Ya existe un oleoducto para transportar el petróleo saudí desde el Golfo Pérsico hasta el Mar Rojo que ha inspirado el “as en la manga” de Estados Unidos contra Irán. El Estrecho de Ormuz se podría volver irrelevante, dice el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Los imperialistas creen que dentro de dos años más de la mitad de la energía que ahora cruza Ormuz podría circular a través de tuberías subterráneas.
Arabia Saudí ya ha empezado a expandir su oleoducto, Emiratos Árabes Unidos se inclina por la circunvalación de Fujairah e Irak está desempolvando los corredores de exportación terrestres de larga data. Chevron incluso está estudiando una línea revivida de Haditha-Baniyas desde Irak hasta el Mediterráneo sirio.
Ormuz no es simplemente el cuello de botella de petróleo más importante del mundo. Es la única salida marítima para un grupo de materias primas que no se pueden bombear a través de una tubería, no se pueden transportar a otro lugar y cuya interrupción causa daños económicos mensurables a través de alimentos, semiconductores e industria pesada.
Por Ormuz circulan aproximadamente 20 millones de barriles diarios de crudo y derivados del petróleo. La capacidad de circunvalación existente totaliza alrededor de 4,7 millones de barriles por día. Colmar esa diferencia no requiere un gasoducto, sino una red redundante completa, construida a través de zonas de guerra activas o latentes.
No hay gasoductos entre Ras Laffan y Tokio
Alrededor de una quinta parte del comercio de gas del mundo se mueve a través de Ormuz, procedente de Qatar mayoritariamente, el segundo mayor exportador de gas del mundo. Cuando los ataques iraníes dañaron el complejo de Ras Laffan de Qatar, la instalación de exportación de gas más grande del mundo, ningún buque cargado de gas cruzó el Estrecho durante casi dos meses.
Asia, que se lleva la abrumadora mayoría de las cargas de Qatar, fue el continente más afectado, ya que los compradores se apresuraron a reemplazar las entregas contratadas en el mercado al contado. El índice de precios del gas del Banco Mundial subió un 24 por cien en un solo mes.
Qatar no puede transportar el gas licuado por una ruta terrestre porque su destino principal es Asia. El gas se transforma en líquido precisamente porque no se puede canalizar a través de los océanos a Japón, Corea del sur o India. Sólo se puede transportar por el mar.
Los fertilizantes tampoco llegan a los cultivos
En el Golfo no todo es energía. Es además una de las grandes fábricas de fertilizantes del mundo, y Ormuz es la forma en que esos fertilizantes llegan a los cultivos que dependen de ellos. Oriente Medio suministra cerca de una cuarta parte de las exportaciones mundiales de urea; en algunas medidas, aproximadamente un tercio del comercio marítimo mundial de fertilizantes se puso en riesgo cuando Irán cerró Ormuz y detuvo la producción de amoniaco. Además, Qatar suspendió la producción de urea, amoniaco y azufre después del ataque a Ras Laffan.
Los precios subieron de manera brutal. En abril la urea subió por encima de 850 dólares la tonelada métrica, un 80 por cien más que en febrero y el nivel más alto desde 2022. Los precios mundiales de la urea se duplicaron. El amoniaco aumentó su precio casi un 40 por cien en semanas. Alrededor del 24 por cien de todo el comercio mundial de la materia prima pasa a través de Ormuz.
Los estragos fueron importantes. India, que obtiene aproximadamente el 80 por cien de su amoniaco del Golfo, vio un estancamiento de la producción nacional a base de amoniaco y perdió cientos de miles de toneladas de producción mensual de urea a medida que se racionó el gas. Los agricultores estadounidenses absorbieron el impacto en el peor momento posible, ingresando a la siembra de primavera con los costos de fertilizantes que aumentan y el diésel por encima de 1,25 dólares por litro. Debido a que el gas supone el 80 por cien del costo del fertilizante nitrogenado, la interrupción de los suministros de gas y la interrupción del fertilizante se alimentan entre sí, un efecto de segundo orden que ningún gasoducto puede evitar. Cuando el fertilizante escasea y se encarece, la factura final se mide en los rendimientos de los cultivos y los precios de los alimentos, en países que nunca compraron un barril de petróleo del Golfo.
La cadena de suministro de fosfatos
El azufre rara vez aparece en los titulares de los medios. Es un subproducto del procesamiento del gas en el Golfo y una materia prima importante para los fertilizantes de fosfato y un sinnúmero de procesos industriales. Con la producción de azufre de Qatar suspendida y la oferta regional ahogada, los precios se duplicaron aproximadamente desde el comienzo del año. Eso se alimentó directamente en el fosfato de diamonio (DAP): los precios del DAP subieron más del 10 por cien en abril debido a la rducción de la oferta y los mayores costos del azufre, agravados por el movimiento de China para restringir sus propias exportaciones: China depende de Oriente Medio para aproximadamente la mitad de sus importaciones de azufre.
La interrupción del tráfico en Ormuz no sólo produce escasez; produce una cascada de acontecimientos a través de la química interrelacionada: gas en amoniaco, amoniaco y azufre en fertilizantes terminados, prohibiciones de exportación apiladas sobre los déficits físicos… Un oleoducto que mueve petróleo no cruza ninguna de estas cadenas.
Una materia prima sin alternativa: el helio
Para el helio el argumento de la tubería de Bessent no solo se queda corto, sino que es categóricamente inaplicable. Qatar suministra aproximadamente un tercio del helio mundial, extraído como un subproducto del procesamiento del gas en Ras Laffan. Los ataques iraníes de marzo y el cierre del Estrecho desconectaron un 30 por cien de la producción mundial de helio, y las evaluaciones de daños sugieren que alguna infraestructura podría llevar años, no semanas, restaurarla por completo. Por supuesto, los precios al contado aumentaron.
El helio no se puede sintetizar y no tiene sustituto en la fabricación de semiconductores, empaquetado avanzado de chips, máquinas de resonancia magnética y el sellado interior de cada disco duro de alta capacidad en un momento en que la demanda de los centros de datos está aumentando. Los aumentos de precios fueron del 20 al 30 por cien los fabricantes de chips de Corea del Sur estaban funcionando con sólo seis meses de inventario.
Cada gramo de helio qatarí abandona el país de la misma manera, en barco a través de Ormuz. No hay tubería alternativa, no hay ruta terrestre, no hay circunvalación. La única salida de helio del segundo centro de producción más grande del mundo es por barco a través Ormuz. Mañana se podría tender una red de tuberías que no podrán mover ni un solo litro de helio hasta Taiwán.
Larry C. Johnson https://sonar21.com/scott-bessents-delusional-oil-pipe-dream-to-defeat-iran/


