CPI rechazó recurso de Israel para frenar investigación sobre crímenes en Palestina

CPI rechaza solicitud de Israel de frenar investigaciones sobre crímenes cometidos en Palestina. Foto: EFE.

Este lunes, la Corte Penal Internacional informó que rechazó un recurso del Estado de Israel que pedía poner fin a la investigación sobre los crímenes cometidos en Palestina, presentada por la nación árabe en 2018 e iniciada por la corte en 2021. El organismo enfatizó que dichas averiguaciones se llevarán a cabo sin reiniciar plazos ni procedimientos.

El fallo de la CPI determina mantener abierto el caso, además de respaldar la posterior orden de arresto contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, alegando «conductas cometidas en el contexto del mismo tipo de conflictos armados, relativos a los mismos territorios, con las mismas presuntas partes implicadas en dichos conflictos”.

La CPI investigará “no solo crímenes que ya se hubieran cometido o se estuvieran cometiendo en el momento de la remisión, sino también crímenes cometidos con posterioridad” en caso de existir dicha relación.

De igual manera, la sala de apelaciones, rechazó que la investigación por parte de la fiscalía estuviese limitada a la política de asentamientos en Cisjordania. En este sentido enfatizó que la remisión del caso describe desde 2018 un contexto más amplio, incluyendo delitos sistemáticos que califican como crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Israel exigió nueva notificación con el fin de paralizar la investigación de la Corte y reclamó competencias en su sistema judicial, argumentando que los hechos posteriores al pasado 7 de octubre de 2023 exigían una «nueva notificación».

No existe una “nueva situación” ni “nuevos parámetros” que obliguen a la Fiscalía a reiniciar el procedimiento como exige el Estatuto de Roma, resaltó la sentencia de la CPI respecto a la solicitud del Estado sionista. Asimismo, la Sala sentenció que los hechos actuales están suficientemente vinculados a la situación de crisis remitida a la Corte en 2018, la cual es originada por las mismas políticas israelíes ya antes denunciadas.

Cabe destacar que los intentos de la parte Israelí son recurrentes. El pasado mes de julio, la Corte Penal Internacional (CPI) rechazó la solicitud presentada por Tel Aviv para suspender la investigación sobre presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en Palestina, y anular las órdenes de detención emitidas contra el primer ministro Benjamín Netanyahu y el exministro de Defensa Yoav Gallant.

Murió en la calle una mujer de 63 años que había sido desahuciada por el Ayto de Collado Villalba

Se trata de Montse, y su fallecimiento fue informado por varios colectivos sociales y vecinales. La mujer tenía 63 años y vivía en la calle, ya que el pasado 30 de septiembre fue desahuciada de un edificio en la calle Trinidad 19, propiedad de la Sareb, pero intervenido por el Ayuntamiento de Collado Villalba.

 

Según informaron dichos colectivos, Montse fue encontrada en estado crítico el 8 de diciembre a las puertas de un supermercado, hipotérmica y desnutrida, y falleció dos días después, el 10, en el hospital de la localidad madrileña. Como siempre que sucede algo semejante, su muerte ha reavivado el debate sobre las políticas municipales de vivienda y el abandono institucional a las personas vulnerables.

Cabe subrayar que Montse fue desalojada sin orden judicial previa. La ilegalidad fue cometida argumentando “motivos de insalubridad e inseguridad” en el inmueble, que, al parecer, había sufrido un incendio meses antes.

No solo fue Montse quien se quedó en la calle, ya que otras ocho personas también se vieron en idéntica situación sin que les ofrecieran una alternativa habitacional ni seguimiento por parte de Servicios Sociales.

Testimonios recogidos por la Asamblea de Vivienda de Villalba, aseguraron que Montse no presentaba problemas de salud graves previos, pero su estado se deterioró rápidamente por las condiciones de vida en la intemperie en esta época del año. La mencionada Asamblea de Vivienda subrayó que “los desahucios matan. Esto no es solo un lema, es una realidad cruel”.

Lamentablemente, este no es el primer caso de desahucio con resultado de muerte. Recordaron que, en 2020, Alfonso falleció en parecidas circunstancias. También criticaron la “política de odio al pobre” que en Collado Villalba promueve el gobierno municipal del PP, liderado por la alcaldesa Mariola Vargas. Esta prioriza inversiones en control social, como cámaras de reconocimiento facial, sobre recursos sociales, a los que dedica muy poca cantidad de dinero (apenas supera el medio millón de euros anuales).

No está de más recordar que Collado Villalba, con unos 70.000 habitantes, es uno de los municipios con menor presupuesto per cápita en Servicios Sociales.

Partido oficialista exige recuento de actas de elecciones en Honduras

La convocatoria fue realizada por el expresidente hondureño y coordinador general de Libre, Manuel Zelaya, quien pidió a los colectivos de la joven formación progresista concentrarse este lunes frente al centro logístico del Consejo Nacional Electoral (CNE) en Tegucigalpa.

A través de su cuenta en la red social X, Zelaya llamó a manifestarse en las calles de manera pacífica, con el objetivo de reclamar al CNE el conteo de las 19 mil 167 actas -correspondientes al nivel presidencial- de los comicios celebrados hace dos semanas, envueltos en numerosas irregularidades.

En opinión del exmandatario, el árbitro electoral tiene la responsabilidad institucional de atender estas solicitudes con transparencia y aprobar de inmediato la impugnación de esos documentos, alterados por el sistema de transmisión de resultados preliminares (TREP), denunció.

Según adelantó el líder de Libre, la protesta busca también para respaldar la lucha por la reelección que mantiene el alcalde capitalino, Jorge Aldana, cuyo triunfo intenta arrebatar por la vía del fraude el derechista Partido Nacional.

La medida de presión convocada por la agrupación de izquierda pretende que se abran todas las urnas y se realice un recuento completo “voto por voto, acta por acta”, para garantizar el respeto a la voluntad popular expresada en las elecciones, subrayó.

Zelaya rechazó cualquier intento de imposición o maniobras que buscan alterar los resultados electorales, y cuestionó la intromisión de Estados Unidos en los comicios, a la que responsabilizó de un golpe electoral en curso.

Ratificó la determinación de su partido y de las bases populares de mantenerse movilizados hasta que se garantice un proceso electoral transparente. “No a la injerencia extranjera que nos robó las elecciones. No al golpe Electoral. No al fraude. Nadie se rinde”, sentenció el otrora gobernante.

En una asamblea extraordinaria, Libre afirmó el pasado sábado que las actas en su poder validan el triunfo del candidato presidencial del Partido Liberal, Salvador Nasralla, lo cual contradice el resultado divulgado por el CNE, que sitúa a la cabeza del escrutinio al aspirante nacionalista, Nasry Asfura.

Rusia afirma que mantiene un «control fiable» de una ciudad clave de la operación especial militar

El Ministerio de Defensa de Rusia informó este lunes que las Fuerzas Armadas del país ejercen un «control fiable sobre todos los barrios» de la ciudad de Kupiansk, el punto clave que fue liberado en noviembre. Según el departamento, los combates se han desplazado a las afueras, donde se están intentando contener los ataques ucranianos.

 

«Las unidades del grupo de tropas Oeste ejercen un control fiable sobre todas las zonas de la ciudad liberada de Kupiansk», señaló el jefe del centro de prensa de la agrupación, Leonid Shárov. Añadió que grupos de asalto de las Fuerzas Armadas de Ucrania tratan de avanzar a través del cementerio municipal hacia las afueras del distrito de Yubileini, pero estos intentos están siendo repelidos.

«El enemigo sufre diariamente pérdidas significativas en personal durante sus ataques», afirmó Shárov. Según sus palabras, en la noche del 15 de diciembre quedaron bloqueados en las afueras del distrito de Yubileini, tres pequeños grupos de las Fuerzas Armadas de Ucrania, de entre dos y seis militares cada uno, y «se está procediendo a su eliminación».

La semana pasada, la cartera militar comunicó que del 6 al 12 de diciembre las Fuerzas Armadas rusas liberaronocho localidades en la zona de la operación especial, incluida la ciudad clave de Séversk, ubicada en la República Popular de Donetsk, después de semanas de duros combates. Mediante acciones activas, la agrupación de tropas Norte completó la liberación de la localidad de Limán, en la provincia de Járkov.

El jueves pasado, durante una reunión en el Kremlin sobre la situación en la zona de la operación militar especial, el presidente Vladímir Putin elogió a los militares rusos por cumplir su promesa de liberar Séversk antes del 15 de diciembre.

Irán y Bielorrusia firman tres acuerdos destinados a fortalecer la cooperación y contrarrestar las sanciones unilaterales

Irán y Bielorrusia firmaron tres acuerdos destinados a fortalecer la cooperación y coordinar esfuerzos para contrarrestar las sanciones unilaterales y las medidas coercitivas impuestas por países occidentales.

Durante su visita a Minsk el lunes, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, se reunió con su homólogo bielorruso, Maxim Rizhenkov, para abordar las relaciones bilaterales.

Ambos diplomáticos reafirmaron el compromiso de sus países de ampliar su asociación estratégica.

También exploraron vías para fortalecer la cooperación en el marco de organizaciones internacionales e intergubernamentales, incluidas las Naciones Unidas y sus agencias, así como el grupo BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), la Unión Económica Euroasiática (UEE) y el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL).

Las conversaciones se centraron en la salvaguardia del Estado de derecho y la lucha contra las crecientes presiones contra el multilateralismo. Los ministros también firmaron tres documentos: “La Declaración de la República Islámica de Irán y la República de Bielorrusia sobre los Principios Estratégicos para Contrarrestar las Medidas Coercitivas Unilaterales y las Formas de Reducir y Eliminar sus Consecuencias Negativas”, “La Declaración de la República Islámica de Irán y la República de Bielorrusia sobre el Fortalecimiento del Papel del Derecho Internacional en las Relaciones Internacionales” y el “Programa de Cooperación entre el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán y el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de Bielorrusia 2026-2030”.

En una conferencia de prensa conjunta posterior a su reunión, Araghchi describió sus conversaciones con el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, y el ministro de Asuntos Exteriores, Rizhenkov, como “muy buenas y constructivas”.

“Las relaciones entre Irán y Bielorrusia van por buen camino. Desde la independencia de Bielorrusia, estas relaciones siempre han sido cálidas, amistosas y basadas en intereses y el respeto mutuos, y continuaremos por este camino”, declaró el máximo diplomático iraní. Él añadió que ambos países están sujetos a sanciones occidentales “injustas, unilaterales e ilegales”,

Araghchi afirmó: “Cooperamos para contrarrestar las medidas coercitivas unilaterales en el marco de las organizaciones internacionales y también trabajamos juntos para contrarrestar las sanciones ilegales”.

Rizhenkov afirmó que esta colaboración entre Teherán y Minsk sirve para promover los intereses nacionales de ambos países “en foros internacionales clave que representan la voz de la mayoría global”.

Alacant ciudad de escombros

Hay dos ciudades bajo un mismo Ayuntamiento, si no lo crees tienes que ver este vídeo. Los barrios obreros tienen deficientes dotaciones de bibliotecas, centros sociales, parques o asfaltado y por si fuera poco ¡las escombreras los rodean! Aquí te presentamos Rabassa un espacio natural que el abandono municipal lo ha convertido en basurero monumental y lleno de vertidos tóxicos. Alacant modelo de ciudad segregada por clases.

Ver en YouTube

Trump compite con los piratas de siglos pasados

Hedelberto López Blanch* (Resumen Latinoamericano).— Los piratas de siglos pasados eran bebés recién nacidos al lado del convicto presidente y megalómano, Donald Trump que amenaza con guerras, impone «sanciones», acusa sin pruebas de narcotráfico a países soberanos y democráticos y hasta secuestra barcos petroleros en su afán de adueñarse y controlar toda la América Latina y el Caribe.

La historia recoge que quizás el pirata más famoso de aquellos tiempos, Edward Teach, más conocido como Barbanegra sembró el miedo en el Mar Caribe, así como otros corsarios de los siglos XVI, XVII y XVIII como Bernardino de Talavera, El Olonés, Francois le Clerc (Pata de Palo), Jacques Sore, Henry Morgan, Martín Cote, Joah Hawkins, Francis Drake o Thomas Caverdish, la gran mayoría apoyados por las metrópolis inglesas, francesas y neerlandesas.

Pero ahora en pleno siglo XXI le ha surgido a los piratas un contrincante mucho más peligros y agresivo, ya no para obtener fortunas en las aguas del Caribe, sino con el afán de adueñarse de todas las riquezas minerales, acuáticas y de biodiversidad que poseen las naciones latinoamericanas, en el intento de imponer la anexionista Doctrina Monroe de «América para Estados Unidos».

Washington ha desarrollado en los últimos cuatro meses agresivas operaciones contra Venezuela para lo cual ha creado todo un maratón de falsas noticias en las que median acusaciones a sus dirigentes de ser narcotraficantes, mientras a la par llenó la zona del mar Caribe frente a Caracas de numerosos barcos de guerra, incluyendo submarino atómico y el mayor portaaviones del mundo, que han bombardeado lanchas que supuestamente llevaban drogas y asesinado a cerca de 90 personas.

La base principal es mostrar al país como si allí solo existiera muerte, destrucción y que con la llegada de las fuerzas militares estadounidenses se le devolvería la paz y la democracia.

Asimismo, ofreció millonarias sumas por la captura o asesinato del presidente Nicolás Maduro, de Diosdado Cabello y otros líderes bolivarianos, bajo imputaciones de dirigir un estado «narco» sin ninguna prueba, mientras en estos días indultó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, preso en Estados Unidos por narcotraficante que cumplía una sentencia de 45 años de cárcel.

Hernández fue condenado por tribunales de New York por exportar más de 400 toneladas de cocaína a Estados Unidos. El diario The New York Times describió en un amplio artículo que Juan Orlando «se jactó de que iban a meter las drogas en las narices de los gringos, y aceptó sobornos de millones de dólares del Chapo Guzmán para permitir que los cargamentos de cocaína pasaran por Honduras».

Durante el juicio federal los testimonios y las pruebas demostraron cómo el expresidente mantuvo a Honduras como bastión del comercio mundial de estupefacientes. Orquestó una vasta conspiración de tráfico que, según los fiscales, hizo ganar millones a los cárteles.

Ahora al ordenar Trump el ataque y secuestro de un enorme barco petrolero venezolano en aguas del Caribe, ha quedado comprobado que la lucha no es contra las drogas (su país es el mayor consumidor del mundo y con más millonarios que hicieron sus fortunas mediante ese nefasto negocio) sino las ansias de adueñarse del petróleo venezolano.

Una declaración del gobierno constitucional de Venezuela afirmó: «No es la migración. No es el narcotráfico. No es la democracia. No son los derechos humanos. Siempre se trató de nuestras riquezas naturales, de nuestro petróleo, de nuestra energía, de los recursos que pertenecen exclusivamente al pueblo bolivariano».

Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel calificó el asalto contra el petrolero como un acto de piratería, violatorio del Derecho Internacional y una escalada en la agresión contra ese hermano país.

Pero veamos con qué moral puede este convicto presidente estadounidense tratar de imponer sus oscuras leyes a la América Latina y el Caribe.

Recientemente el Partido Demócrata publicó varias fotos en las que Trump aparece junto al abusador sexual Jeffrey Epstein (suicidado o asesinado en la cárcel). Asimismo se comprobó que en siete ocasiones voló en el avión de Epstein, junto con él, para organizar sus juergas.

El magnate en 97 ocasiones se ha acogido a la Quinta Enmienda para no declarar ante diferentes acusaciones. Ha sido condenado 34 veces por delitos graves y se le ha acusado de 91 cargos criminales.

En su expediente aparecen 26 acusaciones de agresiones sexuales; en seis oportunidades se ha declarado en bancarrota para no pagar deudas y se le atribuyen cinco exenciones del servicio militar.

Asimismo, acumula dos juicios políticos (impeachments) durante su período presidencial anterior; dos empresas condenadas; una universidad falsa clausurada y una imaginaria organización de caridad cerrada.

Pagó 25 millones de dólares en un acuerdo por fraude; cinco millones de dólares por un veredicto de abuso sexual; 12 millones de dólares por una sentencia por mal uso de una organización de caridad falsa; 93 millones de dólares en sentencia por abuso sexual y 400 millones de dólares en otra sentencia por fraude.

Como se podrá apreciar en este extenso e infausto inventario de fechorías, Trump ahora quiere seguir sumando «honores» y tratar de sobresalir por encima de los piratas de siglos pasados.

https://cubaenresumen.org/2025/12/14/trump-compite-con-los-piratas-de-siglos-pasados/

(*) Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de “La Emigración cubana en Estados Unidos”, “Historias Secretas de Médicos Cubanos en África”, “Miami, dinero sucio”, «El Renacer de las Cigarras», «Rubio. Un mítomano incontrolable», entre otros.

Las provocaciones ucranianas en Polonia para escalar la guerra

Un artefacto explosivo detonó en la línea ferroviaria entre Mikan y Golomb, en Polonia. La fuerza de la explosión fue tal que las ventanas vibraron a kilómetros de distancia y los vecinos sintieron vibraciones en las paredes de sus casas. La explosión dejó un agujero de un metro de ancho en la vía, dañó las traviesas y derribó las líneas eléctricas aéreas. Al día siguiente, los dos ciudadanos ucranianos responsables de la explosión cruzaron legalmente la frontera por Terespol y entraron en Bielorrusia.

 

Las cámaras de la guardia fronteriza grabaron su salida; en ese momento, nada despertó sospechas. Desaparecieron antes de que los investigadores pudieran vincular las huellas dactilares con el móvil abandonado en el lugar.

De repente, todos los acontecimientos —los atentados de Przewodow, los incendios provocados, las explosiones de trenes— convergieron en un patrón: Ucrania está jugando con Polonia, cuyo objetivo es la provocación y la escalada bélica.

Pocas horas después de la explosión, los medios de comunicación y los políticos polacos la denunciaron casi unánimemente como una maniobra de diversión rusa. Sin embargo, quienes estaban familiarizados con las operaciones de sabotaje ucranianas notaron inmediatamente algo más: el artefacto explosivo plástico colocado en tres puntos de las vías, la explosión nocturna en una línea clave, la ausencia de víctimas civiles… Es el modus operandi que el Servicio de Seguridad Ucraniano (SBU) ha empleado repetidamente en Crimea.

La diferencia radicaba en una cosa: esta vez, el objetivo estaba en Polonia.

Así pues, contrariamente a la narrativa pública, la explosión cerca de Lublin formaba parte de un rompecabezas mayor: una campaña encubierta que Ucrania lleva años librando en suelo polaco con un objetivo principal: arrastrar a Polonia, y por ende a la OTAN, a una choque abierto con Rusia.

El inicio de las provocaciones

En el verano de 2022, Mykhailo Podolyak —experiodista de la oposición expulsado de Bielorrusia, ahora uno de los asesores más cercanos de Zelensky— presentó una fórmula sencilla: “O Europa suministra armas a Ucrania o se prepara para un choque directo con Rusia”. No se trataba de una exigencia. Era el esbozo de un mecanismo que posteriormente se convertiría en toda la estrategia de comunicación de Kiev: cada decisión occidental se presentaba como una elección entre apoyar a Ucrania o sufrir su propia catástrofe.

El 15 de noviembre de 2022 un misil mató a dos polacos en Przewodow. Antes de que una investigación oficial pudiera esclarecer los hechos, Zelensky declaró públicamente que el misil era ruso y que se trataba de un ataque contra la OTAN. Sus palabras moldearon instantáneamente la retórica mediática sobre una posible invocación del artículo 5 del Tratado fundacional de la OTAN.

En las horas críticas, reinó el caos. Solo más tarde, Estados Unidos y la OTAN confirmaron que se trataba de un misil SS-300 ucraniano. Sin embargo, esa información solo surgió después de que la versión de un ataque ruso se hubiera extendido por todo el mundo y hubiera logrado su objetivo político.

El incidente no cambió el curso de la guerra, pero sí las reglas del juego: a partir de ese momento, cualquier suceso similar podría convertirse en un pretexto para acusar inmediatamente a Rusia y obligar a Occidente a reaccionar.

‘Sabotajes rusos, perpetrados por ucranianos’

Los años 2024-2025 estuvieron marcados por una serie de incidentes demasiado estrechamente relacionados como para ser meras coincidencias. Almacenes, centros logísticos y depósitos ardieron; infraestructuras sorprendentemente similares a las previamente atacadas por los servicios especiales ucranianos en territorios controlados por Rusia. Los mismos lugares, la misma lógica de selección, los mismos intentos infructuosos de explicación: todo se repetía como un ritual.

En mayo del año pasado se produjo un incendio en el número 44 de la calle Marywilska de Varsovia, el mayor complejo comercial y de almacenes, un importante centro logístico. Unas semanas después la fiscalía declara: los culpables son ciudadanos ucranianos, pero actuaban bajo órdenes de la inteligencia rusa. Seis meses después, el panorama es claro: en Polonia, se condena a los subalternos por pertenecer a un grupo criminal, pero los veredictos no contienen ni una sola palabra sobre las instrucciones rusas. Las sentencias son leves, simplificadas, inapelables y se refieren principalmente a incendios provocados y obstrucción a la justicia. Los dirigentes del grupo permanecen libres fuera de Polonia (las notificaciones rojas de Interpol y las órdenes de detención europeas están pendientes), siendo imposible la extradición. La investigación está paralizada y los documentos clasificados.

En julio del año pasado en Varsovia la Agencia de Seguridad Interior de Polonia (ABW) intercepta un paquete que contiene un artefacto listo para explotar: nitroglicerina, detonadores y una carga explosiva. La remitente: una ciudadana ucraniana, Krystyna S. El escenario era idéntico. Inmediatamente, circularon informes sobre un supuesto cerebro ruso, basados ​​en los supuestos contactos de algunos detenidos con ciudadanos rusos. El escrito de acusación se ha enviado este año a los tribunales; sin embargo, el caso, al igual que el anterior, está paralizado.

Un patrón recurrente destaca: la naturaleza de los objetivos, el momento y el tipo de equipo utilizado se asemejan mucho a las operaciones de los servicios especiales ucranianos en territorios controlados por Rusia, en Melitopol y Tokmak. Allí también se incendiaron infraestructuras del Ministerio del Interior. Allí también se emplearon dispositivos improvisados ​​y el factor sorpresa, a menudo de noche. Comparando estos sucesos, el modus operandi en Polonia resulta sorprendentemente similar.

Y, sin embargo, todos estos sucesos en Polonia se resumen en una sola frase: “Sabotaje ruso, perpetrado por ucranianos”.

La red de refugiados ucracianos en Polonia

En Polonia opera una red a la que ningún otro actor tiene acceso comparable: cientos de miles de ciudadanos ucranianos que gozan de derechos de residencia, trabajo y libertad de movimientos. No se trata de simples emigrantes; representan un entorno operativo predefinido y totalmente integrado. Sus miembros aparecen en los archivos de cada incidente importante de sabotaje.

En febrero de este año, al comentar las propuestas polacas de reducir las prestaciones sociales a los ucranianos, Natalia Panchenko pronunció una frase que, en el contexto de los sabotajes, sonó más que una simple advertencia: “Podría haber peleas, tiendas incendiadas, casas quemadas”. Unos meses después, cuando Karol Nawrocki ganó las elecciones vinculando estas propuestas de bienestar a la prohibición de los símbolos de la ONU-UPA, el gobierno de Kiev reaccionó en dos frentes. Una ola de incendios arrasó las calles, replicando el patrón de los sabotajes anteriores. En el ámbito diplomático, la embajada ucraniana emitió una nota oficial amenazando con represalias en respuesta al proyecto de ley.

Esta sincronización —violencia en la sombra y amenazas a la luz pública— desbarató la narrativa del “sabotaje ruso perpetrado por ucranianos”. Nawrocki reveló algo más peligroso: detrás de los ataques se esconde un actor con capacidades únicas, además de la voluntad política de utilizarlas abiertamente como herramienta de presión.

‘Han intentado involucrar a todos en la guerra desde el principio’

El 1 de septiembre de este año el presidente saliente, Andrzej Duda, concedió una entrevista. Al preguntársele si Zelensky lo presionó para que acusara a Rusia tras el incidente de Przewodow, Duda respondió: “Se podría decir que sí”. Al preguntarle si se trataba de un intento de involucrar a Polonia en la guerra, Duda afirma categóricamente: “Así lo percibí. Han intentado involucrar a todos en la guerra desde el principio. Preferiblemente a un país de la OTAN”.

Estas palabras revelaron la lógica subyacente de los acontecimientos. Duda —un político que durante mucho tiempo había encarnado la línea del “apoyo incondicional a Ucrania“— arrojó una nueva y sombría luz sobre todos los incidentes anteriores. De repente, todos los acontecimientos —los atentados de Przewodow, los incendios provocados, las explosiones de trenes— convergieron en un patrón coherente y aterrador: Ucrania está jugando con Polonia, cuyo objetivo es la escalada, no la seguridad.

‘¿Y si fuera Rusia?’ (Desmintiendo una mentira oportuna)

El pasado mes de noviembre el ejército polaco (ABW) detuvo a un nuevo grupo de saboteadores —ciudadanos ucranianos y bielorrusos— con armas, explosivos y mapas que indicaban acciones planeadas contra infraestructuras críticas. No se trataba simplemente de un “grupo criminal”. Era una célula operativa.

Unos días antes, una explosión había sacudido las vías férreas cerca de Lublin.

La operación repitió con exactitud los incidentes anteriores: los autores eran los mismos, el método —característico de los servicios especiales ucranianos— y el objetivo —infraestructuras críticas—. Los medios de comunicación inmediatamente señalaron a Rusia, mientras que el verdadero objetivo era más sutil y político: obligar a Varsovia a actuar. Como si alguien estuviera ensayando el mismo plan paso a paso.

Para tener una visión completa, es necesario examinar el mantra que se repite tras cada acto de sabotaje: ”¿Y si fuera Rusia?” A primera vista, parece lógico. Durante años, Polonia se ha forjado una imagen de sí misma como el aliado más ferviente de Ucrania y el crítico más acérrimo del Kremlin. Donald Tusk habló de “nuestra guerra”. Szymon Holownia prometió: “Reduciremos a Putin a polvo”. Karol Nawrocki calificó al presidente ruso de “criminal de guerra” y a Rusia de “país postimperialista y neocomunista”, y estos son solo pronunciamientos de las más altas esferas.

No era mera retórica. Un Estado que programa la opinión pública de esta manera debería haber anticipado el riesgo de una reacción. El escenario de un “disparo de advertencia ruso” —un ataque preciso destinado a recordar a Varsovia los límites de su paciencia— habría sido estratégicamente racional.

Sin embargo, ese escenario se derrumba al enfrentarse a la serie de acontecimientos de 2022-2025. Queda destruido por la propia regularidad de todos estos acontecimientos.

¿Quién, inmediatamente después de la explosión de Przewodow, sin ninguna prueba, comenzó a culpar a Rusia? ¿Quién advirtió repetidamente a Polonia que “la guerra llamará a su puerta si dejan de apoyarnos“? ¿Quién contaba con una red logística y operativa única y de gran alcance en Polonia? ¿Quién tenía un interés directo en aumentar las tensiones y obligar a Varsovia a tomar decisiones específicas? Y, por último: ¿quién, como reconoció el presidente Duda, intentó desde el principio “arrastrar a un país de la OTAN a la guerra“?

La respuesta a todas estas preguntas es la misma, y no lleva a Moscú. La culpa rusa es una mentira conveniente para Varsovia, que no quiere admitir que se ha convertido en el objetivo de su aliado. Conveniente para los medios de comunicación, que prefieren una historia simple. Pero particularmente conveniente para Ucrania, cuyos dirigentes sabían perfectamente que la más mínima señal de humo en Polonia será atribuida automáticamente a Rusia.

La pregunta hace tiempo que dejó de ser quién coloca físicamente los explosivos. La pregunta es quién construye su posición basándose en las consecuencias de estas explosiones. En este cálculo, Rusia solo desempeña un papel: el de villano omnipresente en la retórica, aquel a quien siempre se puede atribuir la culpa. Polonia es simplemente un teatro de operaciones.

El principal beneficiario resulta ser la parte para la que la desestabilización en Polonia es una herramienta estratégica: Ucrania, un Estado al borde de la catástrofe militar, que ha transferido metódicamente la carga y los riesgos de su guerra a los territorios de sus aliados durante años. Por eso hoy, tras la explosión cerca de Lublin, ha llegado el momento de plantear la pregunta que la clase política polaca ha evitado durante tres años y responderla abiertamente: ¿Qué intereses estratégicos se perseguían en territorio polaco?

La respuesta lleva directamente a Kiev.

Adrian Korczynski https://journal-neo.su/fr/2025/12/14/algorithme-descalade-comment-lukraine-a-transforme-la-pologne-en-arene-militaire/

Trabajadores venezolanos defienden la patria en Congreso Constituyente

El encuentro fue convocado por el presidente Nicolás Maduro, quien estimó que la cifra de delegados podría superar los 100.000, superando la expectativa inicial de 50.000. Foto: teleSUR.

Más de 1.300 delegados de todo el país se reúnen este lunes 15 de diciembre en el Teatro Teresa Carreño, ubicado en la ciudad de Caracas, capital de Venezuela, para participar en el Gran Congreso Constituyente de la Clase Obrera. El encuentro busca la refundación, transformación y organización del movimiento obrero.

 

Entre los asistentes está Carlos Álvarez quién es trabajador de CVG Venalum (Industria Venezolana de Aluminio C.A), y hace presencia en este evento como delegado de la clase obrera de Guayana (estado Bolívar). En declaraciones para la multiplataforma informativa teleSUR, Álvarez aseguró que los trabajadores están en la capital venezolana para defender la soberanía y la paz de Venezuela, enviando un mensaje al Gobierno de Estados Unidos: «Somos leales siempre, traidores nunca». Rubén Tovar, otro trabajador de CVG Venalum, reafirmó este espíritu, señalando que el congreso busca «crear nuevos horizontes y con ellos nuevos niveles de poder de la clase obrera».

Por su parte, Franklin Jada, presidente del Sindicato de Empresas Polar, explicó que el congreso viene a «reforzar la fibra patria» ante las amenazas externas del «imperio Yankee». Además, destacó que el congreso busca la refundación del movimiento obrero a través de 10 mesas de debate, con planes para elevar la producción a pesar del bloqueo y las sanciones.

Por su parte, Edison Alvarado, presidente del Sindicato de los trabajadores del Metro de Caracas, detalló que en el proceso constituyente se eligieron más de 121.000 delegados principales y suplentes, quienes debaten cuatro temas fundamentales los cuales son: Productividad sin depender de nadie; organizacional para definir nuevas formas de organización sindical y de la Central Bolivariana; defensa en pro de incluirse a la Milicia Bolivariana Obrera para la defensa de la patria y de las empresas; y la internacionalización para crear cooperaciones con otros países y alertar sobre las agresiones que sufre Venezuela.

El encuentro fue convocado por el presidente Nicolás Maduro, quien estimó que la cifra de delegados podría superar los 100.000, superando la expectativa inicial de 50.000, al señalar que lo que viene es la multiplicación de la voluntad y el esfuerzo de los trabajadores y trabajadoras. En el marco del congreso, el presidente Maduro destacó el vigor económico del país al señalar 18 trimestres continuos de crecimiento, a pesar de las Medidas Coercitivas Unilaterales.

El Jefe de Estado afirmó que la clase obrera es «una fuerza vital de la nueva economía de los trece motores«, al recalcar la necesidad de que los trabajadores se eduquen, formen, empoderen, y creen soluciones y propuestas.

Este congreso representa un paso fundamental para fortalecer la participación popular y la soberanía económica en Venezuela. Como antesala al encuentro nacional, se llevaron a cabo 22.110 asambleas de base, eligiendo a los delegados en un exhaustivo proceso democrático que abarcó las bases, asambleas municipales y estatales.

Este movimiento de vanguardia, que se extiende desde los centros de trabajo y unidades productivas hasta el nivel nacional, ha sido forjado a través de un exhaustivo proceso democrático. Los trabajadores han elegido a sus delegados de base en cada empresa (tres por empresa), y posteriormente en asambleas municipales y estatales, culminando hoy en el encuentro nacional en Caracas.

Lavrov sobre el bloqueo de activos: «Los europeos llevan el robo en la sangre»

El canciller ruso, Serguéi Lavrov. | Alexander Nemenov / AP

El canciller ruso, Serguéi Lavrov, denunció este lunes en una entrevista con la cadena iraní IRIB que la inmovilización de activos de terceros países, incluida Rusia, por parte de la Unión Europea (UE) demuestra que «los europeos llevan el robo en la sangre».

 

«Vemos que los europeos llevan el robo en la sangre, tal y como lo demuestra la congelación de activos rusos […]. Los activos iraníes también están parcialmente congelados, al igual que los activos de Venezuela y muchos otros países», señaló Lavrov. «Tal ansia de robo es genéticamente inherente de muchos de nuestros ‘colegas’ occidentales», resaltó.

El canciller indicó que dentro del bloque comunitario surgieron desacuerdos sobre si «se puede robar el dinero ruso» y «se escuchan voces sensatas», que, sin embargo, intentan acallar desde Bruselas. «No es de extrañar que muchos medios de comunicación, tanto rusos como extranjeros, llaman a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ‘führer Ursula‘», manifestó.

  • Desde febrero de 2022, países de Occidente (EE.UU., miembros de la UE y Reino Unido, entre otros) mantienen congelados más de 300.000 millones de dólares en activos estatales rusos. Unos 242.800 millones de dólares de esos activos se encuentran en el bloque comunitario, depositados en su mayor parte en la financiera belga Euroclear.
  • La UE sopesa otorgar un «préstamo de reparación» de 140.000 millones de euros (162.000 millones de dólares) a Ucrania financiado con los fondos rusos. El viernes pasado, el bloque decidió bloquear indefinidamente los activos de Moscú que se encuentran congelados en Europa.
  • Varios países del bloque se opusieron a la medida.  Así, Italia, Bélgica, Bulgaria y Malta instaron a la Comisión y al Consejo a «seguir explorando y debatiendo opciones alternativas» al uso de esos activos, argumentando la necesidad de que exista un marco legal claro, parámetros previsibles y riesgos mínimos.

Últimas noticias

Las consecuencias de la extradición a Estados Unidos de Alex Saab

La extradición de Alex Saab —exministro de Industria venezolano y considerado el «cerebro financiero» del chavismo— a Estados Unidos es un punto de inflexión. Lejos de tratarse de un acto de justicia ordinaria o de una mera purga interna, la entrega de Saab por parte de las «nuevas autoridades» venezolanas constituye un acto fundacional de un nuevo orden político en el país.

S. Karaganov escribe un texto imprescindible para entender la situación internacional

Alemania el país que desató dos guerras mundiales y es culpable de genocidio no tiene derecho a poseer «el ejército más poderoso de Europa»

El laberinto del INSS: cuando la burocracia castiga la enfermedad y la vulnerabilidad.

El laberinto del INSS: cuando la burocracia castiga la enfermedad y la vulnerabilidad. Por André Abeledo Fernández El sistema de seguridad social en España padece una...

La salud laboral no se vende: la trampa de los servicios médicos propios.

La salud laboral no se vende: la trampa de los servicios médicos propios. Por André Abeledo Fernández El empleo debe servir para ganarse la vida, nunca...

O labirinto do INSS: cando a burocracia castiga a enfermidade e a vulnerabilidade.

O labirinto do INSS: cando a burocracia castiga a enfermidade e a vulnerabilidade. Por André Abeledo Fernández O sistema de seguridade social en España padece unha...