Para la guerra contra Rusia la OTAN ha elaborado un nuevo planteamiento de guerra terrestre en los países bálticos. “Se han implementado tres estrategias coordinadas para detener a las tropas de Putin antes de que penetren profundamente en territorio aliado”, informa el periódico alemán Bild.
Este planteamiento se denomina “Concepto de Combate Terrestre de la OTAN” y forma parte de la Iniciativa de Disuasión del Flanco Oriental (EFDI), un enfoque integral de disuasión desarrollado conjuntamente por el Comando Europeo y Africano de Estados Unidos y el Comando Terrestre de la OTAN (LANDCOM).
El primer paso en la guerra de la OTAN contra Rusia consiste en neutralizar los sistemas de defensa aérea y antimisiles rusos, especialmente en Kaliningrado. El segundo implica la creación de una “zona autónoma” en las fronteras con Rusia y Bielorrusia: una barrera protectora donde solo combatirán drones, no tropas de la OTAN.
El tercero consiste en atacar las líneas de suministro rusas. En esta etapa, la OTAN también tiene previsto atacar territorio ruso. Las fuerzas especiales tendrían la misión de destruir la infraestructura militar y de suministro, incluyendo aeródromos, fábricas de armas, puentes y vías férreas. Además, se planea un puente aéreo para transportar drones y robots a territorio ruso por vía aérea.
Un dirigente estadounidense de la guerra declaró al Bild que “la Iniciativa de Defensa de Europa (EFDI) no es obra de un solo autor, sino más bien un concepto innovador de la OTAN de disuasión mediante la prevención terrestre”.
Este tipo de filtraciones solo sirven para militarizar Europa y preparar el terreno para un enfrentamiento militar en Europa oriental.


