Cuando Andalucía sufría hace unas semanas el paso de la borrasca Leonardo, los colegios cerraron sus puertas. Una madre soltera con dos hijas de 3 y 5 años solicitó a la empresa para la que trabaja, Ryanair, ausentarse ese día para poder asumir el cuidado de las niñas. La respuesta de recursos humanos fue tajante: rechazó su petición de permiso retribuido por cuidado de menores y tampoco aceptó imputar ese día a un día libre no remunerado. En palabras del responsable, el cuidado de los hijos “no era problema de la empresa”.