La nueva ley israelí que establece la pena de muerte solo para palestinos condenados por «actos terroristas mortales» entró en vigor este domingo, informa The Times of Israel. La ley ahora es aplicable en cualquier territorio que Tel Aviv controle de facto, incluyendo Cisjordania y el 53 % de la Franja de Gaza.
La normativa estipula que el castigo se aplicará a quien haya asesinado a una persona «con la intención de negar la existencia del Estado de Israel», aunque también se podrá imponer cadena perpetua en lugar de la pena de muerte si se encuentran «razones especiales» o si existen «circunstancias especiales» en caso de que lo amerite.
Esta legislación fue promovida por el partido de extrema derecha Otzma Yehudit, al que pertenece el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, quien celebró con champán la aprobación de su propuesta en el Parlamento israelí.
Condena internacional
La Autoridad Palestina calificó la ley como una «escalada peligrosa» y cuestionó su legitimidad, señalando que Israel «no tiene soberanía sobre la tierra palestina». En un comunicado, su Ministerio de Asuntos Exteriores afirmó que la medida «busca legitimar las ejecuciones extrajudiciales bajo el manto legislativo».
Asimismo, antes de la votación, los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido instaron a los legisladores israelíes a abandonar la iniciativa. Las críticas reflejan la preocupación de varios actores internacionales por las implicaciones legales y políticas de la nueva normativa en el contexto del conflicto en la región.
Estados Unidos, por su parte, afirmó que «respeta el derecho soberano de Israel a determinar sus propias leyes y penas para las personas condenadas por terrorismo», según un portavoz del Departamento de Estado del país norteamericano.
La misma jornada que la iniciativa fue aprobada, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos pidió «derogar de inmediato la ley discriminatoria sobre la pena de muerte aprobada».


