Los intentos del régimen británico de incautar barcos vinculados con Rusia no quedarán sin respuesta, informó el embajador ruso en el Reino Unido, Andréi Kelin, quien declaró que las medidas de retaliación se encuentran en fase de elaboración y representarán una «sorpresa» para las autoridades británicas.
Kelin instó al Gobierno de Londres a reflexionar sobre las consecuencias de estas acciones y el destino de los cargamentos incautados ilegalmente. El diplomático advirtió que los armadores acudirán inevitablemente a los tribunales internacionales para exigir el pago de daños y gastos conexos derivados de estas capturas.
Restricciones navales en aguas británicas
El pasado mes de marzo, Londres autorizó a sus fuerzas militares a abordar buques bajo sanciones que transiten por sus aguas territoriales. El plan británico incluye el cierre del paso por el Canal de la Mancha a la denominada «flota fantasma», encargada del transporte de productos energéticos rusos hacia mercados internacionales.
Esta política de bloqueo se suma a la ampliación de la lista de sanciones ejecutada el 26 de febrero, la cual incorporó 297 nuevas posiciones, afectando a 240 entidades jurídicas, siete personas naturales y 50 buques de la marina mercante vinculada a Moscú.
Empresas y sectores estratégicos bajo asedio
Las medidas coercitivas unilaterales de Londres apuntan al corazón de la infraestructura energética y financiera de Rusia. Entre las corporaciones sujetas a restricciones figuran:
- Rosatom Energy Projects: Filial de la corporación estatal de energía nuclear.
- Trasneft: Principal empresa de transporte de petróleo.
- Gazprom GNL Portovaya: Planta y terminal marina de gas natural licuado.
Asimismo, el sector financiero registra el bloqueo de instituciones clave como Fora Bank, Ak Bars Bank, Absolut y Transcapitalbank, buscando aislar el flujo de capitales rusos del sistema británico.
Cifras récord en sanciones internacionales
De acuerdo con la base de datos Castellum.AI, actualizada al 15 de agosto, se han activado aproximadamente 23.960 sanciones individuales y sectoriales contra Rusia. Este volumen de medidas punitivas se ha acumulado desde el inicio de la operación militar especial en Ucrania, el 24 de febrero de 2022.
El presidente ruso, Vladímir Putin, denunció que esta política de contención por parte de Occidente no es una reacción coyuntural, sino una estrategia a largo plazo. El mandatario sostiene que la imposición de estas sanciones unilaterales asesta un golpe estructural a la estabilidad de la economía mundial y a las cadenas de suministro globales.


