Bertolt Brecht: «Los siete pecados capitales del pequeño burgués». Descarga

Publicado:

Noticias populares

El ballet Los siete pecados, texto de Bertolt Brecht y música de Kurt Weill, escrito en 1933, se estrena en París el 7 de junio del mismo año en el Teatro de los Campos Elíseos, con coreografía de Georges Balanchine y decorados de Caspar Neher.

I. PEREZA
En el ejercicio de la injusticia.

II. ORGULLO
De preservar lo mejor de sí mismo.

III. IRA
Contra la grosería.

IV. GULA
(Comer en razón del hambre los productos de su trabajo).

V. LUJURIA
(El amor desinteresado).

VI. AVARICIA
En la práctica del hurto y del engaño.

VII. ENVIDIA
De la gente feliz.

El ballet expone el viaje por los EU de dos hermanas sureñas que salen a ganar dinero para construir una pequeña casa. Las dos se llaman Ana. Una es el empresario, otra, la artista; una -Ana I- la que vende, otra -Ana II- la mercancía.

En la escena hay un tablerito donde está trazado el itinerario del recorrido por siete ciudades; enfrente, Ana I con una batuta en la mano. En otra parte, la escena representa el mercado, distinto cada vez, donde Ana I manda a venderse a su hermana. Al final de cada cuadro, que enseña el modo de evitar cada uno de los siete pecados capitales, Ana II se acerca a Ana I, entonces aparece la familia de las dos Ana, en Luisiana: el padre, la madre y dos hijos, mientras a su espalda crece la pequeña casa, a medida que las dos Ana renuncian a los siete pecados capitales.

Descarga:

https://drive.google.com/file/d/1n5TKoK0Vbc3TuVv_kNaMT1rhg2DlHSgu/view

DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará)

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias

Venezuela decide, el pueblo gobierna

¿En qué parte del mundo luego de ejercer el derecho al voto en una consulta popular te espera al salir un sancocho generosamente ofrecido con una amplia sonrisa? Pues en Venezuela ¿Dónde más?  A la salida del centro de votación ubicado en la casa comunal de La Candelaria estaba una gran olla, tan grande que parecía un pipote, cuyo contenido hervía al fuego. La evaporación del caldo regaba un sabroso olor a mondongo. Aunque esta observación pudiese tomarse como algo intrascendente, o folclórico, ofrece un montón de pistas del por qué el pueblo organizado acudió con tanto entusiasmo a la Consulta Popular Nacional de ayer, para escoger proyectos priorizados, que serán financiado por el gobierno nacional, en beneficios de las comunidades o circuitos comunales. Detrás de esa olla hay más que verduras y trozos de carne. Hay organización, planificación, reparto de roles, compromiso, solidaridad, camaradería.

Le puede interesar: