
El presidente Vladímir Putin reafirmó este jueves durante una reunión gubernamental que Rusia defenderá sus intereses nacionales en el Ártico, una región que calificó de importancia estratégica para la economía y la seguridad del país euroasiático.
El mandatario ruso señaló que el papel del Ártico crece en el contexto global, especialmente en los sectores ecológico, energético y de materias primas. Putin advirtió sobre la intensificación de la competición geopolítica en la zona, aunque aclaró que Moscú mantiene su disposición a cooperar con países interesados, en lugar de buscar el enfrentamiento.
El mandatario enfatizó que la presencia rusa en la zona garantiza la soberanía y el desarrollo del potencial industrial. «Defenderemos sin falta y, sin duda alguna, nuestros intereses nacionales en el Ártico», aseveró el jefe de Estado.
Reiteró que la agenda de Rusia en la región incluye mantener la paz y la estabilidad política, garantizar el desarrollo económico y social a largo plazo, mejorar la calidad de vida de los residentes locales, proteger la cultura de los pueblos indígenas del norte y conservar el ecosistema ártico.
La ruta marítima del norte como eje logístico
Durante la reunión gubernamental, Putin calificó la ruta marítima del norte (RMN) como la vía más segura, fiable y eficaz ante las actuales interrupciones en las cadenas de suministros mundiales como consecuencia de conflictos como el de Asia Occidental.
La RMN es la vía marítima más corta entre la parte europea de Rusia y Asia Oriental. Con una extensión de 5.600 kilómetros desde el estrecho de Kara hasta la bahía de Providéniya, esta arteria de comunicación ha registrado un incremento notable en el tráfico de mercancías: pasó de niveles mínimos a 38 millones de toneladas en la última década. Las proyecciones estiman que para el año 2030 el volumen alcance los 100 millones de toneladas.
En octubre de 2025, la operatividad de esta ruta quedó demostrada con el primer viaje comercial de contenedores entre China y Europa. El trayecto entre la terminal de Ningbo-Zhoushan y el puerto británico de Felixstowe completó su travesía en 20 días.
Según datos de la corporación estatal Rosatom, el uso de la vía ártica reduce significativamente los tiempos de transporte en comparación con otras alternativas, ya que la Ruta marítima del norte completa el trayecto en 20 días frente a los 25 días del ferrocarril China-Europa, los 40 por el canal de Suez y los 50 que requiere la ruta del cabo de Buena Esperanza.
Tensiones con la OTAN
Las declaraciones del mandatario ruso se producen en un escenario de creciente tensión tras las recientes denuncias de la Cancillería sobre la actividad militar occidental en la zona. El vicecanciller Alexandr Grushkó denunció este domingo que la OTAN incrementa sistemáticamente sus ejercicios militares en altas latitudes, concentrando fuerzas cerca de la ruta marítima del norte a través de la misión Arctic Sentry.
Grushkó señaló que esta operación, de duración indefinida, busca militarizar un área históricamente cooperativa bajo el pretexto de contener a Rusia y China. Por su parte, la portavoz María Zajárova alertó sobre las «graves consecuencias» de convertir el Ártico en un escenario de rivalidad, rompiendo los mecanismos de diálogo entre las ocho naciones árticas.

