Washington decidió su presupuesto militar para el año corriente: será de unos 692.000 millones de dólares, un aumento de 75.000 en comparación con el año anterior. La cadena rusa Zvezda estudió adónde se destinarán esos enormes recursos financieros.

Los altos cargos de EEUU, incluido el mandatario Donald Trump, no comentaron en detalle el proyecto del presupuesto militar, escribe el autor del artículo, Víktor Sírik. Sin embargo, el documento tiene una ‘justificación estrella’, que es la omnipresente amenaza rusa en el teatro europeo.

EEUU en Europa

Para “combatir las continuas actividades agresivas de Rusia”, el Pentágono contará con 4.600 millones de dólares para reforzar la presencia militar de EEUU en Europa, llevar a cabo más ejercicios conjuntos y fortalecer la infraestructura correspondiente.

“Y, claro, para una intensa propaganda sobre ‘una Rusia extremadamente militarizada que está buscando a quién invadir ahora mismo'”, ironiza el columnista de Zvezda.

Las preparaciones de EEUU contra una imaginaria ‘invasión rusa’ apenas deberían preocupar a Moscú, considera el presidente del Comité del Senado ruso sobre defensa, Víktor Bóndarev.

Para él, los ejercicios conjuntos con los países europeos y los gastos en infraestructura en Europa en sí no representan una amenaza debido a la sólida defensa nacional rusa. En este sentido, el matiz ‘antirruso’ del presupuesto militar de EEUU es “un reconocimiento del poderío de Rusia”.

…y en otras partes del mundo

El Pentágono prevé gastar unos 66.000 millones en sus operaciones extranjeras —es casi igual al presupuesto militar total ruso de 2016 (69.000)—.

Una considerable parte de los gastos tomará forma de suministros de armas para los aliados y socios de EEUU. Entre ellos, Ucrania recibirá armamento para 350 millones de dólares, Israel contará con 705 millones para el desarrollo de la defensa antimisiles y los países bálticos pueden esperar un premio especial para “contener la agresión rusa“, que será de 100 millones de dólares.

Gastos nacionales

Los 620.000 millones restantes financiarán las necesidades internas del Pentágono: sueldos, gastos sociales, reparación, mantenimiento, modernización y creación de armas.

Entre los vehículos militares a esperar en 2018, según los datos abiertos, ya se puede esperar un portaviones, dos submarinos nucleares clase Virginia, dos destructores clase Arleigh Burk, casi un centenar de cazabombarderos polivalentes y varias decenas de tanques Abrams M1A2.

“EEUU lleva a cabo un programa de rearme bastante serio, enfocado a la Armada y la Fuerza Aérea. Por otro lado, no se informa qué parte de dinero se destinará para ocultar las brechas, como, por ejemplo, los cazas incapaces de volar”, comentó a Zvezda el experto militar ruso Víktor Murajovski.

El analista hizo referencia a un artículo publicado en el medio Defence News en febrero de 2017. El autor de la nota afirmó que debido a la escasa financiación, hasta dos tercios de la aviación naval de EEUU —unas 1.700 aeronaves— “no podían volar”.

“El principal objetivo de tales declaraciones, reiteradas también por los representantes del Pentágono es lograr el aumento del presupuesto militar“, opina el columnista de Zvezda.

Armas doradas

Otro factor para considerar al leer el presupuesto del Departamento de Defensa de EEUU es la tendencia del país a llevar a cabo proyectos militares con costes exorbitantes, recordó Sírik, mencionando tres de los ejemplos más conocidos.

En 2017, el Pentágono gastó otros 3.700 millones de dólares en el proyecto del caza de quinta generación F-35, plagado por una variedad de problemas.

El volumen total del programa se estima que se acerca a unos 400.000 millones, el más caro de la historia y el doble de lo previsto en el inicio del proyecto.

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El F-35 tiene un homólogo en el mundo de los helicópteros, el CH-53K King Stallion. La aeronave de transporte tiene un precio de unos 122 millones de dólares por unidad.

Para comparar, el mayor y más potente helicóptero de transporte del mundo, el ruso Mi-26, cuesta entre 20 y 25 millones para los compradores extranjeros.

Finalmente, la Armada de EEUU está construyendo los destructores con tecnología ‘stealth’ clase Zumwalt.

La primera nave de la serie se valoró en 4.400 millones de dólares, y el Pentágono se vio obligado últimamente a reducir el lote de los 32 planeados a los tres encargados.

“Esos proyectos mantienen una cierta imagen del Ejército estadounidense. Se ven muy ‘cool’ en las pelis, pero en realidad resultan muy costosos para un presupuesto ya muy inflado”, opina el autor.

Y ¿para qué?

Lo que escapa de la comprensión es el objetivo final de estos preparativos. El presupuesto militar de EEUU supera los gastos en defensa de todos los demás países en el TOP-10 mundial juntos, entre ellos Rusia, China, la India y el Reino Unido.

“Vale, supongamos que el Pentágono alcanza un presupuesto valorado en un billón de dólares, inunda Europa y Oriente Medio con sus blindados, dobla la cantidad de sus portaviones. Luego, ¿qué?”, pregunta Murajovski.

El experto aclaró que las armas nucleares acumuladas en el mundo son capaces de no solo borrar la vida de la faz de la Tierra, sino posiblemente de cambiar su órbita.

Pero la misma pregunta se mantiene sin respuesta: ¿para qué?

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