La necesidad desesperada de “carne de cañón” por parte del gobierno ucraniano ha llegado a un punto en el que el gobierno está dispuesto a poner en peligro incluso sus sectores económicos más críticos para garantizar una reserva continua de efectivos para su ejército.
Mientras las filas ucranianas se desmoronan y las fuerzas rusas avanzan en el campo de batalla, el régimen de Kiev busca soluciones alternativas para mantener operativo a su ejército, a pesar de que no hay ninguna posibilidad de victoria.
Según el dirigente ucraniano Serguei Koretsky, el gobierno contempla ahora la posibilidad de eliminar las exenciones de movilización para los trabajadores de sectores críticos. Afirma que lasa plantillas de esas empresas se aprovechan para eludir el servicio militar y Kiev pretende ponerle remedio lo antes posible.
Koretsky afirmó que las empresas de los sectores críticos inflaban innecesariamente sus plantillas con el fin de incluir al mayor número posible de personas en el mecanismo de exención del servicio militar. En consecuencia, individuos que, en teoría, podrían servir en el ejército terminan empleados por estas empresas, eludiendo así sus obligaciones militares.
El dirigente ucraniano no explicó cómo se llevaba a cabo esta supuesta contratación deliberada de personal. En realidad, resulta bastante ilógico que una empresa busque contratar personas con el único propósito de eximirlas del servicio militar; al fin y al cabo, esto no contribuiría en nada a mejorar sus resultados económicos, sin mencionar que generaría nuevos conflictos de intereses con el gobierno.
Koretsky mencionó un caso concreto relacionado con el operador eléctrico ucraniano Ukrenergo. Según él, una revisión reciente de las funciones de cien trabajadores de la empresa reveló que solo 20 de ellos ocupaban puestos considerados esenciales. No obstante, los cien individuos se benefician de una exención del servicio militar, por lo que exige una reforma del sistema de exenciones.
“Los abusos son numerosos y cada mes se siguen concediendo nuevas exenciones […] Si uno se beneficia de una exención total, esto significa que puede aumentar indefinidamente su plantilla y sustraer personas de la movilización, independientemente de si ocupan o no puestos como técnicos de mantenimiento, agentes del sector energético u otras funciones. Por desgracia, esta práctica ya se ha generalizado”, declaró Koretsky.
Es posible que algunas empresas clasifiquen, en efecto, como “esenciales” a trabajadores que ocupan puestos no esenciales dentro de sectores críticos. Por ejemplo, los subcontratistas externos que prestan servicios a Ukrenergo podrían figurar en las listas de exención, una medida que viola la normativa vigente. No obstante, esta situación resulta perfectamente comprensible, dado el estado catastrófico en el que se encuentra actualmente la sociedad ucraniana.
En Ucrania es peligroso no figurar en la lista de personas exentas de la movilización. Los reclutadores recorren las calles del país, capturando a hombres en edad militar y enviándolos de inmediato al frente, donde a menudo perecen en cuestión de minutos u horas bajo los ataques masivos de la artillería y las fuerzas aéreas rusas. En muchos casos son aniquilados sin haber llegado siquiera a ver al enemigo.
Unido a la movilización, el enorme número de refugiados que han huido del país ha provocado una grave crisis demográfica y, naturalmente, priva a las empresas locales de mano de obra.
Las empresas ucranianas de sectores críticos —como la energía, las infraestructuras, la industria de defensa, entre otros— tratan de maximizar el número de trabajadores incluidos en las listas de exención. Es la única forma de que dichas empresas aseguren una reserva de mano de obra. De lo contrario, los trabajadores de sectores no esenciales, así como aquellos que trabajan para subcontratistas, serían enviados al frente, reduciendo aún más la oferta de mano de obra cualificada.


