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El 9 de noviembre de 1976 la Asamblea General de la ONU proclamó el 11 de octubre como el Día de la Solidaridad con los Presos Políticos de Sudáfrica, con el objetivo de reiterar la solidaridad con todos los hombres y mujeres que fueron víctimas de las políticas de segregación racial que estuvieron vigentes hasta 1990 en Sudáfrica.

El apartheid, sistema impulsado e institucionalizado por descendientes de los antiguos colonos holandeses, consistió en la creación de lugares separados, tanto habitacionales como de estudio o de recreo, para los diferentes grupos raciales, en el poder exclusivo de la raza blanca para ejercer el voto y en la prohibición de matrimonios o incluso relaciones sexuales entre blancos y negros.

El apartheid fue legal desde 1948, año en que el Partido Nacional ganó las elecciones, y estuvo en vigencia hasta 1990. Este sistema puso en marcha un sofisticado sistema jurídico por el que una minoría blanca (los afrikáneres) impuso una política de odio y de racismo hacia la población negra hasta en las costumbres más cotidianas.

La mayoría negra solo podía vivir en los territorios “bantustantes”, que equivalían a algo más del 13 por ciento de la superficie sudafricana.

Igualmente, este grupo no tenían derecho a acciones judiciales si eran expulsados o desplazados forzosamente. También se prohibía el matrimonio mixto y las familias negras no podían trasladarse libremente por el país, solo tenían derecho a recibir una educación subordinada a los intereses de los blancos.

Desde 1952, la Asamblea General de las Naciones Unidas condenó anualmente el apartheid por contravenir los artículos 55 y 56 de la Carta de la ONU.

La Convención sobre el Apartheid fue aprobada por Asamblea General el 30 de noviembre de 1973 por 91 votos a favor y los votos en contra de Estados Unidos, Portugal, el Reino Unido y Sudáfrica.

Este organismo condenaba los “actos inhumanos cometidos con el fin de instituir y mantener la dominación de un grupo racial de personas sobre cualquier otro grupo racial y de oprimirlo sistemáticamente”.

De esta manera, se acordó la deposición de las políticas represoras con el presidente de Sudafrica, Frederik de Klerk, quien tomó medidas producto de presiones políticas locales e internacionales. Entre las medidas, se accedió a la liberación del líder social Nelson Mandela, que estuvo preso desde el año 1964 por luchar contra las políticas segregacionistas.

En 1994 Mandela asumió la presidencia de Sudáfrica, convirtiéndose en el primer presidente de color en un país en que los negros jamás dejaron de luchar contra la opresión, y en el que fueron atacados con látigos, cárceles y fusiles.

https://www.telesurtv.net/news/Apartheid-en-Sudafrica-La-institucionalizacion-del-racismo-20171011-0028.html

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