Un alto comandante militar iraní declaró, en una entrevista difundida por Press TV, que Estados Unidos e Israel se abstuvieron de iniciar una guerra terrestre contra Irán porque, en su opinión, eso «sin duda equivaldría a un suicidio», en alusión a la capacidad del país persa para enfrentar tal escenario.
El general de brigada afirmó que Irán, basándose en su experiencia en los conflictos con el enemigo estadounidense-israelí, ha obtenido un conocimiento «extremadamente valioso en defensa terrestre y guerra en tierra», algo de lo que «el enemigo es plenamente consciente».
Señaló además que un elemento definitorio de la guerra terrestre es «el coraje y la determinación de los combatientes». De manera que enfrentarse a un combatiente «comprometido y fiel, alguien que confía en Dios, no es una tarea fácil» y que «contra una nación así, entrar en una guerra terrestre sin duda equivaldría a un suicidio«.
Desde la perspectiva de la República Islámica y sus combatientes, «una guerra terrestre es, de hecho, una oportunidad para demostrar las verdaderas capacidades de Irán frente a las amenazas», señaló el alto mando, y resaltó que «30 millones de personas» han declarado estar listas para dar su vida por Irán.


