Ellis afirmó que las compañías del gigante asiático en sectores como la inteligencia artificial, los semiconductores y la biotecnología representan «objetivos legítimos» para el espionaje estadounidense.
En la respuesta, la dependencia del gigante asiático señaló que, con estas expresiones, EEUU «ha dejado al descubierto en plena luz del día su lógica de gángster propia de la hegemonía», exigiendo al país norteamericano que «cese inmediatamente todas sus actividades de espionaje» contra la nación, incluidas las cometidas contra compañías tecnológicas.
Esta fuerte escalada entre ambas naciones se produce a tan solo dos semanas de la visita oficial del presidente chino, Xi Jinping, a Washington, en la que se espera que la inteligencia artificial ocupe un lugar importante en la agenda.


