El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció que la mayor parte de las ganancias del narcotráfico se queda en bancos y bienes raíces de Estados Unidos.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció que la mayor parte de las ganancias del narcotráfico se queda en bancos y bienes raíces de Estados Unidos.

Expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunciaron este miércoles 7 de enero con firmeza la operación militar ejecutada por Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela, que incluyó bombardeos en Caracas y otras ciudades, así como el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y su esposa, la primera combatiente, Cilia Flores.
Los especialistas señalaron que tales acciones constituyen una violación grave y deliberada de los principios fundamentales del derecho internacional, crean un precedente peligroso y amenazan con desestabilizar a la región y al mundo.
Los expertos destacaron que el uso no provocado de la fuerza armada en territorio soberano venezolano vulnera el Artículo 2(4) de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe la agresión contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, y podría ser considerado un crimen internacional de agresión atribuible a los líderes implicados.
Según los informes, los ataques han provocado la muerte de un número indeterminado de personas y se suman a una serie de medidas coercitivas previas, como el bloqueo naval, la incautación de buques cisterna en el mar Caribe y la ejecución extrajudicial de más de 100 civiles presuntamente vinculados al narcotráfico.
El grupo de especialistas recordó que los jefes de Estado en funciones gozan de inmunidad ante tribunales extranjeros y subrayó que la agresión estadounidense forma parte de un patrón más amplio de desprecio por la paz, el derecho internacional y las instituciones multilaterales.
“Estamos frente a una regresión hacia la diplomacia de cañoneras, con actos reiterados de agresión militar, sanciones a jueces y fiscales de la Corte Penal Internacional, y ataques a relatores de la ONU”, advirtieron.
Los expertos también cuestionaron las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre “gobernar Venezuela hasta realizar una transición segura” y “extraer una enorme cantidad de riqueza del país”.
En ese sentido, señalaron que constituyen un atentado directo contra el derecho de los pueblos a la libre determinación y a la soberanía sobre sus recursos naturales, principios fundamentales del derecho internacional y de los derechos humanos.
Los expertos aseveraron que “los vastos recursos naturales de Venezuela, incluidas las mayores reservas comprobadas de petróleo del mundo, no deben ser explotados cínicamente con pretextos velados para legitimar la agresión militar, la ocupación extranjera o las estrategias de cambio de régimen” e instaron a la comunidad internacional a abstenerse de colaborar con cualquier estrategia que vulnere los derechos humanos y los principios de no intervención.
El grupo reiteró que el futuro de Venezuela debe ser definido únicamente por su pueblo, a través de rendiciones de cuentas, igualdad de género en la toma de decisiones, respeto a los derechos humanos y soberanía judicial, sin coerción externa ni presión económica.
Las Comunas organizadas en Venezuela toman este miércoles las calles de Venezuela para exigir la liberación inmediata del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, la diputada Cilia Flores, luego que ambos fuesen secuestrados el fin de semana por tropas de EE.UU. en Caracas, tras una incursión militar que dejó decenas de fallecidos entre civiles y militares.
En la movilización que saldrá desde todo el territorio venezolano para concentrarse en Caracas, la capital del país, participan 5.336 Comunas que además reclaman el derecho a la defensa de la soberanía y la justicia ante la agresión estadounidense ordenada por el presidente de ese país, Donald Trump.

Las Comunas organizadas en Venezuela toman este miércoles las calles de Venezuela para exigir la liberación inmediata del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, la diputada Cilia Flores, luego que ambos fuesen secuestrados el fin de semana por tropas de EE.UU. en Caracas, tras una incursión militar que dejó decenas de fallecidos entre civiles y militares.
En la movilización que saldrá desde todo el territorio venezolano para concentrarse en Caracas, la capital del país, participan 5.336 Comunas que además reclaman el derecho a la defensa de la soberanía y la justicia ante la agresión estadounidense ordenada por el presidente de ese país, Donald Trump.

La marcha, luego de recibir a todos los comuneros en el Parque Alí Primera, al oeste de Caracas, se moviliza hasta la Plaza O’Leary, en el centro histórico de la capital venezolana.

Desde que Venezuela sufrió el ataque militar del Pentágono el pasado 3 de enero, las fuerzas revolucionarias y patriotas de ese país suramericano se han mantenido en las calles para expresar su rechazo a la agresión extranjera.
Igualmente las fuerzas revolucionarias denuncian la violación de los derechos humanos por parte de EE.UU. contra la población durante el ataque, calificado como «crimen de guerra», y para reclamar el retorno inmediato de Maduro y Flores, que han sido acusados en Nueva York de supuesto narcoterrorismo, del que ambos se declararon inocentes.
La población venezolana también toma las calles para denunciar la pretensión de EE.UU. y del presidente Trump de apoderarse de los recursos petroleros y gasíferos de Venezuela, además de sus vastos recursos naturales como hierro, litio, oro, cobre, coltán, diamantes, tierras raras, entre otros que son ansiados por grandes corporaciones transnacionales.

Tras la agresión a Venezuela y el secuestro de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, juró como mandataria encargada con base en lo que dictan las leyes venezolanas. Ante esta situación, muchos países del mundo, entre ellos China, Brasil, Colombia, México, Rusia, entre otros, instaron a liberar a Maduro y a su esposa, y han expresado su respaldo a Rodríguez.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, cuestionó si Washington considera humanos a los pueblos de Venezuela y Cuba, al denunciar que EEUU ignora las muertes y el sufrimiento causados por su ataque.

Aplica el refrán “La mentira tiene piernas cortas” y definitivamente no le conviene al sistema judicial de Estados Unidos que sea el equipo de la defensa, el que eche por tierra el estandarte de “El cartel de los soles” o más bien la fachada oscura que esgrimió el binomio Trump-Rubio.
Cuatro o cinco elementos a simple vista sirven para aclarar el camino que siguió la autodenominada “policía mundial”. El primero es el historial de derrocamientos de gobiernos que no estén acorde a sus intereses económicos, geopolíticos o que “amenacen” su seguridad nacional.
Otro punto es la habilidad, experiencia y disponibilidad de medios, en el más amplio sentido de las palabras, para construir mentiras, establecerlas como verdades en el imaginario popular e incluso mover a muchas personas en función de sus objetivos.

En ese particular es notable cómo el sistema de medios de comunicación, establecido sobre plataformas digitales, y en la actualidad con el uso de la IA, logra convertir una guerra o un secuestro, como es el caso, en un espectáculo “disfrutable” para sus públicos.
Introduciéndonos en el tema en cuestión, se pueden mostrar otras grietas, como ignorar la ruta principal que siguen las drogas con rumbo Norte, así como los países que ocupan los primeros lugares en la producción y exportación de narcóticos, que ciertamente tiene mercado seguro en Estados Unidos.
Sobre esos temas un artículo fechado ayer en The New York Times lo mostró cuando relata que “La Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas, que elabora anualmente la Administración de Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés) y que detalla las principales organizaciones de traficantes, nunca ha mencionado al Cartel de los Soles”.
Y agrega que “Tampoco lo ha hecho el Informe Mundial sobre las Drogas, que hace cada año la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito”, es decir, no cuidaron la dramaturgia de la historia, lo que hace poco creíble la puesta en escena.
Como si fuera poco, el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos “se puso delante” como decimos los cubanos, cuando recién dejó de usar la narrativa de la existencia del tal Cartel de los Soles, al no poder probarla, porque sencillamente “era una forma de decir”, esgrimen en publicaciones.
Al respecto, en el mismo artículo “EE.UU. suaviza su acusación contra Maduro y cuestiona la existencia del ‘Cártel de los Soles’” se lee que “Mientras que el antiguo escrito de acusación se refería 32 veces al Cártel de los Soles y describía a Maduro como su líder, el nuevo escrito lo menciona dos veces…”
Aunque la mentira continúa, la rectificación o arreglo del documento de acusación sirve también para que pasen de sospechosos de mentirosos a timadores consumados, y es que la presión social dentro de Venezuela y en el mundo están exigiendo al menos, lógica o sentido común, algo a lo que no alcanza el montaje.

Los Partidos Comunistas y Obreros firmantes condenamos enérgicamente los criminales bombardeos ejecutados por Estados Unidos contra la ciudad de Caracas y otras localidades de Venezuela durante la madrugada del 3 de enero. Esta agresión militar imperialista constituye una grave violación de la soberanía de un país independiente y atenta contra los intereses de todos los pueblos de la región.
La operación incluyó la detención violenta e ilegal, el traslado y el encarcelamiento en los Estados Unidos de Nicolás Maduro y de Cilia Flores, un acto inaceptable que anula en la práctica el derecho internacional. En consecuencia, exigimos su inmediata liberación.
Este ataque es la culminación de años de sanciones y bloqueos cuyo objetivo real no es la «democracia» ni la lucha contra el narcotráfico, sino la imposición de los intereses geopolíticos y económicos del imperialismo estadounidense por el control de recursos energéticos y materias primas estratégicas.
De manera cínica, Donald Trump ha declarado que Estados Unidos “gobernará” Venezuela hasta completar una supuesta “transición”, dejando al descubierto su proyecto de control económico, político y militar del continente. Rechazamos esta falsa democracia “delegada” impuesta por la fuerza de las armas. Advertimos que Venezuela es utilizada como un caso ejemplarizante para disciplinar a América Latina y el Caribe.
Exigimos el cese inmediato de la agresión militar, la retirada de las tropas estadounidenses del Caribe y el respeto a la autodeterminación. Asimismo, condenamos las amenazas directas de Marco Rubio contra Cuba y expresamos nuestra solidaridad con el pueblo y el Partido Comunista de Cuba.
¡Proletarios de todos los países, uníos!
Joint Statement of Communist and Workers’ Parties on the aggression against Venezuela.
The undersigned Communist and Workers’ Parties strongly condemn the criminal bombings carried out by the United States against the city of Caracas and other areas of Venezuela in the early hours of 3 January. This military imperialist attack constitutes a serious violation of the sovereignty of an independent state and is directed against the interests of the people of Venezuela and the region.
The operation included the illegal and violent arrest, transfer, and imprisonment in the USA of Nicolás Maduro and Cilia Flores, an unacceptable and reprehensible act that violates every concept of international law. Consequently, we demand his immediate release.
This attack is the culmination of years of sanctions and blockades. The real objective was never «democracy» nor the fight against drug trafficking, but the direct imposition of the geopolitical and economic interests of US imperialism for control over energy resources and strategic raw materials.
In a cynical manner, Donald Trump declared that the United States would «run» Venezuela until a so-called “transition” was completed, exposing a plan for economic, political, and military control over the entire continent. We categorically reject this so-called democracy enforced through the use of armed force. Venezuela is being used as an example to discipline Latin America and the Caribbean.
We demand an immediate end to the military aggression, the withdrawal of US troops from the Caribbean, and respect for self-determination. Furthermore, we condemn the direct threats issued by Marco Rubio against Cuba and express our solidarity with the people and the Communist Party of Cuba.
Proletarians of all countries, unite!
SolidNet Parties signing the Joint Statetement
PADS, Algeria
Party of Labour of Austria
Communist Party of Bangladesh
Brazilian Communist Party
Communist Party of Britain
New Communist Party of Britain
Communist Party of Canada
Socialist Workers’ Party of Croatia
Communist Party of Bohemia & Moravia
Communist Party of Denmark
Communist Party of Ecuador
Communist Party of El Salvador
Communist Party of Greece
Iraqi Communist Party
Communist party of Kurdistan-Iraq
Communist Party of Ireland
Workers Party of Ireland
Socialist Movement of Kazakhstan
Lebanese Communist Party
Communist Party of Mexico
New Communist Party of the Netherlands
Communist Party of Norway
Paraguayan Communist Party
Romanian Socialist Party
Communists of Serbia
Communist Party of the Workers of Spain
Sudanese Communist Party
Communist Party of Sweden
Swiss Communist Party
Syrian Communist Party
Communist Party of Turkey
Communist Party of Ukraine
Communist Party USA
Communist Party of Venezuela
Other Parties
Argentinian Communist Party
New Communist Party of Australia
Revolutionary Brazilian Communist Party
Patriotic Movement Manuel Rodríguez, Chile
Communist Party (Germany)
Communist Front (Italy)
Communist Workers’ Platform USA
Nicaragua pasó de 33 hospitales en 2006 a 79 en la actualidad, pero que pronto la cantidad será de 80 con la próxima inauguración del Hospital Nuevo Amanecer de Bilwi dijo este miércoles la titular del Ministerio de Salud, doctor Meyling Brenes.
Durante una entrevista al Canal Parlamentario, se refirió a los avances alcanzados en ese sector durante la segunda etapa de la Revolución.
Brenes se refirió a obras emblemáticas como los hospitales departamentales de León, Nueva Guinea y Ocotal, además de las mejoras en la Costa Caribe.
La funcionaria recordó que el presupuesto destinado a salud evidencia ese crecimiento: de 3 mil 500 millones de córdobas en 2006, Nicaragua invirtió 26 mil 500 millones en 2025, casi ocho veces más, precisó Brenes.
Recordó cómo antes de 2007 la salud se encontraba prácticamente privatizada, obligando a las familias a endeudarse o incluso vender sus bienes para cubrir consultas, cirugías o medicamentos básicos.
“El sistema estaba en el olvido. Los hospitales, centros y puestos de salud estaban abandonados y la salud era una mercancía”, dijo.
La doctora Brenes destacó avances médicos inéditos en el país, entre los que mencionó: cirugías cardiovasculares con implante de marcapasos; neurocirugías de alta complejidad; intervenciones fetales dentro del útero materno; expansión de unidades de hemodiálisis y tratamiento renal; atención integral y gratuita a pacientes con cáncer.
Expresó que actualmente se cuenta actualmente con tres aceleradores lineales, cámaras gamma y equipos de radioterapia que han permitido tratar a pacientes sin necesidad de viajar al extranjero, y en muchos casos incluso recibir solicitudes de atención de otros países centroamericanos.
Además, subrayó que el país ha fortalecido la detección oportuna de enfermedades crónicas y cáncer: mamógrafos instalados en hospitales y centros de salud; brigadas comunitarias y ferias médicas; campaña permanente “Nora Astorga”; tamizaje para cáncer de mama, cervicouterino y próstata; reducción histórica de la mortalidad materna e infantil
La ministra de Salud aseguró que el impacto del modelo de salud familiar y comunitario es evidente en los indicadores sanitarios: mortalidad materna: de 93 muertes en 2006 a 16 en 2025, reducción del 83%; mortalidad infantil: de 29 defunciones por cada 1,000 nacidos vivos a 9.5, reducción del 67.2%
Manifestó que entre los factores que han incidido están: incremento del control prenatal; acceso gratuito a laboratorios, medicamentos y especialistas; formación de recursos humanos; modernización de salas de maternidad y neonatología.
Entre los avances se refirió que antes del 2007 había 50 casas maternas y que actualmente hay más de 150 en el 2025, ofreciendo alojamiento, alimentación y vigilancia médica a mujeres embarazadas que viven lejos de centros asistenciales.
Fuente: Ministerio de Defensa de Rusia
Tomado de Sputnik
Si quieres seguir de cerca cómo se desarrolla la operación en el campo, el mapa interactivo de la agencia Spuntik te permite conocer la situación que se está viviendo día a día.

El ataque de Estados Unidos que destruyó cinco centros de investigación del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) fueron perpetrados con bombas guiadas de planeo de precisión, denunció Dr. Alberto Quintero, viceministro de Aplicación del Conocimiento Científico del ministerio de Ciencia y Tecnología.
A través de un video, divulgado por la vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Educación y Salud, Gabriel Jiménez, el también director del IVIC detalló que el misil utilizado «es del tipo AGM-154C-1, una bomba guiada de planeo de precisión de más de cuatro metros de largo, diseñada con tecnología infrarroja y enlace de datos para atacar objetivos en movimiento, como buques o defensas consteladas».
Asimismo, resaltó que, de acuerdo a la investigación adelantada por el IVIC, en el ataque se utilizó aviones de bombardeo estratégicos capaces de neutralizar sistemas de radar con tecnología de sigilo.
Ante esta situación, Quintero exhortó a la comunidad científica nacional e internacional a rechazar este tipo de agresión que atenta contra la paz de los pueblos.
«Agredir a la población, promover la guerra y atacar instalaciones civiles, militares y centros de investigación científica, perturbando a un pueblo que dormía en paz, no son más que actos terroristas y crímenes de lesa humanidad», puntualizó al tiempo que rechazó el uso del conocimiento, la ciencia y la tecnología como herramientas de guerra que destruyen comunidades.