestos de solidaridad y empatía. Aún hoy con todo lo que ha pasado he encontrado en cada casa, en cada campo de refugiados, un gesto amable y las ganas de defender su derecho a la vida. El discurso vivo y activo para exigir su derecho al retorno. Es algo con lo que todos sueñan, no importa a qué generación pertenezcan o si conocen o no la tierra de origen. Hay un lazo invisible que los une y aunque no se conozcan entre sí, comparten ese anhelo en común, estén en El Cairo, Amman o Santiago de Chile.
Se ha instalado una matriz de opinión a nivel internacional que marca una distinción entre los pueblos y sus gobiernos. Sin embargo, aparentemente el debate mayoritario en Israel es entre los que apoyan a Netanyahu y los que le exigen más dureza. ¿Hay alguna esperanza en ese pueblo?
Lamentablemente hemos visto esta contradicción moral y la decadencia de gran parte de la ciudadanía israelí que ha mirado con indiferencia y de manera despectiva el sufrimiento del pueblo palestino. Según las encuestas, la gran mayoría ha apoyado las atrocidades de este Gobierno, que, a diferencia de lo que dicen muchos, yo creo que es la continuidad de una política de Estado que ha mantenido la limpieza étnica con distinta intensidad, pero de manera continua a lo largo de los años. Por otro lado, quisiera confiar en que una parte de la población está despertando. Es una lástima que aún sea una parte muy pequeña, pero quiero creer que más gente se irá sumando cuando se den cuenta de la inmoralidad que significa este genocidio.
Hay jóvenes israelíes que rechazan activamente hacer el servicio militar, aunque eso les cueste la cárcel. Hay adultos que intentan remediar su paso por el ejército y se suman a las ONG que trabajan para acercar a ambos pueblos. Creo que se está avanzando a un paso muy lento, pero al menos una buena parte de la comunidad judía en el mundo está diciendo “No en mi nombre” y está tomando distancia y denunciando lo que hace Israel. Este movimiento me parece inédito y creo que es un gran paso histórico.
Parece que la comunidad internacional, refiriéndonos a los gobiernos, va cambiando algo últimamente en su accionar. Sin embargo, respecto al pueblo palestino ha mantenido un doble discurso que en nada se asemeja a su posición en otros conflictos. Combina elementos como la islamofobia y el racismo que hacen que sus movimientos respecto a este caso sean mínimos. ¿Crees que elementos como el reconocimiento al Estado de Palestina, cuando a Israel le dan carta blanca para sus acciones, sean útiles en este momento? ¿Ves alguna esperanza en este sentido?
Creo que reconocer al Estado palestino es un deber de todos los gobiernos que dicen defender la democracia y me parece bien que se dé ese paso, pero debiese ser el paso mínimo. Lamentablemente hemos visto cómo esta acción no significa nada. A la población ocupada se le ponen condiciones y se aplica un paternalismo que no se acerca a la actitud que se tiene frente a una potencia ocupante. Es un ejemplo vivo de colonialismo y mientras la comunidad internacional no reconozca esto, no se podrá avanzar en nada. Será apenas un gesto simbólico.
Además, soy pesimista con respecto a la solución de dos Estados. Creo que Oslo nació muerto y que es iluso pensar que se podrán crear y administrar dos Estados, uno al lado del otro, con uno de ellos fundado sobre cimientos supremacistas y excluyentes.
Recientemente se anunció un acuerdo, que algunos presentan como una «posible salida al conflicto». Desde tu experiencia, ¿ves en este acuerdo una oportunidad real de cambio o es más bien una maniobra política de alguno de los actores? ¿Te genera alguna esperanza o crees que se repetirá el patrón de otros procesos que terminaron fortaleciendo la ocupación?
Sobre esta pregunta, creo que en estos días Israel ha dado ya una respuesta. Ha violado el cese el fuego y ha asesinado palestinos no solo en Gaza, sino también en Cisjordania. Creo que mientras no se avance en reconocer que Israel realiza una ocupación ilegal no se cambiará gran cosa. La única esperanza que veo en lo inmediato es que al menos ha disminuido el nivel de ataque y ha comenzado a entrar la ayuda humanitaria. Eso siempre será una buena noticia y una luz en medio de tanto dolor. Pero, mientras Occidente siga actuando desde una mirada y política colonialista es muy difícil que podamos ver un avance concreto que signifique alcanzar la libertad que el pueblo palestino y quienes defendemos los derechos humanos tanto anhelamos.
¿Cómo ves la posición de los Gobiernos latinoamericanos?
Una buena parte de los Gobiernos latinoamericanos ha tenido una cercanía histórica con Palestina. Los gestos de solidaridad y las exigencias del cumplimiento del derecho internacional han venido primero de los países del sur global y esto es un gran indicador. Creo que, a excepción de Argentina, la mayoría de los Gobiernos han dado un mensaje claro de apoyo y solidaridad, aunque aún me parece que falta lo más importante: cortar relaciones comerciales, armamentísticas y diplomáticas con Israel.
En Latinoamérica, una de las uniones más extrañas que se da, a ojos del común, es la colaboración entre algunas Iglesias evangélicas (en una posición cada vez más dominante) con el lobby sionista. ¿Influye eso en el actuar de algunos países?
Influye bastante. Al menos en Chile, que es el caso que más conozco, hay muchos representantes del mundo evangélico que realizan un gran lobby en el Congreso a favor de Israel y lo muestran abiertamente. Hace unos meses vimos a dos diputadas evangélicas que se dicen provida, cargando pañoletas celestes en contra del aborto y al mismo tiempo una bandera de Israel.
Hay un doble discurso muy fuerte. Esos mismos representantes forman parte de grupos parlamentarios de amistad con Israel, viajan a los territorios ocupados, visitan asentamientos y luego responden a esos intereses en el Congreso.
Respecto a la solidaridad de los pueblos, se realizan acciones como las campañas de boicot, desinversiones y sanciones (BDS) que arrojan un pequeño rayo de esperanza sobre el futuro, pero que parecen a veces insuficientes. ¿Cómo las valoras? ¿Crees que influyen en lo que esperamos que sea el fin del genocidio y, más allá, la consecución de los objetivos por los que lucha el pueblo palestino?
Creo que la campaña del BDS es fundamental pero no suficiente. Ha hecho un trabajo enorme, concreto y directo para detener la normalización de relaciones con Israel y por supuesto que aporta muchísimo a avanzar en este objetivo común. Pero sin el apoyo de los Estados, de que asuman el rol que pueden y deben asumir, con el poder que pueden ejercer, es difícil imaginar que esto termine pronto. El BDS fue fundamental para terminar con el apartheid en Sudáfrica y es una acción no violenta que es importante replicar, pero también debemos exigirle a nuestros gobiernos y representantes que se posicionen y detengan esta barbarie.
Estás haciendo presentaciones de Palestina infinita en diferentes países. ¿Cómo es el debate con la gente que se acerca a las actividades sobre el libro o que ha podido tener acceso a él? ¿Por qué es importante en Latinoamérica hablar, escribir o discutir sobre este tema?
La recepción del libro ha sido muy bonita. He realizado más de doce presentaciones y en cada una de ellas la gente se conmueve y muestra un interés genuino por la vida de los palestinos y palestinas. A casi todos les impactan aspectos que no conocían de la vida cotidiana de los palestinos, de su cultura y también la inacción que hay frente al genocidio. Ha sido muy lindo ver cómo generaciones y orígenes muy diversos se encuentran en ese espacio para hablar de Palestina, de Gaza y preguntar qué pueden hacer desde este lado del mundo para detener este horror. Creo que estos encuentros devuelven la esperanza.
Presentación del libro Palestina Infinita en Librairie Cien Fuegos, París. 2 de octubre de 2025
Es importante que sigamos hablando porque no podemos normalizar este genocidio. Como latinoamericanos conocemos de cerca lo que ocurre cuando se une el colonialismo y el racismo y se intenta intervenir en la autonomía de los pueblos. Son muchas más las cosas que nos unen con los palestinos que las que nos separan. Entonces creo que hablar, escribir o discutir debe ser parte de una reflexión constante y de rescatar la memoria, como un ejercicio de resistencia.
Por último, agradeciéndote el tiempo que te has tomado para atender esta entrevista, para los lectores que estén interesados ¿Cómo se puede acceder o conseguir el libro?
Por el momento Palestina infinita en papel está disponible solo en librerías de todo Chile. Desde otros países pueden encargarlo por internet en páginas como Buscalibre o en la misma web de editorial Planeta. También pueden encontrar online la edición en ebook.
Lo que vamos a relatar a continuación parece extraído de Venezuela, pero no es así; es lo mismo, pero en Bielorrusia, donde los occidentales también tienen que mantener una “oposición política” de cartón porque, de lo contrario, no podrían decir que Bielorrusia es una dictadura.
El papel de Corina Machado lo desempeña Sviatlana Tijanovskaya, a la que aún no han concedido el Premio Nóbel de la Paz. Ha sido aclamada por los gobiernos occidentales y los medios de intoxicación como la salvadora y dirigente legítima de Bielorrusia. Pero tiene problemas. Unos correos electrónicos filtrados revelan que su campaña casi se derrumba por los escándalos de corrupción y los navajazos intestinos.
Siguiendo el modelo del “presidente interino” de Venezuela, Tijanovskaya también se declaró “presidenta” de un gobierno alternativo en 2020. El New York Times la consagró como una Juana de Arco moderna y los gobiernos occidentales la regaron abundantemente con generosas subvenciones.
Pero el dinero se desvió a los bolsillos de los aprovechados y los padrinos extranjeros se han enfadado. Atrapan el dinero sin mirar su procedencia. Los mercenarios como Tijanovskaya cobran de los dos bandos. En agosto se destapó que en 2020 se había embolsado miles de euros de la KGB, una recompensa por suplicar públicamente a los manifestantes que detuvieran su acción en las calles, antes de huir del país. Por razones obvias, Tijanovskaya siempre ha mantenido este acuerdo en secreto.
El gobierno en el exilio de Tijanovskaya casi se derrumba bajo el peso de la corrupción, la ambición, la incompetencia y las luchas intestinas. Después de reclamar la victoria en las elecciones presidenciales de 2020, la candidata Tijanovskaya se convirtió en la favorita de Occidente. Después de huir a Lituania, donde afirmó ser la “nueva Guaidó”, comenzó a perder impulso. Tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, sus partidarios en Washington y Bruselas se olvidaron de ella para concentrar su atención en apuntalar al gobierno en Kiev.
El Gabinete de Transición Unido se divide
Tijanovskaya tenia que llamar la atención y formó un llamado Gabinete de Transición Unido (UTC) a la espera de tomar el poder si Rusia perdía la guerra y Lukashenko caía. Apostaron por que las sanciones occidentales paralizarían al gobierno de Minsk… lo mismo que al de Moscú.
El dinero dejó de llover a raudales, pero algo caía de vez en cuando, aunque no servía para nada. Lukashenko no se inmutaba y Minsk era una balsa de aceite. Pero Bruselas y Washington siguieron convencidos de que el modelo Zelensky acabaría funcionando: aún podian llevar a Tijanovskaya al gobierno; había que promover el UTC. Pedro Sánchez se reunió con Tijanovskaya en 2022. La Fundación Europea para la Democracia desembolsó una subvención secreta de 12 meses para “aumento del reconocimiento y la legitimidad” de UTC como “el “gobierno alternativo” para fines de 2024 entre los bielorrusos. La Fundación Nacional para Democracia le otorgó la Medalla de Servicio de Democracia aquel mismo año.
El proyecto clandestino de la Fundación para llevar a Tijanovskaya al gobierno se centraba en establecer primero una estructura de gobierno paralelo en el exilio. El plan incluyó la fabricación de un nuevo pasaporte bielorruso internacionalmente reconocido que sería administrado por el UTC.
El gabinete de Tijanovskaya también debía construir una “estrategia integral para la transición democrática” en Bielorrusia, esbozando una hoja de ruta clara para transferir el poder del gobierno actual a un gobierno democrático, incluyendo acciones y protocolos específicos para varias etapas de la transición.
El clan de Tijanovskaya planeó extender su influencia estableciendo una “presencia permanente” en Kiev, “demostrando solidaridad con Ucrania frente a la agresión rusa” y decantándose por uno de los bandos de la guerra.
El UTC se desgarró al no lograr ninguno de sus objetivos, mientras Tijanovskayase paseaba por lo estudios de televisión para hablar de la dictadura de Lukashenko y la necesidad de que la OTAN ganara la Guerra de Ucrania.
El suicidio político del UTC
A principios de agosto el UTC convocó una “cumbre” en Varsovia la “nueva Bielorrusia”. Fue una buena oportunidad para que la “presidenta interina” y sus colegas recuperaran la visibilidad y la simpatía entre los espectadores de Europa occidental.
El UTC aprovechó el momento para subir la apuesta. Se comprometieron con una “perspectiva europea para Bielorrusia”, incluida la incporación a la Unión Europea, y la creación y el reconocimiento del pasaporte de la Nueva Bielorrusia” que proporcionaría viajes sin visado a través de Europa occidental para los opositores. La proclama del UTC alcanzó un tono visceralmente antirruso, pidiendo la retirada de Bielorrusia de todas y cada una de las alianzas con Moscú, así como la eliminación de las instalaciones militares, armas y tropas rusas del país.
Después de asegurar la destitución de Lukashenko, el UTC se comprometió a respaldar a los “voluntarios bielorrusos en Ucrania” que luchan contra los rusos, apoyar “iniciativas y campañas pro-ucranianas” y poner fin a lo que llamó la “complicidad de Minsk en la guerra de Rusia”. Si bien son convenientes para el consumo político y público europeo y estadounidense, estas posiciones aceleraron la erosión del ya insignificante cartel de Tijanovskaya en el país. Las encuestas muestran que la mayoría de los bielorrusos de todas las edades favorecen una mayor colaboración con Rusia, no con Bruselas.
Las simpatías hacia Moscú explican por qué Tijanovskaya evitó abogar por políticas abiertamente rusófobas durante su candidatura presidencial de 2020. Ese año, el “Consejo de Coordinación” de la oposición aprobó una resolución que declara que Minsk no se reorientaría lejos de Rusia si tomaba el poder, y el “orden constitucional y la política exterior” del país se mantendrían.
Su alineamiento exterior se alteró después del inicio de la Guerra de Ucrania. Sin embargo, mientras que la conferencia de agosto de 2023 generó algunos titulares positivos para Tijanovskaya, el abrupto cambio pro-occidental del UTC marchitó sus expectativas.
El impulso de Tijanovskaya hacia la incorporación a la Unión Europea y la postura repentinamente belicosa sobre Rusia demostraron que ella y su camarilla estaban cada vez más separados de las preocupaciones de los bielorrusos. Tenían poca influencia en el interior del país, y sus exiliados estaban más desilusionados que nunca con las perspectivas del UTC. Al abrazarse a Occidente, Tijanovskaya se arriesgaba a convertirse en irrelevante.
‘La billetera de Lukashenko’
El pasaporte “Nueva Bielorrusia” se convirtió en un componente central de su cruzada. Inicialmente, la iniciativa suscitó un interés significativo en los medios y los parlamentarios europeos. Los países miembros de la Unión Europea reconocieran la pantomima de documentos como legítimos. El truco del pasaporte provocó rápidamente disputas internas sobre la financiación y la responsabilidad del proyecto, lo que finalmente provocó la renuncia de un miembro fundador del “gobierno en el exilio”.
A principios de junio del año pasado, un miembro de la oposición bielorrusa que ejercía como representante de Asuntos Exteriores del UTC, Valery Kavalevski, inició un intercambio de correos electrónicos con Tijanovskaya sobre el pasaporte de “Nueva Bielorrusia”. Semanas antes, el Centro de Investigación de Bielirrusia, financiado con fondos occidentales, destapó que la imprenta lituana que elaboraba los documentos estaba vinculada a Viktor Shevtsov, un empresario bielorruso conocido como “la billetera de Lukashenko” debido a la estrecha relación entre ambos.
En la correspondencia, Kavalevski expresaba su alivio por que las revelaciones surgieran antes de que se firmara un contrato con la imprenta. “Fuimos realmente afortunados […] nos habríamos destrozado”, escribió. Además, el diseño era una chapuza. Se refería a la “República de Bielorrusia” en lugar de “simplemente Bielorrusia” y la frontera lituana en su mapa interno que se “dibuja incorrectamente”, con el territorio del país transferido a Minsk. “Menos mal que la impresora aún no había empezado a funcionar”, comentaba Kavaleuski.
El proyecto de pasaporte había fracasado 10 meses antes. Los correos electrónicos muestran que varios países, incluidos Islandia y Lituania, se ofrecieron a servir como autoridades emisoras, pero luego “revirtieron el rumbo”. Además, Kavalevski no entendía el funcionamiento interno del proyecto, a pesar de que el director del mismo.
Tijanovskaya le informó que “no hay fondos separados asignados específicamente para el proyecto de pasaporte” y “cada gasto, cada artículo” tenían que ser “aprobados individualmente” por los que financiaban el UTC. Kavalevski respondió desconcertado: “Eso contradice la información original sobre la subvención de Soros, en la que también trabajé”. Bajo los términos de esta subvención, no revelada públicamente, “había dinero para materiales” para imprimir el pasaporte específicamente designado, afirmó.
Un desconcertado Kavalevski le recordó a Tijanovskaya que le habían asegurado que el proyecto de pasaporte sería “financiado con fondos bielorrusos, para que pueda conservar su subvención para usted tanto como sea posible”. El dinero “no debería desaparecer en la ‘coordinación’ más allá de mi conocimiento y control”, escribe Kavalevski. La subvención de la Fundación Europea para la Democracia estipulaba el pasaporte como una “salida”, lo que sugiere que otros fondos destinados al proyecto también se los puede haber embolsado Tijanovskaya.
Por su parte, la “presidenta interina” echa la culpa de Kavalevski por la catástrofe, señalando sus promesas incumplidas de lanzar campañas de recaudación de fondos para apoyar la iniciativa, y su fracaso para construir una infraestructura apropiada, incluida una “oficina emisora”, antes de contratar profesionales para producir y certificar el pasaporte de “Nueva Bielorrusia.
Ofendido, Kavalevski le responde: “Gracias por el sarcasmo, me estaba agotando con toxinas en mi sistema”.
‘La gente se está riendo en tu cara’
Kavalevski hizo una última oferta para salvar la iniciativa de pasaporte, proponiendo contratar a un “experto suizo” que “traiga no solo experiencia, sino también un nombre y conexiones, cuando en una hora o un día pueda resolver una tarea que de otra manera nos llevaría un mes”. Esto seguía a múltiples intentos de obtener especialistas en pasaportes para el proyecto durante su lapso de 10 meses, solo para que cada uno llegue a un callejón sin salida.
También solicitó la restauración de su control sobre el proyecto, lo que le permitió tomar “decisiones sobre los gerentes de contratación, las decisiones financieras en la etapa de formación de la autoridad emisora, la contratación de abogados y las comunicaciones”, y por un presupuesto dedicado que podría gastar en la iniciativa. “Si rechazas todas estas propuestas o incluso una de ellas, tendré que retirarme del papel de persona responsable del proyecto de pasaporte”.
Un día antes, Tijanovskaya le ordena “detener cualquier comunicación pública” en el proyecto de pasaporte y dejárselo a ella, alegando que “la gente ya se está riendo en tu cara”. La “presidenta interina” se niega a nombrar a esas personas” y tampoco responde a sus preguntas “sobre el progreso en el pasaporte, la investigación, la situación de crisis, nuestros próximos pasos”. En los correos electrónicos posteriores, Tijanovskaya permaneció despectiva y pasiva hacia su colega.
El jefe del UTC sugirió que Kavalevski ya era “responsable” y “tenía toda la autoridad necesaria” para poner en marcha el proyecto, pero solo había creado “conflictos con todos los que intentan ayudar”. Tijanovskaya tampoco se conmovió por su amenaza de renunciar si sus solicitudes no estaban satisfechas, y se quejaban: “Ya estoy cansada de reaccionar a sus ultimátums”. Ella le invita a “escribir con precisión” una descripción de su papel: “De qué áreas puedes ser responsable y que asuntos puede llevar realmente”.
“Entiendo que tienes demasiadas tareas, y creo en tus sinceros intentos de organizar el trabajo a pesar de todas las dificultades. Pero me parece que estás tratando de tomar demasiado de tí mismo”, le escribe. “El proyecto de pasaporte requiere participación a tiempo completo, y simplemente no tienes ese tiempo. Una gran cantidad de energía también entra en conflictos internos. Eso es lo que llamas ser ‘responsable’: un año entero desperdiciado y luego eliminas la responsabilidad de tí mismo”.
El tinglado pierde a un puntal
El 26 de junio del año pasado Kavalevski cumplió con su ultimátum, informando en privado a sus “colegas y socios” de su renuncia al UTC. Adoptando un tono diplomático, declaró que era “un honor servir al pueblo de Bielorrusia en el equipo de Sviatlana Tijanovskaya”, y agradeció a los destinatarios por su “apoyo genuino”, lo que ayudó al UTC a “emprender muchas iniciativas de política exterior audaces, algunas de ellas sin precedentes”. Miro hacia los bielorrusos para “la restauración de la soberanía y la preservación de la independencia de nuestra nación”. Firma: “¡Viva Bielorrusia!”
Menos de una hora después, la NED (National Endowment for Democracy) entra en cólera. El tinglado se les puede venir abajo y no lo pueden consentir. Su presidente, Damon Wilson, responde a la dimisión de Kavalevski: “Gracias por hacérmelo saber. Estaría dispuesto a entender mejor. ¿Algún plan para pasar por Washington?”
La respuesta de Wilson sugiere que el funcionamiento interno del UTC les resultaba un misterio. El correo electrónico de Wilson se envió pocas semanas después de que la NED entregara a Tijanovskaya su Medalla de Servicio a la Democracia. Se desconoce cuánto dinero le entregó la NED, que terminó desapareciendo en la “coordinación”.
Por fin, en enero se emiten los pasaporte de la “Nueva Bielorrusia”, pero el chasco es terrorífico: ningún país reconoce el documento como legítimo. No se puede utilizar en viajes, ni en ninguna ceremonia oficial. Incluso Lituania, los padres adoptivos de Tijanovskaya, rechaza su legalidad. Remigijus Motuzas, presidente del Comité de Asuntos Exteriores del parlamento lituano, señala que los exiliados bielorrusos tradicionalmente se han basado en otros medios para adquirir documentos de identificación locales. Los “pasaportes” alternativos sólo pueden comprarse con fines “simbólicos”.
Con las subvenciones llegan los escándalos
Cualquier victoria que Tijanovskaya pudiera reclamar de la emisión del “pasaporte” se extinguió rápidamente por una serie de escándalos en los meses siguientes. En junio, el Comité Noruego de Helsinki publicó una auditoría que condenaba a BY Help, una colectivo de ayuda a la oposición bielorrusa está estrechamente vinculado al UTC. La investigación destapó importantes “irregularidades”, como recibos falsificados, incumplimiento constante de las obligaciones establecidas, los estándares de información risibles y la protección de datos al azar, lo que llevó a una filtración masiva de información interna.
No mucho después, otro grupo de apoyo bielorruso estrechamente relacionado, llamado BYSOL, fue empujado de manera similar a una controversia después de que varios voluntarios y miembros del personal acusaran al jefe de la organización, Andrey Stryzhak, de acoso sexual. Stryzhak amenazó con castigar financieramente y difamar a sus víctimas como agentes del KGB si se atrevían a hablar. En septiembre BYSOL redujo las responsabilidades de Stryzhak para manteneerlo en su cargo.
Un mes antes, aparecieron imágenes de Tijanovskaya aceptando 15.000 euros bajo cuerda de los servicios de seguridad de Bielorrusia, después de las elecciones presidenciales de Minsk. A cambio, acordó grabar un vídeo que instaba a los manifestantes a dejar de enfrentarse a la policía y le permitieron cruzar la frontera hacia Lituania. En el vídeo parecía feliz, bromeando con los oficiales del KGB y discutiendo su marcha a Vilna.
El contenido de la grabación contrasta con el relato de Tijanovskaya de su vuelo forzoso, como dijo en junio en una entrevista titulada “Yo era una madre que se quedaba en casa hasta que me presenté a la presidencia”. Durante el programa afirmó que el KGB la chantajeó y la intimidó para que huyera, amenazando con ser encarcelada y separada de sus hijos, con la perspectiva de que sufrieran abusos en orfanatos administrados por el gobierno.
Las mentiras van detrás de los escándalos
Era otra de sus mentiras: sus hijos habían salido para Vilna meses antes. Los engaños de Tijanovskaya sobre su salida de Bielorrusia provocaron la condena de los miembros de la oposición local. Algunos afirman que ni siquiera había querido estar en Minsk durante las elecciones y que había tratado de huir del país con anticipación. No está claro si estas revelaciones condenatorias jugaron algún papel en la reciente decisión de las autoridades lituanas de rebajar la protección de su estado.
Desde 2020 Vilna ha desperdiciado aproximadamente un millón anualmente para proteger a la “presidenta interina”, tanto en Lituania como en el extranjero: coches de escolta, mantenimiento de una propiedad lujosa… Cientos de miles de euros se gastaron en salas especiales donde Tijanovskaya entretenía a invitados extranjeros.
Los lituanos se han hartado. A la “presidenta interina” le han ordenado desalojar su residencia de lujo. Mientras tanto, las relaciones entre Minsk y Washington se han descongelado milagrosamente desde la liberación de los prisioneros, a cambio del alivio de las sanciones. Los diplomáticos bielorrusos han hecho propuestas a sus homólogos europeos, buscando una relajación de las restricciones económicas y un restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
El escenario está listo para el colapso del castillo de naipes de Tijanovskaya y su UTC, financiado por Occidente. Pero se irá con las manos llenas. No tendrá que rendir cuentas a la Unión Europea y Estados Unidos por el desperdicio de las subvenciones concedidas para impulsar su candidatura.
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