
Durante su alocución diaria en medios de prensa sandinistas y en ocasión de las celebraciones patrias, la mandataria afirmó que Nicaragua conmemora su historia, valentía y determinación de mantenerse como una nación de paz, armonía, solidaridad y sentido comunitario.
“Celebramos nuestra historia, nuestra valentía, nuestro coraje, nuestra convicción y determinación de ser un país de paz”, expresó la copresidenta, quien señaló que el país ha enfrentado distintas formas de guerra y mantiene su compromiso con la paz.
La copresidenta llamó a las familias nicaragüenses a mantenerse unidas y comprometidas con el desarrollo de la nación, al tiempo que invocó la fe como elemento de fortaleza para continuar avanzando.
En ese sentido, resaltó los valores de hermandad, dignidad, solidaridad y defensa de la paz como parte de la identidad nacional que se reafirma durante estas jornadas históricas.
Señaló que el heroísmo de las batallas y la independencia se ratifican cada día mediante el trabajo, la laboriosidad, la armonía y la esperanza, así como mediante el esfuerzo por alcanzar una vida fructífera, plena y segura.
Asimismo, abogó por continuar avanzando en complementariedad con los pueblos del mundo hacia un camino de concordia y bien común.
“Todos somos Nicaragua”, afirmó Murillo, al transmitir un saludo a las familias durante los festejos patrios y destacar el orgullo por una nación que calificó de “bendita, hermosa, honrosa, gloriosa, esplendorosa y victoriosa”.
“Nicaragua siempre digna, soberana, libre”, subrayó, al asegurar que el porvenir pertenece a los nicaragüenses y destacar la lucha del país contra la pobreza y por mayores condiciones de bienestar.
El mensaje de la gobernante coincide con la celebración en el país del aniversario 170 de la histórica batalla de San Jacinto (1856), considerada aquí como un símbolo de resistencia y lucha por la soberanía y dignidad nacional.

