ALBA-TCP repudia acto criminal de guerra contra Venezuela

Comunicado emitido por ALBA-TCP

 

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) repudia la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno de los Estados Unidos contra Venezuela.

En este sentido, denuncia ante la comunidad internacional los ataques aéreos realizados en la madrugada del 3 de enero contra localidades civiles y militares de Caracas y de otros estados del país.

A través de un comunicado oficial, el ALBA-TCP, señala que: «Se trata de un acto criminal de guerra, en violación directa de la Carta de las Naciones Unidas, que amenaza la paz, la soberanía y la estabilidad de toda América Latina y el Caribe. Esta agresión tiene un objetivo claro: el saqueo de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular el petróleo y el oro, mediante una política colonial de intervención militar y cambio de régimen».

«El imperialismo estadounidense vuelve a recurrir a la guerra para imponer sus intereses, desconociendo la autodeterminación de los pueblos y la historia de resistencia de un país que jamás se ha rendido a la dominación extranjera.

Desde ALBA Movimientos llamamos a la denuncia inmediata y permanente de esta agresión, en las redes, en los territorios y en las calles», indicó.

Asimismo, el organismo exigió «una postura firme de los gobiernos y de los organismos internacionales y convocamos a los gobiernos democráticos y comprometidos con la paz a rechazar esta barbarie sin tibiezas. Exigimos el cese inmediato e incondicional de la ofensiva militar de los Estados Unidos contra Venezuela».

«Convocamos a los pueblos del mundo a movilizarse de manera permanente, a partir de este sábado 3 de enero, en todos los países, frente a las embajadas y representaciones diplomáticas de los Estados Unidos, para denunciar esta guerra imperialista», señaló.

Por otra parte, llamó también a la realización de actos continuos de solidaridad activa frente a las embajadas de Venezuela, en defensa del pueblo venezolano, de su soberanía y de su derecho a la paz.

«Por la paz, por la soberanía de los pueblos y contra la guerra imperialista en Nuestra América ¡Fuera yanquis de Venezuela! ¡Fuera el imperialismo de los Estados Unidos de América Latina y el Caribe!», concluyó.

«Firme solidaridad con el pueblo venezolano»: Lavrov habla por teléfono con Delcy Rodríguez

Carolina Cabral / AP / Servicio de Prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia / Gettyimages.ru

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, ha mantenido una conversación telefónica con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras la agresión estadounidense contra el país caribeño perpetrada la noche de este sábado.

El canciller ruso «expresó su firme solidaridad con el pueblo venezolano ante la agresión armada», según se precisa en un comunicado del Ministerio de Exteriores ruso.

«Rusia seguirá apoyando la política del Gobierno bolivariano dirigida a proteger los intereses nacionales y la soberanía del país”, precisó la Cancillería. «Las partes expresaron su apoyo para evitar una mayor escalada y encontrar una salida a la situación mediante el diálogo», agregó.

Además, el comunicado señaló que las partes «manifestaron su compromiso mutuo de seguir fortaleciendo la asociación estratégica integral entre Rusia y Venezuela».

«Gravísima agresión militar»

El Gobierno venezolano se pronunció este sábado luego del primer ataque aéreo perpetrado por EE.UU. contra la ciudad de Caracas «y los estados Miranda, Aragua y La Guaira», tildado como una «gravísima agresión militar«.

«Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas», indica un comunicado oficial.

En el comunicado, Caracas advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación».

Pese a las presiones, Venezuela advirtió a EE.UU.: «No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un ‘cambio de régimen’, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores».

En medio de la situación, el mandatario venezolano ordenó la implementación del estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, con el propósito de «proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada».

«Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista«, indica el comunicado. Del mismo modo, Caracas adelantó que acudirá ante el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas (ONU), el Secretario General de dicha organización, la Comunicad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el Movimiento de países No Alineados (MNOAL) para exigir «la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense».

La UE y la necesidad de la guerra: Deuda, activos congelados y ataque a la clase trabajadora

La banda de psicópatas europeos, en busca de su autodestrucción.

El acuerdo de la UE para movilizar 90.000 millones de euros para Ucrania entre 2026 y 2027 mediante deuda común, tras descartar temporalmente el uso directo de los ingresos de los activos rusos congelados, confirma la primacía de los mecanismos financieros del capital monopolista. Esta decisión, calificada de «realista» por líderes como Macron, expone cómo la clase trabajadora de los Estados de la UE asumirá las cargas futuras de la austeridad, mientras el complejo militar-industrial y los bancos se benefician. Es la guerra como extensión de la política económica.

 

El mecanismo elegido —un préstamo respaldado por el presupuesto comunitario y emitido en los mercados de capitales— no fortalece una soberanía política, sino la hegemonía de los grandes monopolios financieros que operan en la UE. La deuda común no es solidaridad, sino un instrumento de dominación económica que convierte a Ucrania en una “colonia” crediticia.  Este proceso da comienzo con la guerra tradicional entre la OTAN y Rusia en Ucrania y la consecuente destrucción de viviendas, fábricas y centros de trabajo, permitiendo a diversos fondos de inversión yankis, especialmente BlackRock, hacerse dueños de facto del suelo ucraniano. Ahora, su reconstrucción no solo dependerá de estos fondos, sino que también quedará atada a los intereses de estos monopolios financieros de la UE, que verán en ella un nuevo campo para la inversión, las privatizaciones y la extracción de plusvalía.

La carga de este préstamo no se distribuye equitativamente. La exclusión negociada de Hungría, Eslovaquia y la República Checa de las obligaciones financieras directas demuestra que las economías del Este no están excluidas de la carga, sino sometidas a una jerarquía dentro de la UE.

Los países periféricos y sus clases trabajadoras soportarán los ajustes presupuestarios comunitarios y las presiones inflacionarias derivadas de la emisión de deuda, mientras los núcleos financieros del centro (como Bélgica, que alberga la mayoría de los activos rusos) protegen sus intereses y estabilidad bancaria.

La referencia final a los activos rusos congelados (210.000 millones de euros) como posible garantía futura («préstamo de reparación») revela la verdadera naturaleza del acuerdo. Los monopolios financieros europeos, en alianza con el aparato estatal, utilizan la guerra para avanzar en dos frentes:  Expandir su dominio crediticio sobre Ucrania mediante deuda, y  sentar un precedente para la expropiación legalizada de capitales soberanos en el futuro, consolidando un marco donde la fuerza bruta geopolítica se traduce directamente en ventaja financiera. La promesa de que «Ucrania solo devolverá el préstamo después de que Rusia pague» es un eufemismo: el riesgo recae en el presupuesto comunitario (y por tanto, en los trabajadores), mientras los activos rusos quedan como un botín que refuerza el poder coercitivo del bloque.

La realidad es que estos activos congelados son papel falso e inexistente desde un punto de vista económico real: no representan riqueza material alguna, sino un simple apunte contable creado para justificar una deuda que se sabe desde el principio incobrable e ilegítima. El objetivo es inflar artificialmente el volumen de deuda pública, consolidando un sistema financiero cada vez más desvinculado de la base productiva y dependiente de instrumentos especulativos. Este mecanismo solo muestra la decadencia estructural de los Estados que conforman la UE y de las instituciones comunitarias cuya base material se debilita día a día, al tiempo que profundiza su subordinación estratégica y financiera a los Estados Unidos.

El papel de España, representado por Pedro Sánchez y su gobierno de progreso, es el de un aliado político y legitimador discursivo de la estrategia europeísta. Sin peso en la ingeniería financiera, su aportación se centra en el plano retórico, enfatizando las «razones morales y de legalidad internacional» para respaldar el mecanismo. Esta narrativa cubre con un manto de justicia una operación de poder económico, alineando a España con el núcleo duro europeo y reforzando la fachada jurídica del proyecto imperialista del capital comunitario.

Este ciclo consolida la fusión entre el capital financiero y el poder estatal en la UE. Los Estados actúan como comités ejecutivos para los monopolios, utilizando la deuda común como herramienta colectiva. Sin embargo, esta autonomía financiera es limitada y subordinada. El marco estratégico-militar sigue dirigido desde Washington, evidenciando que el poder de los monopolios europeos opera dentro de una arquitectura de seguridad global que no controlan. El resultado es una Europa cuyo músculo económico es instrumentalizado para financiar una guerra que refuerza un orden global liderado por los EE.UU , mientras a la clase trabajadora se le sienta en el altar de la política imperialista y la disciplina financiera.

Buscan abrumar propagandísticamente a la clase trabajadora con discursos donde se inciden en que la UE es el reducto de la democracia liberal, de la soberanía de sus Estados miembros. La realidad es que conceptos como paz y soberanía ya solo son posibles en una lógica de avance de las posiciones de clase y el socialismo, fuera de esto solo queda barbarie descarnada o disfrazada de progresismo. La organización de la clase obrera solo tendrá sentido bajo estas coordenadas ideológicas. No seamos los cómplices de la rapiña, de la guerra y de la barbarie.

Alejandro Moreno.

Gabi.

Comunistas uruguayos se unen a rechazo por agresión a Venezuela

El bombardeo es el punto más grave de una agresión que lleva meses, con el despliegue de una flota militar en las costas venezolanas, el hundimiento de lanchas, acciones de piratería y secuestro de barcos y ahora el bombardeo de Caracas y otras ciudades venezolanas, dice el PCU.

Una declaración del Comité Ejecutivo de esa organización consigna que el propio presidente Donald Trump ha reconocido que el objetivo real del ataque es colocar un gobierno títere para apropiarse del petróleo y de los recursos naturales.

La agresión de EEUU viola toda la legislación internacional y desata una guerra en nuestro continente, el único en todo el mundo que no las tenía, remarca el texto.

EL PCU repudia el ataque del imperialismo yanqui que desata una guerra colonial, como las que ha protagonizado contra los pueblos de nuestro continente en los últimos 200 años, añade.

Adelanta que los comunistas uruguayos acompañarán los pronunciamientos y acciones del movimiento popular y del Frente Amplio.

También promoverá que el gobierno uruguayo tome iniciativas para reuniones urgentes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y el Grupo de los 77 más China, instancias que Uruguay coordina este año, y del Consejo de Seguridad de la ONU.

El PCU exhortó a la movilización en defensa de Venezuela y su derecho a la autodeterminación.

Enviado de Putin: «La idiota de Kallas quiere que la UE entre en guerra con Rusia y China»

El enviado especial de la Presidencia rusa, Kiril Dmítriev, ha arrametido contra la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, por sus nuevas declaraciones sobre la necesidad de «derrotar» a Moscú y Pekín.

 

«La idiota de Kaja [Kallas] quiere que la UE entre en guerra con Rusia y China. Cuando oigan ‘UE’, piensen en Ursula [von der Leyen] y Kaja: eso lo dice todo», escribió Dmítriev en X el viernes. El enviado de Putin respondió así a un video publicado por un usuario en el que la jefa de la diplomacia europea se pregunta cómo puede Europa derrotar a China si no puede derrotar a Rusia.

«Si están diciendo que no somos capaces de derrotar, que colectivamente no somos capaces de presionar realmente a Rusia tanto como para que tenga un efecto porque, quiero decir, entonces ¿cómo dicen que somos capaces de asumir el riesgo con China?», cuestionó.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha advertido en más de una ocasión de que la Unión Europea se excluyó a sí misma del proceso de paz del conflicto ucraniano ya que la tesis de infligir una derrota estratégica a Rusia sigue vigente allí hasta hoy. El mandatario señaló a principios de diciembre que los países europeos viven de «ilusiones«, aunque «entienden reflexivamente» que es algo del pasado y no podía ser. «Confundieron lo deseado con lo real. No pueden admitirlo ante sí mismos», explicó Putin.

Se va el lacayo del MI6 y llega el peón de la CIA

La rata nazi-otanista al servicio de EEUU, Kirill Budanov

En noviembre despidieron a Andriy Yermak, el lacayo del MI6, del entorno más cercano a Zelenzky, y ahora llega Kyrylo Budanov, el peón de la CIA. Se convertirá en el nuevo jefe del gabinete de Zelensky.

 

Hasta ahora Budanov, de 39 años de edad, estaba al frente del GUR, el servicio de espionaje del ejército de Kiev, al que se le atribuyen los atentados terroristas cometidos dentro de Rusia, incluida la explosión del puente de Kersh en 2022.

El nombramiento es una provocación: pondrán a un criminal buscado por Rusia al frente de las “negociaciones de paz”.

Bajo el mando de la CIA y de Budanov, escribió el Financial Times, “el GUR se transformó en una fuerza de inteligencia moderna y también fortaleció sus vínculos con la CIA” (1).

Originario de Kiev, Budanov estudió en una academia militar en Odesa antes de ser desplegado para masacrar a la población civil del Donbas desde el Golpe de Estado fascista de 2014. Gracias a la CIA fue nombrado jefe del servicio de inteligencia militar en agosto de 2020 y cuatro años más tarde Zelensky le nombró “Héroe de Ucrania”.

Budanov ha reivindicado varias operaciones terroristas dentro de Rusia, incluyendo un ataque con drones en enero de 2024 contra una refinería de petróleo en San Petersburgo, lejos del frente.

Yermak, el predecesor de Budanov en el cargo, se convirtió en el principal negociador ucraniano, pero tuvo que dimitir en noviembre tras un grave escándalo de corrupción en el sector energético del país.

El perrito faldero de la CIA

Hace un par años tanto el New York Times (2) como el Washington Post (3) publicaron sendos reportajes sobre el papel estelar de la CIA en la Ucrania surgida del Golpe de Estado de 2014. Informaban de la existencia de 12 bases secretas estadounidenses en Ucrania y la cooperación con la CIA, organizada por el general Valeriy Kondratyuk, el antiguo director del GUR y del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania.

Después del Golpe de Estado, la CIA comenzó a entrenar a una unidad de élite ucraniana, conocida como 2245, de la que Budanov era miembro. Lograron capturar drones y equipos de comunicaciones rusos, tras lo cual la CIA pudo recrearlos y descifrar los mensajes de Moscú.

Como resultado, surgió una nueva generación de espías ucranianos que operaban en Rusia, Europa, Cuba y otros lugares.

Tras el fin del programa de adiestramiento de la Unidad 2245, CIA acogió a Budanov como su perrito faldero. Lo envió a rehabilitación al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed en Maryland tras resultar herido durante una de las misiones en el Donbas.

Budanov y otros terroristas de la Unidad 2245 se vistieron con uniformes rusos y desembarcaron en plena noche en Crimea. Llegaron en una lancha neumática, aunque al desembarcar los esperaban las tropas rusas.

Los ucranianos contraatacaron, matando a varios soldados rusos. Luego se retiraron hacia la costa, se adentraron en el mar y navegaron durante varias horas hasta llegar al territorio controlado por Ucrania.

Tras ello, el programa de la CIA en Ucrania estuvo a punto de ser clausurado por Biden, entonces vicepresidente de Estados Unidos. Sin embargo, el entonces jefe de la CIA, John Brennan, insistió en que la Unidad 2245 continuara con el adiestramiento terrorista.

(1) https://www.ft.com/content/73140502-f8e1-427e-b70a-04e2489cae67
(2) https://www.nytimes.com/2024/02/25/world/europe/cia-ukraine-intelligence-russia-war.html
(3) https://www.washingtonpost.com/world/2023/10/23/ukraine-cia-shadow-war-russia/

Israelíes disparan a un área patrullada por personal de la ONU al sur del Líbano

La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL) registró dos incidentes de tiroteo en un poblado próximo a la frontera con Israel este viernes.

 

Primero 15 disparos de arma pequeña impactaron a como mucho 50 metros del personal que patrullaba el área cerca del municipio de Kafr Shuba. Unos 20 minutos después, efectivos de otro destacamento en la misma zona informaron de aproximadamente 100 disparos de ametralladora a alrededor de 50 metros de ellos.

Las tropas de paz determinaron que el fuego provenía en ambos casos de una posición de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) al sur de la Línea Azul y enviaron una solicitud de cese el fuego a través de sus canales de comunicación.

Los militares israelíes habían sido advertidos con antelación de las actividades de la FPNUL en el área de forma habitual, según comunicaron los pacificadores. Además, el servicio denuncia que incidentes como este ocurren con demasiada frecuencia y se están convirtiendo en una tendencia preocupante que supone graves infracciones de la resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad de la ONU.

La Coordinadora Estatal contra la OTAN alerta: «Nos encaminan hacia una guerra global»

«El rearme ha sustituido al Pacto Verde como llave maestra de la estrategia europea»

La actual coyuntura internacional confirma la aceleración de una dinámica belicista impulsada por las potencias occidentales, en particular Estados Unidos y sus aliados europeos. Esta deriva, afirman desde la CECOB, amenaza con abrir múltiples frentes de guerra a nivel global mientras se reorganizan los equilibrios geoestratégicos.

Por A. RAMÍREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

Mediante un comunicado remitido a la redacción de Canarias-semanal, la Coordinación Estatal contra la OTAN y las Bases (CECOB) ha denunciado con firmeza la escalada militar impulsada por las potencias occidentales, alertando sobre el creciente riesgo de una guerra a escala planetaria. El colectivo ha hecho pública una actualización del diagnóstico de su campaña “Que no nos arrastren a la guerra”, con fecha del 7 de octubre de 2025, donde reafirman y amplían sus anteriores análisis sobre el rumbo belicista del bloque imperialista liderado por Estados Unidos.

CRISIS DE OCCIDENTE Y AUGE DEL «MUNDO EMERGENTE»

Según la CECOB, la actual crisis que atraviesa Occidente es de carácter “civilizatorio”, y tiene su origen en el agotamiento del modelo neoliberal. Esta crisis se manifiesta en ámbitos económicos, políticos, ecológicos y sociales.

«Mientras tanto – apuntan – nuevas potencias como China, India y Rusia avanzan en la construcción de relaciones multilaterales al margen de los dictados occidentales, articuladas en instancias como la OCS o los BRICS».

El comunicado subraya que Washington

«ha optado por una estrategia “secuencial” para gestionar sus frentes de guerra, reduciendo su implicación en Ucrania para centrarse en Oriente Próximo y el Indo-Pacífico».

«Esta política – afirman – busca delegar el conflicto con Rusia en Europa, mientras refuerza su presencia militar frente a China e Irán. CECOB recuerda que esta visión está en sintonía con los planteamientos de influyentes think tanks como The Marathon Initiative».

Aunque Trump se presenta como mediador, la CECOB advierte que EE.UU. continúa alimentando la guerra en Ucrania mediante el suministro de armamento y apoyo militar. Asimismo, su papel en Oriente Próximo sigue siendo el de principal respaldo al sionismo israelí, responsable del genocidio en Gaza y Cisjordania. La aparente pacificación solo encubre una expansión bélica más sofisticada.

En el frente ucraniano, la CECOB observa que «Rusia mantiene una ventaja estratégica».

«El uso del misil hipersónico Oreshnik -apuntan- ha cambiado las reglas del juego militar, al tratarse de un arma convencional con capacidad destructiva comparable a la nuclear y que no puede ser interceptada. La guerra moderna se redefine con nuevas tecnologías que invalidan proyectos como el F-35 y consolidan modelos de devastación total, como se ha visto en Gaza».

América Latina bajo presión imperial

La Coordinación Estatal contra la OTAN y las Bases denuncia también la intensificación de las maniobras militares estadounidenses en América Latina, en particular contra Venezuela, Cuba, México y Puerto Rico.

«El Comando Sur – denuncian – sigue actuando como brazo militar para imponer la recolonización de la región, utilizando bases estratégicas como la de Puerto Rico, tal como ya ocurriera en las invasiones de Granada y Panamá».

«En Europa-añaden- la lógica del rearme ha sustituido a las políticas ecológicas como motor económico. El Pacto Verde ha quedado desplazado por el aumento del gasto militar, que podría alcanzar el 5% del PIB en los países de la OTAN. Alemania, Francia y Reino Unido lideran esta ofensiva, a pesar de enfrentar recesión y endeudamiento».

La CECOB cuestiona si estas economías podrán sostenerse solo con producción bélica».

TERRORISMO, PROPAGANDA Y GUERRA PSICOLÓGICA

La Coordinación también denuncia el uso sistemático del terrorismo como parte de las estrategias militares convencionales, así como la construcción de enemigos a través de la propaganda.

El comunicado plantea dudas sobre las divisiones internas en las élites estadounidenses.

«La posible pugna entre el “estado profundo” y los nuevos poderes alineados con Trump genera – dicen – inestabilidad y riesgos difíciles de calcular. También se cuestiona el papel de Reino Unido, cuyo servicio secreto MI6 ha sido clave en operaciones encubiertas en Ucrania».

Finalmente, la CECOB considera que «asistimos al nacimiento de un nuevo orden mundial anticolonialista, aunque aún incipiente y defensivo frente al bloque de las viejas potencias imperiales».

«La asimetría entre ambos bloques es clara -afirman – pero el proceso está en marcha. La gran incógnita es si el Sur Global logrará coordinarse para resistir la ofensiva global del imperialismo occidental».

En su conclusión, la Coordinación Estatal contra la OTAN y las Bases apela a la movilización internacional de todas las fuerzas contrarias a la guerra.

«La presión popular – recuerdan – fue decisiva para frenar guerras pasadas como la de Vietnam. Hoy, ante una escalada bélica global sin precedentes y un genocidio consentido en Palestina, solo la acción unitaria y organizada puede frenar los planes de las élites».

“Que no nos arrastren a la guerra”, reitera CECOB, «es más que un lema: es un llamado urgente a la lucha por la paz y la justicia global».

«Contra la casta de traidores»: Granjeros de Francia preparan el asedio de París

Granjeros franceses se preparan para asediar París, según un nuevo video difundido en la Red por Pierre-Guillaume Mercadal, miembro del sindicato agrícola Coordinación Rural.

 

«Amigos, este 6 de enero de 2026 vamos a intentar hacer el sitio de París, llegar con tractores, camiones y vehículos ligeros desde toda Francia. Llegaremos a París el 7, el 8, según las zonas de las que salgamos. La idea es asediar la corona, aprovechar nuestra capacidad de estar tanto en las carreteras como fuera de ellas y ser ingobernables», declaró en el video.

El granjero propone realizar una «especie de guerrilla: aparecer, desaparecer, bloquear en determinados lugares», diciendo que los organizadores de la acción tienen muchas ideas, cuya información llegará más tarde.

Instó al pueblo francés a apoyar la acción para que sus «hijos no sean esclavos y para salvar la soberanía alimentaria de este país».

«Sean comunistas, nacionalistas, musulmanes, cristianos, en realidad, sea cual sea su ideología o su religión, el enemigo común que todos tenemos es el globalismo. Necesitamos de ustedes para luchar contra esta Europa supraestatal que aplasta todo con sus medios financieros colosales y contra la casta de traidores que nos dirige. Si queremos salvar el futuro de nuestros hijos y el futuro de este país, es ahora», resaltó Mercadal.

Asimismo, aconsejó a fuerzas del orden que se den de baja, calificando de «traidores de la nación» y «enemigos» a los se enfrenten a ellos.

Invitó a los granjeros de todo el país a unírseles, sea cual sea su sindicato, y subrayando que su movimiento es apolítico, urgió a los políticos a estar «en primera línea para luchar contra Europa, para luchar contra los desvaríos» del presidente Emmanuel Macron. «Sean cuales sean nuestras orientaciones políticas, yo les daré la mano, sean de extrema izquierda, de extrema derecha, de donde quieran, me da igual», aseguró.

Recomendó a todos los que quieran unírseles que se preparen, comprando máscaras antigas, gafas de protección, tapones para oídos y suero fisiológico.

El eje Pekín-Moscú y el fin de la ilusión unipolar

Carmen Parejo Rendón*.—  El año 2025 se inició con una imagen todavía muy presente en la retina: la cumbre de los BRICS celebrada en Kazán en octubre de 2024 y la evidente sintonía entre Vladímir Putin y Xi Jinping. Aquella fotografía fue interpretada por muchos como un gesto simbólico, una puesta en escena destinada a enviar un mensaje al mundo en un contexto de creciente confrontación geopolítica.

 

Sin embargo, visto desde el inicio de 2026, resulta evidente que Kazán no fue una escena aislada ni un punto de llegada, sino el anticipo visible de un proceso que se ha ido consolidando. El año que acaba de cerrarse convirtió aquella imagen —leída entonces como declaración de intenciones— en una realidad política, económica y estratégica.

Para entender la solidez de esta relación es imprescindible partir de un elemento que a menudo se minimiza en el análisis político: la geografía. Rusia y China son países vecinos y comparten una de las fronteras terrestres más extensas del mundo, de más de 4.000 kilómetros, que atraviesa regiones estratégicas de Asia central y del Extremo Oriente.

La vecindad no es una opción ideológica, sino una condición permanente. Las fronteras no cambian con sanciones ni con cambios de gobierno, y Moscú y Pekín lo saben bien. En un contexto de inestabilidad global, garantizar una relación de vecindad estable se convierte en una prioridad estratégica de primer orden.

Esa vecindad, sin embargo, no ha estado exenta de conflictos. La ruptura sino-soviética de la segunda mitad del siglo XX marcó profundamente la relación entre ambos países. Las tensiones ideológicas y los enfrentamientos fronterizos deterioraron la confianza mutua y debilitaron a ambos actores en un momento crucial de la Guerra Fría. Aquella fractura fue aprovechada por EE.UU. para desplegar la estrategia de triangulación impulsada por Henry Kissinger, orientada a explotar la rivalidad entre Moscú y Pekín para reforzar su posición global.

Más allá del plano político, el 2025 consolidó la relación en términos materiales. El comercio bilateral entre Rusia y China alcanzó cifras récord.

Las consecuencias de esa división fueron claras: militarización de las fronteras, pérdida de margen estratégico y una mayor capacidad de intervención externa en el espacio euroasiático. El siglo XX dejó así una lección en Rusia y China: cuando los vecinos se enfrentan, el principal beneficiario suele ser un tercero.

Más allá del plano político, el 2025 consolidó la relación en términos materiales. El comercio bilateral entre Rusia y China alcanzó cifras récord, afianzando una tendencia que venía gestándose en años anteriores y que se aceleró tras la ruptura de los vínculos energéticos y comerciales entre Rusia y Europa. China se consolidó como principal socio comercial de Rusia, mientras que Moscú reforzó su papel como proveedor estratégico de energía para la potencia asiática, situando el ámbito energético en el centro de la relación bilateral.

Ese eje energético explica buena parte de la solidez alcanzada. A través del gasoducto ‘Power of Siberia‘ (Fuerza de Siberia, en español), en funcionamiento desde 2019, Gazprom suministró en 2025 cerca de 38,8 bcm de gas a China, superando la capacidad contractual prevista e intensificando el flujo de recursos hacia Asia.

Esta dinámica no solo refleja una reorientación estructural de los flujos energéticos rusos tras la pérdida del mercado europeo, sino que prepara el terreno para la siguiente fase de cooperación: el memorando firmado en septiembre de 2025 para construir el gasoducto ‘Power of Siberia 2’, que podría transportar hasta 50 bcm anuales a través de Mongolia. Lejos de aislar a Rusia, la política de sanciones occidentales aceleró su giro estratégico y fortaleció una interdependencia basada en infraestructuras, contratos a largo plazo y necesidades mutuas.

En paralelo, 2025 reforzó los marcos institucionales compartidos por ambos países. Los BRICS, ampliados y con mayor peso global tras la cumbre de Kazán, funcionaron como una plataforma de coordinación económica y política frente al orden internacional dominado por Occidente. A ello se suma el papel, menos visible pero clave, de la Organización de Cooperación de Shanghái, un espacio central para la seguridad y la estabilidad en Asia central que aporta continuidad y profundidad a la relación bilateral.

La consolidación del eje ruso-chino no pasó desapercibida para Occidente. EE.UU.y la OTAN dejaron claro que consideran a Rusia y China como sus principales adversarios estratégicos, aunque con enfoques diferenciados: Rusia es presentada como «amenaza» directa e inmediata; mientras que China es señalada como desafío sistémico a largo plazo. De ahí la coexistencia de dos estrategias: la confrontación abierta con ambas y, al mismo tiempo, el intento de separar a Moscú de Pekín mediante ofertas selectivas.

En este contexto reapareció, a lo largo de 2025, un viejo planteamiento bajo nuevas formas. En las propuestas de «plan de paz» para Ucrania impulsadas desde Washington circuló la idea de ofrecer a Rusia una «reintegración» en la economía occidental mediante el alivio gradual de sanciones.

La lógica es clara: utilizar el acceso al mercado occidental como incentivo para distanciar a Moscú de Pekín. El problema es que este planteamiento llega tarde. Las sanciones y la ruptura forzada de los vínculos con Europa no solo cerraron puertas, sino que empujaron a Rusia a profundizar alianzas alternativas con una base material difícil de deshacer, como decíamos anteriormente.

La relación entre Rusia y China ha dejado de ser una variable táctica para convertirse en uno de los pilares del nuevo equilibrio internacional.

Desde este inicio de 2026, el escenario aparece más claro que hace apenas un año. La relación entre Rusia y China ha dejado de ser una variable táctica para convertirse en uno de los pilares del nuevo equilibrio internacional, no solo por su consolidación política y económica, sino porque cumple una función estratégica central: impide que una sola potencia dicte las reglas del sistema global.

No estamos ante una convergencia ideológica ni ante la reedición de un bloque homogéneo como en la Guerra Fría. Los sistemas económicos y políticos de Rusia y China son muy diferentes. La multipolaridad que emerge no se define por la oposición entre modelos antagónicos, sino por la crisis de un capitalismo internacionalizado que impuso durante décadas una lógica rígida de centro y periferia y que hoy muestra contradicciones cada vez más profundas.

En ese contexto, la alianza ruso-china no actúa como proyecto ideológico exportable, sino como una estructura de contención. Precisamente por ello resulta legible —y en muchos casos útil— para otros países periféricos o semiperiféricos que enfrentan presiones similares. La multipolaridad no aparece así como una promesa abstracta, sino como una respuesta práctica a un sistema en descomposición. Y la consolidación del eje ruso-chino lo constatan

* periodista española

Últimas noticias

Rusia seguirá fabricando misiles capaces de sortear cualquier sistema de defensa antimisiles – Putin

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha declarado que la Federación Rusa seguirá desarrollando complejos de misiles capaces de superar todos los sistemas de defensa antimisiles (DAM) actuales y futuros.

Relatoras de la ONU al servicio de George Soros y Trump contra Cuba

Relatoras de la ONU, vinculadas a Soros y Trump, firman carta anticubana basada en ONG financiada por el imperialismo.

Cuba acogerá Festival Internacional de Música en Cienfuegos

El Ministerio Cubano de Cultura invitó al IX Festival Internacional José Manuel Vázquez del Rey, dedicado a los instrumentos de viento-madera, que tendrá lugar del 15 al 17, en la central provincia de Cienfuegos.

El emperador no tiene ni ropa ni cartas

Irán es, por supuesto, la clave (en la reunión de Trump con Xi) sobre todo al mostrar a todo el planeta las enormes deficiencias estructurales del Imperio…

EE.UU. realiza más de 1.000 pruebas al año de su arsenal nuclear

De acuerdo con la Administración Nacional de Seguridad Nuclear, se trata de pruebas no explosivas que, de igual modo, permiten asegurarse de la fiabilidad del arsenal nuclear y de sus componentes.