Compartir

Es complicado avanzar noticias sobre lo que realmente está ocurriendo en Siria, sobre todo si se considera -como suele ocurrir- que las declaraciones de unos y otros (que son muchos) son realmente noticia.

Vayamos a los hechos, que empiezan por la reciente reunión entre turcos, estadounidenses y rusos que ha pasado casi desapercibida, aunque el trío parece haber llegado a un punto de acuerdo para coordinar sus operaciones militares en Siria.

Los informes de Centcom, la OTAN de Oriente Medio, ponen de manifiesto que la aviación estadounidense está apoyando el avance del ejército regular sirio en la zona de Palmira, aunque el grueso de los ataques siguen siendo obra de la aviación rusa.

Estados Unidos ha reforzado sus tropas en Manbi, controlada por los kurdos, con efectivos que llegan ya a los mil soldados de las fuerzas especiales, en lo que parece constituir una advertencia que le marca el territorio a Turquía: un ataque a los kurdos de YPG es un ataque a Estados Unidos.

La OTAN no sólo se resquebraja porque dos de sus países miembros se miran de cara en frentes opuestos, sino por la ruptura de relaciones diplomáticas entre Turquía y Holanda, por lo que el gobierno de Erdogan vuelve a su estado de aislamiento.

Quienes se miran de cara no son sólo las fuerzas del Pentágono y las turcas sino que éstas van acompañadas del denominado “ejército sirio libre” que ha sido organizado, equipado y adiestrado por el propio Pentágono (además de Turquía).

Otra serie de datos indican que, a través del Kremlin, los kurdos reanudan sus buenas relaciones con el gobierno de Damasco y han entregado al ejército regular una parte del territorio que controlaban al oeste del Éufrates, que queda encargado de interponerse entre turcos y kurdos.

El dato es importante de retener: las famosas “zonas de seguridad” que Turquía y Estados Unidos quisieron imponer contra Siria, estarán bajo el control de la propia Siria.

Otro dato interesante: desde el inicio de la guerra hace seia años, es la primera vez que una fuerza sostenida por Estados Unidos, los kurdos, retrocede para reforzar las posiciones del gobierno de Damasco sin presentar batalla.

Pero hay algo más: el ejército sirio no sólo responde de la defensa de los kurdos de YPG sino de las propias tropas que Estados Unidos tiene en Manbi.

El acuerdo -al menos tácito- entre Estados Unidos y Rusia se establece a costa de Turquía, que en muy poco tiempo vuelve perder lo que había logrado avanzar desde el verano del año pasado.

Para hacerles tragar el acuerdo, el Ministerio ruso de Defensa aseguró que los kurdos no sólo entregarían los territorios adyacentes, sino la propia ciudad de Manbi al ejército sirio, lo que no ha sucedido, al menos de momento.

Otras de las novedades es que el gobierno de Siria y el de Irak también han llegado a un acuerdo y la aviación irakí también participa en los bombardeos de las posiciones del Califato Islámico en el este de Siria.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here