La Fiscalía de Bolivia emitió este lunes una orden de aprehensión en contra del secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, a quien acusa por los presuntos delitos de instigación pública a delinquir, terrorismo y otros.
Argollo es uno de los rostros visibles de las intensas movilizaciones antineoliberales que tienen lugar en Bolivia durante las últimas semanas, en torno a las cuales se han nucleado maestros, campesinos, mineros, transportistas y representantes de otros sectores. Entre numerosas exigencias, piden la renuncia del presidente de derecha Rodrigo Paz.
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, informó sobre los presuntos hechos atribuidos a Argollo. Entre tanto, desde la COB denunciaron la persecución contra su líder y rechazaron la violencia policial contra los manifestantes que protestaron este lunes contra el Gobierno central.
Con anterioridad, Argollo también denunció la persecución judicial y convocó a mantener las movilizaciones en La Paz y El Alto.
Tras denunciar una campaña de persecución penal y judicial en contra de la dirigencia sindical, durante un pronunciamiento público Argollo aseguró que los procesos judiciales en curso no frenarán las medidas de presión, las cuales —dijo— buscan defender la economía familiar y los recursos naturales frente a las políticas del Gobierno central.
“No nos van a doblegar en la lucha que hemos emprendido; nos están queriendo acallar como dirigencia con acciones populares y demandas penales”, acotó el líder sindical.
En otra de sus publicaciones, la COB refirió que mientras el pueblo exige respuestas y vive la crisis en las calles, las Fuerzas Armadas (FF.AA.) y efectivos policiales son abastecidas con gases lacrimógenos desde un avión tipo Hércules.
“El poder responde con militarización y represión en lugar de escuchar al pueblo. La historia recordará quiénes defendieron a la ciudadanía y quiénes le dieron la espalda. Ninguna fuerza debe estar por encima del pueblo ni de sus derechos”, puntualizó el gremio.
Este lunes 18 de mayo, una multitudinaria marcha de trabajadores, campesinos y sectores populares descendió desde la ciudad de El Alto hasta La Paz, capital administrativa de Bolivia, para exigir la renuncia inmediata del presidente Paz.
La movilización, impulsada por la COB, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) y la Federación de Campesinos de La Paz ‘Tupac Katari’ (Ponchos Rojos), junto a maestros y mineros cooperativistas, profundiza una huelga general indefinida que mantiene al país virtualmente cercado, con más de 70 bloqueos de carreteras.
Hasta el momento, se reporta la detención de al menos 57 personas y al menos cuatro manifestantes asesinados mientras las fuerzas de seguridad intentaban desbloquear las rutas.


