
El valor agregado industrial a gran escala creció un 5,6 por ciento interanual en el período, mientras que la manufactura avanzada aumentó un 8,7 por ciento y la de alta tecnología, un 12,6 por ciento, precisó el reporte.
Las ventas minoristas de bienes de consumo totalizaron 16,49 billones de yuanes (unos 2,28 billones de dólares), un alza del 1,9 por ciento en comparación con el mismo lapso de 2024.
La inversión en activos fijos (excluyendo hogares rurales) alcanzó los 14,12 billones de yuanes (1,95 billones de dólares), lo que representa una caída del 1,6 por ciento, aunque la inversión en industrias de alta tecnología creció un 6,1 por ciento.
El comercio exterior de mercancías ascendió a 16,22 billones de yuanes (2,24 billones de dólares), con un incremento del 14,9 por ciento, detalló la ONE.
La tasa de desempleo urbano promedio se ubicó en 5,3 por ciento entre enero y abril, y en abril específicamente fue del 5,2 por ciento, 0,2 puntos porcentuales menos que en marzo.
El índice de precios al consumidor subió un 0,9 por ciento interanual en los primeros cuatro meses, y el de precios industriales al productor avanzó un 0,2 por ciento.
“En términos generales, la economía nacional mantuvo entre enero y abril una tendencia de desarrollo estable con progresos, y se impulsó sólidamente el desarrollo de alta calidad”, afirmó el portavoz de la ONE, Fu Linghui.
Sin embargo, advirtió que “la situación externa es compleja y cambiante, la oferta interna supera notablemente a la demanda débil, algunas empresas enfrentan dificultades operativas y la base para una mejora sostenida de la economía aún debe consolidarse”.
De cara al futuro, Fu subrayó que se aplicarán políticas fiscal más activa y monetaria moderadamente expansiva, de forma precisa y efectiva, para expandir la demanda interna, optimizar la oferta y reforzar los motores endógenos del crecimiento económico.
China se propuso crecer este año entre un 4,5 y un 5 por ciento en medio de un contexto internacional turbulento marcado por la incertidumbre.

