ETA no se acabará nunca y la ‘kale borroka’ tampoco

Da igual el desarme, las declaraciones públicas, el arrepentimiento o la disolución. Es el cuento de nunca acabar. La Audiencia Nacional funciona a pleno rendimiento, deseosa de nuevos detenidos, terroristas o no, que justifiquen su existencia, sus juicios, sus sentencias, sus leyes y… sus sueldos.

Ahora se ha apoderado de la causa abierta por los desórdenes que tuvieron lugar durante una manifestación celebrada en marzo en el Casco Viejo de Iruña. Un centenar de encapuchados lanzaron piedras y cócteles molotov contra la policía y provocaron destrozos en el mobiliario urbano y los bancos de la zona.

¡Cómo no! El asunto ha caído en las zarpas de la jueza Carmen Lamela, la misma que se ocupa de instruir el Caso Altsasu. Los acusados por ese incidente, sucedido meses antes de la manifestación de Iruña, están acusados de “delitos de terrorismo” y se enfrentan a una petición fiscal de 50 años.

Vuelve la moda de los 90 y la “kale borroka” está en pleno apogeo. Ya tienen 17 cabezas de turco, de los que 13 se enfrentan a penas de hasta 12 años de prisión. Otros cuatro, menores de edad, se juegan el internamiento en centros.

Desde hace algún tiempo el Ministerio del Interior le está preparando la cama al Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión, conocido como ATA, que fue quien convocó la concentración y no comunicó nada a la Delegación del Gobierno en Iruña.

Si antes todo es ETA ahora todo es ATA.

En marzo el Casco Viejo de Iruña volvió a conocer graves disturbios que se prolongaron durante horas. Además de los tradicionales artefactos incendiarios, los encapuchados portaban bolsas con piedras que arrojaron contra la policía. Hubo lesionados y daños en vehículos, papeleras, contenedores, escaparates de bancos…

Tres de los imputados, todos ellos de la localidad de Rentería, permanecen en prisión desde la concentración. Bildu la condenó con el típico comunicado baboso: la protesta buscaba “entorpecer el camino elegido por la mayoría de la sociedad para avanzar hacia un escenario de paz, de convivencia y de normalización política”

Por su parte, además de llamar a la “autodefensa ante la represión”, ATA culpó a la policía y al gobierno: “La manifestación de ayer tiene una particularidad, ya que esa represión, que tantas veces queda oculta, esta vez ha quedado a la vista de todo el mundo”.

Acusaron a Bildu de “amortiguar las ansias de lucha y encaminar a las ovejas negras al redil de las instituciones fascistas”. Los miembros de dicha organización “son el mayor soporte para los pilares de la violencia estructural del sistema capitalista” y un “elemento básico para la perpetuación del sometimiento de la clase trabajadora”, aseguró entonces ATA.

Presuntos ataques acústicos

Conclusiones parciales de la exhaustiva investigación realizada por las autoridades cubanas, sobre los presuntos ataques acústicos contra diplomáticos estadounidenses en La Habana, demostrándose la inexistencia de evidencias que indiquen la ocurrencia de los mismos.

El imperio de Zara se levantó sobre el trabajo precario de las trabajadoras gallegas

Roi Ribeira

A finales de los años ochenta el sector textil y de la confección en Galiza experimentó una gran expansión. Nombres como Adolfo Domínguez, Caramelo o Roberto Verino son buena muestra del papel y de la visibilidad que la “moda gallega” alcanza en el conjunto del Estado. Pero será Zara —llamada Grupo Inditex después— la marca que mejor ejemplificará el “milagro” del textil en Galiza. El enorme crecimiento de esta compañía propiciará la gran expansión del sector textil en esta comunidad y, en concreto, la constitución de cooperativas y talleres de confección que trabajan para el gigante gallego.

La evolución del textil en las décadas de los 80 y 90 implicó una necesidad creciente de trabajos de manufactura. La estrategia del Grupo Inditex fue incentivar la constitución de industrias subcontratadas, talleres y cooperativas, bajo la promesa de que nunca les faltaría trabajo. Muchas mujeres trabajaban para Inditex, o alguna de sus subcontratas, en sus propias casas. Cuando fue necesario para el mayor crecimiento de la compañía, sus dirigentes impulsaron una red de cooperativas donde poder subcontratar una parte fundamental de la manufactura.

Estas cooperativas, formadas fundamentalmente por mujeres del medio rural, surgieron a iniciativa de Inditex y otras grandes empresas del textil gallego bajo la promesa de una demanda de producción continua. El crecimiento de este tipo de sociedades fue a la par con la facturación del holding. De 1990 a 1995, la facturación pasó de 44.000 millones de pesetas a 183.000. En 1991 había 139 cooperativas de confección en Galiza, en 1997 eran 253. Todas aquellas promesas se esfumaron con el proceso de deslocalización de la producción a partir del año 2005 desde Galiza a países como Marruecos, Bangladesh o Turquía.

En el informe “El sector textil y de la confección”, de 2005, María del Vallejo Fernández Sanz y Estefanía Rodríguez González achacan el crecimiento del sector textil a varias razones, entre otras a la “consolidación de un tejido productivo que suministra básicamente mano de obra para la fabricación de un volumen creciente de producción”. Y afirman que la estructura en Galiza “presenta dos realidades empresariales: un grupo mayoritario de pequeñas y medianas empresas y de cooperativas -que suponen un 90% aproximadamente- que trabajan sobre todo como subcontratas, configurando la base del modelo productivo sectorial, y un grupo reducido de grandes empresas, protagonistas del empuje del sector, tanto a nivel nacional como internacional”.

Las cooperativas surgen por la necesidad de empresas como Inditex de asegurar la producción con un sistema de trabajo flexible, subcontratado y externalizado, con el que implementar el sistema just-in-time en un momento de gran competitividad y de cambios profundos en el mercado producidos por una globalización galopante que abre el mercado español al producto extranjero y viceversa.

La economía sumergida gallega

En 1992, en plena expansión del modelo de la cooperativas de confección, un informe, encargado por la Asociación Textil de Galicia y elaborado por Kurt Salmon Associates, definía las características principales de las cooperativas gallegas. Entre otras señaló que eran cooperativas en las que no existía prácticamente mano de obra contratada, pequeñas, realizaban labores de manufactura y trabajaban para un único cliente y, de existir más, el principal concentraba más del 60% de la producción. A finales de los 90 ese modelo se expande: la carga de trabajo obliga a contratar personal, aunque con una gran eventualidad y un alto nivel de economía sumergida. Una gran parte del trabajo femenino se realiza en los propios hogares.

Las relaciones entre las empresas matrices y las cooperativas se establecen de forma individual y asimétrica, lo que les generaba una relación de dependencia que hacía muy difícil la negociación. El precio por prenda lo estipulaba la empresa y se pagaba por trabajo hecho.

Es evidente que, para que las mujeres del entorno rural, con poca experiencia en la puesta en marcha de empresas, impulsaran las cooperativas, necesitaron el apoyo de determinados o líderes locales. Estos “actuaron de intermediarios entre las empresas, particularmente Zara, la Administración y las trabajadoras”, según escribió la profesora Montserrat Villarino Pérez en un artículo de 2009.

Y la producción se fue al sur

Si bien a lo largo de los años noventa la tendencia fue de aumento del trabajo de manufactura, a partir de 2005 se inicia un fuerte proceso de deslocalización del trabajo subcontratado en el rural gallego. Las cifras hablan por sí solas. De las 253 cooperativas que había en el año 1997 se pasa a unas 60 en 2006. Las características que hacían atractiva a Galiza décadas atrás se trasladan a otras regiones mundiales por la mejora en el transporte, las comunicaciones y los bajos salarios. Los talleres y cooperativas son incapaces de ser competitivos contra los bajos salarios de países del Sur, por sus propias características y por las exigencias cada vez mayores de la compañía que sostenía a la mayoría de estas: Inditex.

El documental “Fíos fóra” (Illa Bufarda, 2015) se aproxima a la vida de las obreras gallegas de los talleres y cooperativas de confección desde los 80 hasta la época de la deslocalización. “Uno de los principales atrancos que encontramos en la elaboración del documental fue el miedo de las trabajadoras a hablar delante de cámara. Comprobamos que, aún hoy, a muchas mujeres les costaba admitir que trabajaban para Inditex. Proteger el anonimato fue fundamental para introducir entrevistas de personas que actualmente estuvieran en activo”, comenta Sabela Iglesias, una de las directoras. “El documental fue un encargo de la ONG Amarante-Setem, que quería abordar la problemática de la precariedad que crea el sector textil en otros países. Nosotras quisimos enfocarlo desde aquí, porque al empezar a investigar el papel de grandes empresas como Inditex, observamos que esa precariedad también se había dado aquí”, afirma Adriana P. Villanueva, otra de las directoras.

El documental aborda el proceso de creación y destrucción de los talleres y las cooperativas de confección y nos enseña uno de los pilares sobre los que se levantó la empresa creada por Amancio Ortega: la subcontratación. “Las trabajadoras de las cooperativas no estaban contratadas por Inditex directamente. Esto es clave. La subcontratación provocó que personas autónomas se embarcasen en inversiones para comprar maquinaria y otras cosas por la promesa de tener trabajo durante mucho tiempo. Inditex no era quien hacía ese tipo de inversiones, sino que las hacían microempresas dependientes que actuaban al dictado de lo que la empresa matriz les pedía”, continúa Iglesias. “Hay cosas tremendas que nos contaban algunas personas —dice Villanueva—, como que hoy en día existen cooperativas que subsisten solo para pagar cotizaciones para la jubilación, ya que no obtienen beneficios”.

Muchos talleres empezaron a cerrar sus puertas a partir de 2004, la relación de exclusividad con determinadas empresas les pasa factura. “Cada vez empiezan a exigirles más a las cooperativas, en el documental lo refleja bien una de las mujeres, expropietaria de una cooperativa. Se sentía entre la espada y la pared por el nivel de exigencia que se veía obligada a cumplir ante Inditex y lo que les exigía a sus trabajadoras”, termina Iglesias.

En Galiza sobrevive el mito: el empresario campechano, el hombre hecho a sí mismo, el triunfador en el país donde otros muchos han fracasado… Sin embargo, una de las razones del triunfo de su modelo fue el de contar con la ventaja de una mano de obra mayoritariamente femenina dispuesta a la subcontratación. La constelación de empresas subcontratadas que se extendieron por el rural gallego gracias en buena parte a la expansión del Grupo se redujo radicalmente una vez que le fue posible desplazarse a otros territorios en los que la población está dispuesta a trabajar por salarios más bajos. La deslocalización fue fácil, ya que la clave del modelo sigue siendo la misma: la subcontratación.

https://elsaltodiario.com/inditex/asi-tejio-imperio-amancio-ortega-inditex-mujeres-gallegas-precariedad-sin-derechos

Vídeo: Fuerzas sirias confiscan armas de ‘rebeldes’

Las fuerzas de seguridad sirias frustraron un intento de contrabando de armas por un grupo de ‘rebeldes’ en el sur de la ciudad capitalina de Damasco.

Los medios de comunicación sirios publicaron el domingo el vídeo de la confiscación que se produjo el pasado fin de semana en el área Nahr Aisha.

El gran alijo de municiones, escondido en las tripas de ovejas, fue detectado por las fuerzas de seguridad sirias gracias a los dispositivos de detección de explosivos.

El conductor fue arrestado y transferido a las autoridades competentes.

Las corbetas más modernas rusas entran por primera vez en Mediterráneo

El grupo de los buques de la Flota del Báltico compuesto por las modernas corbetas Boiki y Soobrazitelni y el buque cisterna Kola pasó por el estrecho de Gibraltar y entró en el mar Mediterráneo, informó el portal oficial del Ministerio de Defensa ruso. Para los novedosos buques de proyecto 20380 es la primera misión en estas aguas.

Durante su viaje por el océano Atlántico las tripulaciones de las naves mejoraron la náutica, llevaron a cabo una serie de ejercicios navales, centrados en la defensa antisubmarina y aérea.

En las maniobras también participaron los helicópteros Ka-27, instalados en las corbetas Boiki y Soobrazitelni que realizaron vuelos en la parte oriental del océano Atlántico. La Defensa rusa subrayó en un comunicado que la misión se realiza en el marco de «la presencia naval militar regular en los océanos».

Está previsto que en un futuro próximo los buques alcancen el lugar de anclaje en la zona del Mediterráneo occidental, para realizar las tareas de reabastecimiento. Después, los marineros de la Flota del Báltico continuarán los ejercicios de entrenamiento.

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Las corbetas de proyecto 20380 poseen un considerable arsenal de armamento de ataque, defensa antiaérea y lucha antisubmarina.

Su arma principal son los misiles antibuque Kh-35, capaces de atacar los buques enemigos a una distancia de 260 kilómetros. También posee un cañón de artillería calibre 100mm. En el futuro, se prevé la sustitución de las lanzaderas de los Kh-35 con las de los misiles de crucero Kalibr.

También dispone de varios sistemas antiaéreos, representados por los sistemas cañón-misil, cañones automáticos, sistemas antiaéreos portátiles y el sistema antiaéreo Redut, que utiliza el mismo misil que el famoso sistema terrestre S-400.

Por primera vez en la industria naval en esta clase de buques fue instalado el sistema antitorpedos con un radio de acción de 1.400 metros. Los proyectiles de este sistema también se usan para atacar submarinos.

La Guerra de Afganistán ha sacado de la jerga militar imperialista las palabras ‘victoria’ y ‘derrota’

Hamid Karzai, expresidente afgano

Juan Manuel Olarieta

El curriculum de Hamid Karzai no deja lugar a dudas. A través suyo Estados Unidos ha estado dirigiendo Afganistán durante 13 años, desde la invasión de 2001 hasta 2014, cuando no pudo optar a un tercer mandato. Es un hombre fabricado en Estados Unidos al modo propio de allá, aunque su origen es pastún, una de las tribus mayores de Afganistán.

Su evolución política está siendo cada vez más significativa, por lo que sus palabras ya no aparecen en los medios de comunicación… excepto en los rusos. Hace poco concedió una entrevista al diario Izvestia y participó en una reunión del Club Valdai que se celebró en Sochi, en la costa rusa del Mar Negro, donde pronunció un interesante discurso, que no ha tenido el eco que merecía (*).

Sus palabras hay que interpretarlas partiendo del error común de todos aquellos que suponen que la invasión militar de Estados Unidos en 2001 tenía por objeto “derrotar” a los talibanes, pero esa terminología ya no tiene sentido porque una “victoria” del Pentágono les obligaría a abandonar al país, cuando de trata de permanecer en él y para ello necesitan alguna excusa.

Sus palabras también son tópicas en cuanto a otra invasión, la de la URSS en 1980, cuando Afaganistán se convirtió en un “punto de caliente” de la Guerra Fría, como dijo Karzai, “porque la URSS trató de introducir el comunismo en Afganistán” y Estados Unidos trató de “utilizar” nuestra resistencia, convirtiendo a la religión en un “arma contra la URSS”. El final de aquella guerra (“conflicto” la llamó) dejó dos perdedores: la URSS y Afganistán.

Hasta aquí todo fueron tópicos de uso común y corriente que no explican lo más obvio: desde 1979 en Afganistán se ha levantado una parte -al menos- de la población a la que los dos ejércitos más poderosos del mundo, el soviético-ruso y el estadounidense, no han sido capaces de “derrotar” después de casi 40 años de guerra. Un acontecimiento de esa magnitud debería ayudar a reflexionar un poco más sobre la cuestión.

Las palabras de Karzai empiezan por otra obviedad: la constatación de que los talibanes jamás reconocieron la ocupación militar de Estados Unidos, ni a Karzai como su virrey, y siguen controlando gran parte del país. Por lo tanto, se han ganado su derecho a ser considerados como una de las fuerzas beligerantes con la que se debe negociar (bien entendido que la negociación es una parte de la guerra misma).

No obstante, al plantear así el asunto, se traslada el centro de gravedad hacia los talibanes, lo cual es erróneo. El problema en Afganistán no son ellos sino Estados Unidos. Diré de paso que siempre fue así, pero esa es otra cuestión.

En 2001 Estados Unidos invadió el país para destruirlo, desatando una guerra a la antigua usanza, con fuerzas propias, algo que ha cambiado recientemente en las últimas estrategias imperialistas que hemos visto por todo el mundo y que se pueden describir con una paradoja: hay que “invadir los países con fuerzas ajenas”. Entre otros motivos porque es mucho más barato, mucho más sencillo y la guerra no se acaba nunca.

En Afganistán esta estrategia ha tenido una nota muy característica: el Pentágono ha utilizado a un ejército creado por ellos, el oficial, contra otro ejército que también crearon ellos, el talibán. Una vez creados los ejércitos y desatada la guerra, Obama dice a los micrófonos que se largan de allá y al comprobar que es mentira, que nunca se fueron, Trump confiesa que no entiende nada del asunto y que tienen que abandonar al país. Otra de sus promesas electorales con el mismo destino que las demás: el cesto de los papeles.

En medio de ese rompecabezas ha estado casi siempre Karzai, al que todos consideré y traté como una marioneta sin vida propia, de manera que cuando escucho que habla por sí mismo me quedo estupefacto. O no era tal marioneta o en algún momento de la historia le ocurrió como a Pinocho: se convirtió en un ser humano.

La sorpresa sube de tono cuando la marioneta (“il burattino”) resulta tan importante que acaba convertida en la protagonista del cuento y, para colmo de males, se vuelve contra Gepeto, su creador, Estados Unidos, y pretende liberarse de él como los ateos se liberan del “dios creador”, el “factotum”, antes de que la obra de creación del mundo haya culminado. Claro que Karzai no reconoce haber cambiado; quien ha cambiado es su hacedor.

“Me opongo firmemente a la nueva estrategia americana para Afganistán porque contradice los intereses nacionales del país”, dice Karzai al Izvestia. “Estoy categóricamente en contra del incremento del papel de las empresas privadas militares en la campaña americana en Afganistán”, añade siempre en términos contundentes.

¿Cómo sacar a las tropas estadounidenses de Afganistán? Algo así sólo puede lograrlo Rusia, convertida en el nuevo “factotum” mundial cuando se trata de sacudirse al Pentágono de encima. “Hoy me he convertido en uno de los principales detractores de la política americana en Afganistán, no porque sea un crítico de occidente, ya que soy un demócrata convencido, tengo una educación occidental y amo su cultura. Pero estoy en contra de su política porque es un fracaso, engendra una cantidad de problemas y el crecimiento del extremismo, del radicalismo y del terrorismo”. Así se explicó Karzai en Sochi, sentado al lado de Putin.

Karzai ya no es el que era. Ha cambiado porque se cree que Estados Unidos ha fracasado en Afganistán y pretende, además, que lo reconozca. “De lo contrario su juego no acabará jamás”, añadió el antiguo presidente afgano. No ha entendido que se trata precisamente de que el juego no acabe nunca. Quizá ese sea el motivo de que no proponga claramente la retirada de las tropas estadounidenses de su país, que sería el único inicio de cualquier solución.

Es otra de las obviedades de esta guerra: quienes se tienen que marchar de Afganistán no son los talibanes sino Estados Unidos. Por eso en Washigton el Departamento de Estado afirma que Putin “flirtea” con los talilbanes, e incluso que les suministra armas, es decir, que los talibanes habrían pasado del brazo a unos (Estados Unidos) al brazo de los otros (Rusia) y lo mismo sucede con Karzai. ¿Todo el mundo se está haciendo pro-ruso o qué está pasando?

Otra de las propuestas de Karzai, el inicio de una negociación multilateral con los Estados vecinos de la región, desde Irán a India, tampoco puede prosperar porque Estados Unidos no se puede poner a la altura de esos países y porque cree que con sus tropas dentro no necesita recurrir a nada más.

Desde luego que también es inaceptable -para Estados Unidos- que de esa negociación forme parte Rusia, como quiere Karzai, y mucho menos la Organización de Cooperación de Shanghai en la que van entrando progresivamente los países de Asia central. Más bien la prolongación de la Guerra de Afganistán es la respuesta de Estados Unidos a dicha Organización y mientras se prolongue la invasión militar, los talibanes no van a ceder ni un ápice, como han repetido por activa y por pasiva.

Hasta ahí, hasta la exigencia de que se vayan las tropas estadounidense, no llega Karzai, cuyo discurso sólo merodea en torno a la guerra. Estados Unidos está en Afganistán en medio del tablero. Es la mejor atalaya imaginable. A su alrededor tiene, entre otros, a Irán, a Rusia y, sobre todo, a China. En Afganistán han puesto la barrera más importante a la nueva Ruta de la Seda. Por las buenas nunca permitirán que los chinos empiecen a explotar las minas afganas.

Este año, por vez primera, Rusia ha empezado a exigir a Estados Unidos que saque a sus tropas de Afganistán. El comisionado especial del gobierno ruso para Afganistán, Zamir Kabulov, así lo ha solicitado oficialmente para evitar que el país siga siendo “el incubador mundial del terrorismo internacional”.

Pero, ¿a quién le interesa acabar con el terrorismo internacional?, o en otros términos: ¿a quién le interesa acabar con la Guerra de Afganistán?

(*) https://vz.ru/politics/2017/10/20/891813.html

Astaná acoge la séptima ronda de diálogos sirios

MOSCÚ (Sputnik) — La séptima ronda de negociaciones para lograr el fin del conflicto sirio arranca en la capital de Kazajistán, Astaná.

«La próxima reunión tiene como objetivo preservar los resultados logrados en la consolidación del régimen de cese de hostilidades en Siria, así como intensificar los esfuerzos para seguir estabilizando la situación en el país en la fase de transición a la resolución política de la crisis», adelantó el 27 de octubre el Ministerio de Exteriores kazajo.

La Cancillería informó asimismo que todas las partes del proceso negociador habían confirmado su asistencia a la reunión de dos días.

La delegación rusa en las consultas de Astaná estará encabezada por el enviado especial del Kremlin para Siria, Alexandr Lavréntiev, la de Turquía por el viceministro de Exteriores, Sedat Onal, y la de Irán por el viceministro de Exteriores, Husein Yaber Ansari.

En el encuentro participarán también la delegación del Gobierno y la oposición de Siria, así como representantes de la ONU, EEUU y Jordania en calidad de observadores.

El 29 de octubre a la capital kazaja comenzaron a llegar algunas delegaciones, entre ellas la turca y la de la oposición armada siria, que ya celebraron un encuentro para debatir el despliegue de militares de Turquía en las zonas de distensión y el tema de los prisioneros de guerra.

Las negociaciones para buscar una solución a la crisis se mantienen en dos plataformas: la de Ginebra, auspiciada por las Naciones Unidas; y, desde enero de 2017, la de Astaná, copatrocinada por Rusia, Irán y Turquía.

El ciclo anterior de diálogos en la capital kazaja tuvo lugar a mediados de septiembre y culminó con la definición de los detalles de la cuarta zona de distensión en Siria, ubicada en Idlib, que también abarca una parte de las provincias de Latakia, Alepo y Hama.

Las otras tres zonas de distensión se habían establecido en el suroeste del país (Al Quneitra, Suwaida y Deraa), en un suburbio de Damasco (Guta Oriental) y en el norte de la gobernación de Homs.

¡Absolución para los 13 raperos!

La misma jueza que ha condenado a la cárcel a los independentistas Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, nos cita a 12 RAPEROS el día 2 y 3 de Noviembre por el contenido político y combativo de nuestras canciones. Nos piden 2 AÑOS Y UN DÍA DE CÁRCEL, 4800 EUROS DE MULTA Y 9 AÑOS DE INHABILITACIÓN.

El estado va a por todos los que ponen en peligro un solo privilegio del poder. Es por eso que la consigna «Si tocan a uno, nos tocan a todos» tiene más sentido que nunca, porque hoy somos 12 raperos, pero mañana puede ser cualquier otro.

Ante la represión, solo nos queda la unión y la solidaridad. No permitamos que la Audiencia Nacional (un tribunal que fue una herencia directa del franquismo) nos censure y nos encarcele como si nada.

¡Amnistía!

¡Hagamos frente a la represión

La masacre de la Plaza de Toros de Badajoz por el coronel falangista Yagüe

Yagüe: “Por supuesto que los matamos. ¿Qué esperaba usted? ¿Que iba a llevar 4000 prisioneros rojos conmigo, teniendo mi columna que avanzar contrarreloj? ¿O iba a soltarlos en la retaguardia y dejar que Badajoz fuera roja otra vez?” (New York Herald Tribune)

Los nostálgicos del franquismo, especialmente los que trabajan para la caverna mediática formada por ciertos periódicos de derechas y determinados TDT ultras, repiten de manera recurrente que Paracuellos fue la peor y más grande de las matanzas de la Guerra Civil. Exageran cifras, mienten y ocultan datos como que fueron 2.500 personas, incluyendo militares franquistas sublevados, falangistas y gente de derechas enemigas de la República y abultan los casos de religiosos como si los religiosos no pudieran ser fascistas, empuñar un arma y matar.

Un “famoso” decía que a él le habían matado no sé cuántos familiares en Paracuellos, y que si él había podido olvidarlo, los demás, también. Lo dijo con un tono que me desagradó, como mandando que se callen ya los de la Memoria Histórica y se conformen con tener a sus familiares en las cunetas; y me molestó porque yo los tengo y no me resigno porque no me da la gana, señorito. Omitió que sus familiares eran aristócratas, señoritos -supongo que andaluces por el acento- que probablemente si estaban encarcelados era por tener algún tipo de relación franquista. El puede olvidar porque sabe dónde están sus familiares, enterrados como los suyos quisieron y además el franquismo y la Iglesia les rindió homenaje durante años. No piensa en las cunetas donde fueron a parar los republicanos defesores de la libertad.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica estima entre 5.000 y 9.000 las víctimas del genocidio de Badajoz, aunque no hay unanimidad en cuanto a las cifras como suele suceder en estos casos.

Un hecho relevante por su inhumanidad fue “La columna de la muerte” de Yagüe entre Sevilla y Badajoz, de donde le viene el deshonroso apodo de “carnicero de Badajoz”. Las matanzas sanguinarias recorrieron esta zona de Andalucía y Extremadura. Se mató a la población de tal guisa que hay quien compara estos hechos como un ensayo para las exterminios nazis antes y durante la II Guerra Mundial.

Basado en un exhaustivo trabajo de campo, “La columna de la muerte” parte de la fase inicial de la Guerra Civil Española y concluye con la toma de Badajoz y la brutal represión llevada a cabo en la ciudad y poblaciones aledañas. Espinosa lleva a cabo un minucioso estudio pueblo a pueblo de los sucesos allí desarrollados, intentando demostrar que la represión “no fue una consecuencia de la guerra, sino una de sus razones explicativas fundamentales”. Según él: “la violencia formaba parte del proyecto inicial de los insurgentes, dispuestos a exterminar a todos aquellos elementos de la sociedad española –políticos, sindicalistas, profesionales, maestros…- que habían contribuido a articular la alternativa reformista iniciada en 1931”, concluyendo que la masacre de Badajoz es un anticipo de Auschwitz.

Los fascistas asesinaron a un padre cuando su hija tenía 13 años. Toda la vida tratando de recuperar el cadáver, que estaba en la fosa común del cementerio. Hoy mismo la he visto por Internet. Una viejecita de 90 años de Guadalajara que acaba de recuperar los restos de su padre no de la justicia española sino argentina, una jueza argentina, que en España no hay jueces ni fiscales que se dediquen a estas cosas. No hay justicia, en definitiva. La mayoría morirán como mi madre sin haber recuperado a sus tíos, ni mi padre, de 88, recuperará jamás los restos de su hermano mayor. La abuela de Guadalajara sabía exactamente en qué fosa común estaba su padre. Nosotros, no.

Pues bien, la mayor y peor masacre que se realizó en España fue en Badajoz, donde se exterminó a una de cada cinco personas. A las niñas las violaban los moros -así les llamaban- y a los hombres los toreaban en la plaza de toros torturándolos con las banderillas o la bayoneta en la cara. 8.000 pacenses asesinaron. El responsable fue un coronel falangista, el genocida Yagüe, que aún tiene calles a su nombre por la cobardía de los socialistas y por connivencia ideológica de la derecha heredera del franquismo.

Para hacernos cargo de la baja calidad de esta democracia y de que la derecha es heredera genética del franquismo, hay que saber que la hija de este genocida ha militado en el PP durante casi 30 años. Se dio de baja en 2.009 por “la postura del PP en materia, por ejemplo, de aborto, uniones de homosexuales, memoria histórica y defensa de la unidad de España es totalmente inadmisible”. Afirma que su padre “no era un sanguinario” cuando lo cierto es que es el responsable de milies de asesinatos con una cruedad que supera la imaginación más perturbada.

https://rexvalrexblog.wordpress.com/2016/01/22/la-masacre-de-badajoz-por-el-coronel-falangista-yague-el-episodio-mas-brutal-de-la-guerra/

Venezuela recibe un innovador taller móvil ruso para el mantenimiento de armamento

MOSCÚ (Sputnik) — Rusia entregó a Venezuela un taller móvil de reparación de armas y material bélico, informó la exportadora rusa de armas Rosoboronexport.

La República Bolivariana se convirtió en el primer país del mundo en recibir este taller, destacó la empresa rusa.

«Rosoboronexport entregó a la República Bolivariana de Venezuela un taller móvil destinado a realizar trabajos de mantenimiento técnico y reparación de armamento y material bélico del Ejército de Tierra», señala el comunicado.

Según el director general adjunto de la exportadora, Serguéi Goreslavski, citado en la nota, el taller está diseñado para el mantenimiento técnico y la reparación de un total de nueve tipos de armamento.

El cliente ya mostró interés en una ampliación las capacidades del taller, agregó Goreslavski.

Estos talleres «permiten obtener en tiempo real información sobre el estado del armamento, programar su mantenimiento y reparación en condiciones de campaña, llevar una ficha técnica digital y hacer pedidos automáticos de piezas de recambio», destacó.

El plazo de despliegue del taller en suelos de tierra batida o de hormigón es de solo 25 días, y sus piezas están adaptadas para ser transportadas por ferrocarril, barco o camión a cualquier distancia.

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