
Cineastas de la Revolución de Octubre
Todo cambio económico, todo movimiento colectivo, toda eclosión socio-política ha tenido siempre su influencia en el cine nacional. Sin embargo, el cambio más espectacular –más trascendental- producido en la historia cinematográfica mundial ha sido el que se produjo tras la Revolución de Octubre, y en especial, después del decreto de Lenin sobre el cine en 1919. En él se especificaba básicamente que “el comercio e industria fotográficos y cinematográficos se pondrá bajo la competencia del Comisariado de Educación del Pueblo”. Un posicionamiento político sobre el que se organizó la época gloriosa del cine soviético, y en la que el conocimiento, el aprecio y la gran impronta de esa cinematografía en el ámbito universal tuvieron sus máximos representantes en Aleksandr Dovzchenco, Dizga Vértov, Serguéi Eisenstein y Vsévolod Pudovkin.
Aleksandr Petróvich Dovzhenko es el poeta de la revolución. Nació en agosto de 1894 en el seno de una familia de pobres agricultores ucranianos, y tras sus estudios ejerció de profesor hasta 1917. Su devoción a una causa profunda, la Tierra Madre, y su humanidad hizo nacer en él un espíritu renovador que avanzaría hacia la concepción moderna del cine. Con juvenil generosidad Dovzhenko se lanzó a la lucha revolucionaria soviética, descubriendo pueblos y estableciendo lazos con numerosos artistas. En 1926 viajó a Odessa, y en esa ciudad, animado de un sentimiento nacional, comenzó a trabajar como realizador. Su cine está influenciado por su temperamento de poeta. Prueba de ello es “La valija del correo diplomático” (1927), con guión basado en la obra de Maiakovski. Con ella entró por la puerta grande del cine soviético. La película cuenta el periplo de una valija diplomática que desde Londres debe llegar hasta Leningrado sorteando todo peligro. El tema es el triunfo colectivo subrayado por el “uso poético” del lenguaje cinematográfico. Pero es a partir de 1928, cuando el cine soviético es ya una realidad artística proletaria, que surge el gran poeta del cine revolucionario con “Zvenigora”, un filme sobre la historia de Ucrania entrelazada con el momento revolucionario, y algo más tarde, “Arsenal”, una epopeya histórica desarrollada por los obreros del Arsenal de Kiev. Sin embargo, su obra maestra, la que corroboró el cine popular y puso en entredicho los conocimientos y evidencias del espectador, es “La Tierra”, pieza clave del cine soviético.

Dziga Vértov es el fundador del cine documental soviético. Conocido mundialmente por su “Cine-verdad” y por su teoría revolucionaria del “Cine-ojo”, dos conceptos técnico-filosóficos que quieren ser reflejo de la realidad objetiva, sin artificios, “organizando los fragmentos filmados, arrancados de la vida, en un orden rítmico visual cargado de sentido”. Vertov nació en Bialystok el 12 de enero de 1896, en la frontera con Polonia. De familia acomodada estudió medicina en la Universidad de Moscú, pero su incipiente afición por la literatura le condujo a interesarse, desde un punto de vista científico, por la expresión de la palabra, y después por el fenómeno cinematográfico. Desde 1918 Vertov puso en práctica sus teorías sobre el montaje con fragmentos de documentales enviados desde el frente y otros lugares. El objetivo era contribuir a la agitación política y social mostrando la realidad del país. Así hizo su primer largometraje “La Revolución de Octubre” (1918), los documentales “Ayer, hoy y mañana” (1923) y el noticiario “Cine-verdad”, con los que Vertov manifestó su genio creador y su categoría artística. El éxito de “Leninskaia Kinopravda”, documental que recoge con incontenible emoción la muerte de Lenin en 1924, posibilitó la producción de sus grandes obras: “Lenin está vivo en el corazón de los campesinos” “¡Adelante Soviet!”, “La sexta parte del mundo” con fotografía de Mikail Kaufman, “El hombre de la cámara” (1929), un filme lleno de sensibilidad y descubrimientos y, en 1934, la inolvidable “Tres cantos a Lenin”. Sin embargo, es en la película “Kino-Glaz” (1924) donde aparecen todas las posibilidades de la “máquina fílmica” respecto a la realidad soviética: el conflicto entre lo viejo y lo nuevo; entre cooperativismo y mercado abierto; entre trabajo agrícola e industrial; entre la muerte y la lucha por la vida.
Serguéi Mijáilovich Eisestein es el coloso del cine soviético. Quien lo arrancó de su adolescencia para imponerlo como uno de los más avanzados del mundo. Nació el 23 de enero de 1898 en Riga, de una familia acomodada. Cursó estudios de arquitectura y bellas artes antes de enrolarse en el Ejército Rojo donde trabajó como director e intérprete de pequeños espectáculos teatrales. En “La huelga” (1924), la primera pieza maestra del cine soviético, aplicó su particular visión de la yuxtaposición de imágenes (“montaje de atracciones”) de fuerte contenido emocional en la secuencia del sacrificio del ganado intercalada con la de los trabajadores fusilados por soldados zaristas. A los 20 años Eisenstein, partidario de la Revolución, tenía claro lo que quería hacer. Atrás quedaban sus incursiones teatrales vanguardistas del “aburguesado” Forerger, director alemán rusificado, y del “complejo y dogmático” Meyerhold”. Eisenstein se inscribe en el grupo “Proletkult” y se lía de amistad con Grigori Aleksandrov, un teórico del montaje, y Eduard Tissé, un eminente operador. Con ellos realiza el grueso de su producción cinematográfica en la que las masas son protagonistas: “El acorazado Potemkin” (1925), una impresionante epopeya revolucionaria en homenaje a los sucesos revolucionarios de 1905; “Octubre” (1928), película dedicada al décimo aniversario de la Revolución, y en la que se narra de manera extraordinaria el desarrollo de los acontecimientos políticos en Rusia desde la abdicación del zar Nicolás II hasta la toma del Palacio de Invierno por el proletariado; “La línea general” o “Lo viejo y lo nuevo” (1929) sobre la reforma agraria; “Alejandro Nevski” (1938). Un cine, en palabras del genial realizador y teórico cinematográfico, que transporta al espectador “de la imagen al sentimiento y del sentimiento a la idea”.

Vsévolod Ilariónovich Pudovkin es junto a Eisenstein el más prestigioso de los realizadores soviéticos. A los pocos años de nacer en 1893 en Penza, región del Volga Medio, se trasladó con su familia a Moscú donde, a los 16 años, ingresó en la Facultad de Ciencias. Graduado en 1914, empezó a trabajar como químico, y tras su participación en el ejército, fue hecho prisionero por los alemanes en 1915 y encerrado en un campo de concentración en Pomerania. En 1918 vuelve a Rusia ansioso de participar en la construcción revolucionaria del país. Un deseo que se materializó ejerciendo su profesión e ingresando en la “Escuela Cinematográfica del Estado”, dirigida por el cineasta Vladímir Gardin. Con Lev Kuleshov, otro de los grandes realizadores soviéticos, interpretó dos de sus películas “Las extraordinarias aventuras de Mr. West” (1924) y “El rayo mortal” (1925), actividad artística que nunca abandonó. En 1926 inició la realización de su gran trilogía revolucionaria: “La Madre”, adaptación libre de la novela de Máximo Gorki, “El fin de San Petersburgo” (1927), hecha en conmemoración del décimo aniversario de la Revolución, y la anticolonialista “Tempestad sobre Asia” (1928). En ellas, y en contraste con el cine de masas de Eisenstein y su repudio del actor, sus historias se centran en la toma de conciencia de sus personajes individualizados. En “La Madre” es la ingenua mujer proletaria Nilovna quien ve nacer en ella la llama revolucionaria. En “El fin de San Petersburgo” es en un joven campesino convertido en obrero industrial. Y en “Tempestad sobre Asia” será en el cazador mongol Blair que los ingleses quieren convertir en un mequetrefe al servicio de sus intereses colonialistas en Asia. Todos ellos enmarcados, sin embargo, en grandes temas colectivos. Esencialmente porque, tanto para estos cineastas de la Revolución de Octubre como para el Gobierno soviético, la función del cine en la era de la cultura de masas tenía extraordinaria importancia.
Rosebud
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Senado de Brasil debatirá revocación del impeachment a Rousseff
El Senado de Brasil aborda la anulación del impeachment a Dilma Rousseff, al superar considerablemente el plan el índice de votos necesarios para arrancar el debate.
Según informan este sábado los medios de comunicación brasileños, con cerca de 37.000 apoyos contabilizados hasta el momento en una consulta ciudadana, la propuesta de anulación del impeachment (juicio político) deberá ser analizada por este órgano.
La indagación, divulgada en el sitio E-Ciudadanía de la Cámara alta de Brasil, superó rápidamente, durante la jornada del viernes, los 20.000 votos requeridos para la conversión de la iniciativa en una “sugestión legislativa”.
En el marco de este sondeo para la invalidación del proceso de juicio político contra la expresidenta brasileña Dilma Rousseff, se ha puesto a consideración de los internautas dos cuestiones principales.
“Que la pérdida del mandato de la presidenta constitucional fue fruto de un golpe de Estado y que con el fracaso del gobierno ilegítimo y golpista de Michel Temer la única solución es que Dilma Rousseff vuelva a ocupar el cargo para el cual fue electa y que nunca debió perder”, resaltan los medios citando la consulta.
Que la pérdida del mandato de la presidenta constitucional fue fruto de un golpe de Estado y que con el fracaso del gobierno ilegítimo y golpista de Michel Temer la única solución es que Dilma Rousseff vuelva a ocupar el cargo para el cual fue electa y que nunca debió perder”, resalta una consulta colgada en el sitio E-Ciudadanía del Senado de Brasil
El éxito de esta encuesta refuerza la acción popular lanzada el pasado 30 de junio para recolectar 1,3 millones de firmas para presionar al Supremo Tribunal Federal (STF) a revocar el resultado del juicio político, apoyado por partes foráneas.
El “golpe de Estado” contra Rousseff comenzó a gestarse en 2015, bajo la figura de un juicio político, conocido como impeachment, por haber supuestamente “maquillado” cuentas públicas a través de las llamadas “pedaladas fiscales”.
Al final, el 31 de agosto de 2016, el Senado de Brasil declaró a Rousseff culpable de corrupción, con 61 votos a favor y 20 en contra, y ordenó su destitución definitiva.
La decisión provocó las reacciones de distintos Gobiernos de América Latina, entre ellos Venezuela, Cuba, Ecuador y Bolivia, analistas políticos y demás personas, que comulgan con el concepto de “golpe parlamentario” fraguado por el Senado de Brasil.
Fidel Castro, presente en cita regional de solidaridad con Cuba
San Salvador, 29 jul (PL) Con un homenaje al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, concluirá hoy aquí el segundo encuentro centroamericano de solidaridad con Cuba, que también expresó su apoyo al gobierno de Venezuela.
El legendario Comandante en Jefe ha sido parte intrínseca de esta cita, tanto por su legado internacionalista como por su ejemplo de lucha contra el imperialismo y por la dignidad, autodeterminación e integración de América Latina.
Desde la marcha inaugural del evento, hasta el recorrido realizado la víspera para rendir tributo a los revolucionarios salvadoreños Shafick Handal y Farabundo Martí, y al venezolano Hugo Chávez, la imagen de Fidel sobresale entre la multitud.
Fernando González, Héroe de la República de Cuba y presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, inauguró la sesión teórica del evento con una ponencia sobre la realidad, perspectivas y desafíos de su país.
A su vez, el politólogo cubano Roberto Regalado disertó sobre la ofensiva imperial en la región y la resistencia de los pueblos, con énfasis en el caso de Venezuela, que mañana encara una votación histórica por la Constituyente.
De hecho, en el tributo mañanero a Chávez, a propósito del aniversario 63 de su nacimiento, muchos asistentes expresaron su apoyo al gobierno democráticamente electo de Venezuela con letreros de ‘La Constituyente Sí Va’.
A propósito del encuentro, el dirigente salvadoreño Sigfrido Reyes valoró el papel de la solidaridad ante los actuales desafíos regionales, pero en especial con Cuba y su ‘pueblo valiente y luchador, con su proceso revolucionario’.
‘Cuba siempre ha sido una nación solidaria con El Salvador, miles de compatriotas recibieron tratamiento médico allá, estudiaron, mejoraron su salud; Cuba es una nación hermana que ha tomado el camino de su libertad y hay que apoyarla’, enfatizó.
La juventud del PCPE a la ofensiva
Este verano la Juventud Comunista vuelve a la carga después de un curso intenso tanto a nivel interno donde hemos sufrido ciertos contratiempos derivados de la situación fraccional dada en el Partido, como a nivel externo con dos huelgas estudiantiles donde los y las Jóvenes Comunistas hemos estado en primera línea de combate.
Y no vuelve de cualquier forma, sino recuperando el discurso que los y las jóvenes comunistas nunca debimos perder, diciendo claro a nuestros compañeros y compañeras de trabajo, a nuestros vecinos y vecinas del barrio… que no hay salida en el capitalismo, que no hay otra alternativa que no sea organizarse y luchar por nuestros derechos.
Hemos vuelto para decir claro también que estamos hartos de falsas ilusiones, tanto de la nueva o vieja socialdemocracia que ha demostrado en estos dos años que solo es una cara más del sistema capitalista que nos oprime, como de aquellos oportunistas charlatanes que tratan de edulcorar nuestra lucha bajo consignas ambiguas y alejadas de nuestra clase.
Y es que la situación no es para menos, ante datos tan alarmantes como un 40% de paro, y un 60% con empleos de mierda donde los jóvenes somos usados como mano de obra barata, cuando no casi esclava, a cambio de un salario que en muchos casos no llega a superar el Salario Mínimo Interprofesional, ante miembros del Gobierno de la burguesía que nos dicen que nos aventuremos a irnos al extranjero (a estos les invitaría yo también a un bonito viaje a Siberia solo de ida), ante unos empleos basados en la temporalidad y la incertidumbre, agravadas en las mujeres a las cuales se les atribuye la responsabilidad de deber conciliar vida laboral y familiar, ante contratos de formación por los cuales cobramos entre un 40% y un 20% menos incluso del salario mínimo fijado por convenio, contratos temporales que por otro lado se van encadenando hasta el punto que todos conoceremos a alguien o tendremos algún amigo al que tras tantas prácticas poniendo copas le podrían dar un master por ello.
Por todo esto la juventud obrera debemos volver a la ofensiva, especialmente las mujeres, las cuales sufren la brecha salarial que ha aumentado a un 24% de diferencia entre el sueldo de un hombre y una mujer, el ser usadas como reclamo sexual en los empleos de cara el público, el que muchas deban recurrir a una práctica esclavista como es la prostitución, el ser asesinadas por sus parejas, el acoso sexual por parte de jefes que se creen por encima del bien y del mal, y muy pronto posiblemente el tener que gestar un bebé para una familia rica siendo usada como máquina para parir, con todo esto vemos como el capitalismo ha llegado a mercantilizar hasta el último milímetro del cuerpo de la mujer y ante esto es necesario recuperar la senda del feminismo de clase, recordando que quien es feminista y no es de comunista, carece de estrategia ya que si bien el socialismo no producirá automáticamente la liberación de la mujer obrera es el único sistema que sienta las bases para ella, pero también que quien se denomina comunista y no es feminista, carece de profundidad ya que obvia en sus análisis la situación de la mitad de la clase obrera, de la mitad más oprimida, explotada y atacada por la alianza del patriarcado y el capitalismo.
Por todo ello este verano la Juventud del PCPE diremos claro que Si hay futuro para la juventud, y que este no es otro que organizarnos y luchar contra el sistema que nos oprime.
Karaka
Dominicanos celebran acto de solidaridad con Cuba y Venezuela
Santo Domingo, 29 jul (PL) Los movimientos dominicanos de solidaridad celebraron un solemne acto para conmemorar el 64 aniversario del Asalto al Cuartel Moncada y el 63 cumpleaños del líder bolivariano Hugo Chávez Frías (1954-2013).
La actividad tuvo por sede anoche la Sala Manuel del Cabral de la Biblioteca Pedro Mir de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), representada por el vicerrector de extensión, Nino Feliz, y el viceministro de Educación Luis de León.
Entre los oradores estuvieron Roberto Payano, coordinador de la Campaña Dominicana de Solidaridad; Elizabeth Bordallo, primera secretaria de la Embajada de Cuba; Carlos Briceño, representante de la izquierda dominicana; el embajador venezolano, Alí Uzcátegui, y Jesús Núñez, líder del movimiento de los trabajadores cañeros.
Payano evocó que durante el Asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, la mayoría de los combatientes fue capturado y asesinado por la dictadura pero surgió el Movimiento 26 de Julio liderado por el Comandante en Jefe Fidel Castro y con su lucha hizo posible el triunfo de la primera revolución socialista de América.
Dijo que el 28 de julio de 1954 nació Hugo Chávez Frías, líder de la Revolución Bolivariana de Venezuela e impulsor de la integración latinoamericana y caribeña, tareas que hoy continúa su heredero, el presidente Nicolás Maduro.
Seguidamente, Payano añadió que los amigos dominicanos de esos procesos revolucionarios están dispuestos a acompañarlos en lo que el momento demande y las circunstancias les permitan.
Luego fue mostrado un video titulado ‘Chávez y Fidel’ donde el líder histórico de la Revolución Cubana asegura que el dirigente bolivariano ‘es el tipo de hombre que jamás retrocederá ante el imperio’.
Por su parte Bordallo aseguró que de la mano van hoy Fidel y Chávez guiando a los pueblos de América y el Caribe, y la diplomática agradeció a la campaña de solidaridad y a los amigos de todos los confines del planeta por el apoyo dado sin lo cual hubiera sido muy difícil a Cuba alcanzar muchas de las metas y objetivos.
Briceño leyó un comunicado donde las organizaciones de izquierda dominicanas defienden la autodeterminación de Venezuela y reconocen el derecho de ese estado independiente de convocar una asamblea constituyente para renovar su Constitución y aseguran que ni la OEA, ni la Unión Europea, ni Estados Unidos tienen el menor derecho de interferir, bloquear o sancionar a Venezuela con ese pretexto.
Asimismo condenan el persistente bloqueo contra Cuba y el empecinamiento de la administración de Donald Trump en violentar los acuerdos inter estatales concertados en pro de la normalización de las relaciones cubano-estadounidenses, así como los esfuerzos de Washington por reeditar la ‘guerra fría’.
Uzcátegui dijo que tanto Fidel Castro como Hugo Chávez fueron hombres que contribuyeron a despertar la conciencia social socialista y ciudadana de los pueblos y recordó que lo único que sabe hacer Estados Unidos es intentar destruir países progresistas que le representen un dolor de cabeza.
Dijo que Maduro ha tenido que enfrentar situaciones sumamente difíciles desde el 2013 debido a la postura de una oposición apátrida que no quiere paz, solo desea derogar la Constitución, desaparecer el socialismo, acabar con el proceso de integración creado por Fidel y Chávez, y para ello comete crímenes de odio.
Aseguró que la constituyente del día 30 va a fortalecer la paz, la Constitución y la sobrevivencia de la Revolución Bolivariana pues contribuirá a que los venezolanos puedan arreglar sus problemas por la vía democrática.
En tanto Núñez, a nombre de los 70 comités de solidaridad que han establecido los cañeros de origen haitiano en los campos y bateyes dominicanos, remarcó que son hijos de Fidel Castro y de Hugo Chávez, exigió el fin del bloqueo a Cuba y la devolución del territorio usurpado en Guantánamo y respaldó la Constituyente y la Revolución Bolivariana.
Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela: La Revolución nunca fue tarea fácil
El próximo domingo 30 de Julio el pueblo venezolano está convocado a elegir una Asamblea Nacional Constituyente para modificar algunos aspectos de la Constitución vigente. El presidente Maduro convocó a esta instancia a fin de dar solución a la creciente violencia instigada por una oposición cerrada a continuar participando en los mecanismos de diálogo y a la desestabilización económica alimentada por una manifiesta intencionalidad golpista.
En su discurso del 1° de Mayo – fecha conmemorativa con carga simbólica evidente y explícita – Maduro delineó las cualidades pretendidas por la Revolución Bolivariana para esta nueva convocatoria constitucional: “Constituyente ciudadana, popular, democrática, electa por el pueblo de manera directa, secreta. Democracia verdadera, participativa, protagónica.”
La composición que tendrá la Asamblea es acorde con esta idea directriz: 364 constituyentistas serán electos territorialmente (311 en representación de 354 municipios, 46 por los 23 Estados más siete por el distrito capital). En términos de voces sectoriales ocho serán elegidos por los pueblos originarios entre candidatos previamente ungidos por Asambleas comunitarias y generales en diez estados en los que residen sus comunidades. Por su parte, ciento setenta y tres constituyentes serán electos por los distintos sectores sociales: 5 empresarios, 8 campesinos y pescadores, 5 por las personas con discapacidad, 24 estudiantes, 79 trabajadores, 24 representantes de las Comunas – 1 por Estado – y 28 pensionadas o pensionados.

Según la información dada a conocer por el Consejo Nacional Electoral, se inscribieron inicialmente 52 mil precandidatos. A nivel territorial se postularon 19 mil 876 personas y 35 mil 438 a nivel sectorial: 2.008 campesinos y pescadores, 9.045 comuneros, 1.986 empresarios, 2798 estudiantes, 5.073 pensionados, 1.458 personas con discapacidad y 3.880 trabajadores. Es destacable, posiblemente una señal de entusiasmo en la base social, el hecho de que las precandidaturas sectoriales prácticamente doblen las territoriales, siendo que los elegidos por los sectores sociales constituirán en la Asamblea algo menos de la mitad que los territoriales.
Finalmente, los constituyentistas serán electos entre 5500 candidatos que lograron consignar los recaudos establecidos, es decir algo más del 10% de los que manifestaron su voluntad inicial. Tres mil doscientos de ellos dirimirán la elección en el nivel territorial y dos mil doscientos en el sectorial.
La propuesta gubernamental, centrada en nueve temas, intenta dar respuesta a las contradicciones políticas y económicas presentes abriendo perspectivas creativas a futuro. El temario sugerido, a ser ampliado y desarrollado, incluye el logro de la paz, un nuevo modelo económico post petrolero diversificado, la formalización en el texto constitucional de los derechos sociales adquiridos, la modificación del sistema de justicia para atacar los diversos delitos, la constitucionalización de nuevas formas democráticas protagónico-participativas (Poder Comunal, organizaciones sociales), la defensa de la soberanía, la identidad pluricultural, la inclusión de un capítulo sobre Derechos de la Juventud y especificaciones para la protección medioambiental y el desarrollo de una cultura ecológica.
¿Qué demócrata podría estar en desacuerdo con, al menos, debatir seriamente este interesante catálogo? ¿Cuál es la razón por la que las variadas oposiciones presionan para inhibir este proceso? El ala más radical de la derecha, políticos pertenecientes a partidos del Punto Fijo, congresistas republicanos y gobierno norteamericano, medios hegemónicos de difusión, gobierno español, Organización de Estados Americanos, jerarquía eclesiástica venezolana, gobiernos neoliberales y ex presidentes conservadores de América Latina y también un contingente importante de la población venezolana, en su mayoría perteneciente a los sectores económicos medios y altos, se oponen férreamente a la convocatoria, negando la posibilidad de que el pueblo delibere en su conjunto sobre el modelo legal que rija la vida en común.
La composición de la oposición no admite dudas sobre el signo político que representa, mucho menos acerca del carácter de las medidas contrarrevolucionarias que tomaría en caso de lograr su objetivo común: derrocar al actual gobierno.

Los intentos de bloqueo a los avances de la Revolución Bolivariana han sido una constante durante todo el proceso liderado por Hugo Chávez desde aquella elección ganada en 1998 con más del 56% de los votos con alta participación ciudadana (63.45%). El golpe de estado de 2002, posterior a la ratificación popular de una nueva Constitución (1999) y a la reelección de Chávez en el cargo presidencial con casi el sesenta por ciento de los sufragios, fue la manifestación evidente de la poca vocación democrática de la derecha. Doce años después, en 2014 grupos opositores encabezados por Leopoldo López, volvieron a promover por vía insurreccional la operación llamada “la salida” con un saldo de 43 muertos, numerosos heridos y cuantiosas pérdidas materiales.
Es evidente que en la coyuntura actual, en un contexto internacional de crisis económica posterior a la implosión de la burbuja especulativa de 2008 junto al conexo ascenso de opciones de derecha en EE.UU. y otros países de América Latina, la oposición política cree llegada su hora. El aparato de poder norteamericano ve la oportunidad de detener un proceso que ha impulsado la soberanía regional y que ha desafiado la pretensión ilegítima de dominación no sólo sobre lo que considera su “patio trasero” latinoamericano, sino sobre los territorios adyacentes en el mar Caribe, sumando un nuevo dolor de cabeza a la indomable hidalguía cubana.
La postura de la OEA se explica por sí sola, ya que es un apéndice de la política exterior de la otrora indiscutida potencia del norte. El apoyo opositor de algunos países europeos, con el gobierno español a la cabeza, se entiende por su avidez de nuevos negocios y por la necesidad de demonizar al progresismo. Dicha necesidad es compartida – posiblemente el único campo donde se permiten compartir – por los demás gobiernos de la alianza neoliberal, para justificar sus políticas de regresión social. Estrategia en la que emulan a la política exterior norteamericana de la “guerra permanente”, lo que supone la creación permanente de enemigos, “enemigos de la libertad y la democracia”, “ejes del mal”, etc.
La oposición del clero venezolano tiene su raíz en el control moral y social que esta iglesia pretende conservar en América Latina, no coincidente con la ética bolivariana, laica, de fuerte tinte iluminista. Por otra parte, revolución y sometimiento nunca se llevaron bien y la iglesia católica, desde su instalación imperial en el siglo IV, siempre estuvo más cerca del segundo término que del primero.
Es justamente la perspectiva histórica, la que permite en definitiva discernir y optar. Cambiar ordenamientos sociales injustos nunca fue asunto sencillo. Basta recordar el origen moderno de una democracia que apenas logró imponer condiciones de ciudadanía mínimas, ante la virulenta oposición de los poderes monárquicos vecinos y el interés de los sectores burgueses predominantes.
Basta recorrer los avatares de esa incipiente democracia del siglo XVIII que a través del voto censitario, el analfabetismo y la concentración de poder, devino durante el siglo siguiente en plutocracia. Amerita en especial mencionar la resistencia que suscitó – más de un siglo después de las poderosas proclamas iniciales – el logro del sufragio femenino. Subrayar el todavía enorme camino que hubo que recorrer para que la mujer pudiera ocupar sitiales de decisión y el trecho que, aunque encaminado, todavía falta por recorrer para que iguales derechos se transformen en iguales oportunidades.

Y qué decir de la segregación racial a los negros, poblaciones que luego de bregar por derechos civiles otorgados hace pocas décadas, continúan sufriendo el yugo de cuatrocientos años de esclavitud, sumergidas en condiciones sociales de manifiesta inferioridad.
Del mismo modo, los otrora propietarios de estas tierras, los pueblos indígenas, hace apenas unos pocos años que consiguieron afirmar el reconocimiento formal de derechos, luego de quinientos años de exterminio y expoliación.
¿Y qué decir de las revoluciones cubana o nicaraguense, atacadas por el imperialismo de múltiples formas, qué de los innumerables golpes, guerras y dictaduras con las que las oligarquías vernáculas y foráneas sepultaron reformas y progreso humano en Guatemala, Haití, El Salvador, Perú, Brasil, Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, por tan sólo citar algunos? ¿Qué de las manipulaciones mediáticas, amenazas físicas y persecuciones judiciales contra líderes populares de toda la región en pos de sojuzgar todo indicio de reclamo social? ¿Qué de los recientes golpes disfrazados con formalidades parlamentarias contra presidentes progresistas en Honduras, Paraguay o Brasil?
Las transformaciones nunca fueron fáciles porque la relación de fuerzas y poder preexistentes determina una estructura que se resiste a aceptar dejar atrás lo inaceptable.
Dicha estructura de resistencia anida no solamente en el campo objetivo sino también en el poder de anticuados hábitos de conducta, de usos y abusos de reconocimiento social extendido, de morales perimidas que conservan su rigidez a fuerza de repetición educativa. Más recientemente, la subjetividad suele quedar atrapada por la maraña del mensaje mediático, renuente a todo cambio que haga peligrar su posición hegemónica y sus dividendos.
En el campo geopolítico, es un orden, o mejor dicho un desorden lo que está en juego. El caos generado por el avance irrestricto de los negocios corporativos y la especulación por sobre la posibilidad de mejoras en las vidas de las mayorías.
Por eso las reformas constitucionales recientes, impulsadas por gobiernos antiimperialistas en América Latina y ratificadas por amplísimas mayorías populares, fueron criticadas con dureza y sus promotores calificados como dictadores. Venezuela, Bolivia, Ecuador atravesaron esa difícil senda con mejoras evidentes no tan sólo en el campo social, sino precisamente en la profundización de los procedimientos democráticos.

Por lo mismo son tan resistidas las Asambleas Constituyentes pendientes en Chile, en Brasil, en Colombia, en México y otros países de la región, permitiendo así la continuidad de una fachada bajo la cual florecen prácticas de corrupción y clientelismo generalizadas, generando en la población distanciamiento, abstención y desmovilización política, favorables a la mantención del statu quo.
Las opciones en Venezuela y el mundo entero están a la vista. De un lado, la conservación, el privilegio para pocos, la opresión cultural, la exclusión social, la pérdida de soberanía, el individualismo. Del otro, la obtención de derechos sociales crecientes, la diversidad, la autodeterminación, la vida en comunidad. Sólo hay que elegir. Por eso, porque la revolución nunca fue ni será tarea fácil, la Constituyente Sí va.
Congo: los minerales se venden mejor con sangre
La República Democrática del Congo tiene las mayores y más importantes reservas de minerales del mundo y, por lo tanto, las guerras son una constante desde la descolonización y el asesinato de Lumumba en 1961.
Aunque las ONG han impuesto “certificados” para impedir la venta de minerales teñidos con la sangre de la guerra, el precio de los minerales no certificados es la mitad y padecemos un mercado “libre”; luego lo que se compra y vende son minerales que chorrean sangre por los cuatro costados.
De las 1.313 empresas registradas por la ONG, sólo 301 venden minerales con el certificado que garantiza que están libres de sangre.
Según un informe de Global Witness publicado a principios de julio del año pasado, en el Congo las empresas extranjeras, chinas algunas de ellas, actúan en complicidad con grupos armados para sacar oro del país. El informe se titula “Río de oro. Cómo el estado salió perdiendo de la fiebre del oro en el este del Congo, mientras grupos armados, una compañía minera extranjera y las autoridades provinciales se embolsan millones” (1).
No obstante, algunas ONG, como Enough Project, aseguran que los certificados han sido un éxito porque ahora hay menos grupos armados que se financian gracias a las explotaciones mineras (2). Lo que se le olvida contar es que algunos de esos grupos que han desaparecido ahora son empresas capitalistas que hacen lo mismo pero sin armas (a la vista).
A las guerras se suma la explotación de la mano de obra en condiciones esclavistas, algo para lo que no hay ningún “certificado” de ninguna ONG.
(1) https://www.globalwitness.org/en/campaigns/democratic-republic-congo/river-of-gold-drc/
(2) http://www.enoughproject.org/files/ComingClean-Getting-Conflict-Minerals-Certification-on-Track.pdf
















