Zelenski contra todos: en una sola entrevista amenaza a Rusia, Bielorrusia y Polonia

Vladímir Zelenski lanzó una serie de nuevas amenazas a tres países vecinos simultáneamente durante una entrevista concedida a la prensa local, involucrando desde la exigencia de que el conflicto se traslade al territorio ruso hasta ultimátums a Bielorrusia y duras acusaciones contra Polonia.

En cuanto a Rusia, Zelenski insistió en que el conflicto debe llegar a su territorio. «Ellos deben sentirlo, y no solo así, y en los discursos siempre decimos: la guerra debe regresar a Rusia, al territorio de ese país», afirmó. «Es un elemento de justicia que todavía no existe hacia Rusia en el mundo», agregó.

Zelenski afirmó, además, que Ucrania planea aumentar el alcance de sus drones a más de 3.000 km para poder alcanzar objetivos en Rusia. En cuanto a la retirada de las tropas ucranianas del Donbass —que Moscú señala como uno de los puntos clave para una solución—, Zelenski declaró: «Hemos demostrado, una vez más, con fuerza que del Donbass no nos iremos a ninguna parte«.

Amenazas al presidente polaco

Zelenski también cargó contra el presidente polaco, Karol Nawrocki, en el contexto del deterioro de las relaciones bilaterales y el malestar de Varsovia por la glorificación del nazismo en Ucrania.

«[Nawrocki] continúa la lucha política, en principio, dentro de su propio Estado, a costa de elevar el sentimiento de odio hacia los ucranianos: lo mismo que hizo [el ex primer ministro húngaro Viktor] Orbán, y es una historia mala. Considero que esto acabará mal«, dijo.

Una semana a Bielorrusia

Además, Zelenski volvió a amenazar al presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, y le dio una semana para que cese el apoyo técnico a Moscú, en particular, el uso de repetidores. «Bielorrusia, a nivel de su dirigencia, recibió la información: dejen de ayudar a los rusos. Lo de los repetidores no es algo de ayer, es un proceso largo», sostuvo.

Sobre las recientes disculpas públicas de Lukashenko, quien propuso un diálogo, Zelenski fue tajante: «Lukashenko recibió esa información. Lukashenko debe mostrar desescalada más allá de las palabras, no solo con un ‘me disculpo’. Que se guarde sus disculpas, no funcionan desde el primer día del conflicto». «Le expliqué: demuestra pasos concretos. El primer paso: nada de apoyo técnico, nada de apoyo directo con repetidores. Apágalos, desmóntalos y muéstranos que los has retirado», añadió.

«Como esto no se le transmitió una sola vez, hemos pasado a la fase de señal pública. Digo que si él no los retira, lo retiraremos todo nosotros mismos. Esto ocurrirá en el plazo de una semana. O ellos o nosotros», concluyó.

  • El líder del régimen ucraniano rechaza categóricamente la posibilidad de renunciar a sus reivindicaciones territoriales, pese a los llamamientos de Moscú a admitir la realidad sobre el terreno y a las críticas del mandatario estadounidense, Donald Trump, quien afirma que Zelenski está creando obstáculos para alcanzar el cese de hostilidades.
  • Asimismo, el comportamiento de Zelenski continúa generando polémica. En actividades públicas recurre cada vez más al lenguaje obsceno e insultos contra otros gobernantes, y con mayor frecuencia arremete contra Estados Unidos, al tiempo que pide más apoyo.

Cuando los pueblos votan contra sí mismos

Cuando los pueblos votan contra sí mismos

La historia no se repite exactamente igual, pero suele rimar. Y cuando los pueblos olvidan las lecciones de su pasado, cuando la desesperación sustituye a la conciencia política y la frustración se convierte en rabia sin dirección, las consecuencias suelen ser devastadoras.

Colombia ha vivido durante décadas las consecuencias de la desigualdad, la violencia, la corrupción y la subordinación de buena parte de sus élites a los intereses económicos de una minoría privilegiada. Sin embargo, una vez más, sectores importantes de la sociedad han depositado sus esperanzas en quienes representan precisamente las políticas que han contribuido a construir esos problemas.

La ultraderecha siempre aparece disfrazada de solución cuando el sistema entra en crisis. Se presenta como antisistema mientras defiende los intereses de las grandes fortunas. Habla en nombre del pueblo mientras gobierna para las élites. Promete libertad mientras recorta derechos. Y utiliza el miedo, el odio, los bulos y la división social como herramientas políticas para alcanzar el poder.

No es un fenómeno exclusivamente colombiano. Lo hemos visto en distintos países de América Latina y del mundo. Cuando las contradicciones del capitalismo generan pobreza, precariedad y frustración, una parte de la población acaba buscando respuestas simples a problemas complejos. Es entonces cuando aparecen los vendedores de humo, los demagogos y los profetas del odio.

La experiencia histórica debería servir de advertencia. Las recetas neoliberales impuestas durante décadas en América Latina dejaron privatizaciones, desigualdad, dependencia económica y una enorme transferencia de riqueza desde las clases trabajadoras hacia las oligarquías nacionales e internacionales. Sin embargo, los mismos proyectos políticos que impulsaron esas políticas regresan periódicamente con nuevos rostros, nuevos eslóganes y las mismas recetas de siempre.

Estados Unidos nunca ha ocultado su interés por mantener su influencia política, económica y militar en América Latina. Durante generaciones, numerosas intervenciones directas e indirectas han tratado de garantizar gobiernos alineados con los intereses de Washington y de las grandes corporaciones multinacionales. Cada vez que un país ha intentado desarrollar un proyecto soberano, redistributivo o independiente, ha encontrado enormes resistencias internas y externas.

Por eso resulta preocupante el avance de proyectos políticos que reivindican la subordinación económica, el desmantelamiento de derechos sociales y una visión profundamente reaccionaria de la sociedad. No porque representen algo nuevo, sino precisamente porque representan el regreso de viejas fórmulas que ya demostraron sus consecuencias.

La involución política nunca llega sola. Suele venir acompañada de ataques contra los derechos laborales, contra los movimientos sociales, contra las organizaciones sindicales, contra las mujeres, contra las minorías y contra cualquier voz crítica que cuestione los privilegios establecidos.

Los pueblos tienen derecho a equivocarse, como tienen derecho a elegir libremente su futuro. Pero también es legítimo advertir que determinadas decisiones políticas tienen consecuencias. El odio genera más odio. La mentira genera más mentira. Y quienes construyen su proyecto político sobre la confrontación permanente rara vez terminan ofreciendo bienestar, justicia o prosperidad para las mayorías sociales.

América Latina necesita más soberanía, más democracia real, más justicia social y más integración entre los pueblos. Necesita gobiernos capaces de defender los intereses de sus trabajadores, de sus campesinos y de sus jóvenes frente a los poderes económicos que históricamente han condicionado el desarrollo de la región.

Porque la verdadera libertad no consiste en obedecer a una potencia extranjera ni en servir a las oligarquías locales. La verdadera libertad consiste en que los pueblos puedan decidir su destino, controlar sus recursos y construir sociedades más justas e igualitarias.

Y esa batalla, hoy como ayer, sigue abierta en toda América Latina.

 

André Abeledo Fernández 

Gaza sigue sangrando mientras el mundo mira hacia otro lado

Gaza sigue sangrando mientras el mundo mira hacia otro lado

 Mientras los focos mediáticos apuntan hacia Irán, mientras las cancillerías occidentales discuten sobre equilibrios geopolíticos y mientras los informativos llenan horas y horas hablando de posibles escaladas militares en Oriente Medio, Israel continúa haciendo lo que lleva décadas haciendo: ocupar, bombardear, asesinar y castigar colectivamente al pueblo palestino.

 La tragedia de Gaza no ha desaparecido porque dejemos de hablar de ella. El sufrimiento de millones de palestinos no cesa porque los titulares hayan cambiado de dirección. Las bombas siguen cayendo, los niños siguen muriendo, los hospitales siguen siendo destruidos y una población entera continúa atrapada en una de las mayores catástrofes humanitarias de nuestro tiempo.

 Mientras el mundo debate sobre Irán o el Líbano, Israel mantiene su política de agresión permanente. Continúa ocupando territorios, vulnerando el derecho internacional y actuando con una impunidad que ningún otro Estado del planeta disfruta. No solo sigue castigando a Gaza, sino que además trata de impedir cualquier escenario que pueda conducir a una mayor estabilidad en la región, porque la guerra permanente y la tensión constante forman parte de una estrategia política que ha contado históricamente con la complicidad de las grandes potencias occidentales.

 Las víctimas vuelven a ser las mismas de siempre: los trabajadores, las familias humildes, los ancianos y, especialmente, los niños.

 Los testimonios de médicos y trabajadores humanitarios son estremecedores. Hablan de menores que llegan a los hospitales con heridas devastadoras, de cuerpos mutilados, de familias enteras borradas de los registros civiles y de un sistema sanitario al borde del colapso absoluto. Profesionales que han trabajado en numerosos conflictos afirman que lo que están viendo en Gaza supera cualquier escenario imaginable.

 Pero lo más terrible no es solo la barbarie. Lo más terrible es la normalización de la barbarie.

 Nos están acostumbrando a contemplar imágenes de niños muertos como si fueran una estadística más. Nos están enseñando a aceptar que una población encerrada, bloqueada y bombardeada de forma permanente carece de los mismos derechos que cualquier otro pueblo del mundo. Nos están diciendo que hay vidas que importan y vidas que pueden ser sacrificadas sin consecuencias.

 Y no, no podemos aceptarlo.

 La defensa de Palestina no es una cuestión religiosa ni étnica. Es una cuestión de derechos humanos, de justicia y de dignidad. Es la defensa del derecho de un pueblo a existir, a vivir en paz y a decidir libremente su futuro sin ocupación militar, sin apartheid y sin violencia.

 Los mismos que hoy guardan silencio ante los crímenes cometidos contra el pueblo palestino son los que mañana hablarán de democracia, de derechos humanos y de legalidad internacional. Pero los derechos humanos no pueden aplicarse según la bandera que lleve la víctima ni según los intereses geoestratégicos de las potencias occidentales.

 La solidaridad internacional no puede depender de las modas mediáticas. No podemos permitir que Gaza desaparezca de nuestra conciencia porque haya surgido otro conflicto o porque los informativos hayan decidido mirar hacia otro lado.

 Cada niño asesinado en Gaza debería avergonzar a la humanidad entera. Cada hospital destruido debería provocar una respuesta inmediata de la comunidad internacional. Cada violación del derecho internacional debería tener consecuencias.

 Sin embargo, lo que vemos es silencio, complicidad e hipocresía.

 Por eso es más necesario que nunca seguir hablando de Palestina. Seguir denunciando la ocupación. Seguir exigiendo el fin de los bombardeos. Seguir defendiendo el derecho del pueblo palestino a vivir en libertad.

 Porque aunque algunos quieran que miremos hacia otro lado, Gaza sigue sangrando.

 Y mientras Gaza siga sangrando, el silencio nunca será una opción.

 

André Abeledo Fernández 

El amor y la empatía son revolucionarios

El amor y la empatía son revolucionarios.

La empatía es una de las mayores fortalezas de la clase trabajadora y de quienes creemos en la justicia social.

Cuando dejamos de sentir como propio el sufrimiento ajeno, cuando aceptamos que haya pueblos condenados a la guerra, al hambre o a la ocupación porque están lejos de nuestras fronteras, estamos permitiendo que la deshumanización avance.

La solidaridad internacionalista siempre ha sido una seña de identidad de los movimientos obreros y populares. No porque todos los conflictos sean idénticos, sino porque existe un principio básico: ningún pueblo merece vivir bajo la guerra, la ocupación, la explotación o la opresión.

La historia demuestra que quienes hoy miran hacia otro lado ante la injusticia suelen ser los mismos que mañana se sorprenden cuando esa injusticia llama a su propia puerta. Por eso es tan importante mantener viva la conciencia crítica, denunciar los abusos vengan de donde vengan y no permitir que el sufrimiento humano se convierta en una simple cifra o en una noticia pasajera.

Defender la dignidad de los pueblos que sufren no significa olvidar los problemas propios; significa entender que la lucha por los derechos humanos, la paz y la justicia social no tiene fronteras.

Como decía el revolucionario argentino-cubano Ernesto Che Guevara: «La solidaridad es la ternura de los pueblos».

 

André Abeledo Fernández 

Escuchan en la ONU mensaje de niña sobreviviente de bombardeo a su escuela en Irán

Un juicio farsa en Francia contra un palestino con acusaciones procedentes de Israel

Juan Manuel Olarieta (Presos).— Alí, un palestino de 36 años, reside en Francia desde 2016 y lleva dos años en prisión preventiva. Las acusaciones en su contra se basan en informaciones proporcionadas por Israel, a pesar de que obtuvo el estatuto de refugiado tras abandonar Palestina.

 

Francia reconoce los abusos que ha sufrido, le concede protección y el estatuto de refugiado… Hasta que una mañana la policía llega a su casa con las armas en la mano y le detiene delante de sus hijos. Le acusan de “terrorismo” en base a los testimonios proporcionados por el mismo país que le empujó al exilio.

Actualmente está preso en Osny. Lo mismo que una cuarta parte de los presos encerrados en las cárceles francesas, es preventivo. Las acusaciones proceden de Israel, más precisamente, de los interrogatorios llevados a cabo por los matones israelíes a los palestinos detenidos en Cisjordania y trasladados a centros de tortura en Israel.

Casi el 40 por cien de los palestinos han estado encarcelados en algún momento de su vida. Casi la mitad de los varones. La tortura de esos detenidos está ampliamente documentada por todo tipo de organismos internacionales, y hay que recordar que Francia es signataria de la Convención de Nueva York contra la Tortura, que establece claramente en su artículo 15 que toda declaración que se haya obtenido mediante torturas no podrá invocarse como prueba en un juicio.

En julio de 2024 el Tribunal Internacional de Justicia (CIJ) dictaminó que la ocupación de Cisjordania por Israel es ilegal, por lo que Israel ha orquestado un juicio farsa con la complicidad del gobierno francés que, como los demás países europeos, presume de defender los derechos y las libertades fundamentales.

Una biografía típicamente palestina

Nacido en el campo de refugiados de Balata, cerca de Nablus, en Cisjordania, Alí tenía sólo 14 años cuando presenció el asesinato de su hermano pequeño de 8 años, acribillado a tiros delante de sus ojos por un soldado del ejército israelí. Dos años después fue detenido por primera vez cuando se disponía a testificar en juicio por aquel asesinato.

Le encarcelaron durante un año, sin acusación ni juicio, antes de ser condenado a cuatro años de cárcel por lanzar piedras, que es la típica acusación presentada por Israel contra menores palestinos.

Posteriormente, fue encarcelado tres veces, nuevamente sin juicio, por períodos de varios meses, antes de ser deportado. Alí se instaló en Francia y obtuvo el estatuto de refugiado.

Antes de su detenición en 2024, vivía sin mayores problemas con su esposa e hijos. “Legitimar las acusaciones que provienen de un Estado que comete genocidio no es trivial. No se trata de cooperación judicial como cualquier otra. Es parte de una red más amplia de complicidad: económica, política y militar entre Francia e Israel”, denuncia Raphaël Kempf, su abogado.

‘Judea y Samaria’: la Biblia vuelve a los expedientes judiciales

En el procedimiento relativo a la retirada del estatuto de refugiado de Alí hay una nota de la DGSI, la central del espionaje francés. Es un documento anónimo elaborado por los servicios de inteligencia que utiliza la expresión “Judea y Samaria”, un término bíblico que utilizan los sionistas para legitimar su ocupación de Cisjordania.

Es una expresión contraria al derecho internacional, por lo que los tribunales franceses están defendiendo una situación ilegal, a saber, la ocupación de Cisjordania.

Desde el 7 de octubre de 2023 la persecución de los refugiados palestinos ha arreciado en toda Europa. Es una forma de castigo colectivo que convierte a una resistencia legítima en “terrorismo” y supone la retirada del estatuto de refugiado. Los Estados europeos se suman al genocidio de los palestinos y la solidaridad es el peor de los crímenes.

La detención en su casa por un comando armado de la policía “antiterrorista”, en presencia de los niños, tuvo un impacto duradero en la familia de Ali. Su pareja también fue detenida y luego liberada sin ninguna acusación. Pero desarrolló un cáncer y está luchando por mantener a sus hijos en solitario.

En toda Francia se han creado comités de apoyo y están previstas varias manifestaciones para exigir la liberación de Alí.

Presidente polaco: Zelenski cruzó «el umbral de dolor» de Varsovia con su glorificación del nazismo

El dictador nazi-fascista ucraniano, Vladímir Zelenski, rinde homenaje a Andréi Mélnik | Telegram @V_Zelenskiy_official

El presidente polaco, Karol Nawrocki, declaró que le retiró a Vladímir Zelenski la Orden del Águila Blanca porque había cruzado «el umbral del dolor» para la sociedad polaca.

 

«Tenemos nuestro propio umbral de dolor en asuntos que nos conciernen a nosotros y a nuestros aliados, y ese umbral de dolor ha sido superado. Por eso le retiré al presidente Zelenski la Orden del Águila Blanca», dijo el mandatario durante actos conmemorativos en el pueblo de Grabówka, donde las fuerzas de la Alemania nazi cometieron masacres entre 1941 y 1944.

Nawrocki señaló que cualquier Estado «debe asumir la responsabilidad por lo que fue, por lo que es hoy y por lo que será en el futuro».

Verdugos para unos, héroes para otros

El presidente Nawrocki decidió retirarle la Orden del Águila Blanca a Zelenski, y así lo anunció en un video publicado por su gabinete el viernes. La condecoración fue otorgada en abril de 2023 por su predecesor, Andrzej Duda.

La medida se produce después de que Zelenski, a finales de mayo, denominara al Centro Independiente de Operaciones Especiales Norte de las Fuerzas Armadas de Ucrania como Héroes del UPA (Ejército Insurgente Ucraniano), lo que provocó una ola de indignación en Polonia.

Para Nawrocki, tal decisión es «indignante», «incomprensible y profundamente decepcionante», pues «golpea no solo la memoria histórica», sino también la «confianza construida durante años y en los últimos meses», el «fundamento de la reconciliación» y la «convicción de que la verdad puede ser un lenguaje común» para ambas naciones.

El Ejército Insurgente Ucraniano (UPA, por sus siglas en ucraniano) era el brazo armado de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), que durante la Segunda Guerra Mundial buscó establecer un Estado ucraniano étnica y religiosamente homogéneo.

Las unidades vinculadas al UPA participaron en el pogromo de Lvov de 1941, linchando y asesinando a judíos, y entre 1943 y 1944 perpetraron la masacre de aproximadamente 100.000 civiles polacos en lo que hoy es el oeste de Ucrania. Estas matanzas siguen siendo un punto de fricción entre Varsovia y Kiev en la actualidad y generan tensiones diplomáticas.

  • Rusia ha denunciado en reiteradas ocasiones el carácter ilegítimo y neonazi del régimen de Kiev, que copia «abierta y diligentemente a su inspiración ideológica, la Alemania nazi».

Clara Zetkin falleció el 20 de junio de 1933, pero continúa estando viva

El 20 de junio de 1933, a la edad de 76 años, murió en un sanatorio de Archangelskoje, cerca de Moscú. Su cuerpo fue sepultado en las murallas del Kremlin.

Con fuerza y emoción resonó el Internacional. Y al son de este himno, que acompañó a Clara Zetkin toda su vida, seiscientas mil personas desfilaron ante el lugar donde reposan sus cenizas, y juraron en silencio que el espíritu combativo y la fidelidad a la causa de la clase obrera… serían su ejemplo».

Dirigente comunista alemana, desempeñó, después de la Primera Guerra Mundial, un papel fundamental en el nuevo Partido Comunista de Alemania.

Hija de un maestro rural de Sajonia, nació el 5 de julio de 1857 en Wiederau, Alemania. Estudió magisterio en Leipzig y, desde muy joven, mantuvo contacto con las juventudes del Partido Socialdemócrata alemán. Su relación con los revolucionarios rusos propició su matrimonio con un joven exiliado de esa nacionalidad: Ossip Zetkin. Cuando Bismarck prohibió el Partido Socialdemócrata en 1881, Clara Zetkin decidió exiliarse por imposición propia, y pasó la mayor parte de la década en Suiza y París.

Allí escribió y distribuyó literatura clandestina, y también conoció a numerosos líderes socialistas internacionales. Casi diez años después, y tras participar en el congreso fundacional de la Segunda Internacional Socialista en 1889, regresó a Alemania y, desde Stuttgart, editó el periódico de mujeres socialistas Die Gleichheit («Igualdad»), que se publicó entre 1892 y 1917, e intentó la reorganización de la sección femenina del partido.

En 1907 colaboró en la fundación del Congreso Internacional Socialista de Mujeres, y en 1910, en el contexto de otra conferencia de mujeres socialistas celebrada en Copenhague, propuso que el 8 de marzo fuese el Día Internacional de la Mujer trabajadora, resolución que quedó aprobada desde entonces.

Amiga personal de Lenin y de la escritora y activista revolucionaria Rosa Luxemburgo, Zetkin organizó la primera conferencia internacional de mujeres contra la Primera Guerra Mundial (1915); fue cofundadora de la Liga Espartaquista en 1916 y se unió al nuevo Partido Comunista de Alemania en 1919, en el seno del cual llegó a ser miembro del Comité Central.

En 1920, cuando ella tenía, 63 años de edad fue elegida Diputada en el Reichstag donde mantuvo su puesto hasta 1933. Sus intervenciones siempre fueron admiradas en especial cuando en 1932 se opuso rotundamente a la criminal ideología de Adolf Hitler.

Fue elegida para la presidencia de la Tercera Internacional en 1921, pero a partir de entonces pasó cada vez más tiempo en Moscú, especialmente a raíz del auge del nacionalsocialismo. Clara se exilió en Rusia en 1933 cuando Hitler tomó el poder. Mas tarde en ese país fue nombrada presidenta de la Junta Internacional de Mujeres.

Israel lanza bombas de tungsteno contra niños de Gaza

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Irán vuelve a cerrar el Estrecho de Ormuz tras los ataques israelíes contra Líbano

Foto: Prensa Latina
Foto: Prensa Latina

Una vez más Irán ha cerrado el Estrecho de Ormuz por los ataques israelíes en el sur de Líbano, según una declaración del mando militar publicado por la agencia de noticias estatal iraní Mehr.

“El Estrecho de Ormuz estará cerrado al tráfico de embarcaciones”, dijo Khatam Al Anbiya.

“Este primer paso es una respuesta a la violación de la promesa del enemigo, y si la agresión continúa, se planificarán y tomarán más pasos para obligar al enemigo a cumplir con sus obligaciones”.

El cierre fue confirmado más tarde en un comunicado por la Guardia Revolucionaria, que advirtió a los buques que no se acerquen al Estrecho, ya que su seguridad puede quedar comprometida.

La Guardia Revolucionaria citó los ataques israelíes contra Líbano y las violaciones del acuerdo de alto el fuego como razones para el cierre.

La apertura o el cierre del Estrecho depende, pues, del cese de la agresión isrelí contra Líbano. El memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán requiere que Estados Unidos, Irán y sus aliados declaren una terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluso en Líbano.

Hoy estaba previsto que representantes de Estados Unidos e Irán viajaran a Suiza para la segunda ronda de negociaciones. El enviado estadounidense Steve Witkoff y el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, se dirigieran al centro turístico suizo de la cima de la montaña de Buergenstock, donde debían continuar los encuentros.

Previamente el vicepresidente J.D. Vance había cancelado su viaje a Suiza para continuar el encuentro, en medio de la creciente tensión en Líbano entre Israel y Hezbollah.

Ayer, después de duros combates, Israel y Hezbollah acordaron un alto el fuego en Líbano. Tras la firma, Witkoff se dirigió a Suiza en sustitución de Vance para unirse a Jared Kushner, el yerno de Trump, que ya estaba allí. Araqchi planeaba trasladarse hoy allí.

Un dirigente estadounidense dijo que el alto el fuego en Líbano entró en vigor alrededor de las 4 horas de la tarde de ayer, después de un intercambio de disparos.

Como Israel no se considera parte del acuerdo, un dirigente del gobierno de Tel Aviv afirmó que Israel mantendría sus tropas en el sur de Líbano, donde ha ocupado un área a lo largo de su frontera norte.

No obstante, ayer en una llamada telefónica con su homólogo paquistaní, Araqchi dijo que Estados Unidos es responsable de cualquier violación de sus compromisos en virtud del acuerdo, incluido el fin de los combates en Líbano.

Fuentes libanesas dijeron que Israel había llevado a cabo una docena de ataques aéreos en la primera hora del alto el fuego, pero ninguno se registró después de las 5 de la tarde. Luego los combates se reanudaron.

Netanyahu ordena al ejército que cese sus ataques en el sur de Líbano

Pero la situación en Oriente Medio cambia de un minuto a otro. Con sus enviados ya en Suiza, Estados Unidos ha presionado a Netanyahu para que cesen los ataques en el sur del Líbano, según acaba de informar Channel 12.

La orden ya se ha cursado, pero Israel insiste en que no se retirará de las áreas ocupadas.

Desde el 2 de marzo Israel ha matado al menos a 4.057 personas y herido a 12.121, principalmente en el sur de Líbano, según el Ministerio de Sanidad libanés. El ejército israelí reconoce, por su parte, que cuatro soldados habían muerto en una emboscada de Hezbollah.

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