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CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — La fiscalía general de México debe esclarecer la supuesta ejecución de un civil ya sometido por parte de un militar, durante un reciente choque armado entre militares y ladrones de combustibles armados, dijo la secretaría de la Defensa Nacional tras la difusión de un vídeo.

“El mismo vídeo capta el momento en el que al parecer un elemento militar efectúa un disparo sobre un civil ya sometido”, confirmó el organismo en un comunicado.

Ese episodio que circula en las redes sociales es un vídeo de una cámara de seguridad fechado el 3 de mayo.

“Debe ser esclarecido fehacientemente por el Ministerio Público de la Federación que lleva la investigación de los hechos”, dijo Defensa.

La investigación ministerial debe “determinar con precisión si corresponde al lugar y evento de referencia, así como si es auténtico o editado, y en su caso, deslindar las responsabilidades que correspondan”, prosigue el texto.

La Defensa Nacional informó que tuvo conocimiento de la difusión de dicho vídeo, “el cual muestra los momentos en que el personal militar es agredido con disparos de arma de fuego desde diversos vehículos, logrando la aprehensión de algunos de los agresores”.

El noche del pasado 3 de mayo en la localidad rural de Palmarito, en el estado de Puebla, decenas de militares y ladrones de combustibles se enfrentaron hasta la madrugada siguiente con un saldo de cuatro militares y seis civiles muertos.

El organismo del Gobierno de México al frente de las Fuerzas Armadas, que encabeza el general del Ejército Salvador Cienfuegos, se comprometió a colaborar con la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía federal) en el caso.

Esa colaboración se cumplirá “con la convicción de que bajo ninguna circunstancia, pueden justificarse conductas contrarias a la Ley y a los Derechos Humanos, por lo que en caso de acreditarse deben ser sancionadas con todo rigor”, dice el documento oficial.

La Fiscalía General de Justicia militar realizará las investigaciones de “los delitos del orden militar que pudieran haberse cometido”, adelantó el organismo federal.

Las mafias de ladrones de combustibles se concentran en una franja del central estado de Puebla, vecino de la Ciudad de México, que va de una refinería en el puerto Minatitlán, del Golfo de México, a la capital mexicana, en una ruta de un oleoducto de 600 km de extensión.

El robo de combustible perforando los ductos, le costó a la petrolera estatal Pemex más de 1.000 millones de dólares anuales en la última década.

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