Continúa ofensiva en La Habana por una capital mejor

Foto: Estudios Revolución
Foto: Estudios Revolución

Leticia Martínez Hernández (Presidencia de Cuba).— Desde inicio del mes de octubre se ha desplegado una gran ofensiva en La Habana para mejorar servicios básicos como la electricidad, el abasto de agua, y la recogida de desechos sólidos, con el apoyo de ministerios, instituciones, entidades del sector estatal y no estatal de la ciudad, cuadros de todos los niveles de dirección y el pueblo capitalino, pero aún queda mucho por hacer en el esfuerzo por lograr una mejor capital de la nación.

Así trascendió este sábado en reunión encabezada por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz Canel Bermúdez, junto al presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández, el secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda, otros dirigentes del Partido, el Estado y el Gobierno, con las máximas autoridades de La Habana, encuentro que ha venido sucediendo cada fin de semana desde el pasado 3 de octubre para chequear los trabajos.

Según informó la gobernadora Yanet Hernández Pérez, ha ido mejorando el abasto de agua en la ciudad, y en esta semana 32 484 personas se sumaron a los beneficiados. Esa cifra se añade a los más de 165 148 informados en la reunión anterior. Sin embargo, existen lugares donde los ciclos sobrepasan los diez días (por ejemplo, en Regla y Guanabacoa), una situación inadmisible que, a decir del Jefe de Estado, no tiene justificación, luego de la prioridad y el apoyo que se está brindando a La Habana.

El mandatario criticó duramente la falta de atención y la aún poca prioridad a un problema que impacta en la vida de las familias, lo cual es responsabilidad de los primeros secretarios, los intendentes y demás autoridades de los municipios donde se están generando estos problemas.

Indagó sobre el sistema de control implementado para que los carros cisternas (las pipas) lleguen a los sitios con mayores dificultades, y se utilice el combustible para lo que realmente se asignó. Un asunto que afecta también la recogida de desechos, donde todavía falta eficiencia y control en el uso de los recursos, lo cual será evaluado con rigor en la próxima reunión. Aquí se conoció de buenas experiencias puestas en prácticas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Acerca de la recogida de basura en la ciudad, que llegó a una situación crítica, Hernández Pérez informó que desde el comienzo de esta etapa de trabajo intensivo se han recogido 267 787 metros cúbicos de desechos sólidos, para un promedio de 19 184 metros cúbicos diarios.

Los municipios más atrasados son Marianao, Habana del Este y Centro Habana, en los cuales se seguirá trabajando. De los 106 consejos populares de la capital, se ha llegado a 70, y ya están planificadas las labores de los 36 restantes.

El mandatario insistió en prestar atención a detalles como la recogida de basura no solo de los contenedores, sino de sus alrededores; el cuidado de las aceras, muchas dañadas ya por el uso de equipos indebidos; y la implementación de un sistema de trabajo en las avenidas principales de la capital, que permita que la ciudad amanezca con una mejor imagen.

Otro asunto abordado en la reunión fue el servicio eléctrico; se reconoció que ha habido una mejor planificación en los horarios de los molestos apagones; se alertó sobre el aumento de transformadores dañados, lo que conlleva velar mejor por sus protecciones; y se informó sobre el trabajo realizado con las formas de gestión no estatal en la asignación de sus planes de consumo de eléctrico, que tiene que ser cumplido estrictamente para poder seguir prestando servicio.

Acerca de la contención de la demanda, el Presidente se refirió a la decisión de que las nuevas formas de gestión no estatal que surjan tienen que hacerlo con fuentes renovables de energía, y las demás deben emigrar poco a poco a este tipo de generación, lo cual también se ha indicado en las inversiones estatales Habló de chequear estas cuestiones con el mismo rigor en ambos sectores.

Hitlerismo, trumpismo, netanyahismo, lepenismo, macronismo. un enfoque comparativo y expresionista

© Photo: Public domain

Emmanuel Todd.— Las referencias a los años treinta se multiplican. La degeneración de la democracia estadounidense parece llevarnos de vuelta a la de la República de Weimar alemana.

 

Trump, con su disfrute de la violencia y la mentira, con el ejercicio del mal, nos lleva irresistiblemente de vuelta a Hitler. En Europa, el auge de los movimientos calificados como de extrema derecha nos obliga a volver sobre nuestra historia.

Sin embargo, las sociedades occidentales ya no se parecen en nada a lo que eran en los años treinta.

Han envejecido, son consumistas, terciarias, las mujeres están emancipadas y el desarrollo personal ha sustituido a la afiliación partidista. ¿Qué relación hay con las sociedades de los años treinta: jóvenes, frugales, industriales, obreras, masculinas, afiliadas?

Es este distanciamiento sociohistórico lo que me había llevado a considerar hasta ahora como a priori inválido el paralelismo entre las “extremistas de derecha” del presente y las del pasado.

Pero las doctrinas políticas existen, hoy como ayer, y no podemos contentarnos con postular la imposibilidad, por ejemplo, de un nazismo de ancianos, un franquismo de consumidores, un fascismo de mujeres liberadas o un LGBTismo Croix-de-Feu.

Ha llegado el momento de comparar las doctrinas de nuestro presente con las de los años treinta.

He aquí un esbozo de lo que podría ser el estudio comparativo de cinco fenómenos históricos: el hitlerismo, el trumpismo, el netanyahismo, el lepenismo.

Al final añadiré, brevemente, el macronismo. El extremismo centrista y europeísta que lleva a Francia al caos nos obliga a realizar este examen. ¿Es este extremismo tan centrista?

Se tratará de un enfoque impresionista, sin pretensiones de exhaustividad ni siquiera de coherencia, cuyo objetivo es abrir pistas, no llegar a conclusiones.

Exagero los rasgos y los colores para situar los conceptos unos en relación con otros. Exagero a propósito, para recuperar o incluso anticipar una historia que se acelera. Quizás un enfoque expresionista sería una metáfora más adecuada.

Comencemos por la dimensión general del racismo o la xenofobia.

El rechazo de un “otro” definido como ajeno a la comunidad nacional, con niveles de intensidad muy variables, es común al hitlerismo, al trumpismo y al lepenismo. En el caso del hitlerismo y el trumpismo, lo que tienen en común es la noción de racismo, explícita o implícita.

Los judíos eran considerados por el nazismo como una raza, en el sentido biológico. Los negros, objetivos apenas ocultos del partido republicano trumpista, también se definen biológicamente. Al lepenismo, en cambio, solo podemos asociarle el concepto de xenofobia.

Los árabes o los musulmanes se definen por su cultura. Una de las características de la obsesión francesa por la inmigración sigue siendo su fijación por el islam y su incapacidad para centrarse en los negros, cuya llegada masiva es, sin embargo, el elemento nuevo del proceso migratorio. La tasa de matrimonios mixtos de mujeres negras es muy alta en Francia, pero sigue siendo insignificante en Estados Unidos.

Una característica común a los “populismos” occidentales es, por supuesto, su rechazo a la inmigración: Reform UK, los Sverigedemokraterna (Demócratas de Suecia), la AfD, Viktor Orbán en Hungría, Ley y Justicia en Polonia, Giorgia Meloni en Italia, al igual que Trump o Le Pen, superan la prueba de este denominador común.

¿Basta con definirlos como de extrema derecha, en el sentido en que el nazismo y el fascismo eran de extrema derecha? No lo creo.

Hay una diferencia fundamental entre el populismo actual y la extrema derecha de tipo hitleriano o mussoliniano: el nazismo y el fascismo eran expansionistas, con el objetivo de proyectar al exterior el poder del pueblo alemán (ario) o italiano (romano).

Eran agresivos, nacionalistas, conquistadores. Se apoyaban en partidos de masas. Es difícil imaginar a los populistas actuales organizando desfiles al estilo de Núremberg. Las meriendas con salchichas y vino del RN son ciertamente antimusulmanas, pero, aun así, menos impresionantes que las ceremonias bélicas hitlerianas. ¿De Núremberg a Hénin-Beaumont? ¿De verdad?

El único populismo occidental que hoy en día superaría al 100 % la prueba del expansionismo sería el de Netanyahu. Colonias en Cisjordania, genocidio en Gaza: es inevitable establecer un vínculo entre el hitlerismo y el netanyah(u)ismo.

Las xenofobias francesa, británica, sueca, finlandesa, polaca, húngara e italiana son, al contrario que el nazismo y el fascismodefensivas. No se trata de pueblos que quieran conquistar, sino de pueblos que quieran seguir siendo dueños de su territorio.

Por eso, hoy en día, en Europa, la dimensión cultural prevalece sobre la noción racial y por eso solo se puede hablar aquí de xenofobia. Esta xenofobia es conservadora, mientras que el racismo hitleriano era revolucionario porque trastocaba la organización social.

Por lo tanto, el concepto de nacionalismo no se aplica a los populismos europeos actuales, ni tampoco el de extrema derecha, o de lo contrario tendríamos que introducir oxímorones como ‘nacionalismo moderado’ y ‘extrema derecha moderada’. Prefiero hablar de conservadurismo popular.

Personalmente favorable a una inmigración controlada, debo admitir la legitimidad de esta xenofobia porque acepto el axioma de que un grupo humano portador de una cultura, consciente de existir como colectividad, en definitiva, un pueblo, tiene derecho a querer seguir existiendo.

En concreto: un pueblo puede controlar sus fronteras. El nazismo, con sus soldados instalados desde el Atlántico hasta el Volga para esclavizar o exterminar a otros pueblos, era algo completamente diferente.

El trumpismo representa una forma mixta porque combina un elemento central defensivo, antiinmigración, con un fuerte potencial de agresión al mundo exterior.

No se trata propiamente dicho de expansionismo. Son la expansión anterior del aparato militar estadounidense y el papel del dólar en la depredación imperial los que han hecho posibles los actos violentos trumpistas dirigidos contra otros pueblos y naciones: Venezuela, Irán, nosotros, los pueblos súbditos europeos occidentales y, por supuesto, los árabes, con los palestinos como objetivo principal.

La progresiva integración de Israel en el Imperio, a partir de 1967, hace que en 2025 ya no se pueda distinguir el trumpismo del netanyahismo.

Pero Trump, más allá de sus payasadas dignas del Nobel, es el principal culpable del genocidio de Gaza por su prolongado apoyo a la violencia de Israel: este hecho tan simple sitúa al trumpismo del lado del hitlerismo.

Trump sigue al volante: las aceleraciones y frenazos estadounidenses regulan la agresividad genocida de Netanyahu. Tengo suerte: en el momento en que escribo, Trump, asustado por la reacción de los países árabes al ataque israelí contra Catar, y en particular por la alianza estratégica entre Arabia Saudí y Pakistán, da marcha atrás.

Ordena a Netanyahu que se disculpe por el bombardeo de Catar y este obedece. Trump impone a Israel un acuerdo con Hamás y Netanyahu lo firma. ¿Y después? Trump es un perverso, imposible de predecir.

El concepto de “trumpo-netanyahismo”, bastante feo, lo admito, permite definir la cuestión judía como un punto común entre la crisis estadounidense de los años 2000-2035 y la crisis alemana de los años 1920-1945.

En mi opinión, la postura radical proisraelí del trumpismo enmascara un antisemitismo visceral y perversola identificación de todos los judíos con el netanyahismo, un fenómeno histórico verdaderamente monstruoso, un cáncer en la historia judía solo servirá para renovar la concepción nazi de un pueblo judío monstruoso. Me refiero al antisemitismo 2.0.

Soy consciente de que pocos lectores me seguirán en este punto. Pero aquí solo hablo como un profeta banal del Antiguo Testamento. “No hemos sido elegidos para estar del lado de los poderosos. La historia no deja de tendernos esta trampa”.

Cuántas veces los judíos se han creído salvados por los fuertes, por los poderosos, por el poder, por un imperio, designados incluso por un privilegio —el éxito financiero, intelectual, la importancia en el partido bolchevique— para acabar siendo arrojados como presa a pueblos furiosos…

Mi corazón sangra cuando veo a tantos judíos franceses, que hoy se creen en el lado ganador, justificar la política de Netanyahu.

Pero lo que se está abriendo son las fauces de una trampa. Por cortesía de Trump, el planeta entero se está volviendo antisemita.

Los judíos estadounidenses, cuya mayoría rechaza la línea de Netanyahu, son más sensatos y justos. Pero, ya, los judíos hostiles a Netanyahu, universitarios o no, son sospechosos por el poder de ser antisemitas. Reina la perversidad. Reina el trumpismo.

¿Cuándo se cerrará la trampa? Algún día, inevitablemente, las naciones cristianas harán las paces con 1600 millones de musulmanes. Los judíos serán entonces abandonados por sus admiradores y, ahora solos, serán arrojados como presa a otros pueblos furiosos.

Las tierras prometidas se suceden, seguidas de desastres. Nightfall, una precoz novela corta de Isaac Asimov, el gran autor estadounidense de ciencia ficción, me parece una metáfora de la larga sucesión de dramas que constituye la historia judía: en el seno de una poderosa civilización, un resto de profecía anuncia una misteriosa catástrofe… que llega, sorprendente… La civilización se derrumba… luego, lentamente, renace, florece… Un resto de profecía anuncia una misteriosa catástrofe… llega, sorprendente…

En realidad, el simple regreso de la obsesión judía al corazón de Occidente valida la hipótesis de una continuidad amenazante entre el pasado y el presente.

Protestantismo zombi y nazismo, protestantismo cero y trumpismo.

La crisis económica de 1929 fue un factor determinante, muy conocido, de la hitlerización de Alemania. Seis millones de desempleados hicieron que la sociedad alemana escapara de toda fuerza de retorno ideológico. La liquidación del desempleo por parte de Hitler en pocos meses selló el destino del liberalismo.

El contexto religioso del ascenso del nazismo, igualmente importante, es menos conocido: entre 1870 y 1930, la fe protestante se desvaneció en Alemania, primero en el mundo obrero y luego en las clases medias y altas. Las regiones católicas resistieron.

En 1932 y 1933, el mapa del voto nazi pudo reproducir, con una precisión fascinante, el del luteranismo.

El protestantismo no creía en la igualdad de los hombres. Había los elegidos, designados como tales por el Eterno incluso antes de su nacimiento, y los condenados.

Una vez desaparecida la creencia metafísica protestante, lo que quedó fue la histerización por el miedo al vacío de su contenido desigualitario, con los judíos, los eslavos y tantos otros como condenados.

En Estados Unidos, el protestantismo de origen calvinista se centró en los negros. El pueblo calvinista, centrado en la Biblia, se identificaba con los hebreos, lo que limitó el antisemitismo estadounidense de los años treinta y puso a los judíos a salvo. Bueno… a salvo hasta la reciente aparición de la fijación evangelista por el Estado de Israel.

En la Francia católica (especialmente en la cuenca parisina y en la costa mediterránea), el colapso de la fe y la práctica religiosa a partir de 1730 transformó la igualdad de oportunidades de acceso al paraíso (obtenida mediante el bautismo, que lava el pecado original) en igualdad de los ciudadanos y emancipación de los judíos.

La idea republicana del hombre universal sustituyó a la del cristiano universal católico (katholikos significa universal en griego). Un programa muy diferente al del nazismo, pero que, mucho antes que este, había representado la primera sustitución masiva de una religión por una ideología.

Sin embargo, tanto en la Francia revolucionaria como en la Alemania nazi, el potencial de control social y moral de la religión había sobrevivido a la creencia: el individuo seguía siendo miembro de su nación, de su clase, portador de una ética del trabajo y del sentimiento de obligación hacia los miembros del grupo.

La capacidad de acción colectiva era fuerte, quizás multiplicada por diez. Es lo que yo llamo la etapa zombi de la religión. El nazismo correspondía a esta etapa zombi, de ahí, lamentablemente, su eficacia económica y militar.

Podría completar esta explicación religiosa de la ideología con una explicación de la religión en sí misma, influenciada por las estructuras familiares subyacentes, desiguales en Alemania e igualitarias en la cuenca parisina.

Pero aquí podemos contentarnos con una continuidad del protestantismo al nazismo y del catolicismo a la Revolución Francesa.

Encontramos protestantismo en el trumpismoEncontramos entonces la desigualdad asociada a la negrofobia. Sin embargo, ya no estamos en la etapa zombi de la religión, sino en su etapa cero.

La moralidad común ha desaparecido. La eficacia social ha desaparecido. El individuo flota, especialmente en esta América de estructura familiar nuclear absoluta, individualista y sin reglas de herencia bien definidas.

Por lo tanto, hay que esperar otra cosa como ideología trumpistala desigualdad siempre, pero menos estabilidad en el deliriooscilaciones brutales que no provienen, fundamentalmente, del cerebro de un presidente vulgar y vicioso, sino de la propia sociedad.

La capacidad de acción colectiva, económica y militar está, afortunadamente para nosotros, muy disminuida.

Cabe señalar, en el caso del trumpismo, la aparición de formas pseudorreligiosas nihilistas que incluyen una reinterpretación obscena de la Biblia, como una glorificación de los ricosClaramente más débil que el nazismo en la dimensión del racismo, el trumpismo va más allá en la inmoralidad económica.

El nazismo era simple y explícitamente anticristiano. El trumpismo se presenta como religioso, pero a la manera de un culto satánico, mediante la inversión de los valores. El mal es el bien, la injusticia es la justicia.

Hitler no era más que el Führer, guía del pueblo alemán hacia su martirio; Trump no es Satanás, pero sospecho que para sus seguidores satanistas su gorra roja es la del Anticristo.

En el caso del lepenismo, no hay ningún legado protestante desigualitario. Ahí reside el verdadero misterio del Rassemblement National: xenófobo, nació en tierra católica.

Peor aún, sus primeras zonas de influencia, en la costa mediterránea y en la cuenca parisina, fueron las de la Revolución: igualitarias en el plano familiar y descristianizadas desde el siglo XVIII.

Entonces, ¿es desigualitario el Rassemblement National? ¿Igualitario?

Es un misterio para nosotros, y probablemente también lo sea para él mismo. Su rechazo al otro es el resultado de un igualitarismo perverso que exige una rápida asimilación de los inmigrantes, en lugar de considerarlos esencialmente diferentes.

Sobre todo, el RN, fuertemente determinado por el rechazo a los inmigrantes, e incluso a sus hijos, no deja de recordar constantemente la tradición igualitaria francesa porque sus votantes odian a los ultrarricos, a los poderosos, en definitiva, a nuestras élites imbéciles, y no solo a los inmigrantes.

Por eso la unión de las derechas tiene dificultades para lograrse en Francia. De una forma u otra, la unión de los oligarcas y el pueblo (blanco) contra el extranjero no plantea problemas ni en Estados Unidos, ni en el Reino Unidoni en Escandinavia, donde las fuerzas populares conservadoras y las fuerzas de la derecha clásica se entienden fácilmente. En Francia, la coalición de ricos y pobres contra el extranjero se escabulle.

Sin embargo, no subestimemos la violencia potencial de una xenofobia de esencia universalista. Puede convertirse perfectamente en racismo.

Si un hombre piensa a priori que los hombres son iguales en todas partes y se encuentra con hombres que tienen costumbres diferentes, puede muy bien llegar a la conclusión de que no son hombres.

El RN es el producto de un catolicismo nulo, al igual que la Revolución fue el producto de un catolicismo zombi.

Por eso no dará lugar a ningún proyecto colectivo. Remito el examen detallado del RN y su relación con el futuro a un próximo texto, ni impresionista ni expresionista, que dedicaré íntegramente a la lógica interna y la dinámica del caos francés.

Psiquiatría de las clases medias altas.

Ahora paso a una diferencia fundamental, que debería ser evidente para todos y que deberían recordar los comentaristas políticos que nos remiten constantemente a 1930 con su vocabulario.

Comprender la dimensión religiosa, o posreligiosa, del hitlerismo, el trumpismo o el lepenismo presuponía unos conocimientos históricos que no se pueden exigir a los politólogos de los platós de televisión.

En cambio, sí podemos exigirles que sepan situar socialmente las ideologías del pasado y del presente, que acercan sin descanso con el término “extrema derecha”. La diferencia entre el pasado y el presente es aquí muy clara.

El nazismo y los movimientos de extrema derecha de antes de la guerra tenían su epicentro social en las clases medias y, en particular, en las clases medias altas, amenazadas por el movimiento obrero, socialdemócrata o comunista.

Estas clases medias estaban nerviosas, muy ocupadas encerrando a sus mujeres y persiguiendo a los homosexuales.

Hoy en día, los movimientos denominados de extrema derecha encuentran, por el contrario, su epicentro en los círculos populares, especialmente en un mundo obrero empobrecido, sacudido o destruido por la globalización económica y amenazado por la inmigración.

Las clases medias actuales, definidas en gran medida por la educación superior, se ven menos o incluso muy poco afectadas por la “extrema derecha”. Las clases medias altas, que combinan educación superior e ingresos elevados, son especialmente inmunes.

Por esta razón, prefiero hablar de conservadurismo popular en lugar de extrema derecha. Su arraigo en el grupo de los dominados explica el carácter defensivo del conservadurismo popular. Su elector no se imagina conquistando Europa o el mundo si considera que su propia vida es una cuestión de supervivencia.

El verdadero error intelectual sería quedarse ahí. Sigamos adelante, incluso invirtamos la problemática de la asociación entre ideología y clase. Hemos comparado las ideologías del presente con las del pasadocomparemos ahora las clases del presente con las del pasado.

Algunas clases medias europeas del periodo de entreguerras enloquecieron. El mundo obrero fue más razonable. Pero ¿son razonables las clases medias de hoy, especialmente las clases medias altas? ¿Son pacíficas? ¿Cuáles son sus sueños?

Están locas. La construcción de una Europa posnacional es un proyecto delirante cuando se conoce la diversidad del continente. Ha llevado a la expansión de la Unión Europea, improvisada e inestable, en el antiguo espacio soviético.

La UE es ahora rusófoba, belicista, con una agresividad renovada por su derrota económica frente a Rusia.

La UE intenta arrastrar a los pueblos británico, francés, alemán y tantos otros a una verdadera guerra. Pero qué guerra tan extraña sería, en la que las élites occidentales habrían adoptado el sueño hitleriano de destruir Rusia.

La comparación por clases sociales nos permite, por tanto, un importante avance intelectual.

El europeísmo, y por tanto el macronismo, caen, por su agresividad exterior, del lado del nacionalismo, del lado de la extrema derecha de antes de la guerra. Si añadimos las violaciones de la libertad de información y de la expresión del sufragio popular, violaciones cada vez más masivas y sistemáticas en el espacio de la UE, nos acercamos aún más al concepto de extrema derecha.

Fundada como una asociación de democracias liberales, Europa se está transformando en un espacio de extrema derecha. Sí, la comparación con los años treinta es útil, incluso indispensable.

En el grandioso proyecto europeísta encontramos una dimensión psicopatológica ya observable en el hitlerismo: la paranoia. La paranoia europeísta se centra en Rusia. La de los nazis daba prioridad a la amenaza judía, sin descuidar por ello el bolchevismo ruso (denominado judeobolchevismo).

Hoy, como ayer, podemos analizar una psicopatología de las clases dirigentes europeas. La extraña secuencia iniciada por la elección de Trump, con la voluntad del inestable presidente de dialogar con Putin, nos ha permitido seguir en directo la salida de la realidad de nuestros propios dirigentes.

Resumamos nuestro delirante proceso. Comenzó hacia 2014, antes, durante y después de Maidan, el golpe de Estado que desintegró Ucrania, teledirigido por estrategas estadounidenses y alemanes. La continuación ahora:

– 2014-2022: Provocamos a Rusia, que había advertido que no toleraría la anexión de Ucrania por parte de la Unión Europea y la OTAN.

Hecho. Putin invadió Ucrania.

– 2022-2025: Perderemos la guerra económica que esto nos ha acarreado.

Ya está hecho. Nuestras sociedades están implosionando.

– 2022-2025: Perderemos la guerra en sentido estricto librada en nuestro nombre por el régimen de Kiev.

Ya está en marcha.

El cambio de los gobiernos europeos a una realidad paralela comienza en 2025.

– Sacamos de nuestra derrota la idea de que por fin podemos imponer nuestra voluntad e instalar nuestras tropas en Ucrania, para anexionar a la UE lo que quede de ella. Pero ¿cómo no pensar en Hitler encerrado en su búnker en 1945, dando órdenes a ejércitos que ya no existen?

Hoy en día, en Europa nos enfrentamos a unos locos, o más bien a una locura colectiva que se ha apoderado de forma masiva de los individuos de los círculos sociales dominantes.

Solo en Francia, miles de periodistas, políticos, universitarios, empresarios y altos funcionarios participan en la alucinación colectiva de una Rusia que querría conquistar Europa (paranoia). No se puede responsabilizar personalmente a tal o cual individuo. Nos enfrentamos a una dinámica psíquica colectiva.

Estoy convencido de que la disminución del individuo nacida del estado cero de la religión explica el nacimiento de estos bancos de peces rusófobos.

Como expliqué en Les Luttes de classes en France au XXIème siècle (Las luchas de clases en Francia en el siglo XXI)la desaparición de las creencias colectivas —creencias religiosas y luego creencias ideológicas del estado religioso zombi— ha llevado a un colapso del superyó humano.

A diferencia de los militantes de la liberación del yo, no defino el superyó como algo única o principalmente represivo. El superyó, como ideal del yo, ancla en la persona valores morales y sociales positivos. Las nociones de honor, valentía, justicia y honestidad encuentran su origen y su fuerza en el superyó. Si este se debilita, ellas se debilitan. Si desaparece, ellas desaparecen.

Por lo tanto, el hombre no ha sido liberado por el fin de la religión y las ideologías, sino que, por el contrario, se ha visto mermado.

Son hombres y mujeres muy cultos, pero moral e intelectualmente empobrecidos por el estado cero de la religión, los que, en masa, son portadores de la patología rusófoba.

Los antisemitas nazis tenían una constitución psíquica completamente diferente. La muerte de Dios, por decirlo como Nietzsche, los había lanzado sin duda a la búsqueda de un Führer, pero no carecían de superyó y seguían siendo capaces de actuar colectivamente.

Las trágicas actuaciones del ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial dan fe de ello.

¿Quién se atrevería hoy a imaginar a nuestras clases medias altas corriendo hacia la muerte, al frente de sus pueblos, hacia Kiev y Járkov?

Nuestra guerra en Ucrania es una broma, producto de la emancipación del yo, hija del desarrollo personal. Solo morirán ucranianos y rusos.

A menos que…

Los intercambios termonucleares pueden prescindir de héroes.

Publicado originalmente por  emmanueltodd.substack.com

Traducción:  observatoriodetrabajad.com

Cuba rinde homenaje a Fidel Castro en festival de prensa

Según un reporte de la televisión nacional, desde horas tempranas los participantes han debatido, compartido experiencias y conocido iniciativas editoriales y multimedia que se desarrollan tanto en La Habana como en las provincias.

“Este festival es una suerte para la prensa escrita”, afirmó la corresponsal del periódico Juventud Rebelde en Pinar del Río, Dorelys Canivell, en declaraciones a la televisión.

“Nos permite no solo reencontrarnos con colegas de todo el país, sino apreciar el trabajo que se hace en otras regiones y en nuevas plataformas”, valoró, a la vez que reiteró la importancia de este tipo de eventos para la prensa nacional.

Entre las actividades destacadas figuró el panel Fidel en la Prensa, donde profesionales que tuvieron la oportunidad de entrevistar al líder histórico compartieron testimonios y reflexiones sobre su relación con los medios y su visión de la comunicación como herramienta de emancipación.

El periodista y catedrático francoespañol Ignacio Ramonet subrayó la precisión del líder histórico en el uso del lenguaje y su habilidad para convertir la comunicación en un instrumento de lucha.

“Fidel no solo hablaba con claridad, sino que supo incorporar progresivamente los medios a los métodos revolucionarios”, afirmó.

Por su parte, el director de Ideas Multimedios, Randy Alonso, destacó la capacidad del Fidel Castro para interpretar la realidad a través de los medios.

“Fidel siempre insistía en decir la verdad y en la ética”, resaltó Alonso, quien también recalcó importancia que el Comandante siempre le concedió a la información oportuna, la batalla de las ideas y el pensamiento.

Los participantes en el panel coincidieron en definir a Fidel Castro como un “periodista nato”, cuya vida estuvo estrechamente ligada al oficio de informar, analizar y movilizar desde las páginas de los periódicos, los micrófonos y las pantallas.

Su legado comunicacional, señalaron, trascendió fronteras y se reflejó también en su profunda relación con otros líderes latinoamericanos, como el comandante Hugo Chávez, con quien compartió no solo ideales, sino una concepción transformadora del rol de los medios en la sociedad.

El Festival Granma-Rebelde: 60 años de voz y Revolución, que rinde homenaje al centenario del nacimiento del líder histórico de la Revolución, tendrá lugar hasta mañana en la estación cultural de Línea y 18, en la capital cubana.

Con esta cita, Cuba se inserta en el circuito de festivales de izquierda que se celebran a nivel mundial, especialmente en Europa durante el mes de septiembre, reafirmando su vocación internacionalista y su apuesta por el pensamiento crítico y transformador.

La UE prepara un escudo espacial contra Rusia

La Unión Europea este jueves presentó el borrador de la Hoja de Ruta de Preparación para la Defensa para 2030, que prevé la creación de un escudo espacial y un escudo aéreo contra Rusia, en medio de la retórica belicista del bloque.

 

El plan europeo está destinado a fortalecer las capacidades de defensa europeas. «La Hoja de Ruta de Defensa de hoy presenta un plan claro con objetivos compartidos e hitos concretos en nuestro camino hacia 2030. Porque solo lo que se mide se hace», manifestó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmando que el plan incluirá cuatro iniciativas: la Iniciativa Europea de Defensa contra Drones, la Vigilancia del Flanco Oriental, el Escudo Aéreo Europeo y el Escudo Espacial Europeo.

El Escudo Espacial Europeo estará integrado por sistemas de navegación y comunicaciones por satélite y fomentará el desarrollo de capacidades nacionales de defensa interoperables, centrándose en «la lucha contra las interferencias y la suplantación de identidad, y las operaciones y servicios espaciales, donde Europa presenta claras deficiencias y dependencias«, reza el documento. No obstante, la UE no reveló el presupuesto para la iniciativa, ni detalló que países participarán en su realización.

Otras iniciativas incluidas en el documento son el fortalecimiento de la defensa del flanco oriental de la UE, la creación de un sistema conjunto de defensa antimisiles para los Estados miembros de la Unión y el establecimiento de un «muro de drones», algo que los líderes europeos llevan debatiendo varias semanas. Además, la Hoja de Ruta también menciona a Ucrania, prometiéndole «apoyo continuo».

¿Qué se sabe del ‘muro de drones’ europeo?

En septiembre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso un ‘muro de drones’ como una de las cuatro prioridades defensivas de la UE, que también incluyen vigilancia fronteriza, defensas aéreas y capacidades de inteligencia.

El proyecto, acordado por los ministros de Defensa de la UE, que busca crear una defensa aérea por capas, enfrenta sin embargo escepticismo, y fuentes internas lo consideran una estrategia de relaciones públicas para ocultar las dificultades que afronta el bloque. Mientras tanto, la no participación de Hungría crea un vacío crítico de 96.000 kilómetros cuadrados en el centro del proyecto.

En el pasado, la Comisión Europea había rechazado financiar una iniciativa similar de Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania y Polonia.

La IA encabeza el estallido de la siguiente burbuja financiera

Misión Verdad. – Desde los salones de Wall Street hasta los estudios de televisión del establishment financiero, una palabra vuelve a resonar con fuerza contenida: crisis. No se pronuncia con el dramatismo de 2008 ni con la desesperación de 1929, pero sí con la cautela de quien sabe que la quietud es apenas aparente.

«Tendremos un colapso, pero no puedo decirte cuándo ni cuán profundo será», advirtió recientemente Andrew Ross Sorkin, uno de los analistas más influyentes del periodismo económico estadounidense. La frase, lanzada casi como una confesión, sintetiza el clima de incertidumbre que domina al sistema financiero mientras el optimismo bursátil se expande con un ritmo que recuerda demasiado a los auges previos al colapso.

La promesa de una revolución tecnológica parece sostener la fe en un crecimiento perpetuo, aunque las cifras sugieren que esa expansión depende más de la especulación que de la productividad real. El propio Sorkin, en su entrevista para 60 Minutes, enumeró los paralelismos con la víspera del crack de 1929: meses consecutivos de récords, euforia inversora, relajamiento de las normas y una fiebre tecnológica que empuja a los capitales a asumir riesgos cada vez mayores.

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL COMO MOTOR Y ESPEJISMO

El auge bursátil que atraviesa Estados Unidos en 2025 se sostiene, en buena medida, sobre una sola promesa: la inteligencia artificial. El fenómeno ha reconfigurado la economía financiera hasta convertirse en el nuevo eje de acumulación global.

Las llamadas «Siete Magníficas» (Microsoft, Apple, Nvidia, Amazon, Meta, Google y Tesla) concentran el 80% de las ganancias totales del mercado de valores estadounidense en lo que va de año, y han atraído casi 300 mil millones de dólares en inversión extranjera solo durante el segundo trimestre de 2025.

Nunca antes, ni en los tiempos de las puntocom ni en la burbuja hipotecaria de 2007, la rentabilidad de Wall Street había dependido tanto de un solo sector.

El indicador conocido como «ratio Buffett», que compara el valor total del mercado bursátil con el PIB de Estados Unidos, ha alcanzado un récord histórico del 217%, superando en más de dos desviaciones estándar los niveles previos a las crisis de 2000 y 2008. En otras palabras, el valor financiero de las empresas estadounidenses duplica con creces la riqueza real que el país produce.

La desproporción revela lo que muchos economistas han comenzado a llamar la «burbuja de la IA»: un ciclo de sobreinversión alimentado por expectativas de productividad futura que aún no se materializan. Según análisis recientes, el precio promedio de las acciones de las corporaciones tecnológicas es 17 veces superior al de la burbuja puntocom y cuatro veces mayor al de la burbuja hipotecaria que precipitó la crisis global de 2008.

Ross Sorkin describió este momento con una metáfora precisa: «Esto es o una fiebre del oro o un subidón de azúcar, y probablemente tardaremos años en saber cuál de las dos cosas es». En su comparación entre la actualidad y 1929, Sorkin advierte que la euforia tecnológica reproduce las condiciones clásicas de un ciclo especulativo: meses consecutivos de récords, expansión crediticia acelerada, relajamiento de los controles y una confianza casi religiosa en que los precios seguirán subiendo. Esa confianza, más que la innovación en sí misma, es lo que sostiene la burbuja.

La narrativa dominante asocia la inteligencia artificial con una nueva era de prosperidad, pero las cifras sugieren otra cosa. Gran parte de la inversión en IA no se dirige a innovación productiva, sino a operaciones financieras, fusiones, emisiones de deuda y recompra de acciones. Gigantes como Nvidia y OpenAI han captado decenas de miles de millones de dólares en capital riesgo y deuda corporativa, impulsados por la expectativa de una revolución tecnológica que aún no ha demostrado rentabilidad tangible.

Se estima que el costo de desarrollo de ChatGPT-5 alcanzó los 5 mil millones de dólares, diez veces más que su versión anterior, sin mejoras proporcionales en desempeño o retorno comercial. La escalada de costos frente a la ausencia de beneficios claros es, en términos económicos, el síntoma clásico de un mercado inflado por la especulación.

La fe en la inteligencia artificial funciona hoy como un sustituto del crecimiento real. Para los inversores, la IA representa una promesa de productividad futura capaz de justificar cualquier precio presente. Pero mientras más capital se destina al sector, más se agota su potencial de rentabilidad inmediata, lo que obliga a mantener el ciclo de endeudamiento y expectativas.

Como ocurrió con las puntocom en 2000 o con los derivados hipotecarios en 2008, la innovación tecnológica se convierte en el argumento perfecto para aplazar la corrección inevitable.

LA PARADOJA DEL CRÉDITO

El supuesto auge financiero de Estados Unidos se apoya en un mercado crediticio inflado, sostenido por préstamos fáciles y rendimientos cada vez menores. La abundancia de dinero no refleja fortaleza, sino una confianza excesiva que hace que los riesgos se pasen por alto.

En septiembre de 2025, las corporaciones con calificación de grado de inversión, es decir, aquellas consideradas más seguras, emitieron más de 210 mil millones de dólares en bonos, el volumen más alto jamás registrado en un solo mes. Incluso el mercado de deuda de alto riesgo, los llamados «bonos basura», mantiene una actividad intensa.

Detrás del dinamismo hay una paradoja: nunca fue tan barato asumir riesgo, porque la diferencia entre invertir en deuda corporativa y en bonos del Tesoro (considerado el activo más seguro del mundo) se ha reducido a apenas 0,74 puntos porcentuales, el nivel más bajo desde 1998. En el caso de los bonos basura, el diferencial ronda los 2,7 puntos, un umbral similar al de 2007, justo antes del colapso de las hipotecas subprime.

En el lenguaje financiero, esta situación se denomina «compresión de diferenciales», y suele anticipar los picos de burbuja. Significa que los inversionistas están aceptando rendimientos cada vez menores por asumir riesgos cada vez mayores, convencidos de que el mercado no caerá. Es una apuesta a la estabilidad permanente, una ilusión que la historia económica ha desmentido en cada ciclo.

Las primeras señales de tensión ya aparecieron. Tricolor Holdings, una empresa de préstamos para automóviles dirigida a compradores de bajos ingresos, se declaró en bancarrota luego de que su socio financiero reportara un fraude de 200 millones de dólares. En cuestión de días, los bonos respaldados por sus activos, valorados en unos 2 mil millones de dólares, se desplomaron a una quinta parte de su valor original.

Poco después, el fabricante de autopartes First Brands siguió la misma ruta, perdiendo la confianza de sus acreedores y evidenciando la vulnerabilidad del mercado de deuda corporativa. Aunque los grandes fondos describen estos casos como «aislados», la recurrencia de eventos similares recuerda cómo comenzaron los colapsos de 2008: con quiebras pequeñas que parecían no tener conexión entre sí.

A esta tensión se suma el crecimiento explosivo del crédito privado, un sistema de préstamos que opera fuera del circuito bancario tradicional y, por tanto, fuera de la supervisión directa de los reguladores. Este mercado paralelo, que apenas existía hace una década, ya supera los 2 billones de dólares y financia principalmente a empresas medianas y pequeños fondos de inversión.

Según Fitch Ratings, los impagos en este segmento alcanzaron el 9,5% en julio de 2025, el porcentaje más alto desde la pandemia. La mitad de esos préstamos se pagan con «PIK» —pagos en especie—, una práctica que consiste en emitir nuevas deudas para cubrir los intereses de las anteriores, prolongando artificialmente la solvencia de las empresas. Es una forma de tapar el agujero con más papel, y su expansión masiva suele anticipar el momento en que los mercados dejan de creer en su propio relato.

CUANDO LA BURBUJA ESTALLE

Las burbujas financieras tienen un patrón reconocible: nacen del entusiasmo, crecen con el crédito y estallan cuando la promesa deja de sostener el precio. La historia económica está trazada por esos ciclos: las ferroviarias del siglo XIX, que arrastraron a bancos y gobiernos; la burbuja de las puntocom en el año 2000, que borró miles de empresas pero consolidó a unas pocas; y la crisis subprime de 2008, que quebró la ilusión de estabilidad del capitalismo financiero.

En todos los casos, la tecnología sobrevivió, pero el capital que la impulsaba se reconfiguró bajo nuevas manos.

El economista Joseph Schumpeter llamó a este fenómeno destrucción creativa, definiendo cómo la innovación se abre paso destruyendo las formas anteriores de acumulación. En su análisis, el capitalismo se sostiene sobre su propia inestabilidad, transformando la crisis en método y la ruina en oportunidad. Los economistas Philippe Aghion y Peter Howitt retomaron esa idea para demostrar que los ciclos de auge y colapso son motores de innovación, sí, pero también de concentración del poder económico. Cada crisis reduce la competencia y fortalece a los actores dominantes.

En el contexto actual, la burbuja de la inteligencia artificial podría marcar el inicio de una nueva reconfiguración global del sistema financiero. La expansión especulativa en torno a la tecnología reproduce el mismo patrón de los ciclos anteriores. Su estallido no solo arrastraría a los gigantes tecnológicos de Silicon Valley, sino también a los flujos financieros internacionales que dependen de ellos.

Ahí se inserta la dinámica multipolar. Mientras el eje anglosajón multiplica sanciones, guerras financieras y burbujas tecnológicas para sostener su posición, potencias como China y Rusia fortalecen infraestructuras energéticas y monetarias alternativas. Se trata de un proceso acumulativo que gana sentido cada vez que el modelo estadounidense muestra grietas en su centro.

EEUU usaría la revocación de visas como «terror psicológico» para imponer sus intereses en México

© AP Photo / Mark Schiefelbein
© AP Photo / Mark Schiefelbein

Marian Yberry (Sputnik).— En las últimas semanas, el tema de la revocación de visas a políticos, empresarios y otros actores públicos de América Latina ha estado en el centro de la estrategia de comunicación de varias dependencias estadounidenses.

Una de ellas es el propio Departamento de Estado que, el pasado 14 de octubre, publicó en la red social X una especie de reporte, en el que resaltó que ya no permitiría el ingreso a seis extranjeros, entre ellos un mexicano, por el contenido que publicaban en sus redes sociales.

Tan sólo un día después, la agencia Reuters informó que una fuente gubernamental le había confirmado que 50 políticos y funcionarios mexicanos de alto nivel habían perdido sus visas por presuntos nexos con el crimen organizado, una versión que se había difundido a principios de año y que la Embajada de EEUU en México desmintió en su momento. Sin embargo, medios locales reportan todavía hasta ahora que se trata de una noticia verídica.

Además, el exembajador estadounidense en México y actual subsecretario de Estado, Christopher Landau, anunció que revocaría la visa a Arlín Medrano, una de las jóvenes que participó en la Global Sumud Flotilla, aunque ella misma aclaró después que ni siquiera contaba con este documento.

¿Diplomacia a la fuerza?

Analistas internacionales consultados por Sputnik coincidieron en que este tipo de estrategias de Washington buscan presionar a las autoridades mexicanas, pero, al mismo tiempo, se trata de un intento para demostrar dominio sobre países con los que EEUU afirma tener buenas relaciones diplomáticas.

El doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Aníbal García Fernández, asegura que se trata de una estrategia de «terror psicológico» contra un sector específico del país latinoamericano, de parte de «una potencia en declive hegemónico» que cada vez «va teniendo menos resultados».

Para el integrante del Observatorio Lawfare, Washington demuestra una vez más tener una política exterior paralela a la que defiende de manera pública, pues sostiene que mantiene buena comunicación con México y, al mismo tiempo, realiza este tipo de publicaciones ante la falta de respuesta a sus exigencias en materia de seguridad o migración, por señalar algunos ejemplos.

«Estados Unidos necesita de nuevo recurrir a la fuerza (…) para lograr cambios de regímenes o ir en contra de un Gobierno que no está cercano a su política exterior o a la geopolítica que tenga en este momento», asevera el académico.

Asimismo, considera que EEUU vuelve a usar herramientas de comunicación para crear narrativas con las cuales pueda crear enemigos internos y externos para justificar algunas acciones, como el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y de la Guardia Nacional en estados considerados «santuario» para migrantes indocumentados.

Todo es parte de un «engranaje injerencista»

En este mismo tenor se expresa el investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos de la UNAM, el doctor Nayar López Castellanos, observa que estas estrategias forman parte de un «engranaje injerencista» que intenta demostrar superioridad política inspirado en una ideología histórica como lo es la Doctrina Monroe.

«Es una de las tantas formas que tiene EEUU de tratar de reivindicarse como una potencia, como un imperio y actuar de manera hegemónica a partir de un discurso de superioridad», sostiene López Castellanos.

Según el analista, Washington usa el tema de las visas para difundir «la imagen de una potencia que no tiene ningún tipo de debilidad y que, además, tiene una capacidad de control, sanción y castigo infinita».

«EEUU no tiene relaciones [diplomáticas]: EEUU ataca o impone, busca incondicionalidad y, si no, recurre a la confrontación. Así ha sido históricamente», sostiene el investigador.

Al margen de este enfoque en la política exterior estadounidense, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha reiterado que su Gobierno defenderá la soberanía del país y que no permitirá la injerencia de países extranjeros.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, presumió el éxito de esta estrategia diplomática durante el informe que presentó en el Senado por el primer año de Gobierno, al destacar que México es el único país en el mundo en el que el 80% de las exportaciones están libres de los nuevos aranceles estadounidenses.

El 24 de noviembre inicia entrega de bonos a nuevos bachilleres

El Ministerio de Educación empezará a entregar el Bono Presidencial a más de 63 mil bachilleres a partir del 24 de noviembre, como un estímulo al esfuerzo y dedicación de los estudiantes durante su formación.

La entrega de los bonos iniciará en los municipios de Boaco, Camoapa, Diriamba, Dolores, El Rosario, Chichigalpa, Chinandega, Corinto, El Realejo, Juigalpa, La Libertad.

Asimismo, en San Pedro de Lóvago, Santo Tomás, Condega, Estelí, Granada, Jinotega, La Concordia, La Paz Centro, León, Malpaisillo, Larreynaga, Nagarote y en los distritos tres, cuatro y seis de Managua.

De la misma manera, en El Crucero, Mateare, San José de Cusmapa, San Lucas, Somoto, Masatepe, Masaya, Niquinohomo, Ciudad Darío, Matagalpa, San Isidro, San Ramon, Sébaco.

Ciudad Antigua, Macuelizo, Ocotal, Quilalí, Bilwi, Waspán, Bluefields, Belén, Rivas, San Jorge, Morrito, San Carlos, Mulukukú, Siuna y El Rama.

El 25 de noviembre está prevista la entrega en los de San José de los Remates, San Lorenzo, Jinotepe, la Conquista, Cinco Pinos, El Viejo, Posoltega, Puerto Morazán, Acoyapa, Comalapa, Cuapa, El Coral.

También La Trinidad, Pueblo Nuevo, Diriá, Nandaime, Bocay, El Cuá, Achuapa, El Sauce, Ciudad Sandino y los distritos uno, dos, cinco y siete de Managua.

Ese mismo se entregarán los bonos en Las Sabanas, Palacagüina, San Juan del Río Coco, Catarina, La Concepción, Nindirí, El Tuma – La Dalia, Esquipulas, Matiguas, Rio Blanco, Waslala, Dipilto, El Jícaro, Jalapa.

En Prinzapolka, Corn Island, Desembocadura de Rio Grande, San Juan del Sur, Tola, El Almendro, el Castillo, Bonanza, Rosita, Muelle de Los Bueyes y Nueva Guinea.

El 26 de noviembre la entrega se efectuará a los bachilleres en Santa Lucía, Teutespe, La Paz de Carazo, San Marcos, Santa Teresa, Somotillo, Villanueva, El Ayote, Santo Domingo, Villa Sandino, San Nicolas, Diriomo.

Pantasma, San Rafael del Norte, Jicaral, Quezalguaque, Ticuantepe, Tipitapa, Villa El Carmen, Telpaneca, Totogalpa, Yalagüina, Nandasmo, San Juan de Oriente, Tisma.

Paiwas, San Dionisio, Terrabona, Mozonte, Murra, El Tortuguero, Kukrahill, Altagracia, Buenos Aires, Cárdenas, San Juan de Nicaragua y San Miguelito.

El día 27 de noviembre la entrega está programada en San Francisco del Norte, San Pedro del Norte, Santo Tomás del Norte, San Juan de Limay, San Sebastián de Yalí, Wiwilí – Jinotega.

Santa Rosa del Peñón, Télica, San Francisco Libre, San Rafael del Sur, Muy Muy, Rancho Grande, San Fernando, Santa María, Wiwilí – Nueva Segovia, La Cruz de Río Grande, Laguna de Perlas, Moyogalpa y Potosí.

Los Chatbots médicos se equivocan el 70% de las veces

Hasta el 70% de las respuestas son erradas en los chatbots médicos que utilizan inteligencia artificial para responder preguntas, según un estudio que recibió uno de los cuatro premios otorgados por la Asociación Médica de Milán, en honor a Roberto Anzalone, figura histórica de la medicina milanesa.

De 200 preguntas, respondió con al menos un error en aproximadamente el 70% de los casos, y con referencias bibliográficas inexactas o incluso inexistentes en aproximadamente el 30%.

El estudio, publicado en el European Journal of Pathology, la revista oficial de la Sociedad Europea de Patología (ESP), concluye que «la mirada clínica del patólogo sigue siendo irremplazable y que la inteligencia artificial debe considerarse un apoyo útil, pero no un sustituto de la experiencia humana».

«Nuestro proyecto, iniciado en 2023», explica Vincenzo Guastafierro, especialista en Anatomía Patológica del Instituto Clínico Humanitas de la Universidad Humanitas de Rozzano, «tuvo como objetivo estimar los riesgos asociados al uso de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) en la práctica clínica, en particular los chatbots utilizados para apoyar el diagnóstico y como herramientas de aprendizaje».

«Presentamos preguntas clínicas reales a la IA en diversas subespecialidades, detectando respuestas incorrectas en aproximadamente el 70% de los casos y referencias bibliográficas inexactas o inexistentes en aproximadamente el 30%», detalló.

«Por lo tanto, estas herramientas deben utilizarse con extrema precaución, ya que pueden llevar a decisiones diagnósticas inapropiadas que repercuten negativamente en las opciones de tratamiento», afirmó Guastafierro.

En el estudio, los investigadores crearon cinco escenarios clínicos, simulando a un patólogo que utiliza ChatGPT para refinar sus diagnósticos con 200 preguntas.

Cada escenario se ajustó a las directrices diagnósticas actuales y fue validado por patólogos expertos. Se sometió a preguntas abiertas o de opción múltiple, con o sin referencias científicas.

Según el estudio, «ChatGPT proporcionó respuestas útiles en el 62,2% de los casos, y el 32,1% de los resultados no contenían errores, mientras que el resto contenía al menos uno.

ChatGPT proporcionó 214 referencias bibliográficas: el 70,1% eran correctas, el 12,1 % eran inexactas y el 17,8 % inexistentes».

Este último hallazgo sorprendió enormemente a los investigadores: la IA había construido una realidad inexistente, citando fuentes que no existían, pero que estaban tan bien construidas que resultaban creíbles. Entre los errores más evidentes detectados, la IA diagnosticó erróneamente un cáncer de piel y un tipo diferente de cáncer de mama en otro caso, generando también dos referencias bibliográficas incorrectas.

Por lo tanto, los datos plantean importantes preguntas para la profesión médica, que desarrolla y utilizará cada vez más la inteligencia artificial, pero también para los pacientes que la utilizan para el autodiagnóstico. Aunque ChatGPT proporcionó respuestas útiles en un tercio de los casos, la frecuencia de errores y la variabilidad subrayan su inadecuación para el uso diagnóstico rutinario.

«La inexactitud de las referencias», señalan los investigadores, «también sugiere cautela como herramienta de autoaprendizaje para los médicos. Es fundamental reconocer el papel insustituible del ser humano».

Los estudios continuarán, explicó Guastafierro, utilizando las versiones más actualizadas para comprender la evolución y el aumento de la fiabilidad de estas herramientas a lo largo del tiempo.

ANSA / CubaSí

La gran anomalía en el campo magnético de la Tierra se está volviendo más extraña

La constelación de satélites Swarm de la ESA monitoreando el campo magnético de la Tierra. | ESA/AOES Medialab

La Anomalía del Atlántico Sur (AAS), una zona inusualmente débil en el campo magnético que protege a la Tierra contra la radiación solar, ha crecido drásticamente en más de una década, según un nuevo estudio citado este lunes por la Agencia Espacial Europea (ESA).

 

Descrita por primera vez en el siglo XIX, la AAS se extiende desde el sureste de América del Sur hasta el suroeste de África. A pesar de que esta región anómala tiene pocos efectos en la vida terrestre, representa un riesgo para satélites, instrumentos científicos y misiones espaciales.

Esto se debe a que, al actuar como un ‘bache’ en el escudo magnético del planeta, la radiación penetra con mayor facilidad en la órbita terrestre baja, causando fallas electrónicas o daños en los dispositivos espaciales que sobrevuelan esa zona.

Un comportamiento más extraño

Durante los últimos 11 años la constelación de satélites Swarm de la ESA ha estado monitoreando los cambios en la AAS. Sin embargo, los científicos detectaron que esta anomalía se expandió en un área de casi la mitad del tamaño de Europa continental, generando un lóbulo en dirección hacia África, donde el campo magnético se ha debilitado más rápido.

«Está cambiando de forma diferente hacia África de lo que cambia cerca de Sudamérica», indicó el profesor Chris Finlay, de la Universidad Técnica de Dinamarca, quien destacó que existe algo particular en esta región que está provocando un debilitamiento más intenso del escudo magnético.

Los datos de la misión Swarm también muestran que el campo magnético parece fortalecerse en otras regiones. En particular, se ha detectado un incremento sobre Siberia, con un volumen comparable al de Groenlandia, mientras que otra zona intensa situada sobre Canadá ha disminuido, reduciéndose en un área casi del tamaño de la India.

Además, las observaciones de Swarm confirmaron que el polo norte magnético se ha estado desplazando hacia Siberia, alejándose de Canadá, al menos desde mediados del siglo XIX. Este movimiento podría tener implicaciones prácticas, ya que muchos sistemas de navegación, incluidas las brújulas, dependen de la posición del polo norte magnético para su orientación.

La complejidad del campo magnético

Este nuevo estudio, publicado en la revista Physics of the Earth and Planetary Interiors, demuestra la complejidad del campo magnético terrestre.»Al intentar comprender el campo magnético de la Tierra, es importante recordar que no se trata de un simple dipolo, como un imán de barra», señaló Finlay, recalcando la importancia de la misión Swarm para mapear este escudo y «observar sus cambios».

China impone su canon en la elaboración de metales estratégicos

A principios de octubre el Ministerio de Comercio de China amplió su régimen de licencias de exportación a tierras raras, imanes permanentes, materiales superduros y tecnologías relacionadas. El requisito de licencia se aplicar incluso a productos fabricados fuera de China si contienen materiales de origen chino o componentes producidos con tecnología china, un claro paso hacia los controles extraterritoriales, hasta ahora un sello distintivo de Estados Unidos. Empresas especializadas están detallando una regla del 50 por cien: a partir de cierto umbral de contenido de tierras raras chinas o de dependencia de procesos chinos, se requiere la autorización de Pekín, incluso para las exportaciones de empresas no chinas.

Este cambio se produce en un momento en que China ya domina el sector. Aproximadamente el 70 por cien de la producción mundial de tierras raras y el 90 por cien de la capacidad de refinado. En otras palabras, Pekín ya no controla solo el material; regula el acceso al proceso que transforma el recurso en energía industrial (imanes de NdFeB, blancos de pulverización catódica, aleaciones estratégicas). Estos controles están concebidos como instrumentos políticos, no como simples medidas comerciales.

La comunicación china también asume una lógica escalonada: tras el galio, el germanio y el grafito en 2023, vienen los imanes, los polvos y los componentes tecnológicos del equipamiento industrial (baterías, magnetización, abrasivos, semiconductores). Los fabricantes occidentales, desde ASML hasta los grandes monopolios de maquinaria, afirman tener existencias y fuentes alternativas a corto plazo, pero reconocen un riesgo estructural si el ajuste continúa.

Tras el cambio de siglo, Estados Unidos y China estaban estratégicamente alineados en un punto clave: ambos dependían de las importaciones de hidrocarburos. La revolución del esquisto ha alterado esta simetría. A partir de 2015, y especialmente desde 2019, la ecuación energética estadounidense se ha invertido: Washington se ha convertido en un exportador neto a lo largo del año, obteniendo ventajas en costes y autonomía logística (menor dependencia de las rutas marítimas). Pekín, por su parte, sigue siendo un importador neto de petróleo y gas a largo plazo. En el ámbito energético, la ventaja, por lo tanto, recae en Estados Unidos.

Pero el avance de las fuerzas productivas está desplazando el centro de gravedad. En la economía de imanes de alto rendimiento, motores eléctricos, turbinas eólicas, sensores de precisión y cadenas de defensa, óptica y energía, las tierras raras se están convirtiendo en el recurso fundamental y, en ese ámbito, la ventaja es china. La asimetría no reside tanto en el mineral como en los sectores derivados: productos químicos, metalurgia, procesos y conocimientos técnicos. La decisión de octubre sobre las licencias de exportación limita precisamente por ley este sector derivado: condiciona el acceso al procesamiento, incluso cuando la materia prima o la planta no se encuentran en China.

La extensión extraterritorial de las normas chinas de fabricación desplaza el canon hacia donde reside la ventaja actual: el suministro de materiales críticos. Hasta ahora reservada a Washington, la extraterritorialidad ya se aplica a las mercancías fabricadas fuera de China en cuanto incorporan materiales, procesos o propiedad intelectual chinos. El cumplimiento ya no depende únicamente del país exportador, sino también de la potencia fundamental del proceso. Sin embargo, este suministro alimenta precisamente las cadenas que impulsarán la economía de el futuro: semiconductores, inteligencia artificial, electrificación, defensa de alta intensidad, todas ellas con uso intensivo de materias primas estratégicas.

Al autorizar el acceso a sus productos químicos, separaciones y aleaciones, Pekín no impone un embargo: controla el ritmo, puede aplazar o autorizar según sus prioridades y obliga a empresas y estados a vivir en la era de la extraterritorialidad de las normas chinas. Es un factor determinante en la velocidad de equipamiento de las fábricas occidentales y, por lo tanto, en el ritmo de adopción de tecnologías que definirán la futura ventaja competitiva en los mercados mundiales.

La escalada arancelaria anunciada por Trump de hasta el 100 por cien sobre ciertos productos chinos recuerda que Washington cuenta con un arma importante: la profundidad de su mercado interior. Pero frente a una China cuya fuerza exportadora abarca amplias áreas del suministro mundial, el arma aduanera tiene un coste político inmediato: presión inflacionaria en Estados Unidos y mayores costes en la cadena de suministro. Además, tras blandir la amenaza, la Casa Blanca reabrió rápidamente el canal político con una cumbre con Xi Jinping, una señal de que la coerción pura no basta y de que la ecuación también implica gestionar las interdependencias.

Estamos en plena guerra económica. Estados Unidos consolida su ventaja a través de la energía, los mercados y la fuerza normativa; China consolida su ventaja a través de los materiales, la transformación industrial y, ahora, la exportación de su propia fuerza normativa. Como hemos expuesto en entradas anteriores, la normalización es una herramienta del capital monopolista moderno porque las grandes empresas fabrican para un mercado mundial. Cualquiera que sea el lugar en el que una fábrica se instale, los procesos de producción derivan de un canon que llega de fuera.

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