Vicent Alcaraz (Unidad y Lucha).— La clase obrera tenemos que recuperar la fé, y pedir al señor, en lugar de exigirle al patrón, aunque muchas veces el patrón se parece mucho al señor o señorito. Esto los “agentes sociales” lo tienen claro desde hace mucho tiempo, donde dejaron de exigir para empezar a pedir en las mesas de negociación lo que no explican en los centros de trabajo. Lo de la presión/negociación lo olvidaron cuando vieron la rentabilidad de pisar moqueta, y hoy pudiendo realizar sus discursos delante del Papa, que ya era santo o por lo menos tenía un milagro a sus espaldas.
En el UyL 451, hablábamos de “Cuando lobos cuidan el rebaño””, refiriéndonos a cuando son CCOO y UGT los encargados de negociar nuestras condiciones laborales, tenemos que tener más de un ojo en lo que hacen porque no suele ser igual a lo que dicen, llegando incluso a apropiarse de sentencias de otros o hacer de esquiroles ante movilizaciones no convocadas por ellos.
El transporte por carretera es de las actividades laborales con mayor riesgo, con mayor índice de penosidad , peligrosidad y morbilidad, así como enfermedades profesionales. Por eso, desde hace bastantes años se viene reclamando la aprobación de los coeficientes reductores. Por fin, después de muchas concentraciones, recogida de firmas, y alguna que otra movilización, el Gobierno inició en octubre los trámites para establecer dichos coeficientes y tal como establece el reglamento, hay seis meses para su aprobación o el proceso decae y no se puede iniciar hasta pasados cuatro años.
Y los seis meses han pasado sin que se haya iniciado nada, la seguridad social exigía el listado de los conductores profesionales, cuando esos datos obran en poder tanto del ministerio de transportes como de la Seguridad Social. Ha tenido que ser el Tribunal Supremo quien les diga que son ellos quien tienen los datos. Pero entre tanto, el tiempo había pasado y nada se sabe de los coeficientes.
En esto que los Agentes Sociales convocan una huelga para presionar al Gobierno para el pasado 8 de junio, pero la convocan sin hacer asambleas en los centros de trabajo, esperando que el Ministerio se siente con ellos o que llegue algún milagro que les limpie la cara dura que tienen. Y el milagro llegó:
El siguiente texto está copiado de la página de la UGT Transportes:
“La Federación Estatal de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT) ha decidido aplazar del día 8 al día 22 de junio la huelga sectorial convocada en el transporte por carretera de mercancías y viajeros para exigir al Gobierno una respuesta inmediata a la solicitud de coeficientes reductores que permitan adelantar la edad de jubilación de los conductores profesionales.
La decisión –tomada por el Consejo Federal de FeSMC-UGT, reunido el pasado 2 de junio– responde exclusivamente a un ejercicio de responsabilidad hacia la ciudadanía en unos días en los que la visita a España de León XIV, prevista entre los días 6 a 12 de junio, provocará importantes necesidades de movilidad y desplazamiento, así como una elevada afluencia de personas en distintos puntos del país.”
Como la Ministra también quedó prendada con el viaje de su santidad, les dijo a los anacletos, agentes secretos, «por escrito» que el Ministerio de Inclusión, Migraciones y Seguridad Social del estado pese a que los expedientes no se han tocado en seis meses, siguen su curso y no han sido rechazados. Pero nada dice del procedimiento, ni de qué tipo de coeficientes, ni tan siquiera si el incumplimiento puede ser impugnado y por tanto rechazar todo el proceso, pero la UGT se puso el fular bendecido y la palabra o el escrito, les sirvió para desconvocar definitivamente la huelga, consumando de este modo el primer milagro de León XIV.


