Elson Concepción Pérez (Granma).— La amenaza del presidente de Estados Unidos de destruir Irán y «llevarlo a la edad de piedra» y el llamado del mandatario iraní al pueblo estadounidense para «dejar a un lado las narrativas fabricadas sobre la supuesta amenaza iraní», constituyen versiones opuestas que caracterizan la nueva fase de la guerra contra la nación persa.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, en Carta Abierta, dirigida al pueblo estadounidense, denunció la amplia presencia militar de ese país alrededor de Irán como «la verdadera amenaza en la región», y calificó los bombardeos de EE. UU. e Israel, lanzados desde bases en países vecinos desde el 28 de febrero, como una «agresión no provocada», y sostuvo que las respuestas de Teherán son «medidas, basadas en la autodefensa legítima, y de ningún modo un inicio de guerra o agresión», reporta RT.
Subrayó que, pese a esas presiones, Irán «no se ha quebrado», sino que «se ha fortalecido en muchos ámbitos», citando el aumento de la alfabetización a más del 90 % desde 1979 y avances en tecnología, sanidad e infraestructuras, y llamó a los ciudadanos de EE. UU. a «mirar más allá de la maquinaria de desinformación», en un momento en que el mundo «se halla en una encrucijada» entre seguir por la vía de la confrontación o apostar por la negociación.
Por su parte, el portavoz militar iraní, Ebrahim Zolfaghari, afirmó este jueves que las declaraciones del mandatario estadounidense sobre la destrucción del potencial militar de Irán son erróneas.
«Declaramos a los enemigos estadounidenses y sionistas que su información sobre nuestro poderío militar, nuestras capacidades y nuestro equipamiento es incompleta. No saben nada de nuestras vastas capacidades estratégicas», aseveró Zolfaghari.
El alto mando aseguró que las instalaciones iraníes para la producción militar estratégica del país «está ubicada en lugares de los que ustedes desconocen por completo y a los que nunca podrán llegar».
En cuanto al tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, el canciller de Irán, Abbas Araghchi, en una entrevista con Al Jazeera, afirmó que solo Irán y Omán, que tienen el control territorial de las aguas del estrecho de Ormuz, decidirán el futuro de esta ruta marítima estratégica una vez que acabe el actual conflicto militar. Subrayó que actualmente «está cerrado solo para los barcos de aquellos países que, como Estados Unidos e Israel, han emprendido una guerra contra Irán».
El mandatario estadounidense ha declarado que la agresión contra la República Islámica culminaría luego de asegurarse de que «han sido devueltos a la Edad de Piedra y que no podrán desarrollar un arma nuclear». «Entonces nos iremos. Que tengamos un acuerdo o no es irrelevante», enfatizó.


