Revelan plan emiratí para ataque regional a Irán, que ratifica cierre de Ormuz para enemigos

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Emiratos Árabes Unidos habría intentado sin éxito convencer a vecinos del Golfo de participar en ofensiva militar coordinada contra Irán en las primeras fases de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel.

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Un informe publicado por Bloomberg reveló que los países del golfo Pérsico rechazaron una propuesta de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) para ejecutar un ataque militar conjunto contra Irán poco después de que Estados Unidos e Israel iniciaran una campaña de bombardeos masivos contra la nación persa, el pasado 28 de febrero.

 

Según la nueva revelación, el presidente emiratí, Mohammed bin Zayed, se comunicó telefónicamente con el príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman, y otros líderes regionales para proponer los ataques. Arabia Saudita y otros Estados de la región optaron por la desescalada y las negociaciones, en medio de los intentos de Abu Dabi por intensificar la agresión contra Irán.

Bin Zayed argumentó que los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) debían actuar como un bloque junto a Washington y Tel Aviv. Sin embargo, los mandatarios de la región rechazaron la propuesta al responderle que «no era su guerra».

La negativa de la dirigencia saudita tensó los lazos entre los EAU y Riad y habría influido en la decisión de los Abu Dabi de abandonar la OPEP y la OPEP+, así como en la profundización de sus nexos con Israel. En medio del conflicto, EAU recibió visitas de Benjamin Netanyahu y del jefe del Mossad, de acuerdo con recientes reportes de prensa.

Ante la falta de apoyo a su propuesta para un ataque coordinado contra Irán, el Gobierno emiratí ejecutó varios ataques unilaterales encubiertos contra suelo iraní a principios de marzo y en abril.

Durante los 40 días de conflicto activo, en respuesta a los masivos bombardeos que golpearon al país, con graves afectaciones en infraestructura social e industrial, Irán atacó con drones y oleadas de misiles bases estadounidenses e instalaciones petrolíferas en Asia Occidental. En ese contexto, Arabia Saudita habría enfocado sus esfuerzos en promover negociaciones entre Washington y Teherán con la mediación de Pakistán.

Qatar evaluó unirse a la iniciativa emiratí luego de que misiles iraníes impactaran la Ciudad Industrial de Ras Laffan en Doha, la mayor instalación de gas natural licuado del mundo, provocando daños extensos e incendios. No obstante, Doha decidió finalmente sumarse a la desescalada y apoyar la vía diplomática.

Baréin, Kuwait y Omán respaldaron la posición de Arabia Saudita y Qatar al rechazar el plan de los EAU. Las fuentes señalaron que funcionarios de la Casa Blanca conocían las intenciones emiratíes y que Washington presionó a Arabia Saudita y Qatar para sumarse a la respuesta armada.

El diario británico Financial Times informó que Arabia Saudita planteó la posibilidad de un pacto de no agresión entre Irán y los Estados vecinos para el periodo posterior al fin de la guerra. La propuesta se inspira en los Acuerdos de Helsinki de 1975 y cuenta con el apoyo de capitales europeas.

Un diplomático árabe declaró al Financial Times que el pacto sería bien recibido por la mayoría de los Estados árabes e Irán, aunque persisten las preocupaciones por las amenazas de Israel de reavivar el conflicto de manera independiente.

Las discrepancias sobre este conflicto y la situación actual en Asia Occidental impidieron una declaración conjunta al cierre de la reunión de dos días de los ministros de Asuntos Exteriores de los Brics en Nueva Delhi. India emitió un comunicado donde detalló que un Estado miembro presentó «reservas» sobre Gaza y la seguridad en el mar Rojo y el estrecho de Bab al-Mandab.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó en el encuentro que la era del dominio estadounidense terminó y que Irán no puede ser dividido. El diplomático señaló directamente a los EAU por bloquear la declaración ministerial de los Brics debido a su relación especial con Israel.

Irán mantendrá cerrado estrecho de Ormuz para naciones enemigas

Araghchi declaró este 15 de mayo que la posición iraní es que el estrecho de Ormuz permanece abierto a los buques de todas las naciones, especialmente las amigas y siempre en coordinación con Teherán, y solo están excluidos los barcos de países que estén «en guerra» con Teherán. El funcionario subrayó que el Gobierno iraní no tiene ninguna confianza en Estados Unidos respecto a las negociaciones bilaterales.

Durante una rueda de prensa con periodistas en Nueva Delhi, donde asistió a la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de los Brics, Araghchi afirmó que Teherán solo negociará con Washington si este demuestra ser serio.

La situación en el estrecho de Ormuz fue descrita por el diplomático como «muy complicada». Esto se debe a que el bloqueo marítimo de Estados Unidos ha hecho más inestable la situación en la vía marítima.

Las conversaciones bilaterales mediadas por Pakistán están estancadas luego de que Teherán y Washington rechazaran las últimas propuestas de la contraparte. Araghchi afirmó que los «mensajes contradictorios» emitidos por la Administración estadounidense han dificultado el proceso. En esa situación, han resurgido temores de que Trump retome la opción militar.

El jefe de la diplomacia iraní señaló que Teherán trabaja para preservar el alto el fuego con el objetivo de otorgar una oportunidad a la diplomacia. Explicó que el país se mantiene preparado para reanudar los combates en caso de ser atacado, ubicando al programa nuclear iraní y a su autoridad sobre Ormuz como los puntos centrales de controversia en los diálogos.

«La realidad es que no hay ningún tipo de solución militar, y estamos interesados en que se encuentre una solución diplomática y de negociación», declaró. «La postura de Irán es que resistimos ante cualquier acción agresiva, y también resistimos ante cualquier sanción. Durante más de 40 años, mi país y mi pueblo han sido objetivo de las sanciones injustas de Estados Unidos», dijo.

“El pueblo iraní solo responde al lenguaje del respeto. Siempre que la contraparte se ha acercado a negociar con respeto, se ha actuado con el lenguaje de la negociación, el lenguaje del respeto y un comportamiento acorde a ellos. Espero que la racionalidad regrese a las negociaciones y alcancemos una solución a través del camino de la negociación”, agregó.

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