Una portada histórica, de esas que debería impedir que un medio de comunicación siguiera publicando. La capacidad que tienen para adaptarse al poder es casi asombrosa. Que la Fundación Franco siga existiendo es, por otra parte, todo un dato de país. A ellos no le aplican el 155.
Coalición de EEUU sigue matando a civiles en Siria: ya son 2910

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) ha documentado en 2910 muertos —entre ellos 717 niños, 527 mujeres— en los ataques de la llamada coalición anti-EIIL (Daesh, en árabe) registrados entre el 23 de septiembre y 27 de octubre, en Al-Raqa (norte), Al-Hasaka (noreste), Idlib (noroeste), Deir Ezzor (este) y Alepo (noroeste).
En un informe publicado el viernes en su página oficial, el OSDH detalla que de esta cifra, 2708 muertos son ciudadanos sirios, incluidos 644 niños menores de 18 años y 468 mujeres de nacionalidad siria mayores de 18 años.
Otros 58 muertos, incluidos seis niños, una mujer y 19 otras personas no identificadas, han sido registrados en ataques aéreos lanzados supuestamente contra un centro de Daesh en la aldea de Al-Jinah, ubicada en el campo occidental de la ciudad homónima de Alepo.
Asimismo, más de 64 personas, entre ellas 12 niños, perdieron la vida en los bombardeos de la denominada coalición contra Daesh en el distrito de Al-Tojar, en el campo norteño de la ciudad de Manbiy (en Alepo), apunta la onegé establecida en el Reino Unido, entre otras bajas.
El OSDH añade que cientos de personas también han resultado heridas de forma seria en estas ofensivas aéreas, “hay amputaciones y discapacidades”, además de graves daños ocasionados en los bienes públicos y privados, enfatiza.
En referencia a la muerte de más de 2900 personas, incluidos 1244 mujeres y niños en total, el opositor observatorio sirio ha condenado los ataques contra blancos civiles.
“Nosotros condenamos tajantemente los ataques contra civiles en cualquier sitio, bajo cualquier pretexto y en cualquier momento por la coalición internacional (…) Ellos han hecho oídos sordos en reiteradas ocasiones a las constantes llamadas hechas por el observatorio de excluir a los civiles de sus actos militares en suelo sirio”, se lee en el informe.
El OSDH, además de pedir nuevamente a la coalición de Estados Unidos que no ataque a la población, explica que los sirios han sufrido “suficientes” matanzas a manos de los aliados de Washington, ante el “horrible silencio” de la comunidad internacional hacia el dolor de la nación siria y su esperanza de lograr justicia.
El propio Washington ha reconocido que sus campañas aéreas contra los terroristas de EIIL en Irak y Siria desde 2014 han dejado unas 600 víctimas civiles, mientras que la organización de periodistas independientes Airwars dice que el balance real se acerca a ocho veces más, con al menos 4700 civiles muertos desde ese mismo año.
Presuntos ataques acústicos
Canal oficial en YouTube del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba (MINREX).
Exigencias, beneficios y peajes de la vía penitenciaria
Jon Iurrebaso Atutxa
ex preso político vasco de ETA
Hemos venido hablando estos días (*) de las características del concepto histórico, en términos políticos, del preso político vasco. También del concepto de arrepentimiento y de la total sumisión al enemigo que ello comporta. De la pérdida de identidad que acarrea y del perjuicio que todo ello conlleva para la liberación nacional y social del pueblo trabajador vasco.
Hoy vamos a tratar de concretar de una manera práctica lo que la sumisión al enemigo que nos ocupa y oprime comporta. Bien sea dicha sumisión por convencimiento político o por interés exclusivamente personal y con el objetivo de conseguir beneficios personales e individuales. Lo que a continuación relataremos son algunas cuestiones que el estado exige para obtener algún beneficio, repetimos, personal.
En primer lugar el estado exige un total sometimiento a su política penitenciaria en toda su extensión. Eso en la cárcel supone impunidad sin límites para nuestro enemigo. Es decir, exige el cumplimiento de todas las órdenes impartidas a los presos.
Esta cuestión afecta a los presos sociales como a los presos políticos. Las órdenes se cumplirán aunque éstas sean vejatorias. Se ordenarán para constatar la sumisión. Se efectuarán para destruir la personalidad del preso y su condición y posición política, en este caso, la de los presos políticos vascos.
Serán ordenadas para que cada preso actúe únicamente por y para su beneficio personal. En el caso de los presos políticos vascos se exigirá una constante demostración práctica de la ruptura de los lazos políticos con el resto de presos políticos vascos en concreto y presos políticos en general (**).
Para el que se someta a su política penitenciaria será una constante el silencio ante cualquier hecho represivo que se cometa en la cárcel por muy cruel y salvaje que sea. El que se someta tendrá que demostrar con hechos que es insolidario ocurra lo que ocurra.
Si alguien no obedece, si no se somete, si es solidario con otros compañeros, si reivindica su carácter político, si actúa en una dinámica de resistencia colectiva ante los ataques por destruirlo como persona y como militante político, entonces sufrirá una represión sin límites.
Y la represión, además de sufrimiento, trae la pérdida incluso de los “derechos” que confiere el reglamento penitenciario del enemigo y de todos los avances conseguidos por anteriores generaciones de militantes por medio de mil protestas y mucho sufrimiento.
Esas son las alternativas. Sumisión y beneficios individuales cuando el estado quiera y para quien quiera o dignidad y resistencia política con la represión que ello conlleva. La primera, si se acepta la sumisión, está en manos del enemigo. La segunda, junto con una dinámica colectiva y de resistencia en las cárceles, está en manos del pueblo trabajador vasco.
(*) Este artículo es continuación de estos dos anteriores: “Sobre la pérdida del carácter político. Sobre el arrepentimiento. En términos políticos y sin acritud” y “En relación al arrepentimiento”.
(**) Después de 16 años en la cárcel esto es lo que un preso vasco detenido por militar en ETA manifestó hace ya 7 años con objeto de conseguir un permiso de 6 días: “…estoy en contra de la utilización de la lucha armada para cualquier tipo de fin. Me siento profundamente arrepentido de los delitos que he cometido y siento mucho el daño causado a las víctimas… estoy totalmente desvinculado de la banda terrorista ETA… He solicitado y aceptado un destino… Estoy dispuesto a renunciar a una parte del sueldo de mi destino remunerado para cubrir la responsabilidad civil originada por mis delitos… no he secundado ninguna de las protestas que nos piden que hagamos… y sobre todo he manifestado mi rechazo a la lucha armada y mi arrepentimiento por los delitos cometidos y he pedido perdón a las víctimas…” Todo esto por 6 días de permiso. Pues esto y más les exigen hoy en día a los presos políticos vascos.
¿Qué es eso de «control de masas»?
La banda terrorista OTAN se ejercita para controlar rebeliones de la población dentro de sus territorios. De esa manera reconoce que sus enemigos son todos: los de dentro y los de fuera. Como para no llamarla terrorista…<
El ejercicio FTX FIM 2017 concluye hoy (por ayer), tras cuatros días de intensa actividad en la serranía gaditana de El Retín, buscando la completa integración operacional entre las distintas fuerzas de la Infantería de Marina española, a cuyo frente se encuentra el Comandante General de dicho cuerpo, general de división Jesús Manuel Vicente Fernandez.
Estos adiestramientos persiguen también acrecentar la competencia expedicionaria de la IM, mediante las capacidades de las distintas fuerzas que la integran.
El FTX FIM 2017 culmina tras completar dos incidencias de control de masas, varias acciones de ayuda a población civil local y la toma al adversario de un depósito de armas.
diariodecadiz.es

La historia de las privatizaciones en Bolivia
Una comisión que investigó en Bolivia los procesos de privatización y capitalización responsabilizó a 13 exautoridades por la enajenación del patrimonio estatal.
La comisión legislativa que investiga los procesos de privatización y capitalización en Bolivia concluye un trabajo de 4 años sobre la enajenación de empresas estatales entre 1985 y 2005.
Las investigaciones incluyeron al empresario y varias veces candidato opositor Samuel Doria Medina, que siendo ministro de Planificación a inicios de los 90, solicitó un crédito al Club de París para desmantelar las empresas estatales de Bolivia.
Uno de los casos más controvertidos es el de la empresa cementera El Puente. Doria Medina avaluó y planificó su privatización siendo ministro y al momento de privatizarla su grupo empresario se hizo con la mayoría accionaria.
El líder opositor Samuel Doria Medina aparece una vez más, y tal como en el caso de los Papeles de Panamá, como el principal implicado tras esta investigación.
Andrés Sal.lari, La Paz.
Vencedores y/o vencidos
Bianchi
Que no otra dialéctica -la de los puños y las pistolas antes que las urnas- sabe y entiende el fascio celtibérico ultramontano. Se demuestra que, como dijera el diputado conservador protofascista de la República, Calvo-Sotelo, prefieren una «España roja antes que rota». Es la mentalidad imperial de quienes entienden la Historia como se explicaba en los colegios franquistas -de curas y monjas y maestros franquistas- en la Enciclopedia Álvarez. Una Historia de tebeo nacional-católico y, posteriormente, nacional-folklórico.
Les importó menos la lucha armada de ETA en el País Vasco -una guerra de baja intensidad, diríamos en jerga- con casi mil muertos, que la secesión de una «región» de la España imperial. Por aquí no pasamos, mire usted. Y si no existiera el artículo 155 de la Constitución (todos los que tengan menos de sesenta años no pudieron votarla, o sea, el 80 %), usarían el art.116 (estado de alarma, de sitio y excepción). Una Constitución que se reduce a los artículos 2 (unidad indisoluble de España), 8 (las Fuerzas Armadas como garantes de esa unidad) y el 115 (suspensión de autonomías levantiscas); el resto paja, filfa.
Carles Puigdemont se ha mostrado transigente en todo momento tratando de apelar -tender la mano, que se dice- a un mínimo sentido común (el «seny» español) del Gobierno como lo prueba su decisión de convocar elecciones, incluso ordinarias y no plebiscitarias, a cambio de no aplicar ese artículo golpista y la puesta en libertad de dos detenidos políticos (en realidad, rehenes) conocidos como «los Jordis» -por cierto que no son los únicos presos políticos del Estado español, convendría recordárselo a las CUP- y una especie de inmunidad jurídica, pero con garantías.Unas garantías que le prometió el lehendakari vasco Urkullu actuando de «mediador» mirando por la estabilidad de la gobernanza española y, de paso, de Bruselas, y la suya propia, pues de salir adelante el «procès» tendría que enfrentarse a su propia parroquia vasca que le demandaría pasos semejantes a los dados por los catalanes, cosa que le revienta tentándose la ropa. La negativa cerril del Gobierno a negociar nada ni retirar el 155 acabó con Urkullu y la paciencia de Puigdemont -viendo, además, a su propia gente llamándole «traidor» en el Palau de la Generalitat, lo que tiene que escocer- que, al no ver esas garantías, suspende su primera intención de convocar elecciones ya en el Parlament catalán a la taurina hora de las cinco de la tarde.
En conclusión, daba igual lo que hicieran los catalanes secesionistas pues el art.155 se aplicaría de todas, todas, a lo bestia (Ciudadanos) o suavemente (como pedía el PsoE), otrosí: «rendíos, malditos roedores». Está visto que no entienden otro lenguaje que la resistencia y la pelea, pacífica o violentamente, esto lo decide la propia dinámica de los acontecimientos, y, de paso, borrar la sonrisa de la cara a los fachas mediáticos que se ríen de Puigdemont por «mediocre y cobarde», esto es, por no haber llevado sus planes independentistas hasta sus últimas consecuencias, es decir, se jactan del carácter fascista del Estado español, de lo que llaman «Estado de Derecho» estos ignorantes que no saben que el general Franco lo sacaba a relucir -el concepto de «Estado de Derecho»– cada dos por tres en sus discursos en los años cincuenta en adelante del siglo pasado: ¿os creíais que el Estado se iba a cruzar de brazos?, dicen como un vulgar chulo de playa.
La cuestión es, frente a estos matones, contestar con un «¿os creíais que el pueblo catalán se iba a cruzar de brazos ante tanta humillación e ignominia?» Bona tarda.
Nota. Se dice que los «separatistas» han hecho poco menos que el ridículo con tantas dudas y vacilaciones; para mí, sin embargo, sin negar lo que de cierto pueda tener, han sido días apasionantes. Continuará (to be continued…)










