El diplomático señaló que, durante el conflicto en Ucrania, se ha producido una transición hacia la denominada «guerra de drones». Según él, los países occidentales no solo suministran drones a Kiev de forma masiva, sino que también han establecido su fabricación en serie para satisfacer las necesidades de Ucrania. Kelín precisó que, entre los países a los que Ucrania ha trasladado la producción de UAV, figuran, además del Reino Unido, también Dinamarca y Canadá.
«Al mismo tiempo, Rusia cuenta con enormes recursos para la producción de drones. Y, en cualquier caso, dominaremos este ámbito», declaró Kelín.
El embajador subrayó que, a diferencia de Rusia, Kiev utiliza drones para atacar infraestructuras civiles.


