La mordaza de Occidente sobre la guerra en Ucrania no se limita a vetar a los medios de comunicación rusos. Y es que cuando periodistas y activistas occidentales viajan a Donbass o Kursk y denuncian públicamente los macabros métodos del régimen de Zelenski se convierten en elementos incómodos para las autoridades de sus países. Acto seguido se boicotean sus apariciones públicas, dejan de ser bienvenidos en canales de televisión o universidades, e incluso se les persigue judicialmente.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció una serie de acciones, además de las notas diplomáticas enviadas, tras la muerte de otro connacional bajo custodia de autoridades migratorias en Estados Unidos.
Además, fueron impactados centros de mando, hangares de drones y almacenes de armamento localizados en bases de EE.UU. e Israel, según el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
La permanencia de Hezbollah en el gobierno de coalición puede tener los días contados, debido a la ofensiva de las fuerzas reaccionarias contra él, en alianza con Israel.
La Comisión Europea ha aprobado un programa de trabajo por valor de 1.500 millones de euros para el desarrollo de la industria de defensa de la Unión Europea y Ucrania. Así lo ha comunicado el servicio de prensa de la CE.
Este resultado es fruto de una estrecha cooperación no solo entre los médicos y científicos rusos, sino también de unos intensos vínculos con los especialistas chinos.
"Constituye una clara violación de las normas de aviación internacional y es contrario a los principios del derecho humanitario", aseguró la Organización de Aviación Civil de Irán.
La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos señaló que la norma "violaría la prohibición del derecho internacional sobre castigos crueles, inhumanos o degradantes".