El régimen de Kiev ha comenzado a repatriar los restos de colaboradores ucranianos del III Reich para reunirlos en una especie de mausoleo (cf. VAI 5124) dedicado a “la lucha final” contra los “moscovitas”, o sea contra los eslavos. Para los nacionalistas integristas, seguidores de la ideología de Dimitro Dontsov, los “verdaderos” ucranianos no son eslavos sino descendientes de los vikingos varegos.
El 19 de mayo, el jefe del régimen de Kiev, Volodimir Zelenski, mencionó las primeras repatriaciones de restos de colaboradores ucranianos del III Reich: «Los traemos de regreso a casa. Tenemos la oportunidad y el deber moral de inhumarlos aquí, en Ucrania, en nuestro país. Ha comenzado un proceso sobre el coronel Andriy Melnyk y su esposa Sofia –ucranianos emblemáticos del siglo XX profundamente respetados. El pueblo ucraniano merece su memoria histórica y nosotros fortalecemos esa verdadera memoria. Agradezco a todos los que nos ayudan.»
Países Bajos y Luxemburgo ya autorizaron el traslado de los restos de varios de esos personajes que, en muchos casos, cometieron crímenes contra la humanidad.
- Entre los primeros restos mortales cuya repatriación se prevé, están los de Yevhen Konovalets, quien fundó en Viena, en 1929, la Organización de los Nacionalistas Ucranianos (OUN). Konovalets se vinculó al líder fascista ucraniano Simon Petliura y, después, al Duce Benito Mussolini, antes de ser asesinado, en 1938, por un agente del NKVD soviético.
- Por su parte, Andriy Melnyk y su esposa Sofia fueron cofundadores de la OUN y durante toda la Segunda Guerra Mundial colaboraron con los nazis en la exterminación de los “moscovitas” y los judíos.


