El último escondite de Lenin

Libardo Muñoz

La lluvia de las dos últimas noches le da a Petrogrado un aspecto húmedo y sucio. A tres kilómetros de la casa de Margarita Wassiljewna Fofanova el zar Nicolás lleva dos noches de insomnio. Un mensaje llega antes de las 7 de la mañana al escritorio del monarca que luce extraño a lo que está ocurriendo: “Empeora aún más la situación, urge tomar decisiones inmediatas, mañana será demasiado tarde, llegó la hora suprema en la que se van a resolver el destino del país y de la dinastía” – Rodzianko-

En vano, Nicolás trata de recuperar algo de sueño y deja el mensaje con un gesto displicente. La historia sigue su marcha. La madera de los coches cruje y los cascos de los caballos suenan contra el empedrado. En las afueras, unos cortejos fúnebres se entrecruzan, son los entierros de ambos bandos, la parte más triste de la Revolución, allí van los que ya no escucharán los cañonazos del “Aurora”, que están más próximos de lo que se cree.

En muchas ventanas hay fusiles emplazados, guardias rojos, como el zar, llevan varias noches sin dormir, y tienen las cartucheras con sus revólveres colgados al pecho. Los alzados tienen su propia decoración en la atmósfera cargada y tensa de la ciudad. Los parias de la tierra, escriben la epopeya que dejará al mundo sin respiración.

En la nomenclatura de la época, Lenin, más impaciente y desesperado que nunca, se esconde en el apartamento 41 de Sverdlovskaia Street. El jefe de la revuelta está de incógnito protegido por Margarita Fofanova, militante bolchevique desde 1902.

Como la Fofanova, así a secas, la conocería el Estado Mayor que le encomendó la tarea de esconder a Lenin, ella y Eino Rahja, con dos revólveres debajo del abrigo, serán las únicas dos personas que estarán más cerca del líder revolucionario antes de la toma del poder.

La mujer que esconde a Lenin

Margarita Fofanova sufrió su primer arresto en 1903, se convirtió en experta en agronomía, en 1917 después de la Revolución de Octubre fue Diputada del Sóviet de Petrogrado. El papel de La Fofanova era, además de protegerlo en su apartamento de un 4º Piso, mantener a Lenin informado de todo y ser su enlace con el Comité Central. Murió La Fofanova el 29 de marzo de 1976 en Moscú, donde nació el 2 de octubre de 1883, mantuvo una gran lucidez mental y nos deja este relato divertido, dramático y estremecedor de aquellas horas cruciales: “A fines de septiembre, Lenin llegó directamente a mi casa, recuerdo que fue un viernes a eso de las cinco de la tarde. Venía directamente de la estación del tren que quedaba cerca de mi casa. Cuando nos quedamos solos, me pidió que le mostrara el apartamento. Cuando entramos a la habitación y le mostré el balcón, Vladimir Illich sonrió alegremente y dijo: magnífico. Ahora debemos ver si el canalón pasa cerca de mi pieza en caso de que tenga que bajar por él, salió al balcón, contó las ventanas y observó: la pieza está bien elegida”.

Lenin era un lector insaciable, como correspondía a su papel de ideólogo y conductor de la que iba a ser una sacudida de la humanidad, la de los parias de la tierra, de millones de seres anónimos que ya no tenían más que las cadenas para perder.

Continuemos de la mano de la Fofanova: “Por lo general Lenin leía todos los periódicos que entonces se publicaban en Petrogrado. Como yo no siempre podía comprarlos todos, me veía obligada a ir al centro. Pero incluso allí tenía que buscar los que necesitaba. Si yo no conseguía comprar algún periódico, Lenin se afligía. Por la tarde me daba un papelito en el que anotaba los números que le hacían falta para que yo se los consiguiera de alguna manera. Recuerdo que una vez me pidió que le trajera todos los números de las noticias del Sóviet de diputados campesinos de toda Rusia. Eran muchos y Lenin estuvo dos días leyéndolos, incluso, por las noches. Por último dijo: “Bueno, creo que me he estudiado a los socialdemócratas al derecho y al revés. Sólo me queda por leer el mandato de sus campesinos. No es broma el mandato ha sido firmado por 242 diputados locales. Nosotros lo pondremos como base de la Ley sobre la tierra. ¡Que traten entonces de desentenderse los socialdemócratas de izquierda!”.

Un enérgico mensaje

Desesperado, acosado por el torbellino de los rumores que llegaban a su piso, Lenin envía a Margarita Fofanova al Smolny: “Vaya al Comité Central, averigüe que pasa, ya no se puede seguir aplazando la sublevación armada”. ¿De qué tienen miedo? Pregunta Lenin, y él mismo se responde: no esperaré más allá de las once.

Lenin se queda sólo y da vueltas en la habitación y cada rato mira su antiguo reloj de plata, que siempre lleva en un bolsillo del chaleco.

En un bote de remos, La Fofanova llega por el Neva a cumplir su misión.

Cuando regresa son las once de la noche, sube a tientas casi porque el pasillo no está bien iluminado, mete la llave en la cerradura y no encuentra los fósforos, no puede encender la lámpara pero el cristal aún está caliente.

Lenin deja la cama arreglada y no parece que alguien se haya acostado en ella.

Tampoco está el gabán de Lenin en el perchero. Margarita Fofanova se devuelve y observa que hay una cena servida que apenas fue tocada, los cubiertos están limpios, un papel pisado con el salero dice: “He ido donde vosotros no queríais que fuese. Hasta la vista. Ilich”. Lenin firmó aquella nota por primera vez, en muchos años, con su verdadero nombre.

Petrogrado ya es toda roja y se escucha un tiroteo que viene de la vieja estación de correos.

La victoria

Las prisiones están atestadas y Gorki, con algunas páginas en borrador de “Los hermanos Karamazov” en su bolsillo, llega a Petrogrado para desmentir las noticias alarmistas que daban a San Basilio, en Moscú, como una enorme hoguera ya reducida a cenizas.

Lenin salió a su cita con la historia, trató de ocultarse con la peluca y la vieja gorra grasienta que todos le conocían.

Eino Rahja va un poco más atrás, lleva los dos revólveres empuñados, uno en cada mano dentro de su abrigo también descolorido.

Gracias a un conductor de tranvía, estas dos sombras, Lenin y Rahja, que se deslizan bajo otra llovizna gris, evitan la larga caminata de tres kilómetros que los separan del grito: “Todo el poder a los Sóviets”.

El Smolny es una caldera que hierve, y en el palacio, el Zar cumplirá su tercera noche de insomnio.

Rusia está sin gobierno, a las 10 de la mañana del 25 de ese octubre de 1917, ya se había entregado a la imprenta el llamamiento “A los ciudadanos de Rusia” anunciando que el gobierno provisional acaba de caer.

Es el parto de un mundo nuevo.

¿Salida de Turquía de las estructuras militares de la OTAN?

Tras la anexión de Crimea a Rusia mediante referéndum asistimos a la división “de facto” de Ucrania en dos mitades casi simétricas y separadas por el meridiano 32 Este, quedando el Sur y Este del país (incluida Crimea) bajo la órbita rusa mientras el Centro y Oeste de la actual Ucrania navegarán tras la estela de la UE, división que quedará refrendado en un nuevo Acuerdo de Ginebra y significará “de facto” el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría Rusia-EEUU, la reactivación de la carrera armamentista mundial y el retorno a la Doctrina de la Contención (Doctrina Truman) cuyas bases fueron expuestas por George F. Kennan en su ensayo “Las fuentes del comportamiento soviético “ publicado en la revista Foreign Affairs en 1.947 y cuyas ideas principales se resumen en la cita “el poder soviético es impermeable a la lógica de la razón pero muy sensible a la lógica de la fuerza”.
La OTAN y la “ lucha contra las amenazas híbridas”
La nueva doctrina geoestratégica conocida como “Guerra Híbrida” sería atribuible al Jefe de Estado Mayor de las FF.AA. Rusas, Valery Gerasimov quien afirmó que “cada vez es más frecuente que se dé prioridad a un uso conjunto de medidas de carácter no militar, políticas, económicas, informativas y de otro tipo que estarían sustentadas en la fuerza militar. Son los llamados métodos híbridos”, concepto que se habría puesto en práctica por primera vez en el conflicto ucraniano y habrían adquirido relevancia mediática con ocasión de las recientes Elecciones Presidenciales en EE.UU. Así, en la web de investigación “Mother Jones” apareció una versión reducida del informe de los servicios de inteligencia de EEUU en el que acusaban directamente al Gobierno de Putin de estar detrás de “supuestos ataques cibernéticos de hackers rusos para desequilibrar la campaña electoral de Hilary Clinton e inclinar la balanza a favor del supuesto submarino ruso, Donald Trump”, extremo negado por el fundador de WikiLeaks, Julian Assange. Las armas principales de la nueva guerra híbrida serían la desinformación (posverdad), la provocación y los ciberataques por lo que en la reciente Cumbre de Bruselas, la OTAN habría firmado un acuerdo de colaboración con la Unión Europea para “garantizar que en caso de una amenaza híbrida, haya claridad sobre quién hace qué y cuándo” mediante el incremento de la transmisión de inteligencia entre Gobiernos y la mejora de los mecanismos de ciberdefensa.
La OTAN como gendarme en Libia y Magreb
El ex-presidente de Egipto, Hosni Mubarak, (derrocado por su negativa a la instalación de bases norteamericanas en suelo egipcio), reveló en una entrevista al diario egipcio El-Fagr la existencia del presunto plan para dividir a toda la región de Medio Oriente, consistente en la instauración del citado “caos constructivo” mediante la sucesiva destrucción de los regímenes autocráticos de Irak, Libia, Sudán, Siria e Irán y reservando para Jordania el rol de “nueva patria del pueblo palestino”, para lo cual ,EEUU se serviría de los grupos takfiríes (especie de hidra cuya cabeza primigenia sería Al Qaeda), para mediante sus acciones terroristas destruir la imagen pacífica del Islam e impedir el enaltecimiento político del mundo musulmán. Tras la inanidad de la Administración Obama, la Cuarta Rama del Gobierno de EEUU (verdadero poder en la sombra que controla ya la Administración Trump), volvió a recurrir al holograma del ataque con armas químicas por parte del Ejército sirio para perpetrar un ataque mediático contra la base aérea siria de Al-Shairat, ataque que en realidad sería un aviso a Rusia, Siria e Irán de que deberán contar con EEUU en la búsqueda de un acuerdo internacional que se plasmaría en la Conferencia de Ginebra II sobre Siria (que será aplazada “sine die” por EEUU hasta que se equilibre la situación militar y que se englobaría en un escenario de solución global a los contenciosos existentes en Oriente Medio (Siria, Palestina, Irak e Irán).
Las premisas de la Administración Trump serían la defenestración de Al Asad y la posterior partición de Siria en tres partes. Así tendremos la Siria alawita, protectorado ruso que abarcaría desde la costa mediterránea hasta Alepo, el Kurdistán sirio tutelado por EEUU y la zona sunita del sur sirio que se englobaría en el nuevo Sunistán sirio-iraquí, lo que unido a la división de Irak consagraría el triunfo de los esfuerzos de Israel para la balcanización de Siria e Irak. Asimismo, la OTAN asumirá próximamente el papel de gendarme en los países árabes del arco mediterráneo con el objetivo inequívoco de establecer un anillo de seguridad que impida la salida anual de cerca de 150.000 personas rumbo a Europa. especialmente desde Libia, Estado fallido en el que el llamado Gobierno de Unidad Nacional sería impotente para controlar la anarquía reinante con el wahhabísmo salafista instaurado en Trípoli mientras grupos takfiríes (satélites de Al-Qaeda) dominan tribalmente el interior.
¿Sacará Erdogan a Turquía de las estructuras militares de la OTAN?
La nueva doctrina geopolítica de Erdogan pretendía dejar de gravitar en la órbita occidental y convertirse en potencia regional y tuvo su plasmación en la compra de sistemas antiaéreos S-400 a Rusia en un claro desafío a la OTAN. Asimismo, Erdogan se negó a participar en las sanciones occidentales contra Moscú y compró a China misiles de defensa antiaérea HQ-9 y manifestó su deseo de integrarse en la Nueva Ruta de la Seda permitiendo inversiones del Banco Industrial y Comercial de China (ICBC). El desencuentro Erdogan-EEUU llegó a su punto de inflexión tras el intento fallido de asonada militar en Ankara y Estambul y la negativa de EEUU de extraditar al líder político y religioso Fethullah Güllen, acusado por Ankara de organizar la intentona golpista, tras la cual Erdogan procedió a una exhaustiva purga del Ejército así como de los aparatos de Justicia, Educación, Policía, Universidades y Mass Media aunado con la posible restauración de la pena de muerte, medidas extremas que alarmaron a todas las cancillerías occidentales así como a la misma ONU y cuyo penúltimo episodio sería la detención de un empleado turco de un consulado de EEUU acusado por Ankara de espionaje y la posterior cancelación mutua de visados entre EEUU y Turquía, contenciosos que podría desembocar en la salida de Turquía de de las estructuras militares de la OTAN y su ingreso en el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) y provocar un cisma en la actual OTAN.
¿Escisión en la OTAN?
Aparcado de momento la quinta fase del despliegue del Euro DAMN, asistimos a unas sorprendentes declaraciones del ministro británico de Exteriores, Philip Hammond recogidas por el diario “The Telegrah” en las que afirma que “Londres podría acoger misiles nucleares estadounidenses en suelo británico en medio de las tensiones con Rusia”, lo que podría entenderse como el retorno a una carrera armamentista como la mantenida durante la Guerra Fría con la URSS ( reviviendo el proyecto Partnership entre los EE.UU y Europa para proveer al Reino Unido de misiles Polaris de julio de 1962).
Dentro de este contexto, habría que situar la información de la cadena de televisión alemana ZDF en su programa nocturno ‘Frontal 21’de que “Estados Unidos planea desplegar en una base aérea del oeste de Alemania 20 nuevas bombas nucleares B61-12, cada una de las cuales tiene una potencia equivalente a 80 veces la que lanzaron en Hiroshima” añadiendo que “en 2010 el Gobierno alemán votó por no permitir que haya armas nucleares en su territorio pero la retirada no se produjo y las bombas serán reemplazadas por otras más modernas”. Por su parte, Thomas Hitschler, del Partido Socialdemócrata (SPD) informó que en los próximos años el Gobierno germano planea invertir alrededor de 112 millones de euros en el desarrollo de la base militar de Büchel y varios políticos alemanes han criticado los planes de despliegue de armas estadounidenses en suelo alemán por considerarlos una provocación contra Rusia al tiempo que la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, ya ha expresado su preocupación por la “flagrante violación de los artículos 1º y 2º del Tratado de No Proliferación” nuclear.
Todo ello, podría ser visto por Francia y Alemania como una pérdida de su soberanía y traducirse en una ruptura de la actual OTAN. Así, surgirá una nueva estructura militar que estaría integrada por EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Países Bálticos, Polonia, Hungría, Bulgaria, Eslovaquia, República Checa, Rumanía, España, Italia, Portugal, Malta, Chipre y Grecia con el objetivo inequívoco de ser bloque de contención de los “ideales expansionistas de Putin”. De otro lado, asistiremos al robustecimiento del Eje Berlín-París, liderado por Francia y Alemania que se plasmará en la Agencia Europea de Defensa y que tendrá gravitando en su órbita de influencia a los países de su área de influencia primigenia (Holanda, Dinamarca, Noruega, Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Noruega, Dinamarca y Austria), fruto de la reafirmación de las soberanías nacionales francesa y alemana como estrategia defensiva ante la deriva del otrora “socio americano”, (reviviendo el Tratado del Elíseo entre De Gaulle y Adenauer (1.963).
Así, desde De Gaulle, la resistencia al liderazgo estadounidense ha sido un factor de la política exterior de todos los presidentes franceses, (aunque la discrepancia fundamental será en las formas teniendo como paradigma el apoyo de De Gaulle a Estados Unidos en la Crisis de los Misiles de Cuba (1.962) se traducirá en una salida provisional de Francia de las estructuras militares de la OTAN, (emulando el desmantelamiento de treinta bases estadounidenses en suelo francés por De Gaulle (1.966) y teniendo nuevo como columna vertebral la “Force de Frappe”. Ello conllevará un acercamiento político a Rusia (rememorando el viaje de De Gaulle a Moscú ,1966) y se plasmará en la Ratificación de la Política de Buena Vecindad con la Rusia de Putin mediante la firma de acuerdos preferenciales para asegurarse el suministro de gas y petróleo rusos e incrementar los intercambios comerciales, debido a la rusodependencia energética europea ( el 21% de las importaciones de petróleo y 40% de gas proceden de Rusia).
GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ-Analista

Chile: economistas advierten que pobreza podría alcanzar el 42%

Sebastián Piñera asumirá la presidencia de Chile en marzo de 2018 con cifras macroeconómicas que ubican al país con supuestos estándares de desarrollo, sin embargo la economía local muestra una realidad totalmente distinta, pues aproximadamente una tercera parte de la población mantiene deudas impagables con la banca, pues en Chile es legal cobrar intereses sobre el interés, de tal modo que el endeudamiento es una avalancha que descapitaliza a las familias ya precarizadas con un sueldo mínimo muy distante del PIB.

Vídeo: Buque ruso traslada avanzados vehículos militares a Siria

Un buque de carga ruso ha zarpado rumbo a Siria trasladando ahí varios avanzados coches militares.

La nave rusa Roro Alexandr Tkachenko fue el martes grabada mientras navegaba por el estrecho del Bósforo con destino al puerto sirio de Tartus.

Según informaron el miércoles los medios rusos, el carguero está trasladando al país árabe unos 20 vehículos militares Kamaz y Ural.

Rusia mantiene en el puerto de Tartus una base naval, que ha servido para lanzar ofensivas contra los grupos terroristas a lo largo de Siria.

También a principios de este mes, la agencia oficial rusa TASS informó que la fragata Admiral Grigoróvich, dotada de misiles de crucero Kalibr-NK, salió de una base naval en el mar Negro hacia el Mediterráneo.

La ONU condena la crítica situación de violencia en Honduras

Un grupo de relatores de la ONU y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó el asesinato de al menos 12 personas y la detención de cientos de ciudadanos que protestaban en contra de los resultados de las elecciones presidenciales emitidos por el Tribunal Supremo Electoral de Honduras

TEGUCIGALPA.– Un grupo de relatores de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó este miércoles el asesinato de al menos 12 personas y la detención de cientos de ciudadanos que protestaban en contra de los resultados de las elecciones presidenciales emitidos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Honduras el pasado domingo.

Los especialistas presentaron un informe en Ginebra, Suiza, en el que advirtieron la crítica situación política y social que atraviesa el país latinoamericano. En él, exhortaron al Gobierno nacional a respetar los derechos humanos y la vida de los hondureños.

El documento presentado señaló que las protestas callejeras y los disturbios no son situaciones excepcionales que justifiquen la suspensión de los derechos fundamentales.

La Alianza de Oposición contra la Dictadura en Honduras convocó la madrugada de este miércoles a una serie de movilizaciones de denuncia y protesta a nivel nacional, contra los asesinatos acontecidos recientemente y lo que consideran un «fraude» en las elecciones generales del pasado 26 de noviembre.

«Ante los viles asesinatos, las agresiones físicas, persecuciones y atentados ejecutados por militares, paramilitares y policías en contra del pueblo que ejerce su derecho universal a la protesta pacífica en defensa de su voto», declaró Manuel Zelaya Rosales, coordinador de la Alianza de la Oposición contra la Dictadura, en su llamado a las calles.

Por medio de un comunicado, la fracción Opositora que respalda al excandidato Salvador Nasralla, reivindicó la protesta pacífica y acusó al presidente Juan Orlando Hernández, reelecto según el Tribunal Supremo Electoral (TSE), de ser el «principal responsable» de los recientes hechos que han dejado al menos 26 muertos en el país centroamericano.

Para este miércoles, convocaron a «protestar enérgicamente» frente al Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ubicado en el sector del Obelisco, en Comayagüela.Este jueves la intención de la Alianza es marchar hacia la
embajada de Estados Unidos, cuyo Gobierno reconoció el triunfo de Hernández; mientras que el viernes en horas de la tarde pidieron al pueblo hondureño movilizarse en todas las vías públicas del país.

Nasralla, quien perdió por menos de dos puntos porcentuales después de una larga pausa en los resultados en la que se erosionó repentina y sostenidamente su ventaja, viajó el pasado lunes a Washington y se reunió con el secretario general de la Organización de Estados

Ejército sirio arrebata a Al-Nusra dos aldeas en Idlib

Efectivos del Ejército sirio durante una operación contra los terroristas para liberar el aeropuerto militar de Abu Dhuhour, en Idlib, 19 de noviembre de 2017.

En una nueva operación antiterrorista, el Ejército sirio ha logrado hacerse con el control de dos aldeas en el campo sureste de la provincia de Idlib.

Según ha informado la agencia siria oficial de noticias SANA, las Fuerzas Tigre —grupo de élite del Ejército sirio—, apoyadas por las tropas aliadas, han lanzado este miércoles una gran operación contra los terroristas del Frente Al-Nusra (autodenominado Frente Fath Al-Sham) en el sureste de Idlib, donde han liberado dos nuevas localidades.

“Las aldeas de Tal Almakta y Msherfa han sido liberadas de los integrantes terroristas del llamado el Frente Al-Nusra tras dejar significativas pérdidas, tanto personales como materiales”, ha indicado un alto mando militar sirio, citado por SANA.

Por su parte, fuentes militares sirias han revelado esta misma jornada que el Ejército sirio se prepara para romper el asedio impuesto por los terroristas a las aldeas de mayoría chií de Al-Fua y Kafraya, en el campo noreste de Idlib, en el marco de una gran ofensiva para liberar el estratégico aeropuerto militar de Abu Dhuhour.

El plan del Ejército para liberar Al-Fua y Kafraya se produce después de que los grupos terroristas violaran su compromiso con el acuerdo para la salida de los residentes asediados de estas aldeas, y la indiferencia mostrada por los organismos internacionales de socorro y rescate con estas poblaciones.

Tras expulsar a la banda ultrarradical EIIL (Daesh, en árabe) de la provincia de Deir Ezzor y asegurar el mes pasado el control de Abu Kamal, en la frontera compartida con Irak, las fuerzas sirias concentran sus esfuerzos en las zonas tomadas por los grupos armados en la provincia de Idlib.

¿En qué consiste la reforma tributaria impulsada por Donald Trump?

La gran reforma fiscal impulsada por el presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, fue aprobada este martes por la Cámara de Representantes. La reforma recortará impuestos a las grandes rentas y las empresas, reduciendo de forma significativa los aportes al fisco para las compañías de un 35 por ciento a un 21 por ciento.

Colombia: violencia contra líderes sociales se acentúa en 2017

Este 2017 fue marcado por los asesinatos sistemáticos a líderes sociales en Colombia, así como por la negación del Estado frente a la causa de estos crímenes.

Marx exponiendo la ideología pequeño burguesa de Proudhon en 1846

«Querido señor Annenkov:

Hace ya mucho que hubiera recibido usted la respuesta a la suya del 1 de noviembre si mi librero me hubiese mandado antes de la semana pasada la obra del señor Proudhon «La Filosofía de la Miseria». La he leído por encima, en dos días, a fin de comunicarle a usted, sin pérdida de tiempo, mi opinión. Por haberla leído sin gran detenimiento, no puedo entrar en detalles, y me limito a hablarle de la impresión general que me ha producido. Si usted lo desea, podré extenderme al particular en otra carta.

Le confieso francamente que el libro me ha parecido, en general, malo, muy malo. Usted mismo ironiza en su carta refiriéndose al «jirón de la filosofía alemana» de que alardea el señor Proudhon en esta obra informe y presuntuosa, pero usted supone que el veneno de la filosofía no ha afectado a sus investigaciones económicas. Yo también estoy muy lejos de imputar a la filosofía del señor Proudhon los errores de sus investigaciones económicas. El señor Proudhon no nos ofrece una crítica falsa de la Economía Política porque sea la suya una filosofía ridícula; nos ofrece una filosofía ridícula porque no ha comprendido la situación social de nuestros días en su engranaje [engrènement], si usamos esta palabra, que, como otras muchas cosas, el señor Proudhon ha tomado de Fourier.

¿Por qué el señor Proudhon habla de Dios, de la razón universal, de la razón impersonal de la humanidad, razón que nunca se equivoca, que siempre es igual a sí misma y de la que basta tener una idea acertada para ser dueño de la verdad? ¿Por qué el senor Proudhon recurre a un hegelianismo superficial para fingirse un pensador profundo?

El mismo señor Proudhon nos da la clave del enigma. Para el señor Proudhon la historia es una determinada serie de desarrollos sociales. El ve en la historia la realización del progreso. El estima, finalmente, que los hombres, tomados como individuos, no sabían lo que hacían, que se imaginaban de modo erróneo su propio movimiento, es decir, que su desarrollo social parece, a primera vista, una cosa distinta, separada, independiente de su desarrollo individual. El señor Proudhon no puede explicar estos hechos y recurre entonces a su hipótesis –verdadero hallazgo– de la razón universal que se manifiesta. Nada más fácil que inventar causas místicas, es decir, frases cuando se carece de sentido común.


Pero cuando el señor Proudhon reconoce que no comprende en absoluto el desarrollo histórico de la humanidad –como lo hace al recurrir a las palabras altisonantes de razón universal, Dios, etc.– ¿no reconoce también implícitamente que es incapaz de comprender el desarrollo económico?

¿Qué es la sociedad, cualquiera que sea su forma? El producto de la acción recíproca de los hombres. ¿Pueden los hombres elegir libremente esta o aquella forma social? Nada de eso. A un determinado nivel de desarrollo de las facultades productivas de los hombres, corresponde una determinada forma de comercio y de consumo. A determinadas fases de desarrollo de la producción, del comercio, del consumo, corresponden determinadas formas de constitución social, una determinada organización de la familia, de los estamentos o de las clases; en una palabra, una determinada sociedad civil. A una determinada sociedad civil, corresponde un determinado orden político [etat politique], que no es más que la expresión oficial de la sociedad civil. Esto es lo que el señor Proudhon jamás llegará a comprender, pues él cree que ha hecho una gran cosa apelando del Estado a la sociedad civil, es decir, del resumen oficial de la sociedad a la sociedad oficial.

Huelga añadir que los hombres no son libres árbitros de sus fuerzas productivas –base de toda su historia–, pues toda fuerza productiva es una fuerza adquirida, producto de una actividad anterior. Por tanto, las fuerzas productivas son el resultado de la energía práctica de los hombres, pero esta misma energía se halla determinada por las condiciones en que los hombres se encuentran colocados, por las fuerzas productivas ya adquiridas, por la forma social anterior a ellos, que ellos no crean y que es producto de la generación anterior. El simple hecho de que cada generación posterior se encuentre con fuerzas productivas adquiridas por la generación precedente, que le sirven de materia prima para la nueva producción, crea en la historia de los hombres una conexión, crea una historia de la humanidad, que es tanto más la historia de la humanidad por cuanto las fuerzas productivas de los hombres, y, por consiguiente, sus relaciones sociales, han adquirido mayor desarrollo. Consecuencia obligada: la historia social de los hombres no es nunca más que la historia de su desarrollo individual, tengan o no ellos mismos conciencia de esto. Sus relaciones materiales forman la base de todas sus relaciones. Estas relaciones materiales no son más que las formas necesarias bajo las cuales se realiza su actividad material e individual.

El señor Proudhon confunde las ideas y las cosas. Los hombres no renuncian nunca a lo que han conquistado, pero esto no quiere decir que no renuncien nunca a las formas sociales bajo las cuales han adquirido determinadas fuerzas productivas. Todo lo contrario. Para no verse privados del resultado adquirido, para no perder los frutos de la civilización, los hombres se ven constreñidos, desde el momento en que el tipo de su comercio no corresponde ya a las fuerzas de producción adquiridas, a modificar todas sus formas sociales tradicionales. Empleo aquí la palabra «comercio» en su sentido más amplio, para designar lo que en alemán decimos «Verkehr». Por ejemplo: el privilegio, la institución de gremios y corporaciones, el régimen reglamentado de la Edad Media, eran relaciones sociales que sólo se correspondían con las fuerzas productivas adquiridas y con el estado social anterior, del que aquellas instituciones habían brotado. Bajo la tutela del régimen de las corporaciones y las ordenanzas, se acumularon capitales, se desarrolló el comercio marítimo, se fundaron colonias; y los hombres habrían perdido estos frutos de su actividad, si se hubiesen empeñado en conservar las formas a la sombra de las cuales habían madurado aquellos frutos. Por eso estallaron dos truenos: la revolución de 1640 y la de 1688. En Inglaterra fueron destruidas todas las viejas formas económicas, las relaciones sociales con ellas congruentes y el Estado político que era la expresión oficial de la vieja sociedad civil. Por tanto, las formas económicas bajo las que los hombres producen, consumen y cambian, son transitorias e históricas. Al adquirir nuevas fuerzas productivas, los hombres cambian su modo de producción, y con el modo de producción cambian todas las relaciones económicas, que no eran más que las relaciones necesarias de aquel modo concreto de producción.

Esto es lo que el señor Proudhon no ha sabido comprender y, menos aún, demostrar. Incapaz de seguir el movimiento real de la historia, el señor Proudhon nos ofrece una fantasmagoría con pretensiones de dialéctica. No siente la necesidad de hablar de los siglos XVII, XVIII y XIX, porque su historia discurre en los medios nebulosos de la imaginación y se eleva, muy alto, por encima del tiempo y del espacio. En una palabra, eso no es historia, sino viejos trapos hegelianos, no es una historia profana –la historia de los hombres–, sino una historia sagrada, la historia de las ideas. A su modo de ver, el hombre no es más que un instrumento del que se vale la idea o la razón eterna para desarrollarse. Las evoluciones de que habla el señor Proudhon son concebidas como evoluciones que se operan en el seno de la mística idea absoluta. Si arranca uno el velo de este lenguaje místico, verá que el señor Proudhon le ofrece el orden en que las categorías económicas se hallan alineadas en su cabeza. No hará falta que me esfuerce mucho para probarle que éste es el orden de una mente muy desordenada.

El señor Proudhon inicia su libro con una disertación acerca del valor, que es su tema predilecto. En ésta no entraré en el análisis de dicha disertación.

La serie de evoluciones económicas de la razón eterna comienza con la división del trabajo. Para el señor Proudhon la división del trabajo es una cosa bien simple. Pero, ¿no fue el régimen de las castas una determinada división del trabajo? ¿No fue el régimen de las corporaciones otra división del trabajo? Y la división del trabajo del régimen de la manufactura, que comenzó a mediados del siglo XVII y terminó a fines del XVIII en Inglaterra, ¿no fue también totalmente distinta de la división del trabajo de la gran industria, de la industria moderna?

El señor Proudhon se halla tan lejos de la verdad que omite incluso lo que los economistas profanos toman en consideración. Cuando habla de la división del trabajo, no siente la necesidad de hablar del mercado mundial. Pues bien, ¿acaso la división del trabajo en los siglos XIV y XV, cuando no había aún colonias, cuando América no existía aún para Europa y al Asia Oriental sólo se podía llegar a través de Constantinopla, acaso esa división del trabajo no debía distinguirse esencialmente de la división del trabajo en el siglo XVII, cuando las colonias se hallaban ya desarrolladas?

Pero esto no es todo. Toda la organización interior de los pueblos, todas sus relaciones internacionales, ¿son acaso otra cosa que la expresión de cierta división del trabajo?, ¿no deben cambiar con los cambios de la división del trabajo?

El señor Proudhon ha comprendido tan poco en el problema de la división del trabajo, que ni siquiera habla de la separación de la ciudad y del campo, que en Alemania, par ejemplo, se operó del siglo IX al XII. Así, pues, esta separación debe ser ley eterna para el señor Proudhon, ya que no conoce ni su origen ni su desarrollo. En todo su libro habla como si esta creación de un modo de producción determinado debiera existir hasta el fin del mundo. Todo lo que el señor Proudhon dice de la división del trabajo es sólo un resumen, por cierta muy superficial, muy incompleto, de lo dicho antes por Adam Smith y otros mil autores.

La segunda evolución son las máquinas. En el señor Proudhon la conexión entre la división del trabajo y las máquinas es enteramente mística. Cada una de las formas de división del trabajo tiene sus instrumentos de producción específicos. De mediados del siglo XVII a mediados del siglo XVIII, por ejemplo, los hombres no lo hacían todo a mano. Poseían instrumentos, e instrumentos muy complicados, como telares, buques, palancas, etc., etc.

Así, pues, nada más ridículo que derivar las máquinas de la división del trabajo en general.

Señalaré también, de pasada, que si el señor Proudhon no ha alcanzado a comprender el origen histórico de las máquinas, peor aún ha comprendido su desarrollo. Puede decirse que hasta 1825 –período de la primera crisis universal– las necesidades del consumo, en general, crecían más rápidamente que la producción, y el desarrollo de las máquinas fue una consecuencia forzada de las necesidades del mercado. A partir de 1825, la invención y la aplicación de las máquinas no ha sido más que un resultado de la guerra entre patronos y obreros. Pero esto sólo puede decirse de Inglaterra. En cuanto a las naciones europeas, se han visto obligadas a emplear las máquinas por la concurrencia que les hacen los ingleses, tanto en sus propios mercados como en el mercado mundial. Finalmente, en Norteamérica la introducción de la maquinaria se ha debido tanto a la concurrencia con otros pueblos, como a la escasez de mano de obra, es decir, a la desproporción entre la población del país y sus necesidades industriales. Por estos hechos puede usted ver qué sagacidad pone de manifiesto el señor Proudhon cuando conjura el fantasma de la concurrencia como la tercera evolución, ¡como la antítesis de las máquinas!

Finalmente, es en general un verdadero absurdo hacer de las máquinas una categoría económica al lado de la división del trabajo, de la concurrencia, del crédito, etc.

La máquina tiene tanto de categoría económica como el buey que tira del arado. La aplicación actual de las máquinas es una de las relaciones de nuestro régimen económico presente, pero el modo de explotar las máquinas es totalmente distinto de las propias máquinas. La pólvora continúa siendo pólvora, indistintamente de que se la emplee para herir a un hombre o para restañar sus heridas.

El señor Proudhon se supera a sí mismo cuando permite que la concurrencia, el monopolio, los impuestos o la policía, la balanza de comercio, el crédito y la propiedad se desarrollen en el interior de su cabeza precisamente en el orden de mi enumeración. Casi todas las instituciones de crédito se habían desarrollado ya en Inglaterra a comienzos del siglo XVIII, antes de la invención de las máquinas. El crédito público no era más que una nueva manera de elevar los impuestos y de satisfacer las nuevas demandas originadas por la llegada de la burguesía al poder.

Finalmente, la propiedad constituye la última categoría en el sistema del señor Proudhon. En el mundo real, por el contrario, la división del trabajo y todas las demás categorías del señor Proudhon son relaciones sociales, cuyo conjunto forma lo que actualmente se llama propiedad; fuera de esos relaciones, la propiedad burguesa no es sino una ilusión metafísica o jurídica. La propiedad de otra época, la propiedad feudal, se desarrolla en una serie de relaciones sociales completamente distintas. Cuando establece la propiedad como una relación independiente, el señor Proudhon comete algo más que un error de método: prueba claramente que no ha aprehendido el vínculo que liga todas las formas de la producción burguesa, que no ha comprendido el carácter histórico y transitorio de las formas de la producción en una época determinada. El señor Proudhon sólo puede hacer una crítica dogmática, pues no estima nuestras instituciones sociales como productos históricos y no comprende ni su origen ni su desarrollo.

Así, el señor Proudhon se ve también constreñido a recurrir a una ficción para explicar el desarrollo. Se imagina que la división del trabajo, el crédito, las máquinas, etc. han sido inventados para servir a su idea fija, a la idea de la igualdad. Su explicación es de una ingenuidad sublime. Esas cosas han sido inventadas para la igualdad, pero desgraciadamente, se han vuelto contra ella. Este es todo su argumento. Con otras palabras: hace una suposición gratuita, y como el desarrollo real y su ficción se contradicen a cada paso, concluye que hay una contradicción. Oculta que la contradicción únicamente existe entre sus obsesiones y el movimiento real.

Así, pues, el señor Proudhon, debido principalmente a su falta de conocimientos históricos, no ha visto que los hombres, al desarrollar sus facultades productivas, es decir, al vivir, desarrollan ciertas relaciones entre ellos y que el carácter de estas relaciones cambia necesariamente con la modificación y el desarrollo de estas facultades productivas. No ha visto que las categorías económicas no son más que abstracciones de estas relaciones reales y que únicamente son verdades mientras esas relaciones subsisten. Por consiguiente, incurre en el error de los economistas burgueses, que ven en esas categorías económicas leyes eternas y no leyes históricas, que lo son únicamente para cierto desarrollo histórico, para un desarrollo determinado de las fuerzas productivas. Así, pues, en vez de considerar las categorías político-económicas como abstracciones de relaciones sociales reales, transitorias, históricas, el señor Proudhon, debido a una inversión mística, sólo ve en las relaciones reales encarnaciones de esas abstracciones. Esas abstracciones son ellas mismas fórmulas que han estado dormitando en el seno de Dios padre desde el nacimiento del mundo.

Pero aquí nuestro buen señor Proudhon sufre graves convulsiones intelectuales. Si todas esas categorías económicas son emanaciones del corazón de Dios, si son la vida oculta y eterna de los hombres, ¿cómo puede haber ocurrido, primero, que se hayan desarrollado y, segundo, que el señor Proudhon no sea conservador? El señor Proudhon explica estas contradicciones evidentes valiéndose de todo un sistema de antagonismos.

Para esclarecer este sistema de antagonismos, tomemos un ejemplo.

El monopolio es bueno porque es una categoría económica y, por tanto, una emanación de Dios. La concurrencia es buena, porque también es una categoría económica. Pero lo que no es bueno es la realidad del monopolio y la realidad de la concurrencia. Y aún es peor que el monopolio y la concurrencia se devoren mutuamente. ¿Qué se debe hacer? Como estos pensamientos eternos de Dios se contradicen, al señor Proudhon le parece evidente que también en el seno de Dios hay una síntesis de estos dos pensamientos, en la que los males del monopolio se ven equilibrados por la concurrencia y viceversa. Como resultado de la lucha entre las dos ideas, sólo puede exteriorizarse su lado bueno. Hay que arrancar a Dios esta idea secreta, aplicarla seguidamente y todo saldrá a las mil maravillas; hay que revelar la fórmula sintética oculta en la noche de la razón impersonal de la humanidad. El senor Proudhon se ofrece como revelador sin titubeo alguno.

Pero mire usted por un segundo la vida real. En la vida económica de nuestros días no sólo usted verá la concurrencia y el monopolio, sino también su síntesis, que no es una fórmula, sino un movimiento. El monopolio produce la concurrencia y la concurrencia produce el monopolio. Por lo tanto, esta ecuación, lejos de eliminar las dificultades de la situación presente, como se lo imaginan los economistas burgueses, tiene por resultado una situación aún más difícil y más embrollada. Así, al cambiar la base sobre la que descansan las relaciones económicas actuales, al aniquilar el modo actual de producción, se aniquila no sólo la concurrencia, el monopolio y su antagonismo, sino también su unidad, su síntesis, el movimiento, que es el equilibrio real de la concurrencia y del monopolio.

Ahora le daré un ejemplo de la dialéctica del señor Proudhon.

La libertad y la esclavitud forman un antagonismo. No hay necesidad de referirse a los lados buenos y malos de la libertad. En cuanto a la esclavitud, huelga hablar de sus lados malos. Lo único que debe ser explicado es el lado bueno de la esclavitud. No se trata de la esclavitud indirecta, de la esclavitud del proletariado; se trata de la esclavitud directa, de la esclavitud de los negros en Surinam, en el Brasil y en los Estados meridionales de Norteamérica.

La esclavitud directa es un pivote de nuestro industrialismo actual, lo mismo que las máquinas, el crédito, etc. Sin la esclavitud, no habría algodón, y sin algodón, no habría industria moderna. Es la esclavitud lo que ha dado valor a las colonias, son las colonias lo que ha creado el comercio mundial, y el comercio mundial es la condición necesaria de la gran industria mecanizada. Así, antes de la trata de negros, las colonias no daban al mundo viejo más que unos pocos productos y no cambiaron visiblemente la faz de la tierra. La esclavitud, es, por tanto, una categoría económica de la más alta importancia. Sin la esclavitud, Norteamérica, el país más desarrollado, se transformaría en país patriarcal. Si se borra a Norteamérica del mapa del mundo, tendremos la anarquía, la decadencia absoluta del comercio y de la civilización modernas. Pero hacer desaparecer la esclavitud equivaldría a borrar a Norteamérica del mapa del mundo. La esclavitud es una categoría económica y por eso se observa en cada nación desde que el mundo es mundo. Los pueblos modernos sólo han sabido disfrazar la esclavitud en sus propios países e importarla al nuevo mundo. ¿Qué hará nuestro buen señor Proudhon después de estas consideraciones acerca de la esclavitud? Buscará la síntesis de la libertad y de la esclavitud, el verdadero término medio o equilibrio entre la esclavitud y la libertad.

El señor Proudhon ha sabido ver muy bien que los hombres hacen el paño, el lienzo, la seda; y no es un gran mérito, en él, haber sabido ver estas cosas tan sencillas. Lo que el señor Proudhon no ha sabido ver es que los hombres producen también, con arreglo a sus facultades productivas, las relaciones sociales en que producen el paño y el lienzo. Y menos aún ha sabido ver que los hombres que producen las relaciones sociales con arreglo a su productividad material [productivité matérielle], crean también las ideas y las categorías, es decir, las expresiones ideales abstractas de esas mismas relaciones sociales. Por tanto, estas categorías son tan poco eternas como las relaciones a que sirven de expresión. Son productos históricos y transitorios. Para el señor Proudhon las abstracciones, las categorías son, por el contrario, la causa primaria. A su juicio, son ellas y no los hombres quienes hacen la historia. La abstracción, la categoría, considerada como tal, es decir, separada de los hombres y de su acción material, es, naturalmente, inmortal, inalterable, impasible; no es más que una modalidad de la razón pura, lo cual quiere decir, simplemente, que la abstracción, considerada como tal, es abstracta: ¡tautología maravillosa!

Por eso las relaciones económicas, vistas en forma de categorías, son para el señor Proudhon fórmulas eternas, que no conocen principio ni progreso.

En otros términos: el señor Proudhon no afirma directamente que la vida burguesa sea para él una verdad eterna. Lo dice indirectamente, al divinizar las categorías que expresan en forma de ideas las relaciones burguesas. Toma los productos de la sociedad burguesa por seres eternos surgidos espontáneamente, y dotados de vida propia, tan pronto como se los presenta en forma de categorías, en forma de ideas. No ve, por tanto, más allá del horizonte borgués. Como opera con ideas burguesas, suponiéndolas eternamente verdaderas, pugna por encontrar la síntesis de estas ideas, su equilibrio, y no ve que su modo actual de equilibrarse es el único posible.

En realidad, hace lo que hacen todos los buenos burgueses. Todos ellos nos dicen que la libre concurrencia, el monopolio, etc., en principio, es decir, considerados como ideas abstractas, son los únicos fundamentos de la vida, aunque en la práctica dejen mucho que desear. Todos ellos quieren la concurrencia, sin las funestas consecuencias de la concurrencia. Todos ellos quieren lo imposible, a saber: las condiciones burguesas de vida, sin las consecuencias necesarios de estas condicionas. Ninguno de ellos comprende que la forma burguesa de producción es una forma histórica y transitoria, como lo era la forma feudal. Este error proviene de que, para ellos, el hombre burgués es la única base posible de toda sociedad, proviene de que no pueden representarse ningún estado social en que el hombre hubiese dejado de ser burgués.

El señor Proudhon es, pues, necesariamente, un doctrinario. El movimiento histórico que está revolucionando el mundo actual, se reduce, para él, al problema de encontrar el verdadero equilibrio, la síntesis de dos ideas burguesas. Así, el hábil mozo descubre, a fuerza de sutileza, la idea oculta de Dios, la unidad de las dos ideas aisladas, que sólo lo están porque el señor Proudhon las ha aislado de la vida práctica, de la producción actual, que es la combinación de las realidades que ellas expresan. En vez del gran movimiento histórico que brota del conflicto entre las fuerzas productivas ya alcanzadas por los hombres y sus relaciones sociales, que ya no corresponden a estas fuerzas productivas; en vez de las guerras espantosas que se preparan entre las distintas clases de una nación y entre las diferentes naciones; en vez de la acción práctica y violenta de las masas, la única que puede resolver estos conflictos; en vez de este movimiento vasto, duradero y complicado, el señor Proudhon, pone el detestable movimiento de su cabeza [la mouvement cacadouphin]. Así, son los sabios, los hombres capaces de sorprender los pensamientos recónditos de Dios, los que hacen la historia. A la gente menuda sólo le toca poner en práctica sus revelaciones.

Ahora comprenderá usted por qué el señor Proudhon es enemigo declarado de todo movimiento político. Para él, la solución de los problemas actuales no consiste en la acción pública, sino en las rotaciones dialécticas dentro de su cabeza. Como las categorías son, para él, las fuerzas motrices, para cambiar las categorías no hace falta cambiar la vida práctica. Muy por el contrario: hay que cambiar las categorías, y en consecuencia cambiará la sociedad real.

En su deseo de conciliar las contradicciones, lo único que no se le ocurre al señor Proudhon es preguntar si no deberá ser derrocada la base misma de estas contradicciones. Se parece en todo al político doctrinario, para quien el rey, la Cámara de los diputados y el Senado son, como partes integrantes de la vida social, categorías eternas. Sólo que él busca una nueva fórmula para equilibrar estas potencias, cuyo equilibrio está precisamente en el movimiento actual, en que una de estas potencias tan pronto es vencedora como esclava de la otra. Así, en e] siglo XVIII una multitud de cabezas mediocres se dedicaban a buscar la verdadera fórmula para equilibrar los estamentos sociales, la nobleza, el rey, el parlamento, etc., y al día siguiente ya no había ni rey, ni parlamento, ni nobleza. El verdadero equilibrio en este antagonismo era el derrocamiento de todas las relaciones sociales que servían de base a estas instituciones feudales y al antagonismo entre ellas.

Como el señor Proudhon pone de un lado las ideas eternas, las categorías de la razón pura, y del otro lado a los hombres y su vida práctica, que es, según él, la aplicación de estas categorías, encuentra usted en él desde el primer momento un dualismo entre la vida y las ideas, entre el alma y el cuerpo; dualismo que se repite bajo muchas formas. Ahora se dará usted cuenta de que este antagonismo no es más que la incapacidad del señor Proudhon para comprender el origen terrenal y la historia profana de las categorías que él diviniza.

Me he extendido ya demasiado y no puedo detenerme en las absurdas acusaciones que el señor Proudhon lanza contra el comunismo. Por el momento, convendrá usted conmigo en que un hombre que no ha comprendido el actual estado de la sociedad menos aún comprenderá el movimiento que tiende a derrocarla y las expresiones literarias de ese movimiento revolucionario.

El único punto en que estoy completamente de acuerdo con el señor Proudhon es en su repulsión hacia la sensiblería socialista. Antes que él me he ganado ya muchos enemigos por mis ataques contra el socialismo borreguil, sentimental, utopista. ¿Pero no se hace el señor Proudhon ilusiones extrañas cuando opone su sentimentalismo de pequeño burgués –me refiero a sus declamaciones acerca del hogar, el amor conyugal y todas esas banalidades– al sentimentalismo socialista, que en Fourier, por ejemplo, es mucho más profundo que las presuntuosas banalidades de nuestro buen Proudhon? El mismo comprende tan bien la vaciedad de sus argumentos, su completa incapacidad para hablar de estas cosas, que se lía de pronto la manta a la cabeza y pronuncia furiosas tiradas y exclamaciones –irae hominis probi–, vocifera, despidiendo espumarajos por la boca, jura, denuncia, maldice, se da golpes de pecho y se jacta ante Dios y ante los hombres de hallarse puro de infamias socialistas. Se desvela por criticar el sentimentalismo socialista o lo que él toma por sentimentaIismo. Como un santo, como el Papa, excomulga a los pobres pecadores y canta las glorias de la pequeña burguesía y las miserables, amorosas y patriarcales ilusiones del hogar. Esto no es casual. El señor Proudhon es de pies a cabeza un filósofo y un economista de la pequeña burguesía. En una sociedad avanzada el pequeño burgués se hace necesariamente, en virtud de su posición, socialista de una parte y economista de la otra, es decir, se siente deslumbrado por la magnificencia de la gran burguesía y siente compasión por los dolores del pueblo. Es al mismo tiempo burgués y pueblo. En su fuero interno se jacta de ser imparcial, de haber encontrado el justo equilibrio, que proclama diferente del término medio. Ese pequeño burgués diviniza la contradicción, porque la contradicción es el fondo de su ser. No es más que la contradicción social en acción. Debe justificar teóricamente lo que él mismo es en la práctica, y al señor Proudhon corresponde el mérito de ser el intérprete científico de la pequeña burguesía francesa, lo que constituye un verdadero mérito, pues la pequeña burguesía será parte integrante de todas las revoluciones sociales que han de suceder.

Hubiera querido enviarle con esta carta mi libro de Economía política [1], pero hasta ahora no he conseguido imprimir esta obra ni mi crítica de los filósofos y socialistas alemanes [2], de la que le hablé en Bruselas. Le parecerán a usted inverosímiles las dificultades que una publicación de este tipo encuentra en Alemania, tanto por parte de la policía como por parte de los libreros, que son representantes interesados de todas las tendencias que yo ataco. En cuanto a nuestro propio partido, además de ser pobre, una gran parte del Partido Comunista Alemán está enfadada conmigo porque me opongo a sus utopías y a sus declamaciones». (Karl Marx; Carta a P. V. Annenkov, 28 de diciembre de 1846)

Anotaciones de la edición:

[1] Se trata de la obra concebida por Marx «Crítica de la política y de la Economía política».

[2] Karl Marx y Fiedrich Engels; La Ideología Alemana, 1846.

Ataque aéreo de Arabia Saudí deja 11 civiles muertos en Yemen

Al menos 11 civiles murieron en un ataque aéreo de la coalición dirigida por Arabia Saudí en la ciudad de Saada, noroeste de Yemen, 20 de diciembre de 2017.

El canal estatal yemení Al-Masirah ha confirmado la muerte de al menos 11 civiles en el ataque y ha agregado que, entre los fallecidos, había mujeres y niños. También 19 personas resultaron heridas.

Los ataques se producen un día después de que el Ejército y el movimiento popular yemení Ansarolá dispararan un misil tipo Burkan H-2 (Volcán) contra un palacio real en Riad, capital de Arabia Saudí.

Más de 13.000 personas han muerto y 3 millones han sido desplazadas desde que la coalición liderada por Arabia Saudí lanzara una campaña aérea contra Yemen en marzo de 2015. La guerra también ha provocado brotes de cólera y ha llevado al país al borde de la hambruna.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha llamado, de forma denodada, al régimen de los Al Saud a poner fin, de una vez por todas, a esta “estúpida guerra”.

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