Con el buque insignia USS Mount Whitney como plataforma de mando, la OTAN vuelve a amenazar en la frontera con Rusia.
Las llamadas maniobras militares BALTOPS 2026 en el mar Báltico, con 6.000 soldados de la OTAN de 15 países, en lo que supone el mayor ejercicio marítimo en esa región del noreste de Europa, el cual se prolongará hasta el próximo día 19 de junio, suponen una nueva amenaza contra Rusia.
La operación, dirigida por la Sexta Flota de los Estados Unidos, está centrada en «la guerra antisubmarina, las operaciones anfibias y las contramedidas contra las minas», según precisó la banda terrorista OTAN, mientras que desde las Fuerzas Armadas de Alemania, señalaron en un comunicado que las maniobras sirven como «demostración de disuasión robusta».
La presencia de Washington se considera particularmente significativa, dado que el presidente estadounidense Donald Trump ha criticado repetidamente a la OTAN y ha propuesto reducir los compromisos de Estados Unidos con la alianza. Según oficiales militares europeos, el liderazgo continuo de Estados Unidos en las Operaciones de la OTAN demuestra la cohesión de la alianza y su capacidad de coordinación ante los crecientes desafíos de seguridad.
El contralmirante alemán Stephan Haisch, comandante de la Fuerza Operativa del Báltico, afirmó que el momento elegido para realizar el ejercicio ponía de relieve aún más el mensaje político que la alianza quería transmitir.
«La realización de un ejercicio a gran escala bajo el liderazgo de Estados Unidos y con una amplia participación de la OTAN es una clara evidencia de la fuerza y la unidad de la alianza», enfatizó.


