El vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia y expresidente del país, Dmitri Medvédev, comentó en sus redes sociales la disposición del presidente de Polonia, Karol Nawrocki, de retirarle a Vladímir Zelenski la Orden del Águila Blanca, la máxima condecoración y distinción estatal polaca, tras el escándalo por la glorificación de colaboracionistas nazis.
«El presidente de Polonia finalmente le ha retirado la Orden del Águila Blanca a ese degenerado de Kiev, que venera a los nazis. Estoy seguro de que no será un problema para el jefe de los banderistas [referencia al colaboracionista nazi ucraniano Stepán Bandera]: ahora tiene más espacio en su sudadera verde para la Cruz de Hierro de Hitler con Hojas de Roble Doradas», ironizó.
Polonia indignada
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, decidió retirarle la Orden del Águila Blanca al líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, y así lo anunció en un video publicado por su gabinete este viernes. La condecoración le fue otorgada en abril de 2023 por el predecesor de Nawrocki, Andrzej Duda.
El retiro de la orden se produce después que Zelenski, a finales de mayo, denominara al Centro Independiente de Operaciones Especiales Norte de las Fuerzas Armadas de Ucrania como Héroes del UPA (Ejército Insurgente Ucraniano), lo que provocó una ola de indignación en Polonia.
La decisión del líder ucraniano, enfatizó Nawrocki, no es solo «indignante», sino también «incomprensible y profundamente decepcionante», pues «golpea no solo la memoria histórica», sino también la «confianza construida durante años y en los últimos meses», el «fundamento de la reconciliación» y la «convicción de que la verdad puede ser un lenguaje común» para ambas naciones.
El Ejército Insurgente Ucraniano (UPA, por sus siglas en ucraniano) era el brazo armado de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN, por sus siglas en ucraniano), que durante la Segunda Guerra Mundial buscó establecer un Estado ucraniano étnica y religiosamente homogéneo.
Las unidades vinculadas al UPA participaron en el pogromo de Lvov de 1941, linchando y asesinando a judíos, y entre 1943 y 1944 perpetraron la masacre de aproximadamente 100.000 civiles polacos en lo que hoy es el oeste de Ucrania. Estas matanzas siguen siendo un punto de fricción entre Polonia y Ucrania en la actualidad y generan tensiones diplomáticas.
- Rusia ha denunciado en reiteradas ocasiones el carácter ilegítimo y neonazi del régimen de Kiev, que copia «abierta y diligentemente a su inspiración ideológica, la Alemania nazi».
- Los militares ucranianos no renuncian a la simbología nazi y con frecuencia lucen esvásticas, parches con las siglas ‘SS’, el emblema de la División Panzer SS Totenkopf (Cabeza Muerta o Calavera) y otros distintivos fascistas.
- La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, dijo recientemente que el Gobierno polaco finalmente se dio cuenta de a quién lleva patrocinando todos estos años. «Me dan ganas de decir: Buenos días. ¿Ya se han despertado? ¿A quién han estado patrocinando todos estos años?», expresó al comentar las recientes tensiones.


